COSTABLANCA TRAIL 75KMS (las aventuras y desventurar de los Méndez)

Todo comienza en una conversación de esas que tenemos mi hermano y yo a las 5.30 de la mañana cuando salimos a correr. Me dice mi hermano: ¨Pues me ha llegado el correo de CBT e igual me apunto a la de 75kms ¨. “Pues a mí me gustaría hacer la de 100kms” le dije yo. ¡Qué falta de respeto la mía a esta distancia! Total, que decido apuntarme y digo: ¡Pues la hacemos juntos! Así que ya tenemos reto para ponernos manos a la obra (pobre Cabeçó lo hemos desgastado de tanto sube baja).
Las semanas previas a las carreras eran todo dudas por parte del Tete (como si yo fuera un experto en esto de las carreras de montaña), ¨que llevo, que ropa, etc.…¨
Pues llega el día de la carrera, como es normal, esa noche no pego ojo.
A las 4.30 enfilamos hacia Finestrat donde ese fin de semana se celebra la fiesta de carreras de montaña. Aparcamos el coche y nos dirigimos hacia la salida donde nos vemos con el Escuadrón Tortuga. Qué bueno es tener allí a gente que entiende de este tipo de carreras y te dan consejos de cómo afrontarlas. Nos hacemos las fotos de rigor y al corralito, recogida del GPS y a esperar esos 5 min hasta el comienzo de la carrera.
Empezamos nuestra carrera como teníamos previsto. Nos quedamos los últimos antes de llegar a la Font del Molí, pero nosotros a lo nuestro (lo que nos preocupaba eran las horas de corte). Enfilamos la subida al Puig y allí ya vamos adelantando a algunos corredores/as, aunque nos vamos encontrando el famoso tapón de la subida del km vertical.
En una de esas paradas el tete decide echar un vistazo hacia abajo y estando parado, porrazo que se mete con la mala suerte que rompe un palo. ¡Madre mía, 70 km con un palo!
No pasa nada, la aventura acababa de empezar. Seguimos subiendo y llegamos a cima justo cuando rompe el amanecer y con tiempo récord de subida (creo recordar 1h39´). El viento ya soplaba fuerte y frio por las alturas, fotito rápida y comenzamos el descenso. Llegamos al Coll del pouet (primer avituallamiento), reponemos líquidos, un huesito y seguimos con el descenso hacia el helipuerto donde vamos adelantado a algunas corredoras. Llegamos al segundo avituallamiento donde había hora de corte. Llegamos con 45´ de adelanto al corte, vamos bien aunque no podíamos despistarnos.
Comenzamos con la subida (perdonarme pero no conozco los nombres de todos los sitios donde pasamos) dirección a la casa ¨donde Dios¨, pasando por las paredes del Ponoig (por cierto espectaculares). En una de sus bajaditas oigo un grito del Tete y lo veo rodando por la senda, (¡madre que comienzo de carrera!), ¿estás bien? Perfectamente es la respuesta, pues nada seguimos con nuestro trote cochinero hasta que se empinaba la senda. Km 16 un punto de agua y unas gominolas y seguimos a lo nuestro.
Llegamos al avituallamiento de la Font del Pi km 27, los cuerpos aun iban enteros y empiezan a adelantarnos corredores de la carrera de la maratón. Seguimos subiendo hasta el punto donde nos separan, nosotros hacia Benifato con 6 kms de bajada aproximadamente. Allí se nos une una chica que iba sola y le decimos que nos acompañe si no quiere ir sola, eso sí, a ritmo tractor. Entramos a Benifato, ¡qué alegría ver a alguien conocido como el Sr Lizón con su mujer! Otro punto de corte donde llegamos con casi más de 1h de adelanto, íbamos bien.
Lizón le repone al Tete el palo que había roto nada más comenzar la carrera. Nos cambiamos de ropa, comemos algo de pasta, un café y con los ánimos de Miguel y su mujer encaminamos el penúltimo escollo (yo tenía otro en mi mente).
Empezamos la subida a la base de Aitana a ritmo tranquilo y según vamos subiendo veo la cara del Tete y no me gusta, lo veo un poco blanco y no me da buenas sensaciones. Así que decido bajar el ritmo y subimos un poco más tranquilos. Llegamos a la altura de la falda de la base (camino que conocíamos de la Subida de la Aitana, carrera de organiza el amigo Josemi), pero en sentido contrario y el viento empezó a notarse más violento y frio. Justo en la entrada de la base, una ráfaga de aire rompe el porta dorsal del Tete y sale volando el dorsal, ponte a correr detrás de él (madre mía le pasa de todo jajajajajaja).
Entrada a la base, allí reponemos líquidos y alimentos y nos comunican que si salimos ya, llegamos a MI TEMIDA ¨bajada de Sella de día¨, el km 44 y vamos estupendamente pero el cresteo por la Aitana es criminal. Un viento helado que daba la sensación que era hielo y cortaba lo que tocaba. Seguimos corriendo hasta el km 52 donde estaba el siguiente avituallamiento.
Allí vemos que la noche va a llegar y decidimos prepararnos los frontales para que no nos pille bajando hacia Sella ¿ y que nos pasa? Pues hemos perdido el frontal, madre mía esto parece ¨LAS AVENTURAS Y DESVENTURAS DE LOS MENDEZ¨. Bueno, no cunda el pánico, yo llevaba 2 frontales, problema resuelto y enfilamos hacia la BAJADA. Personalmente nunca la quise bajar antes de la carrera para no saber lo que era, cuando llegara el momento me enfrentaría a ella (tengo un poco de vértigo)
Como íbamos bien de tiempo (llevábamos casi 2 horas de más con respecto al corte), decidimos hacerla tranquilamente y gracias a la ayuda del Tete nos pusimos manos a la obra.
Durante la bajada se nos hizo de noche y paso a paso pude hacer el descenso, ¡madre mía! ya había pasado por mi ¨OBSTACULO¨ en esta carrera. Llegamos a Sella km 57.7, ya lo teníamos a tiro y con tiempo de sobra. Avituallamiento completísimo como todos, aunque el viento hizo de las suyas desmontando la mitad. El Tete un plato de paella que le supo a gloria y seguimos con nuestro camino, aunque aquí yo ya notaba el cansancio y decidimos seguir andando y trotando ya más bien poco. Después de llanear un poco, empezamos la subida por una pista que era interminable, hasta que de repente nos encontramos con el Goleró (una bajada que menos mal que era de noche, porque no tenía nada que envidiar a la bajada de Sella).

Seguimos bajando y por fin oímos la música del ultimo avituallamiento (vaya marcha tenían), era el km 70.7, ya los teníamos cerca. Le digo a mi hermano: “reponemos líquidos y la comida nos la comemos caminando”.
Llega el penúltimo problema, la bambolla que llevaba en mi talón derecho decide romperse, ¡vaya! no puedo apoyar el pie completamente, pero tenemos que seguir, tenemos la meta a unos cuantos km. Tengo que hacerla andando, seguimos andando a buen ritmo, pero llega el ultimo problema a falta de 3km. Se queda sin batería el frontal de mi hermano ajajaja, que más nos podía pasar teniendo la meta tan cerca.
Por fin encontramos la carretera que nos lleva a la font del Molí (ya tenemos luz de las farolas) pero no, la organización decide que tenemos que visitar unos chalets por alrededor de Finestrat y con solo un frontal se hace un poco incómodo. Enfilamos la bajada hasta la plaza de la Generalitat y vamos encontrando la enhorabuena de la gente que nos cruzamos.
Brazos en alto, entramos en meta, LO HEMOS CONSEGUIDO, hemos realizado nuestro objetivo. ¡Terminar antes de cierre!
Un placer haber compartido esta aventura junto a mi hermano José Antonio (el trompeta).

P.D. Espero no haberos aburrido mucho con esta crónica, aunque seguro que me habré dejado algo. Muchas gracias a todos por el seguimiento.

Tomás Méndez    (Tractor)

 

 

2 pensamientos en “COSTABLANCA TRAIL 75KMS (las aventuras y desventurar de los Méndez)

  1. despuyes de todo = llegasteis a META , enhorabuena,….. que pronto se olvida todo y seguro que ya preparando nuevas marchas y trotadas. #acojonable “”

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