Nápoles a la carrera: crónica de la Neapolis Half Marathon (18 de octubre de 2026)

¡Cuánto tiempo sin asomarme por aquí con una crónica! Por cuestiones laborales sigo viviendo fuera, pero cada vez queda menos para volver a Alicante, a mi vida de siempre y, sobre todo, a las quedadas y carreras de fin de semana con el mejor grupo que existe: A to trapo. Mientras tanto, os llevo conmigo allá donde voy. Sigo teniendo mis dos camisetas oficiales y, como manda la tradición, me las pongo cada día de carrera. Está demostrado que hacen correr más rápido… jeje.

Esta vez la suerte me llevó hasta el sur de Italia, a correr la media maratón de Nápoles, dentro de la Neapolis Marathon. Era la excusa perfecta para conocer la ciudad y sus alrededores y, de paso, ponerme un dorsal. Fue un viaje exprés de cuatro días con la combinación ganadora: turismo, gastronomía y deporte.

Una salida madrugadora y multitudinaria

El domingo 18 de octubre sonó pronto el despertador: la salida era a las 8:00 de la mañana. Se agradece, porque así se evitan las horas de más sol y calor, que en Nápoles, incluso en octubre, aprietan. El punto de partida y de llegada era el mismo, la monumental Piazza del Plebiscito, a cinco minutos del puerto y a diez del centro. Pocas salidas hay más bonitas que esa.

Ese día había tres distancias a la vez: 10K, media maratón y maratón. Según la organización, nos juntamos más de 8.000 corredores de casi cien países entre todas las pruebas. Solo en la media cruzamos la meta cerca de 4.000 (3.971, para ser exactos), y en la maratón casi 1.500. Ambiente de gran evento desde primera hora.

Un recorrido de postal

La media es una sola vuelta (los de la maratón tienen que hacer dos idénticas), y es un recorrido prácticamente llano, con apenas 38 metros de desnivel positivo. Pasa por los principales lugares de interés de la ciudad: el Castel dell’Ovo, el Maschio Angioino, el paseo marítimo de Via Caracciolo hacia Mergellina, el puerto y el centro histórico, que es Patrimonio de la Humanidad. Buena parte del trazado se corre con vistas al mar y al puerto, y con el Vesubio vigilando a lo lejos. Para un corredor turista, es difícil pedir más.

Eso sí, como es muy normal en Italia, un tramo se corre sobre adoquines. Hay que ir algo atento a dónde pisas, pero es muy llevadero y forma parte del encanto.

Organización: notable alto

En mi opinión, la carrera estuvo muy bien organizada durante el recorrido: todo bien señalizado, muchísimos voluntarios y avituallamientos frecuentes, cada 2 o 3 kilómetros. Había alrededor de un centenar de liebres para los distintos ritmos, y la animación no paró en ningún momento: música en directo por el camino y mucha gente animando en las calles. Los napolitanos viven la carrera con la misma pasión con la que viven todos.

El único punto a mejorar fueron los cajones de salida. Había bastante lío, con gente metiéndose en cualquier cajón y todo algo desordenado. Probablemente tenga que ver con juntar las tres distancias a la misma hora, pero es un detalle que con un poco de control se corrige fácilmente.

Delante, ritmo de otra galaxia

Para los curiosos de la élite: la media la ganó el marroquí Yassine Zaki en 1:03:45, a unos 3:01 el kilómetro, seguido de cerca por Jean Marie Vianney Niyomukiza (Burundi) en 1:03:56 y el italiano Giuseppe Gerratana en 1:04:23. En la maratón se impuso el keniano Joel Kipsang Kositany con 2:12:32. Nosotros, a nuestro ritmo, que también tiene su mérito.

Mi carrera: correr y disfrutar

Respecto a mis ritmos, estoy contento. Era una carrera para correr y disfrutar, sin buscar marca. Ya habrá otras carreras y mejores tiempos; ésta tocaba saborearla kilómetro a kilómetro, mirando el mar y empapándome del ambiente.

Nápoles, mucho más que una carrera

Me vuelvo encantado con la ciudad, con su gastronomía y con todo lo que ofrece alrededor. Desde Nápoles puedes hacer excursiones a la costa Amalfitana, a las islas de Capri, Ischia o Procida, visitar Pompeya y subir al Vesubio, perderte por los Quartieri Spagnoli (el barrio español) y, por supuesto, comer cada día las mejores pizzas y pastas del mundo. Lo que se quema en la carrera se recupera con creces en la mesa.

Ha sido un placer volver a escribir aquí. Un abrazo enorme a todos, equipo. ¡Nos vemos pronto en las quedadas!

Farid

Alla tua Salute:

58º SCHWARZWALD-MARATHON, Bräunlingen (Selva Negra), 11 de octubre de 2026.

Pensaba que ya había corrido mi último maratón tras el de Copenhague en 2019 y tras la cancelación del maratón de Helsinki en 2020 debido a la COVID. Al fin y al cabo, diez maratones eran suficientes, ¿no?

Pero tras correr la media de Bräunlingen en 2024, al igual que Jesús, tenía esa espinita clavada de que no había corrido los 42 km completos del Maratón de la Selva Negra. Así que cuando surgió la idea de repetir en 2026 un viaje con A To Trapo a la Selva Negra, en un momento de euforia o inconsciencia, decidí apuntarme al Maratón completo. La idea era poder acompañar a Mario en su primer maratón y compartir uno más con Juanma, Jesús y Pili. Correr un maratón sin la preparación de Pili era inconcebible, así que, a pesar del calorazo del verano, seguí su plan a rajatabla con el objetivo de poder llegar a meta entera y en un tiempo razonable. Debido a circunstancias imprevistas, echamos de menos a Juanma, Julia y a Mario, que al final no pudieron acudir al viaje.

Antes de la salida nos encontramos para la foto grupal: corredores A To Trapo con equipo de soporte – Erika y Uwe – y también Wolfgang (mi profesor de mates), Úrsula y Frank Kliche de la organización.

El Maratón de la Selva Negra destaca por el ambiente cordial de la organización y por supuesto por ser una carrera de naturaleza. Este año el tiempo nos acompañó, con cielos tapados, fresquito, pero sin lluvia e incluso con algún rayo de sol. Ideal para correr.

El recorrido sale de Bräunlingen y la primera parte hasta aproximadamente el km 16 es subida, luego hay toboganes hasta el km 21, y a partir de allí bajada hasta meta. Había empezado la carrera con Pili, pero ya en la primera subida quedaba claro que ella podía ir a más velocidad que yo, así que ella se iba por delante.

La gran parte del recorrido es por caminos de tierra entre los típicos abetos altísimos, el verde de musgo y helechos. El aire era limpio y fresco, con olor a bosque mojado y a árboles talados. Estos caminos me trasmitían energía, y después de la subida, y a partir del km 21, parecía que me daban alas. Y ¡cómo se nota la diferencia entre correr por caminos forestales y pista asfaltada, correr por bosque o por ciudad!

Disfruté durante toda la carrera, y los kilómetros iban cayendo uno tras otro. Después de casi 4h30 llegué a meta, que para mi gran sorpresa correspondía a 2ª de mi categoría – así que podio 😊. Estaba pletórica por cómo me había respondido el cuerpo, el tiempo que había conseguido y las emociones de felicidad. Pili había llegado ya, y Jesús aprovechaba el tiempo a su disposición para disfrutar de la carrera y del paisaje.

En total pasamos 6 días en la Selva Negra y disfrutamos del paisaje, de caminatas, de Freiburg, de la gastronomía típica y ante todo del buen rollo entre todos. Es una maravilla poder viajar en un grupo tan heterogéneo y complementario, deportivo y divertido.

Martina


MEDIA MARATÓN SCHWARZWALD MARATHON

58º SCHWARZWALD-MARATHON, Bräunlingen (Selva Negra), 11 de octubre de 2026.

Hay carreras que se corren y carreras que se recuerdan, y esta es de las segundas. A TO TRAPO se fue de expedición internacional a la Selva Negra, con tres distancias, siete valientes y dos palmeros de lujo.

Para quien no la conozca, la Schwarzwald-Marathon se corre desde 1968 y presume de ser el maratón de naturaleza más antiguo del mundo y el primero en el que las mujeres pudieron correr oficialmente. Viendo cuántas mujeres íbamos en la expedición, no podíamos haber elegido mejor.

El reparto quedó así:

    • Maratón (salida 9:30h): Jesús, Pili y Martina.

    • Media maratón (salida 10:00h): Cuca, Conchi y Noe. Ojo al dato: era la primera media maratón de Cuca.

    • 5 km (salida 10:30h): Xavi, que se estrenaba en su primer 5K. ¡Y nada menos que en la Selva Negra!

Antes de nada, lo obligatorio: foto de grupo en el photocall (las fotitos que no falten) y una buena secuencia de activación muscular, que aquí no se sale en frío. Despedimos a los maratonianos con todo el ruido que pudimos y el grupo de la media nos fuimos para la línea de salida.

Allí, el speaker hablaba y hablaba, y nosotras no entendíamos ni papa. Pero hay idiomas universales, y por el tono estaba clarísimo que aquello era la cuenta atrás. Muy prudentes, nos colocamos en el cajón de 2:00–2:15h, que una cosa es venir a disfrutar y otra venir a hacer el ridículo. Entre los nervios del debut de Cuca y las ganas de Noe de volver a colgarse un dorsal de media después de un par de años, allí estábamos, más contentas que unas castañuelas.

Los 3 primeros kilómetros fueron una piña: íbamos todos tan apretados que adelantar era misión imposible. Poco a poco cada una fue encontrando su sitio, su ritmo y su comodidad.

Y entonces llegó el espectáculo. En el km 1 ya nos metimos en el prado y en el km 3 en el bosque, y desde ahí la Selva Negra nos enseñó por qué se llama así. Eso sí, nadie nos avisó de que la postal venía con letra pequeña: 12 km de subida suave pero continua, de esas que no asustan pero que van pasando factura sin hacer ruido.

Hasta que, por fin, apareció la bajada, el auténtico paraíso de la carrera. Pasamos por un pueblo con la gente volcada en la calle, animando como si fuéramos de casa, y ahí la emoción ya se nos desbordó. Tanto que el km 15 ni lo vimos: os juro que nos lo saltamos.

Paramos en todos los avituallamientos, que estaban bien surtidos de agua, isotónica y plátanos. Ya con solo 3 km por delante pasamos junto a una vaquería, con público local de cuatro patas incluido. El último kilómetro fue por las calles de Bräunlingen, con unas gotitas de lluvia que, lejos de molestar, sabían a fiesta.

Y aquí llega la anécdota del día. Noe entró en meta y se encontró un recibimiento de escándalo: aplausos, gritos, el speaker venido arriba… ¡Ni que hubiera batido un récord! Ella, convencida de que tanto jaleo era por su carrera (que además le había salido muy por encima de lo que esperaba), lo disfrutó como una campeona. Hasta que más tarde descubrió la verdad: había cruzado la meta justo a la vez que el ganador del maratón. Vamos, que le hizo de telonera al gran campeón. Pero los aplausos se los llevó igual, y eso ya no se lo quita nadie. 😂

Mención especial para nuestros palmeros, Uwe y Erika, que animaron con una profesionalidad digna de cualquier gran maratón y que, además, estuvieron cámara en mano captando todos los momentos importantes. Gracias a ellos esta crónica tiene fotos y nosotras, recuerdos para rato. ¡Danke schön!

¿El balance? Todos cumplimos nuestros objetivos. Cuca se estrenó en la media con un 2:08 que ya quisieran muchos, Xavi completó su primer 5K como un veterano y la guinda la puso Martina, que se subió al podio como segunda de su categoría en el maratón. ¡Olé!

Y como toda buena carrera necesita su tercer tiempo, en la celebración no faltó la cerveza de la tierra, la Fürstenberg, que llevaba unos días haciéndose de rogar por un ataque de responsabilidad precompetición. Pero con los deberes hechos, ya tocaba. ¡Prost! 🍺

Resultados A TO TRAPO:

Maratón

    • Pili: 4:26:47 (7ª W55)

    • Martina: 4:29:46 (2ª W60 🥈)

    • Jesús: 5:47:20 (9º M65)

Media maratón

    • Noe: 2:02:57 (18ª W45)

    • Cuca: 2:08:11 (9ª W60, ¡debut!)

    • Conchi: 2:21:06 (17ª W60)

5 km

    • Xavi: 30:12 (¡debut!)

Una más a la saca, esta vez con sello alemán. ¡A seguir corriendo a to trapo!

Un abrazo pulpero ATT,

Cuca y Noe

Clasificaciones: https://my.raceresult.com/327180/results

Enlace fotos: https://photos.app.goo.gl/7jY9q44bjbQpMQTY9

Cumple 80 Manolo

Día 4 de octubre, veroño en Alicante, nos reunimos para darle a Manolo, patriarca de A TO TRAPO, una sorpresa pulpera por su próximo 80 cumple.

¿Quién mejor para acompañarle que su familia A TO TRAPO, con quien vive tantas aventuras desde hace ya muchos años?

Manolo (mi padre o, ya comúnmente llamado por mis hijos, el abuelo), con la templanza que le caracteriza y sus ganas de disfrutar los pequeños momentos de la vida que tanto se nos olvidan a veces al resto de los mortales.

Llega a las 12 del mediodía con su capazo (en 46 años que tengo, siempre le recuerdo con ese capazo), el periódico y un pico de pan… y ahí estamos todos haciendo paseíllo como si hubiera ganado la Champions. ¡Y es que 80 no se cumplen todos los días!

Abrazos, besos, cánticos y bonitas palabras de sus queridos Jesús, Martina y Josele, en representación de este grupo variopinto.

El abuelo, que ya sabéis que es parco en palabras, agradece que estemos y que su grupo de corredores le acompañe cada domingo al ritmo que él necesita (un ritmo mayor del que yo aguantaría, por cierto 🤣).

Regalos varios, reparto de lotería y, después de terminar con la reserva de cervezas frías, ¡cada uno a su casa y Dios en la de todos!

¡Los que allí quedamos disfrutamos de una estupenda fideguá del abuelo a petición de su nieta!

Gracias a todos por acompañarnos, ha sido un día de 10 💜 ¡Te queremos, abuelo!

Ester García “Pa-Rato”

V TRAIL VALL DE SETA, 26 Septiembre 2026.

Pues ya estamos aquí otra vez con una crónica a escribir de una carrera que hemos completado. Es una carrera que no es de las habituales, aunque el recorrido en gran parte es muy conocido por todos nosotros, pues hay que subir el Recingle Alt de la Serrella desde la cara norte y bajar por la subida al Pla de la Casa desde Quatretondeta.

La verdad es que esta vez me tocó engañar bien engañado a Miguel, incombustible como él solo. Para allá que nos vamos, porque la carrera sale desde Gorga y a las 8 de la mañana; además, la distancia se nos queda un poquito larga, porque son más de los 21 km y 1000+ que estamos acostumbrados a correr: esta carrera son 27,5 y 1200+, y al final nos salieron 27,4 y 1196, está bastante ajustadito.

A la llegada nos encontramos a bastante gente y, sobre todo, no eran los típicos clubes que conoces de por aquí, son más de la parte de Alcoy, sur de Valencia, pero muy buen ambiente. En la salida nos llevamos la primera sorpresa, y es que vimos una camiseta de A TO TRAPO. ¡Anda!, si era Alejandro Pelusa; lo saludamos, charlamos con él un rato y quedamos para vernos al final y al día siguiente en la Volta al Pantano de Tibi.

Empezamos la carrera y, como ya nos habían dicho, es corredera y los 2 primeros km son para abajo a buscar el río y, efectivamente, todos “como locos” para abajo, entre ellos Miguel. Menos mal que lo iba aguantando y, como no podía ser de otra forma, antes del kilómetro 2 el amigo Miguel ya se había salido del recorrido: 2 gritos y al sitio. Seguimos corriendo, corriendo… hasta que nos damos cuenta de que llevamos a 2 detrás que iban sobrados y no nos adelantaban; les preguntamos y… efectivamente, eran los escobas. Menos mal que estamos acostumbrados a coincidir con ellos. Así hasta el kilómetro 6,6, donde está el primer avituallamiento y donde se separan las carreras cortas de la larga.

A partir de aquí, el trazado ya se empina y nos empezamos a encontrar mejor, las piernas responden y los escobas se ponen a recoger balizas, así que nos adelantamos y no logran cogernos (buena señal). Llegamos al cresteo del Recingle Alt, ¡qué tramo más chulo, con los 2 valles a los lados! Esta vez lo hicimos de subida (al revés que en el maratón de Confrides) y, cuando llegamos a la caseta del guarda, ahí nos paramos para el reportaje. Como diría José A. Méndez: “¿Qué, no nos haremos una foto aquí?”. Pues fotos que nos hicimos.


Ahora viene otro tramo de correr y recuperar un poco, así que hasta el avituallamiento nos lo tomamos con calma, pero sin pausa.

Una vez que nos avituallamos, ya no íbamos los últimos; adelantamos a alguno que otro y de ahí nos tiramos para abajo. A Miguel le empiezan a dar calambres, nos paramos y me pega un paquete por esperarle que no veas. Me dice que no le espere, que nos vemos abajo, y eso hago: me tiro para abajo y me encuentro bastante bien; sobre todo, me da mucha moral empezar a adelantar gente (sensación impensable para mí hace 3 años).

Llegamos a Quatretondeta, pero en vez de estar el avituallamiento donde está en la carrera de Confrides, estaba en la piscina. Y ahora sí que hablo de los avituallamientos: he de decir que han sido de lo mejor, había de todo (sándwiches, dulces, gominolas, barritas, geles…) y los voluntarios, supercolaborativos.

Y aquí llega lo bueno, no podía ser todo bueno: nos quedan 7,5 km y son 6 de llaneo por dentro del río, que está más seco que nada, y con un calor que te mueres (son las 11:30), así que es corredera pero interminable, y los 1,5 km últimos de subida al pueblo, que se hacen un poco más llevaderos.

Llego a la meta con la incertidumbre de saber cómo iba Miguel. Tenía claro que no iba mal del todo, porque la cara que tenía cuando lo dejé no era mala, solo calambres, así que me acerqué un momento al avituallamiento, porque estaba muertito por los bocatas de lomo que hacían.

Finalmente veo llegar a Miguel con una sonrisa de oreja a oreja por haber podido completar la carrera, así que a la barra, 2 cervecitas, 2 bocadillos y a disfrutar lo ganado; eso sí, a la sombra, que el Lorenzo pega que no veas.

Y, como dice el capitán, una más a la saca y que no nos cuenten.

Guille

II Trail al Pantà de Tibi, Memoria de Abel Pérez (27-septiembre-2026)

A To Trapo conquista la historia y la leyenda en el II Memorial Abel Pérez

El pasado domingo 27 de septiembre no fue un domingo cualquiera para la marea verde de A To Trapo. Recordar corriendo a nuestro amigo Abel no es poca cosa. Nuestro grupo de corredores y soñadores volvió a demostrar que cuando se juntan las ganas de correr, la naturaleza y la amistad, no hay distancia ni calor que se resista.

El escenario no podía ser más deslumbrante: la Vuelta al Pantano de Tibi, un paraje magnífico impregnado de historia y misterio donde las aguas del Riu Verd pasan a llamarse Río Monnegre, bajo la presencia de la que es la presa en funcionamiento más antigua de Europa (construida entre 1580 y 1594 bajo el reinado de Felipe II, nada más y nada menos).

El club desplegó a su tropa de soñadores repartida en las tres modalidades de la prueba: la exigencia dura de los 22k, el ritmo ágil de los 14k y el disfrute paso a paso de los 14k senderismo. En cada tramo de la ruta, se notó nuestra alegría y buen humor entre sendas serpenteantes, cortados espectaculares y un sol que apretó con fuerza.

Nuestras zapatillas dejaron su huella en el barro y la piedra del pantano, y nuestros valientes participantes: Eva, Gosa, Jesús (jefe), Jesús (junior), Juan Enrique, Guillermo, Tomás, Miguel, Raquel, Pelusa, Elías, Infi, Kike… (y seguro que me dejo a alguno más que de memoria no recuerdo), quienes representaron el espíritu y la amistad de nuestro club desde el primer metro hasta la meta.

La recompensa a esta nutrida representación no tardó en llegar en la entrega de trofeos: A To Trapo fue proclamado el club con más participantes de la prueba, un reconocimiento colectivo que nos valió nuestro merecidísimo y celebrado jamón. Un trofeo gastronómico que sabe a gloria, pero que sobre todo simboliza lo que somos: unión, ganas de sumar y familia.

Por otro lado, felicitamos a Infi por su podio (3.ª absoluta y 1.ª de su categoría).

Pese a lo duro del terreno y al calor sofocante que apretó a lo largo de la mañana, la mejor noticia llegó al cruzar la línea de llegada: todas las naves llegaron a puerto, con la cara exhausta por el esfuerzo, pero con una sonrisa imborrable y la satisfacción del reto conseguido.

Al echar la vista atrás y saborear el cansancio feliz en las piernas, resulta imposible no reflexionar sobre la inmensa suerte que tenemos. La suerte de coincidir, de compartir días como este haciendo lo que más nos apasiona y de apretar los dientes juntos cuando el camino se pone cuesta arriba. Pero, sobre todo, este domingo corrimos con el alma un poquito más encendida, llevando en nuestros corazones el recuerdo imborrable del amigo Abel Pérez, quien sin duda nos acompañó desde el cielo, guiando cada uno de nuestros pasos a lo largo del camino.

¡Enhorabuena a todos los participantes y a seguir soñando a to trapo!

Salud
Jesús Santana

Clasificaciones: https://www.mychip.es/e/ii-trail-al-panta-de-tibi-memoria-de-abel-perez

Carrera 14K

Nombre Categoría Tiempo Pos. general Pos. categoría
Elías Manchón López MÁSTER-M 2:00:47 55 14
Juan Enrique Garrigos Gómez MÁSTER-M 2:05:00 62 17
Raquel Espuch Garcia VETERANA 2:32:01 96 7
Jesus Jurado Carmona MÁSTER-M 2:33:57 99 26

Carrera 20K

Nombre Categoría Tiempo Pos. general Pos. categoría
Alejandro Asensi Botella VETERANO 2:57:57 40 13
Jesús Santana Ródenas MÁSTER-M 3:47:05 73 21
Miguel Baldaquí Sala MÁSTER-M 4:16:12 80 25
Tomas Méndez Carrasco MÁSTER-M 4:29:31 83 28
José Guillermo Forner Marco MÁSTER-M 4:29:32 84 29

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