Cata a ciegas

En aquel sobrio salón tendría lugar la cata. Sobre la mesa cuatro botellas de vino. Un Tempranillo de Rioja, un Cabernet Sauvignon de Ribera del Duero, un Verdejo de Rueda y un Chardonnay de Somontano. También dieciséis copas. Sentados alrededor, cuatro caballeros de buena presencia, de distintas etnias y de edades claramente diferenciadas. Mientras probaban los caldos comentaban las virtudes de cada uno. Después se desnudaron y quedaron en silencio. Entonces apareció ella con los ojos vendados. La cata iba a empezar.

 
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Acerca de Fele

Ni corre rápido ni megadistancias, y la verdad es que debe dar pena verlo trotar, pero ¡mira!, parece que es el único que corrió las 25 ediciones de la Marathon de Benidorm, además de otras 32 más por diversos lugares. Aunque no presume de ello, simplemente permite que los amigos, de vez en cuando, lo recuerden. Seguirá en A to Trapo mientras nadie se dé cuenta de que lo desprestigia.

3 pensamientos en “Cata a ciegas

  1. Tras la cata, fueron interceptados por la Guardia Civil y tras el control de alcoholemia se les sancionó con 600 euros y tres puntos. Estuvieron a punto de salir en el telediario

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