Gran Trail Aneto-Posets 2017 (21-Julio-2017)

Un pirineo extremo, un recorrido infinito.

Bienvenidos al rey del Pirineo. Altivo, con sus glaciares resistiendo al calentamiento global y sus verdes prados, y sus pinos, y su agua rebosando por cualquier rincón incluso en un año de sequía.

Pues allí nos fuimos dos cuñados bienavenidos, Jose Francisco Gosalbez Iborra (Gosa) y Jesús Santana Ródenas (Jesús jr), con nuestras incondicionales familias a enfrentarnos a un nuevo reto. A un reto formidable, que nos pondría a prueba durante más de 33 horas (con dos noches interminables incluidas). Pero vayamos por partes…

Antes de correr…

Después de haber entrenado este año lo que honradamente hemos podido (siempre menos de lo que nos gustaría), nos embarcamos rumbo a nuestra primera ultra trail pirenaica: 110 km y 6500 m de desnivel positivo. Instalamos nuestro cuartel general en la Casa la Viña de Chía a 15 km de Benasque (más o menos 15 minutos en coche).

Ya tenemos el dorsal y hemos pasado un exhaustivo control de material obligatorio. Hemos firmado un documento declarando que no haremos ningún cambio en la mochila después de la revisión. Nos han puesto un localizador GPS que permitirá seguirnos y saber en todo momento por donde vamos.  Damos nuestro primer paseo por la villa medieval de Benasque, que sería un Chamonix en nuestro país, aunque menos glamuroso y más familiar.

La salida.

Después de un día en el que no parecía pasar el tiempo, entramos en el corralito un poco antes de las 12.00 de la noche. Somos de los primeros en entrar, ya estamos ansiosos por salir. Poco a poco van llegando el resto de los 300 y pico compañeros de aventura. Suena la música, se desgañita el spiker, nos brillan los ojitos, estamos muy ilusionados. El pueblo entero está en la calle, mezclado con nuestras familias y nos arropa. Se apagan todas las luces, encendemos los frontales y salimos por la calle principal repleta de público, aplausos y ánimos… La salida del Gran Trail ha sido uno de los momentos más emocionantes en mi vida de corredor.

La primera noche.

Después de tan emocionante salida y casi con lágrimas en los ojos, la oscuridad de la noche nos devuelve de golpe a la realidad, Ay madre, ¿dónde nos hemos metido?

El nudo en el estómago no es una frase hecha delante de tantos kilómetros, collados, subidas y bajadas… Pero no hay mucho tiempo de pensar ya que tenemos que pasar el primer corte en la Renclusa a 20km y no podemos despistarnos o adiós aventura. La verdad es que salimos más rápido de lo que había calculado, muy concentrados y con las fuerzas intactas. Corremos en todos los sitios en los que se puede y pasamos por los Baños de Benasque en poco más de una hora. Aquí vemos a nuestra familia animándonos por última vez hasta mañana por la tarde que volvamos a pasar por Benasque.  Aquí empieza la lluvia que nos acompañará 5 o 6 horas para darle épica a la carrera. Qué poco apetece mojarse al principio de la noche sabiendo que esto nos hará pasar frío según ganemos altura. Pasamos el corte en el refugio de la Renclusa con desahogo (más de una hora antes del cierre). Un caldito calentito (Aneto, por supuesto), cambio de ropa y después de una bajadita a la zona de Aigüalluts comienza la temida subida al Collado de Salenques. Es larga y pendiente, por un caos de bloques graníticos que dificultan la progresión. Pienso en cómo habrán pasado los primeros casi volando, sin apenas tocar el suelo y la verdad, me cago en mi suerte tratando de no resbalarme con las rocas mojadas por la lluvia. Afortunadamente el granito es áspero como un demonio y la suela se agarra bastante bien.  Amanece en el Collado de Salenques con las nieves del Aneto a la espalda, imposible contar tanta belleza con palabras. Tendrás que ir para verlo tú mismo.

La vuelta al Aneto.

Hace frío. No hay tiempo para la poesía, ni para hacer fotos. Sacamos los guantes, bebemos un poco y tiritando devolvemos una palabra amable a los voluntarios que están controlando este punto de paso. Dos horas antes del corte, y encima se ha hecho de día. Enfilamos una bajada técnica con más bloques de granito y hacia el siguiente collado. Lo superamos por fin y empezamos a transitar por una zona de ibones. Estamos en la alta montaña, por encima de los 2.700 metros y estos lagos son una maravilla. ¡Qué grande es esto y que pequeños nosotros! Paramos algo en el refugio de Llauset y disfrutamos un poco del margen de tiempo que llevamos de adelanto sobre los cortes. De aquí al Collado de Vallibierna una nueva subida empinada. Luego bordeamos dos nuevos ibones que son espejos relucientes. La bajada al refugio de Coronas es pedregosa e incómoda, pero todo se acaba. En este avituallamiento, como en casi todos, varios corredores se retiran reventados y se justifican entre sí los motivos de su retirada. Lesiones, llagas, diarreas… La mitad de los 330 corredores que tomamos ayer la salida se retirarán en algún punto del recorrido.

En Coronas empieza la subida a la Tuca de Estibafreda 2.800 m, que es una novedad en la edición de este año y que nunca se había hecho. Bosque, prados y la luna. La parte final de lo que llaman Sierra Negra recuerda a estar en la Luna o a subir un volcán en los Andes. Es un pedregal inmenso de roca oscura y rojiza con una pendiente considerable. Coronamos y al otro lado del valle se levanta el macizo del Aneto, puesto ahí para que nosotros disfrutemos de su vista. Descendemos el cordal y de aquí a Benasque hay casi 2.000 m de desnivel negativo que acaban por hacerse pesados.  Muy pesados. Casi llegando al río Ésera nos adelantan los primeros corredores de la vuelta al Aneto. Son dos que van charrando entre ellos como si tal cosa…, llegaron juntos a meta después de hacer todo el recorrido juntos.

Hace calor. Llevamos más de 14 horas de carrera y se nos atraganta un poco la llegada al pueblo. En cuanto pisamos sus calles la gente se vuelca en animarnos como si estuviésemos llegando a meta y fuésemos los ganadores. Nos llevan en volandas hasta el polideportivo, allí nuestra familia nos recibe como héroes y nos preguntan 1000 veces que necesitamos, que queremos comer, cómo estamos… Cogemos la bolsa de vida, nos duchamos y cambiamos de ropa.

Estaría bien que la carrera se hubiese acabado aquí, pero aún queda la vuelta al Posets…

La vuelta al Posets, la segunda noche.

Salimos camino al Molino de Cerler por un umbroso bosque con hayas por el que nos cruzamos con cientos de corredores de la Maratón de las Tucas. Nos animamos mutuamente, aunque ellos nos suben la autoestima llamándonos héroes, titanes… Es una experiencia curiosa. Bajamos a Anciles y a Eriste, últimos puntos donde nuestra familia nos espera para animarnos. Aquí comienza un ascenso de 1.800 m positivos en los que nos caerá la noche encima. Armados de valor subimos al refugio Ángel Orús. El paisaje es maravilloso, remontamos un caudaloso río de montaña rodeado de cascadas y saltos de agua. Alguno de ellos muy alto y espectacular. Del refugio en adelante otra vez noche, frío y soledad. Nos agrupamos unos kilómetros con tres compañeros y la conversación ameniza un poco el tramo. De repente, empieza a soplar bastante viento y hasta escuchamos oleaje cuando bordeamos un ibón que no vemos pero sí oímos. La subida al Collado de la Forqueta es directa y explosiva, pero hace tanto frío que no podemos pararnos a esperar a nuestros compañeros y de nuevo estamos mano a mano el Gosa y yo. Una luz nos guía al collado, allí los voluntarios de protegen del frío abrigados hasta los ojos. Nos dan ánimos que se agradecen bastante y un caldo o un café caliente que también se agradece.

El descenso de la Forqueta o collado de Eriste es terrorífico. Gran pendiente, piedras sueltas y en medio de la oscuridad se adivinan unos barrancos fenomenales. Mal sitio para tener vértigo. Pero, por suerte (o no) también se acaba y viene un tramo interminable y aburridísimo hasta el refugio de Biadós. Aquí empieza mi sufrimiento particular, me entra un sueño tremendo y tengo que luchar todo el tiempo para no dormirme. Se alivia algo corriendo o hablando, pero los cuerpos y las cabezas ya no están ni para correr ni para hablar mucho. Descansamos un rato en el refugio de Biadós conversando con los voluntarios, amables y atentos. En todo el tiempo que llevamos de carrera nunca les hemos visto ni una mala cara, ni nos ha faltado una palabra de ánimo. Si al final conseguimos llegar a meta, ellos y ellas tendrán mucho que ver.

Aquí se nos une un corredor de Valencia, que lo está pasando mal como yo por el sueño y entre los dos trataremos de mantenernos despiertos. Quizá debería de haber dormido 10 o 20 minutos en Biadós, pero no estoy seguro de que me hubiese despertado para seguir la carrera. Así las cosas, nueva subida dura e interminable al Collado de Estós. Las estacas con reflectante para señalizar son lo único que vemos en la negra noche. Nos indican por donde sigue la subida, en ocasiones parece que tengamos que subir al mismo cielo y a veces parecen estrellas desparramadas por la montaña. Me cuesta subir y seguirles el ritmo, en algún momento al quedarme solo pienso que si me desvío de la senda me caeré al barranco. Sólo deseo que se haga de día, pero para eso aún queda.

La llegada

Coronado el collado de Estós, nueva bajada, primero técnica y luego interminable por prados y aguazales. Todo el tiempo tengo la sensación de ir por terreno conocido, profundamente guardado en mi memoria, en muchos tramos es cierto y hace años que estuve por aquí, pero en otros tramos es la primera vez que paso y la sensación es la misma. Dejavú? Amanece y llegamos al Refugio de Estós. Es el último punto de control antes de meta, ahora ya se ve la luz (literalmente). Jose intenta llamar a la familia para avisarles que vamos a llegar 3 horas antes de lo previsto y que tengan tiempo de salir de Chía y esperarnos en Benasque.

Parece ser que me he quedado un momento dormido en la silla. Me espabilan mis compañeros, luego de hacerme una foto, y comenzamos la bajada por el valle de Estós con su río tributario del Ésera. Es uno de los valles más bonitos del Pirineo. Siguiendo el agua llegamos al Ésera y por él de nuevo a Benasque. A estas alturas cuesta correr, pero estamos impaciente y al menos trotamos. A la entrada nos cruzamos en un puente con los 1.000 participantes de la media maratón que acaban de salir justo ahora y que nos aplauden y abren paso entusiasmados. Qué subidón.

Bajamos por la calle principal medieval, empedrada y peatonal, se oye la megafonía de meta y nuestras familias salen a recibirnos. Entramos en meta con nuestros hijos acompañándonos y locos de contentos. Besos, abrazos y la gran sensación de haber vencido muchas dificultades y de formar un buen equipo.

Después de correr.

Mari Carmen y Jose, los dueños de la Casa la Viña de Chía nos han tratado fantásticamente y nos han hecho sentir como de la familia. (Si vuelvo a este valle sé dónde tengo que alojarme). Tuvimos la gran suerte de estar 5 días más de vacaciones en el Valle y de hacer algunas visitas y excursiones que os recomendamos. Las 3 cascadas de Cerler y la subida al Plan d’Agüalluts (de día).

Gracias Eva, Jesús, Carlos, Conchi, Conxi, Josep, Merce, Antonio, Paco, Jordi, Steven y a todos los que de alguna manera estuvisteis pendientes de nosotros.

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Gosa Veterano A 33:11:29 158 65
Jesús S Veterano A 33:11:29 159 66

XVII Pujada al Montcabrer – Alcoi (16-Octubre-2016)

Lo bueno se hace esperar. Y no lo digo por publicar ahora una crónica de octubre, sino porque esta preciosa y rápida rápida carrera se debía haber celebrado el 29 de mayo y tuvo que aplazarse al 16 de octubre debido al nivel 3 de alerta de incendios forestales.

img-20161016-wa0000Muchos se borraron entonces, pero A TO TRAPO no perdona ninguna edición del Montcabrer y tres miembros del grupo defendieron nuestros colores ese día. A saber: Juanma, y los hermanos Antonio y Jesús Santana (servidor). Efectivamente, con éste otoño primaveral, ha valido la pena esperar y disfrutar de la Sierra de Mariola en una fecha inédita.

Al principio siempre se forma un poco de tapón y es buena idea coger un buen sitio, así que vale la pena apretar los dientes y correr un poco en el corto trozo de asfalto antes de la entrada al Barranc de Cint. Los atascos desaparecen antes del primer avituallamiento en las Casas de Vilaplana, aquí el que no corre es porque no puede.

Subimos al Col de la Sabata, (dura subida y segundo avituallamiento) para desviarnos por el PR y hacer uno de los tramos más bonitos y corribles de la prueba hasta el Mas de la Foia Ampla. (Tercer avituallamiento), desde este emblemático enclave empieza la ascensión final al Montcabrer (1,390m) que es una de las cumbres más altas de la provincia. La senda discurre entre tomillo, salvia, y unas vistas estupendas a nuestra espalda. La recepción en cumbre es apoteósica como siempre, aplausos, un cencerro y palabras de ánimo.

En la cima saludo a Juanma que llega al control de paso y comienza la ansiada bajada. Aquí espero unos minutos a Antonio para reagrupar (la familia es lo primero). Está disfrutando en su segunda participación y se nota más fuerte que en la anterior.

img_7756Superamos el pequeño escollo de les Penyes Monteses y cresteamos por el GR7, todo un placer. Éste breve trozo tiene unas panorámicas increíbles con sabor a alta montaña o al Pireneo…

Pero no hay tiempo de ponerse romántico, aquí comienza una bajada técnica y vertiginosa de nuevo al Col de la Sabata. Desde aquí puedes volar por la pista de Serelles, (si tienes fuerzas) y alcanzar las afueras de Alcoi.

Ya se escucha la megafonía y al speaker, solo una última cuestecilla puñetera, que ya conocemos bien de otras ediciones, y entramos en la meta situada en las piscinas municipales. Nuestros hijos nos reciben como héroes y como si no nos hubiesen visto en un mes. Que alegría correr cerca de casa y que la familia pueda venir y compartir el momento.

Juanma ha llegado hace rato. Antonio mejora un cuarto de hora su tiempo del año pasado y está super contento. Yo he puesto otra piedrecita en mi preparación del Desafío Lurbel Aitana y me he reencontrado con el Montcabrer, un viejo amigo de toda la vida.

Seguro que en mayo volveremos a vernos…

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Juanma Master M 2:32:12 259 19
Jesús S. Veterano M 2:36:18 283 106
Antonio S. Senior M 2:38:16 295 125

La Sagra Sky Marathon – Puebla de Don Fadrique (24-Septiembre-2016)

De nuevo la montaña nos regaló otra maravillosa jornada de paisajes espectaculares, superación y amistad. La expedición de A to trapo, contaba en esta ocasión con una magnífica pancarta y tres no menos magníficos componentes: Jose Francisco Gosálbez (Gosa), José Castelló (Jota) y Jesús Santana.

08Llevábamos meses ilusionados con este maratón de montaña en un lugar tan emblemático y con tanta personalidad como la Sagra, y la experiencia no nos defraudó para nada.

Salimos de Alicante a las 4.00 de la madrugada, con los ojos pegados y luchando contra la monotonía de la carretera. Llegamos a la Puebla de Don Fadrique sin contratiempos y recogimos el dorsal mientras se montaba todo el circo de salida y meta. El speaker estrenaba la megafonía con una entrevista a Jota, mientras le hacíamos fotos y nos doblábamos de la risa.

Por fin se da el pistoletazo de salida y subimos al Calar de la Puebla con el mar de nubes más bonito que hayamos visto nunca cubriendo todo el valle. En meteorología una inversión térmica así significa que hoy hará buen día y calor.

11Coronamos sin problemas y después del primer avituallamiento iniciamos un terreno accidentado y desigual de lapiaz y muchas piedras. Jota se dobla un pié y nos tememos un esguince y un final prematuro de carrera. Le dejo un bastón y le animo a probarse, y caminar despacito ahora que está en caliente. Parece que se va recuperando cuando llegamos a una bajada terrorífica por un empinado cortafuego en el que hay que andarse con cuidado. Le voy esperando y nos reunimos al final de la bajada con la escoba pisándonos los talones.

Pasado el segundo avituallamiento, hacemos cálculos de tiempo y nos animamos un poco con las matemáticas. Si seguimos a éste ritmo pasaremos los cortes sin problemas. Aceleramos un poquito y pillamos al Gosa para empezar juntos la gran subida del día; la ascensión a los 2.384m de La Sagra. La ruta discurre por el Collado de las Víboras y es bastante empinada. Hemos entrenado para esto, así que no es para tanto. Al final toca usar las manos en un par de trepadas y cuando alcanzamos la cresta cimera la recompensa es enorme. Desde esta atalaya solitaria vemos las mayores alturas de tres provincias (Murcia, Albacete y la mismísima Sierra Nevada). Descanso un rato en la cumbre y cuando llega el Gosa iniciamos juntos el descenso. Nos cruzamos con Jota que casi está acabando la subida.

15Pasamos casi de puntillas por la parte alta de un enorme abismo al que llaman el embudo y un poco más adelante comienza un terreno técnico de descenso en el que disfrutar o sufrir según cada cual. No puedo evitar pensar que a Jota le va a costar bastante tiempo bajarlo, y no sé cómo estará su pie.

Llegamos al avituallamiento de Las Santas en el km 28 con bastante calor, nos refrescamos y Gosa me dice que no sabe si su cuerpo está para llegar a tiempo al siguiente corte. Me dice que haga mi carrera y no le espere. Bueno, pues allá vamos.

Comienza otra carrera, ahora en solitario y al trote todo el tiempo. Voy pasando corredores y afronto la última subida con ganas. La bajada es buena para poder correr y voy recuperando tiempo y posiciones. El tramo final coincide con la ruta que hicimos esta mañana y ahora sin nubes se disfruta de todo el valle y del pueblo. Con el objetivo final a la vista y a tiro de piedra, hago el último descenso volando y entro en meta con un tiempo bastante menor del que había calculado.

Me agencio un bote de cerveza fresquita y me siento junto a la meta a ver entrar corredores. Por fin aparecen Jota y Gosa, que, superando todas las dificultades del día, las cuestas, el calor y las lesiones consiguen llegar media hora antes del cierre.

Nos espera un largo viaje de regreso. Llegaremos a casa de noche. Ha sido un día feliz e intenso.

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Jesús S. VET-MAS 7:47:58 100 41
Jose Castello «J» VET-MAS 8:32:58 113 45
Gosa VET-MAS 8:32:58 114 46

[Puedes descargar este track en formato GPX y KML]

Track registrado con un Garmon 310XT. Las marcas aparecen cada 5 kilómetros.

El perfil está dibujado con el programa Perfils.

lasagra2016

VII Botamarges – Forna (3-Octubre-2015)

Este año el tiempo sí nos acompañó y nos regaló un día nuboso para disfrutar del siempre mítico Botamarges, una de las mejores carreras de montaña que existen.

IMG_1008Parece que el calor del año pasado y el aumento de desnivel han ahuyentado a muchos y en esta edición éramos 100 corredores menos. Os echamos de menos compañeros, especialmente a Jesús Jurado que se cayó de la convocatoria por una lesión. La tan nutrida representación de A TO TRAPO del año pasado quedó reducida a tan solo tres esforzados y valientes incondicionales que no se perderían esta carrera por nada del mundo.

Esta es la crónica de la jornada según mi experiencia y espero que os de una idea de cómo Sergio García, José Francisco Gosalbez (Gosa) y Jesús Santana, hicimos honor al nombre de Bota – Marges y saltamos y subimos todos los márgenes, bancales, castillos y montes que nos salieron al paso en una de las zonas más verdes e interesantes de la provincia.

IMG_1014Como siempre, llegamos a Forna envueltos en las tinieblas de la noche y amodorrados cumplimos con los rituales de rigor como los dorsales y nuestra hermosa pancarta foto-call.

Con las arengas del speaker, la cuenta atrás y la música de ACDC a todo volumen despertamos y salimos volando con el corazón a 100. Pasamos por entre los voluntarios que sostenían antorchas encendidas y nos daban palabras de ánimo y enfilamos (literalmente) el primer obstáculo.

Son momentos de prisas a la luz de las frontales y el grupo aún va unido. Todos tratamos de no ser adelantados o de no hacer atascos. Pero las prisas nunca son buenas y menos sin luz y cuando quedan tantos km y tantas horas por delante. Me golpeo fuertemente en el pie, y a los pocos minutos me vuelvo a golpear, como no, en el mismo sitio ¡Que dolor!. Le he dado tal puntapié a una roca que temo haberme roto un dedo, pero la carrera no se para y seguimos bajando.

IMG_1016El día se despereza mientras llegamos a Villalonga y nos reconfortan el calor del sol y de la gente del pueblo echado a la calle. Breve avituallamiento y cogemos el camino hacia el Serpis. Sergio va por delante, parece ir en cohete y Gosa y Jesús (yo) hacemos equipo vamos poco a poco. Remontamos el río por la vía verde, con sus túneles y su bonito paisaje hasta el pie de la Safor.

Aquí empieza la subida más dura de la carrera con 1000 m positivos y constante pendiente.

En mitad de la subida está el avituallamiento de la Casa de Tarzán, allí me quito la zapatilla y veo que tengo dos dedos morados, nada alentador. Me pongo una pomada de antiinflamatorio con la sombra del abandono en mi cabeza planeando en círculos como los buitres. Me duele al pisar, pero parece que la pomada me alivia y podré seguir en carrera.

DSC_5388Coronada la Safor, descendemos dosificando hasta las antenas de Benisivia. Aquí nuestra familia nos espera para darnos un recibimiento fenomenal, con su apoyo moral y logístico. Gracias a Eva, Jesús Jr, Conchi y Josep por seguirnos incondicionalmente todo el día de pueblo en pueblo con paciencia y cariño.

Desde aquí cruzamos Alpatró y bajo amenaza de lluvia hecemos una fuerte subida. Luego bajamos a Benisili y otra vez a subir, esta vez al Castillo de Benisili y a la parte más montañera y desolada de la ruta, que además se cruza a medio día. El año pasado este tramo hizo estragos, pero este año con el día nublado es una placer cruzar tan imponente cresta sobre la Vall de Gallinera.IMG_1019 Coronamos el Puntal Gros y en un colladito intermedio han puesto un avituallamiento líquido, todo un detalle. Al llegar a la Penya Foradà iniciamos un tramo de divertida bajada hasta Benisivia y su avituallamiento y de aquí por bancales y pista a Benirrama (km54). Este pueblo cuenta con otro avituallamiento estratégicamente situado en la calle principal junto a dos bares con las mesitas en la calle. Superar la tentación de quedarse aquí y seguir corriendo tiene su mérito.

Subida al Castillo de Benirrama, dura sí, pero por una senda en zig-zag que entre la vegetación gana altura poco a poco. Al coronar empieza una bajada bastante erosionada por las últimas lluvias y cuyo verdor oculta cómo puede el terrible incendio del verano pasado. Aquí me emociono bajando y sin darme cuenta me separo de Gosa que va con su primo Joan Andreu. Llego a Atzúbia donde también nos espera la familia. Avituallamiento, más hidratación, algo de comer. Me lavo en la fuente y me cambio de camiseta. El pie parece aguantar y no quiero que se enfríe, por si acaso no espero más y salgo. Me siento fuerte al subir la penúltima cuesta y adelanto corredores en las bajadas. Éste año me he dosificado mejor y he guardado fuerzas para los últimos 10 km. Trotando, caminando y volviendo a trotar me vengo arriba y se acelera el corazón con la cercanía de meta.

IMG_1021 (3)Superar las dos últimas tachuelas exige un último esfuerzo y mientras subo al Castillo de Forna sé que llegaré a la cima de día. Ya escucho la música y la megafonía y el corazón me salta de alegría. Miro el reloj y veo que estoy a tiempo de bajar mi crono del año pasado. Bajo del castillo con una sonrisa y dándome con los talones en el culo.

En meta nos vamos reuniendo, Sergio ya duchado ha hecho todo un tiempazo en su debut. Yo bajo mi tiempo 5 minutos y Gosa en media hora. Todos satisfechos.

Entrar en la estrecha callecita de Forna es impresionante. Recibes los ánimos de gente que no ha parado de aplaudir a cada corredor en las últimas horas. Es una pasada. Y que tu familia te esté esperando y puedas entrar en meta de la mano de tu hijo después de 14 horas de esfuerzo es una de las cosas más bonitas que me han pasado.

Como no te vamos a querer Botamarges. El año que viene nos volveremos a ver.

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Sergio SENIOR-M 11:28:14 90 74
Jesús S. SENIOR-M 13:50:21 212 161
Gosa VETERANO 14:33:04 237 48

XVI Pujada al Montcabrer (24-Mayo-2015)

Volvemos a encontrarnos en una de nuestras carreras favoritas, con la que algunos solíamos dar por concluida la temporada antes de volvernos locos por las ultras y apuntarnos a todas.

Y es que con próximos carrerones el horizonte como la Perimetral, los Bosques del Sur, los Pirineos o la Lurbel de Aitana…, habrá muchos corredores que en lugar de concluir temporada con el Montcabrer la estemos empezando ahora.

El ambiente entre todos es magnífico y vamos a disfrutar de un itinerario muy divertido y corredero, en el que cada uno tendrá sus propias motivaciones y retos. Para algunos, como Kike o Ángel es una carrera en la que intentar mejorar el tiempo del año anterior (¡aunque sea en un minuto!), para otros como Juanma o David es un ansiado regreso tras una lesión (iba a ser tranquilito, pero pronto se vienen arriba). Para otros como Josemi forma parte de un fin de semana intenso en el que no corren más porque no hay más días.

IMG_7182Para mí, tiene el aliciente de acompañar en su debut a mi hermano Antonio. A ver si lo captamos para las carreras de montaña. Así pues, una crónica de hermanos, que ya van siendo un género literario clásico en las últimas entradas de A TO TRAPO.

Nos vemos en las piscinas municipales para recoger dorsales, saludarnos y tomar un timonet calentito. Antonio tiene una tos perruna, y lleva toda la semana malo, pero la ilusión le ha podido y ya estamos en el arco de salida. Nos deseamos suerte y comenzamos cuesta arriba por un pequeño tramo asfaltado. Es el momento de apretar los dientes y coger posiciones si no quieres pillar atasco en el Barranc del Cint. Este año no es nuestro caso, así que comenzamos tranquilitos y muy educadamente nos ponemos en la fila. De todos modos, ascendemos a buen paso por la senda y sus tramos empedrados. Cuando salimos a la pista de las casas de Vilaplana nos pasa David como un cohete.

Primer avituallamiento, y comenzamos una corta pero buena subidita al Col de la Sabata. Avanzamos entre restos calcinados de árboles que encogen un poco el corazón. Nuevo avituallamiento y tomamos el desvío por el PR (Font d’en Julià, Font de Bassiets…). Es una senda estupenda con algunos tramos muy correderos que nos lleva al Mas de la Foia Ampla. Aquí empieza la verdadera subida al Montcabrer. Alcanzamos la cumbre llena de gente que nos anima y de un grupo de cabras que le dan un toque rural y nos confirman que el nombre del pico es el correcto.

Quitando un par de cuestas para atravesar les Penyes Monteses, sólo nos queda una larga y preciosa bajada a Alcoi, que retorna al Col de Sabata y desde allí combina sendas y tramos de la pista de Serelles. Para los que disfrutamos bajando es todo un regalo que nos lleva a meta desbordantes de adrenalina y eufóricos.

Por fin, mi hermano Antonio y yo llegamos a meta juntos. Ha sido muy bonito acompañarle y en cierto modo mimarle y mostrarle lo que es este deporte. Para los que corremos es muy difícil explicar a otros porqué lo hacemos o que es lo qué vemos en esto. Pero él está muy contento, ha terminado su primer trail, siente que ha realizado un reto. Y yo estoy seguro de que repetirá.

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Ángel SENIOR-M 2:04:43 120 83
Josemi VETERANO 2:07:15 145 37
David SENIOR-M 2:13:17 184 118
Alberto MASTER-M 2:24:39 244 14
Anna VETERANA 2:29:07 15 3
Juanma MASTER-M 2:32:40 283 16
Elías SENIOR-M 2:37:50 310 190
Jesús S. SENIOR-M 2:44:56 327 200
Antonio S. SENIOR-M 2:44:56 328 201