XXX Media Maraton Internacional “VILLA DE SANTA POLA” (20-Enero-2019)

La ilusión por correr no se pierde.

Han pasado varios años desde la última carrera en Santa Pola y continúa despertando interés.

El número de participantes ha disminuido casi hasta la mitad y esto hace que la carrera no sea agobiante, como ocurría antaño.

Comenzamos con la sesión de fotos, con el albornoz que felizmente hemos estrenados, con diseño de un equipo de alto nivel, es atractivo vistoso y calentito.

La carrera comienza con puntualidad no hace viento, nublado y temperatura agradable. La ruta ya la conocemos , besos y abrazos y a correr.

Después de 2 km, la carrera se alarga y no tienes que ir adelantando. En compañía de Martina y tras larga conversación vamos tranquilamente disfrutando del ambiente.

Como pensábamos, nuestro presi aprovechó la llegada a la zona de playa para realizar su baño institucional.

Cada uno de los participantes de nuestro grupo van cogiendo su trote, con tiempo distintos como veremos en la clasificación.

Terminamos todos bien, sin lluvia, y ganas de volver.

El albornoz un éxito, para no enfriarte de regreso a casa.

Hasta la próxima, un abrazo.

Manolo

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Alberto C. MAST 40 M 1:33:15 540 129
Jorge L. MAST 40 M 1:35:17 658 157
Juan Enrique MAST 45 M 1:42:23 1224 195
Ramonet MAST 50 M 1:47:27 1569 105
Mark MAST 50 M 1:47:43 1661 110
Tomás M. MAST 40 M 1:47:45 1667 383
Juan P. MAST 40 M 1:50:00 1778 407
José Pablo MAST 40 M 2:01:11 2684 399
Armando MAST 65 M 2:03:12 2770 17
Martina MAST 55 F 2:03:53 2784 11
Manuel Gª MAST 70 M 2:03:54 2785 8
Jesús J. MAST 60 M 2:05:37 2892 62

Almèdia Trail – Callosa d’en Sarrià (13-Enero-2019)

Quinta prueba del Circuit Trail de la Marina y para Callosa d’en Sarrià nos fuimos Juanma, Cristian, Cuchi y un servidor ¡ya tenía ganas de coincidir en alguna carrera con Juanma!

Primera edición del Trail de la Almèida y casi llego tarde, me equivoqué en la hora de salida porque se salía a las 8:30h y si no es por Juanma, me presento a las 9h en la salida.

Hizo muy buen día, a pesar de la ola de frío, muy buen ambiente y mucha gente conocida. Recogimos el dorsal, un café y a la línea de salida. Salimos con el sol ya calentando por las calles de Callosa para bajar por una rampa asfaltada, donde me encuentro a Cuchi y a Miriam Talens, dos rivales muy igualadas, tanto que el primer puesto se decidió en el último kilómetro

El pelotón se iba estirando hasta que llegamos a la primera subida, muy bonita entre pinos y trialeras. Adelanto a Cristian, que iba muy tranquilo. Aquí me encuentro a mis amigos Vicent y Paco, bajamos al lecho del río para volver a subir y llegar al primer avituallamiento, seguimos por una bajada y cruzamos la carretera por debajo, de nuevo el río donde me harto de correr, pero me encontraba bien gracias a mi amigo Esteban que me ha educado para no parar de correr. Voy corriendo todo el río, hasta que llegamos al segundo avituallamiento y empezamos una subida muy bonita y agradable por senda, pista y pinos hasta que llegamos al tercer avituallamiento, y yo sin parar de correr, no me lo creía ni yo.

Empezamos una subida bastante dura y técnica hasta llegar a un collado con bastantes piedras de punta y empezamos a bajar por una senda muy agradable y corredora hasta llegar al último avituallamiento y la última subida a la Almeida, algo técnica. Aquí me encuentro a mi amigo Toni Cama y su mujer Reme, no se quien está más fuerte de los dos, continuamos por la cresta hasta llegar a la última bajada, bastante técnica.

Ya se veía el pueblo abajo así que me suelto y bajo disfrutando entre ánimos de la gente y drones grabando y cuando llego abajo, los gemelos dicen que ya está bien, que pare, no les hago caso y me vuelven a avisar, hasta que tengo que parar 15 segundos por que se me encogían hasta los dedos de los pies, continúo por las calles del pueblo hasta la meta, a por el bocadillo de embutido y la cerveza.

Enhorabuena Cuchi, segunda mujer a un pelo de la grande Miriam Talens.

Vaya día más bueno que hemos pasado, mucha gente conocida y muy buen ambiente, a veces nos apuntamos a carreras raras que no conocemos a nadie y nos olvidamos un poco de estas carreras donde hablas con unos y con otros, ambiente de pueblo, un pueblo que se ha volcado con la carrera.

Muchos voluntarios, la carrera totalmente controlada, cada 10 metros tenías una baliza y si no la veías, no te preocupabas porque sabías que en el cruce había un voluntario, todos muy profesionales, los avituallamientos muy bien puestos y con muchas cosas, cronometraje muy bueno, con mychip no fallas.

El circuito del Trail de la Marina tiene muy buena pinta, el año que viene no fallo.

Esta carrera se la dedico a Esteban, empezamos a correr en 1,2,3 … jajajajajajaja

Muchas gracias al club CROCACALLOSA y al grupo de la GT

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Josemi MASTER-M 2:28:18 34 4
Christian VETERANO 2:39:36 53 16
Juanma MASTER-M 3:22:41 158 28

Retazos. 28. ¿Tanatos o Eros?

Chispazo.

Me avisan de la muerte de la mujer de un antiguo compañero de trabajo. Nunca había tenido mucho trato con él, menos aún con ella, pero siempre habíamos mantenido una relación cordial, discreta, respetuosa. Acudo solo al tanatorio para presentarle mis condolencias. Como tantas veces ya, una visita más al tanatorio. Pero no imaginaba, ni por asomo, el desenlace de aquella rutina. Poco después, sentado en uno de los amplios sofás distribuidos a lo largo del gran salón alargado frente a las salas mortuorias, la vi, me vio y no hicieron falta palabras, fue suficiente la mirada. Impulsado por un resorte primitivo me incorporé lenta y decididamente siguiendo sus pasos. Sin recatarnos lo más mínimo, sin pudor estúpido, precisamente allí, donde la muerte está más presente que en ningún otro lugar, dirigidos por una fuerza irresistible nos encaminamos hacia los servicios y, ya dentro, en el pequeño vestíbulo que da acceso a las puertas de señoras y caballeros, comenzamos a desplumarnos, me refiero a la expresión de Calixto en la Celestina cuando Melibea le recrimina que le meta mano tan bruscamente: ”el que quiere comerse el ave, quita primero las plumas”, y fuimos dejando sembrada la ropa por el suelo hasta llegar casi desnudos al primero de los aseos con que tropezamos, no estábamos para mirar el símbolo del sexo. Cualquiera nos servía en todo caso a uno de los dos o a los dos porque fue tal la fusión que no sé qué máquina o herramienta hubiera sido capaz de separar el acoplamiento. Ni la búsqueda del espacio más acogedor en el estrecho e incómodo recinto enfriaba la fiebre que nos consumía. Sobre la taza, contra la pared, en el suelo, los cambios de posición no menguaban el orgásmico encontronazo prolongándolo ya un tiempo que llegué a considerar excesivo para estos efluvios eróticos.

Acabado el arrobamiento nos miramos a los ojos, hasta entonces no podían verse de tan cerca, y con la incredulidad de quienes han tenido tanta intimidad sin haberse visto ni haber cruzado jamás una palabra, salimos de nuestro cobijo y fuimos recogiendo la ropa desparramada por el vestíbulo de los aseos y, sin cruzar una palabra, nos fuimos ayudando a ponernos la ropa arrugada y casi sin desabotonar, más bien arrancada a girones en el paroxismo de la excitación.

Y, ya sin mirarnos a la cara, salimos por la puerta común como dos desconocidos. Lo que realmente éramos. Todo había sido un paréntesis. ¿Quién me iba a decir que ese signo de puntuación pudiera llegar a ser tan intenso y agramatical?

La gente que pululaba por las distintas salas seguía sentada o moviéndose y los muertos seguían muertos y quietos en sus respectivos ataúdes. Volví a sentarme en el mismo sofá del que me había levantado un rato antes y vi llegar a otros compañeros que se acercaron a saludarlo. Él, hasta entonces bastante sereno, apenas pudo reprimir unas lágrimas al evocar los momentos aún recientes en que le leía una novela a su mujer, ya incapaz de hacerlo por sí misma, casi en el lecho de muerte. Con un apretón de manos y palabras de ánimo salí del lugar sin volver a verla.

San Juan, 6 de Enero de 2019.
José Luis Simón Cámara.

Galería de personajes (anónimos). 28.

Resignación.

Como casi todos los días, alimento la rutina matinal de salir de casa, muchos de ellos después de la primera salida corriendo a la playa, a tomar café en el bar. Nunca saben igual el café de casa y el del bar. Hoy he cambiado de bar. Junto al gran olivo. En la barra, mientras ojeo el periódico y me tomo lentamente el café, tan lentamente que el último de los tres sorbos, se trata de un ristretto, ya está frío, escucho las conversaciones cruzadas de otros clientes, los saludos de llegada o despedida, las felicitaciones de año nuevo, aún estamos en sus primeros días.

A mi lado se sienta una chica de unos 40 años, delgada, risueña, deja entrever al sonreír unos dientes irregulares, con huecos y marcas de vida difícil en la cara.

¿A quién le resulta fácil en este mundo?

Que se lo digan si no al dueño del bar. Aún no lo he visto sonreír desde que lo conozco. Siempre el gesto serio, los ojos, no apagados pero sí cansados, tras los cristales de las gafas con montura negra. Barba de tres o cuatro días sin afeitar. Parecen a juego montura de gafas, barba y pantalones. Todo negro.

Poco después llega un chico de mediana edad. Se coloca de pie entre ella y yo. Bien abrigado y con barba. Parecen conocerse y comienzan a hablar.

— Hoy es el sorteo de Reyes. ¿Llevas algún número?, pregunta él.

— No, ni uno. Ya me costó bastante comprar un número para el de Navidad. Repelando de un sitio y de otro. ¿Y tú?

— Sí, yo llevo uno. Pero solo uno. No te vayas a pensar. Que ya me ha tocado la lotería con la compra de los Reyes en casa. No paramos de gastos.

— ¡A mí me lo vas a decir! ¿Te han pagado la extra de Navidad?

— ¡Qué dices! Bastante es que tengo una semana de vacaciones.

— ¿Ah sí? ¿Estás ahora de vacaciones?

— No, cogí una semana antes de Navidad y en Navidades he tenido otra.

— ¿Cuántas vacaciones tienes?

— Aparte de estas de ahora, luego tengo dos semanas en verano. Hay que repartirlas si no se hace muy duro el trabajo.

— ¡Chico!, yo creía que tenías paga extraordinaria.

— No, no. De eso nada. Y gracias. Es lo que hay. Y que dure.

— ¡Eso, eso, y que dure!

Pasaba las hojas del periódico sin enterarme apenas de los titulares, interesado como estaba, sin manifestarlo, en la conversación deshilvanada de mis vecinos, aunque no conseguía saber de qué trabajo hablaban ninguno de los dos. Alguna vaga alusión a reparto de algo en furgonetas creí captar. Hablaban de Amazon, de otras tiendas on line, de estos días especialmente intensos con las rebajas y los turnos que se distribuían entre compañeros.

La chica se marchó y allí siguió el chico mirando los anuncios de la televisión y buscándose el monedero para pagar el café con leche. Si no contento con su situación sí parecía resignado. Al menos no la maldecía, como otros. En ningún momento he captado la más mínima muestra de rechazo, de resistencia, de rebeldía. No es muy alentadora una juventud resignada. Cerré el periódico y salí del bar con cierto sabor amargo en la boca.

San Juan, 6 de Enero de 2019.
José Luis Simón Cámara.

UTMB 2018 (31-Agosto-2018)

De la cuneta al Ultra Trail del Mont Blanc

El 7 de enero 2015, y después de tocar fondo varias veces y poner en serio riesgo mi vida, decido entrar en Proyecto Hombre. Es aquí donde me dicen que debo focalizar mi ansiedad en algo que me llene, y empiezo a hacer algo de deporte (siempre me gustó correr detrás de mis palomos). Por fin, como si hubiera vuelto a nacer, después de nueve meses, salgo de proyecto con la firme intención de no volver a caer.

Mi hermano y mi padre me cuentan lo que, por aquellos entonces, está haciendo mi amigo Gosa. Dicen que corre por la montaña. Correr y montaña, correr y montaña… resuena en mi mente como un mantra, y uno de los días que salgo con mi padre por el Cabeçó d’Or encontramos un grupo que iba corriendo por las sendas. No me lo pensé dos veces y cuando bajé a Mutxamel llamé a Gosa y le dije que quería salir a correr con él. Me dijo que claro y me presentó, junto con el Muffy, al mejor grupo de gente que en esos momentos podía conocer, la gente de A To Trapo.

Pronto empecé a participar en carreras y sin darme cuenta ya estaba corriendo la Perimetral de Benissa. Empecé a conocer a todos los corredores del grupo Ñ y casi todos tenían un sueño común: Ultra Trail del Mont Blanc. Y como los sueños son contagiosos…

El proceso para llegar a UTMB es largo y tan duro como la carrera, pero ahí han estado siempre Sergio, Ángel, David Gil, Josemi, Esteban, Elías, Pablo, Jaime, Roberto, Carlos, Jesús Jurado, Jesús Jr, Jota, Lisardo, David García, Ramonet, Antoñito, Juanma … en definitiva todo el grupo Ñ, que con su experiencia y buenos consejos han conseguido que llegara a cumplir este sueño. Pero… ya está bien de introducciones y vayamos a lo importante, vayamos a la Ultra Trail del Mont Blanc.

El día 28 de septiembre me presento, con toda la ilusión, en Chamomix. Me acompaña mi más fiel seguidor, mi padre. También nos acompañará nuestro amigo Oyvin Feenyerodd (el noruego). Tengo muchas dudas porque 15 días antes de la prueba me salió una lesión en el tendón rotuliano.

En la recogida de dorsales el ambiente es increíble, las miradas de los corredores lo dicen todo. Se respira Trail Runinng por todos los rincones de la ciudad. Todos con un mismo deseo, empezar a correr y hacer realidad sus sueños. En estos momentos mi mayor preocupación es el frío. Todos con los que contacto me dicen que las previsiones no son malas, pero yo no me fío.

Con una hora de antelación me presento en la línea de salida. Con los nervios a flor de piel espero que den el pistoletazo de inicio. La música, los gritos, los aplausos de la gente. Es una de las cosas más emocionantes que he vivido en mi vida, y por mi cabeza pasan todos esos malos momentos vividos y, con cada zancada que yo avanzo, ellos van quedando atrás, y cada vez más atrás.

No voy a contaros como es el recorrido de la carrera, crónicas hay muchas que lo hacen. Os contaré la gente que conocí. Los primeros 50 Kilómetros los pasé junto a Sergio, un catalán con el que estuve hablando hasta que decidió retirarse. También coincidí algunos kilómetros con Toni, al que conocí en Rialp Matxicots, y con el que quedé para vernos en la Ronda dels Cims del año 2019. Un grupo de sevillanos estuvieron entreteniéndome también durante muchos kilómetros, una pena no recordar sus nombres. Así iban pasando los kilómetros, entre risas e historias de Trail.

Compartí kilómetros, y poca conversación, cosas del idioma, con un japonés. El en inglés y yo en valencià. A estas alturas de carrera y ya de cara a la segunda noche la cosa empieza a ponerse fea. Los dolores de rodilla comienzan a ser serios y paso gran parte de la noche solo. A veces también es necesaria la soledad y quedarse uno con sus pensamientos.

Y es aquí, en la soledad de la noche, donde uno valora lo que está haciendo y todo el camino recorrido para llegar hasta aquí. Estoy convencido que voy a llegar y mientras lo pienso surge la mejor anécdota de la carrera. Delante de mí oigo a tres corredores que van hablando en valencià. Me voy acercando a ellos y empiezo a escuchar la conversación. Están burlándose de uno de ellos: ¡¡¡Xe tu de Mutxamel i no has eixit en el periòdic!!! ¡¡¡Mare meua que mutxameler!!! seguían burlándose de él. Yo que llego por detrás saludo con un ¡¡¡Bona nit!!! que no deja lugar a dudas que hablo la misma lengua que ellos. Me saludan, preguntan cómo voy, y cuando me preguntan de donde soy contesto: ¡¡¡Jo de Mutxamel i si que e eixit al periòdic!!! La expresión de su rostro no la olvidaré nunca…. ¡¡¡Collons!!! ¡¡¡Pos si que es!!! ¡¡¡Jajajaja!!! Al final ellos no consiguieron llegar a meta.

Amanece y ya voy de cara a meta. He pasado mucho frío, cansancio, sueño (para mí lo peor), dolores varios (sobre todo el de la rodilla), pero como siempre todo se olvida cuando cruzas la linea de meta.

Allí está mi padre y el noruego. He coincidido con ellos en algún avituallamiento, pero donde verdaderamente quería verlos era aquí, en meta. Ver la cara de orgullo de mi padre vale todos los sufrimientos vividos. La emoción aflora por todos lados. En meta también está esperándome Pablo que había finalizado antes la CCC.

De la carrera sería difícil elegir con que me quedo, paisajes, ambiente, recorrido, voluntarios… pero si tuviera que quedarme con algo me quedaría con el calor de la gente al paso por los pueblos y el compañerismo en carrera.

¡¡¡Sueño cumplido!!! Nadie, antes de ese 7 de enero de 2015 que cambió mi vida, hubiese apostado que llegaría a conseguir algo como esto. ¡¡¡Ahora soy feliz!!! ¡¡¡He ido de la cuneta a rozar el cielo!!! ¡¡¡El cielo azul del Mont Blanc!!!

Cristian Aracil