Camino Mozárabe de Santiago de Almería a Granada, 14 ABRIL 2026, ya estamos en la línea de salida; ya nos hemos reunido con otros peregrinos en el punto de encuentro indicado por Nelly: la plaza de la catedral de Almería, donde se inicia este camino, Camino Mozárabe que deja atrás el mar para buscar las Alpujarras almerienses y adentrarnos por las estribaciones de Sierra Nevada, en Granada. Ahora, a descansar y mañana, a caminar. ¡¡Este año también llevo en la mochila a Antoñito!! Salud.


15 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago de Almería a Granada, etapa 1. Almería – Rioja, 15 km. Vamos dejando el nivel del mar para, en ligera subida, ir abandonando Almería por una de sus arterias principales (Rambla); nos vamos cruzando con chavales que al cole van, cada uno hace su camino. En la parte alta está Torrecárdenas, donde se alza el Hospital General de Almería a modo de alcazaba (qué gran industria es la sanidad). Enfilamos hacia Huércal, pasando por su estación de tren, para alcanzar al poco tiempo Pechina, cuna, hace la tira de años, de una de las principales taifas de Andalucía. El sol nos acompaña todo el recorrido, que transcurre en buena parte por el cauce seco del río Andarax. Llegamos a Rioja, donde hacemos parada y fonda en su albergue, que tan bien regenta la asociación del Camino Mozárabe (felicitaciones). El albergue es de donativo (QUE NO ES GRATIS), los rituales (ducha, cama…) y mañana continuará. Antonio sigue entero y, al llegar a Rioja, asumió su papel de madre y marchó a realizar la compra y preparar la comida; la hicimos comunal con los compis franceses.

16 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago de Almería a Granada. Etapa 2. Rioja – Alboloduy, 23 km. “Pasamos del Andarax al Nacimiento y, de paso, entramos en las Alpujarras almerienses”. Todos a una despertamos y en el albergue desayunamos. Enfilamos por carretera a buscar el cauce del río Andarax, saludando a los paisanos (ruta del colesterol) que por el camino íbamos encontrando, camino de Gádor, serpenteando, jalonados de naranjos y pequeños cortijillos, para llegar a Santa Fe de Mondújar, donde desayunamos en el bar Manolo. Vi a algún paisano tomando limonada (similar a la paloma alicantina: anís seco con agua fría + hielo; aquí le ponen zumo de limón 🍋). Pasamos por el majestuoso puente de hierro y entramos en la zona montañosa, estribaciones de la sierra de los Filabres. A la derecha puedo ver el observatorio de Calar Alto y, a mi izquierda, al fondo, Sierra Nevada cubierta de manto blanco. En algunos tramos de carretera pude ver en las cunetas cómo los envases vacíos de bebidas energéticas son los que ganan por goleada (menudo virus nos invade). Después del tramo de montaña (incluido el mirador del cerro de la Cruz), pasamos nuevamente a la ruta de pueblos blancos, cauce del río Nacimiento, para llegar a Alboloduy a las 14 horas, a tiempo para comprar en la tienda víveres para mañana. La hospitalera Lola nos aloja y muestra las dependencias del albergue (de lujo, era la antigua casa del médico). Mañana la etapa será un poco más larga; cada día vamos incrementando. ¡¡Ahora toca descanso, paseo y, posteriormente, cena comunitaria (somos 9 = 5 franceses, 1 checo, 1 holandés y Antoñito + yo)!! Con el estómago lleno, nada mejor que un paseo por sus callejuelas. Salud y kilómetros.

17 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago de Almería a Granada, etapa 3. ALBOLODUY – ABLA, 29 km. 750 +. “Encajonados en el río Nacimiento”. Todos a una, reunidos en la mesa comunitaria, desayunamos antes de amanecer y, con las primeras luces, iniciamos el camino, alcanzando el curso del río Nacimiento, el cual fuimos sorteando y, como niños, saltando para salvar sus aguas; los tamarindos, a ambos lados, desde el inicio hasta el final de etapa. Dejamos el mismo para alcanzar la carretera en fuerte subida; nuevamente descendimos al mismo y, por su cauce, alcanzamos el pueblo de Nacimiento, donde desayunamos, para continuar camino de Doña María. Almorzamos en su plaza y enfilamos camino de Abla, dejando Ocaña a la izquierda. De nuevo, por el cauce del Nacimiento, nos cruzamos con alguna perdiz que otra, así como conejos. La autovía nos anuncia que Abla está cerca; llegamos y, por subida continuada, alcanzamos la plaza de San Antón, donde se ubica el albergue. Andre nos recibe y acomoda; Raquel está atareada en la cocina para preparar la cena (hoy está completo el albergue: 12 peregrinos). Magníficas vistas de Sierra Nevada para disfrute de cuerpo y alma. Cansados, pero reconfortados: así es el camino. Antoñito tiene molestias, pero solo eso, así que bien vamos. Salud y mañana más. P. D.: Abla se prepara para sus fiestas, son este fin de semana y se nota en sus calles, limpias como una patena y engalanadas para la ocasión.


18 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago de Almería a Granada, etapa 4. Abla – Huéneja, 20 km, 470 +. “Con la omnipresente Sierra Nevada a la vista”. Lleno total en el albergue de Abla; los hospitaleros Raquel y Andre (australianos) colgaron el cartel de completo: 12 en total, siendo los únicos españoles Antoñito y yo; el resto, un grupo variado (5 franceses, 2 suizas, 1 checo, 1 holandés y 1 americano). La ruta la iniciamos desandando la subida de ayer para transcurrir por caminos de almendros, olivos y alguna que otra huerta, con algo de sombra, para llegar por el cauce del río seco a Fiñana, con dura cuesta que nos llevó al bar de la plaza, donde desayunamos. Bajamos nuevamente a la rambla, que nos llevó a la Venta Ratonera y, a continuación, a Huertazuelas, donde su fresca fuente nos refrescó. Por la rambla pusimos rumbo a Huéneja, jalonados por almendros y olivos, a los cuales no les faltaba el agua. Entramos en el pueblo final de etapa por la rambla del río Ispafama, que nos llevó a las puertas del albergue, donde fuimos agrupándonos poco a poco los que desde Abla partimos; ya somos una familia peregrina. Al poco llegaron Marilo e Igor, que nos acomodaron. Día perfecto y soleado. Seguimos en el camino. Mañana más. P. D.: En la cena, lleno hasta la bandera; llegaron 2 más, a los que Marilo e Igor acomodaron, y posteriormente a todos nos brindaron una rica, rica cena regada con vino y agua. ¡¡Qué más se puede pedir!! GRACIAS, magníficos hospitaleros.


19 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago de Almería a Granada. Etapa 5. Huéneja – Alquife, 18 km. Etapa corta, con una parte rompepiernas, pero sin apenas dificultad. Abundan los almendros, a los que les queda poco para su recolección. Pasamos por Dólar y Ferreira; el silencio reina en sus calles. Las panaderías están cerradas, así que bebemos agua de su fuente y continuamos (en Ferreira andaban poniendo dos paradas de mercadillo). Llegamos a La Calahorra, donde su majestuoso castillo, a modo de atalaya, se alza en su colina. Cruzamos la carretera que va al puerto de La Ragua, tomamos el café de la mañana y, por la vía pecuaria, cogemos rumbo a Alquife (final de etapa). Pasamos por su poblado minero (abandonado) y llegamos a Casa Norman, donde nos alojamos en el día de hoy. Las vistas de Sierra Nevada son impresionantes; aún sigue con su manto blanco. Salud y kilómetros; seguimos andando y disfrutando del Camino Mozárabe. P. D.: Compartimos buena parte de la etapa de hoy con Juan Lucas, de Francia, en animada tertulia hablando de agricultura y plantas aromáticas; Antoñito y él se daban relevos de conocimiento de sabiduría popular.


20 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago. Etapa 6. Alquife – Marchal, 27 km (por variante de tierra al final). “Descubriendo las CÁRCAVAS”. Salimos de los últimos, casi a la par de las amigas suizas (Angela y Margarita). Nos tomamos la jornada con tranquilidad, pues la noche ha sido movidita. La nieve sigue presente, con un buen manto a nuestra izquierda, y se nota en los caudales de los arroyuelos. Llegamos a Jerez del Marquesado, donde reponemos en su panadería (los bares están cerrados hoy lunes); bueno, repongo yo, mientras que Antoñito marcha para atrás como los cangrejos a buscar su bastón (cómo no 🙂). Nos internamos en una zona minera (cobre, hierro…; hoy cerrada, pero a saber si algún día abrirán de nuevo). Antes de llegar a Cogollos de Guadix, circunvalamos el embalse (está a tope): parada, café, saludos… y continuamos hacia la ermita de San Gregorio. En ese punto dejamos la dirección de Guadix y, al poco, nos internamos por caminos de tierra (estábamos cansados de asfalto) hacia el cordal de Lugros (menuda aventura). Ya en zona alta, fuimos oteando el paisaje lunar, troglodita… Son CÁRCAVAS. Llegamos al mirador del Fin del Mundo, donde disfrutamos de las vistas (y descansamos); al fondo, el río Alhama, así como las poblaciones de Beas de Guadix y Marchal, final de etapa. Alojamiento en Casa Cueva El Rubio (de la asociación): una maravilla, paz, tranquilidad. Somos los únicos peregrinos que nos alojamos (gracias, Paco). Al alojamiento en cueva no le falta de na; seguro que descansaremos y mañana continuaremos. P. D.: La tarde-noche se prestaba a lo que hicimos: sentaos estuvimos en la puerta de la cueva. Antoñito estuvo hablando con una vecina y se empapó de cuanto acontece en Marchal y demás… Grata charla y buen descanso.


21 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago. Etapa/paseo: Marchal – La Peza, 13 km. Salimos sin prisa, pues la etapa invitaba a ello. Circunvalando y en subida llegamos a las zonas de aguas termales y balnearios de Los Baños y Graena, muy tranquilos en esta época del año. Al poco nos internamos por una rambla salpicada de viñedos jóvenes y jalonada de tamarindos y retamas. La parte final la hicimos por carretera, que nos llevó a la parte más alta, desde donde divisamos abajo el final de etapa = La Peza y, a la derecha, el embalse de La Peza. Nos dejamos caer por fuerte pendiente, llegando a la plaza de la iglesia a eso de las 12. Compramos y almorzamos junto a la fuente, de donde manaba agua limpia y fresca por dos caños. Allí se daban cita personas del pueblo. Me hizo gracia el comentario de un gitano a una gitana acerca de una boda que tenían el fin de semana próximo: “Me voy a hartar de comer, hasta que se me rompa la camisa 🙂”. El albergue de la asociación lo teníamos al volver, así que para allá que nos fuimos, y allí nos fuimos juntando los peregrinos que compartimos jornada, una gran familia. La hospitalera, la gran FINA, una crack, nos alojó y agasajó con una gran cena comunitaria: garbanzos, lentejas del día anterior, ensalada y fruta… ¿Qué más se puede pedir? Gracias, Fina. Mañana más, la larga a Quéntar. P. D.: En La Peza celebran San Marcos, al igual que en Puente Genil. Aquí hay tradición de regalar una rosca de pan bendecida y fuimos afortunados y disfrutamos de una, acompañada de queso de cabra del lugar y vino.

22 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago de Almería a Granada, etapa La Peza – Quéntar, 29 km. Sin duda, una etapa para recordar, con un inicio de etapa tipo calvario: una cuesta de órdago en la que el cuerpo entra en calor enseguida. Por pistas forestales tipo tobogán, pero siempre en ascenso, caían los kilómetros. Nos cruzamos con un par de brigadas de agentes forestales que andaban realizando limpieza de montes. A la derecha oteábamos la zona de Diezma y cerca queda el puerto de la Mora. Enfilamos por una rambla hasta el puerto de los Blancares (cerca de 1.300 m). En ese punto está la intersección hacia Tocón de Quéntar, pero nosotros seguimos por la derecha para llegar a la zona recreativa de Aguas Blancas, donde hicimos la paraeta para comer y descansar. Cogimos fuerzas, ya que a continuación nos esperaba la subida que nos situaba a 1.410 metros, tocando techo. Llegamos a la cantera de los Blancos (hoy día abandonada, donde se extraían áridos, así como carbonato cálcico) y desde allí ya todo era bajada hasta el pueblo, fin de etapa… En esta etapa se nos unió Isidoro, de Salamanca, con el que compartimos posada, charla y ronquidos. Ya en Quéntar, alojados en el hostal, reposamos y, una vez duchados, a estirar las piernas nos vamos. Se nos ha hecho breve la etapa y el tiempo acompañó; mañana pondremos rumbo a Granada.


23 ABRIL 2026
Camino Mozárabe de Santiago de Almería a Granada, etapa Quéntar – Granada, 19 km. “Ya en Graná, casi ná”. Ya desayunados y con la mochila a la espalda, bajamos al cauce del río Aguas Blancas para seguir su curso hasta el pueblo de Dúdar, pudiendo apreciar restos de los temporales de meses atrás en el cauce del río. A partir de Dúdar se empina el camino y, conforme alcanzamos altura, las vistas nos regalan mejores paisajes: puente romano, ruinas de un acueducto, Sierra Nevada, olivares… Ya en el alto nos cruzamos con grupos de ciclistas (abundan más las eléctricas…). Descendemos a Jesús del Valle, donde avituallamos y echamos a andar en animada tertulia. Tanto fue así que nos confundimos de ruta y, por tanto, nos tocó hacer un par de kilómetros de más, pero todo tiene arreglo. Una vez cogimos el cauce del río Darro, no lo dejamos hasta llegar a Granada, con entrada por sus concurridas y turísticas zonas del Sacromonte, Paseo de los Tristes, paradas para fotos, Albaicín… Sobre todo sabiendo que esto llega a su fin, de momento por este año en el Camino Mozárabe. Pasamos a saludar a Fanny por el Palacio de los Perfumes, hicimos paraetas para degustar cervezas y tapas y, con tristeza, pero contentos, nos despedimos. Antoñito regresaba para Alicante, Isidoro para Madrid y yo me quedo en Granada para estar con mi hermana. Seguiremos caminando y disfrutando. Son caminos que dejan huella y un montón de anécdotas y gratas experiencias, siempre enriquecedoras. Gracias a la Asociación del Camino Mozárabe por dar tanto y estar siempre que lo necesites. Nelly, Paco, Lola, Fina, Marilo, Igor… grandes hospitaleros, voluntarios. P. D.: Estas dos últimas etapas formamos un trío, pues se sumó Isidoro y todos salimos más enriquecidos.






