Basque Ultra Trail Series. Bilbao-Gasteiz (22-Febrero-2019)

Lo que iba a ser una velada en familia se convirtió, por distintos avatares de la vida (correr ultras y la crianza de dos niños con pañales no siempre es compatible), en un viaje en solitario a lo más profundo de los bosques vascos.

Con cierta complejidad logística superada gracias a mi familia vascuence, vuelvo a estar en la línea de salida de una de las carreras que componen la Basque Ultra Trail Series. Recuerdo lo vivido hace ya más de dos años en el camino de Pamplona a San Sebastián y me digo que si estoy aquí, es para disfrutar.

00:00 de la noche del viernes 22 de febrero, Teatro Arriaga de Bilbao, dejo atrás a mi socio y cada vez más compañero de batallas – gracias Nacho por tu acompañamiento – y con mente meditativa, espero a que el típico baile Aurresku emita la señal de salida. 110 km y 6.000 m de desnivel positivo nos separan de Vitoria.

Sinceramente, empiezo mal. Parece que no encuentro sentido a lo que hago. No consigo deshacerme de los estreses y apegos cotidianos. A veces me cuesta explicar el por qué. Y, si ni siquiera yo lo sé, ¿cómo alguien pudiera entenderlo? Ante esto, no queda otra: corro, ando, sigo, y sobre todo, no paro. Empiezo a engullir kilómetros, la oscuridad me confunde, hasta que me auto repito: si estoy aquí, es para disfrutar.

Km 35, las horas van pasando y todo empieza a recobrar el sentido. Llegamos a Orozco con una noche más que estrellada, empieza la bonita subida al Gorbea, y ahora sí, me maldigo por todos esos pensamientos negativos que he tenido. Soy un privilegiado, lo sé, las piedras me lo dicen, la pisada lo confirma; y la luna llena está ahí para grabarlo todo.

Casi tocando el refugio que dará paso al Gorbea, la montaña me regala uno de esos momentos que marcan para siempre: el sol empieza a despertar los perfiles de la cordillera, atrás queda Bizkaia, por delante unos 60 km de Álava.

Y ya acariciando la cima del pico que separa ambas provincias, el astro luz baña totalmente nuestra visión. Ey, chipirón, todos los días sale el sol! y no puedo hacer más que gozar y sentir un cosquilleo en todo el cuerpo.

Coronamos Gorbea y pisamos provincia de Vitoria. Comida y cerveza rápida en Murgia – como dice mi madre, si el cuerpo te lo pide, no le digas no – y me encuentro con la sorpresa de la visita de Ainhoa y Aitor en Hueto Arriba. Abrazo, les insto a reservar sitio para cenar porque esto hay que celebrarlo y corro. Corro como nunca, no paro, me concentro en mí, en las sensaciones, en la ligereza.

Otra sorpresa, km 90, la familia Montoya ha venido a apoyarme. Todo esfuerzo tiene su recompensa, alegría inmensa que comparto con Fer durante algún kilómetro que otro de dura subida, y llego al último avituallamiento, km 100. Sólo queda bajar. 8 km en los que me siento mejor que nunca.

Los devoro, no quiero que acabe, Fer me grita enseñando que ahí delante tengo Vitoria. Sorprendentemente, no me duele nada, las articulaciones me permiten saltar, reír y poner las piernas donde yo quiero.

Y toco la ciudad, y no sé por qué, empiezo a llorar. Casi 15 años después de mi primera carrera y nunca lo había hecho. Pienso que pararé, pero no. 300 metros, huelo la meta; y la cara es un baño de lágrimas. Insisto, no sé por qué, pero me gusta. Me desahogo, pienso en mi familia, en mi hermano, que bien seguro compartiremos otro momento de este estilo, en tod@s, en mí.

Cruzo la meta y sigo, lloro desconsoladamente. Quizás el esfuerzo por tanto correr, quizás el haberme dado cuenta del sentido vital de esto que hacemos, quizás el sentirme en esta tierra (casi) como en mi casa, quizás la simpleza de la vida. El caso es que estoy más feliz que una perdiz.

Otra conseguida, aun queda mucho camino pero, tierra vasca, nos volveremos a ver las caras este verano.

Agradecimiento especial a Ainhoa, Aitor y a los Montoya; difícil describir la increíble sensación de tener una familia norteña. Y a Rodri por hacer las veces de mi madre, el pan casero me dio la vida!

Y bueno, dedicatoria a Marta, han pasado 3 años desde que te fuiste a no sé muy bien dónde; pero estoy seguro que has formado parte de los caminos recorridos.

Nos leemos en la próxima.

Agur!

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Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Borja Masc 17:44:57 56 53

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IX Maratón de Castellón (24-Febrero-2019)

“YO VOY DE LIEBRE CON UNOS AMIGOS A 3.30, POR SI TE QUIERES VENIR”. Así empieza mi historia en la Maratón de Castellón.

Nos ponemos manos a la obra después de la Maratón de Valencia y veo que los tiempos y las sensaciones se acercan a la intención de ir a 3.30 como me propuso Pili, ¿20 minutos menos que en mi mejor marca?, ¡Estoy loco!

Una semana antes la liebre me dice que se queda sola y me dice “Tomás ya tienes liebre”. Pili en exclusiva para mí, un privilegio, un honor y una responsabilidad.

El sábado salimos para Castellón Sonia y yo. Pili ya estaba allí esperándonos, recogida de dorsal y paseíto por Castellón antes de ir a descansar, me espera un gran día.

Como es normal, no puedo dormir antes de una carrera de esta envergadura. Nos levantamos, desayunamos y nos acicalamos.

Nueve de la mañana, puntual empieza la carrera. Nos ponemos a ritmo enseguida, el que llevaremos durante prácticamente 30 Kilómetros. En este, por mi cabeza y unas pequeñas molestias en mi isquio izquierdo (o excusas mías) empezamos a bajar el ritmo.

Llegamos al km 33 y mi cabeza me dice: “Tomás, hasta aquí has llegado”, Pili sorprendida me dice que qué hago y le digo que no pare que siga que yo llego (eso sí, más tarde de lo previsto). Me pongo a andar durante unos metros, recapacito y empiezo a correr, pero repito esto durante unos kilómetros.

En el km 38 definitivamente me pongo a correr hasta el km 42.195 y durante estos últimos kilómetros empiezo a animar a la gente y esta me anima a mí, muy buen ambiente. Eso sí, tengo que hacerme notar y entro en meta haciendo el avioncito y besándome el anillo acordándome de Sonia y la forma de hacerla padecer en mis aventuras.

Aun así, he hecho mi mejor marca en una maratón 3.43, bajando 7 minutos mi mejor marca.

Darle las gracias a Pili por llevarme durante esos 33 kilómetros, ERES MUY GRANDE y disculpa por no haber confiado en mí mismo como lo hacías tú. Espero que haya otra carrera en la que podamos ir juntos.

Y no se me podía pasar dar las gracias a MI COMPAÑERA DE VIAJE que siempre me acompaña en estas mis locuras.

TOMAS MENDEZ

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Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Pili VET F50 3:24:42 282 1
Tomás M. VET M40 3:43:19 485 127

VII Blasca Trail – Banyeres de Mariola (24-Febrero-2019)

Carrera corta – 10 km

Aquí estoy con mi primera crónica de una carrera. Primera crónica y primera carrera de montaña. Todo al mismo tiempo para que me vaya acostumbrando a estas lides.

La carrera para mi empezó el día antes. No pegué ojo en toda la noche de los nervios. “¡Diez kilómetros! ¡Y DE MONTAÑA!”.

Había quedado con mi gran amigo Gosa y con más compañeros de A to trapo para ir a Banyeres, donde se disputaba la carrera. Carrera perteneciente al circuito Xixarra Trail.

Bajé con una mochila con “todo” por recomendación de Gosa y después de recoger a todos nos dirigimos a Banyeres.

Allí nos acercamos a recoger los dorsales, nos cambiamos para la carrera y hacia la línea de salida en un manojo de nervios. Consejo de todos, que ya son veteranos de esto, “tú, a tu ritmo”. Y allí estaba yo, con ambientazo de gente, música (daban más ganas de bailar que de correr), animador (ahora creo que lo llaman “speaker”) dando ánimos a todo el mundo por los altavoces, en medio de una barbaridad de corredores cuando dan la salida y todo el mundo sale como loco corriendo. Yo, siguiendo las pautas, a mi ritmo, que era bastante lento, por cierto.

Bajamos una gran cuesta y a continuación empezó la primera subida. Muy poco desnivel por lo que opté por subirla a trote sin bajar el ritmo. Para mi sorpresa iba adelantando a corredores.

Llegó la primera bajada y ahí sí aceleré, seguí adelantando corredores. Muy pocos porque no había espacio y las piedras dificultaban el adelantamiento. Pisé una de esas piedras, causando un dolor instantáneo que mermó mientras seguía corriendo.

Cuando me di cuenta estaba en el avituallamiento. ¡Ya llevaba más de la mitad de la carrera y no me había enterado! Un poquito de carrera en plano y empezaba la ascensión un poquito más dura que la anterior. Esta sí que la subí andando, a buen ritmo, pero andando. Ahí empecé a notar molestias en el pie pero eso no me paró. Aunque parezca increíble, seguía adelantando a corredores.

Las sensaciones que tenía eran muy buenas. No me encontraba agotado, mis piernas me respondían,… Llego a la cima más alta de la carrera donde sé con certeza que la acabo. Disfrutar de las vistas y asimilar todo lo que he hecho. Unas corredoras me piden que les haga unas fotos y aprovecho para que me hagan otras a mí.

A partir de ahí todo descenso excepto al final que hay que superar el ascenso de unos bancales en terraza y llegar al asfalto. Doblar la esquina y la línea de meta con varios corredores que ya han acabado, el animador,… ¡Qué satisfacción más grande! No me lo creía ni yo.

Recojo el bocadillo que me da una niña justo cuando paso la línea de meta y me dirijo tranquilamente al coche.

Después de la ducha es cuando noto dolor cada vez más intenso en la planta del pie.

Ahora toca esperar a todos los compañeros de A to trapo.

Debo de reconocer que el correr por la montaña tiene otras sensaciones distintas a las de correr por asfalto que a mí, personalmente, me satisfacen muchísimo más.

Ha sido la primera pero no será la última. ¡Esto engancha!

Méndez

Trail 25 km

Bien pues me tocó resumir la Blasca Trail en su modalidad larga 25km +1000. Una carrera que discurre por el Parque natural de la Sierra de Mariola, por una de las zonas paisajísticas y de recursos naturales más rica de nuestra provincia, donde nace el río Vinalopó y cuyo punto más alto el Montcabrer se encuentra a 1200 mts.

Cuando a principios de año empiezo de nuevo a retomar mis entrenamientos de montaña, desde el GRUPO Ñ  nos animan a apuntarnos a esta carrerita que tantas veces había oído y que forma parte del cirucito Txitxarra Trail. Así, con la ilusión de recorrer los senderos que discurren por el precioso Parque Natural de la Sierra de Mariola y encontrar allí amigos con los que entreno y algunos otros que hacía tanto no veía, lancé a Ginés también a venir conmigo. Se trataba de una carrera con una distancia prudente que seguro afrontaría y disfrutaría tanto como yo.

En un día que amenazaba soleado y muy buena temperatura que en el mes de Febrero siempre se agradece, allí estábamos media horita antes de su inicio, en Banyeres, el grupo de ATOTRAPO que entre bromas y risas hacíamos fotos para el recuerdo. A las 9 am con la animación de la gente del pueblo daban el pistoletazo de salida, empezando un recorrido de amplias sendas entre pinares y abundante flora que predomina en la Sierra de Mariola. Ginés, a pesar de estar más fuerte que yo, me quiso acompañar todo el trayecto haciéndome prácticamente de liebre avanzando siempre un paso delante de mi, cosa que agradecí y disfruté muchísimo. Y es que todo iba de maravilla cuando de repente a mitad de carrera tuve el primer tropezón, el cual me hizo ir con un poquito más de cuidado… sin mucho acierto puesto que 10 minutos más tarde de nuevo vuelvo a tropezar haciéndome una herida algo fea en la mano, pero sin perder las ganas de seguir corriendo para poder terminarla. De este percance fueron testigos Juanma, Jose Pablo y Jota que al parecer venían detrás, y con los que continuamos un rato llegando finalmente a meta a las 3 horitas.

Una vez allí, con el resto del equipo Cristian, Ulises, Jesus, Kike etc.. entre cervecitas empanadas y el buen ambiente espermaos a Gosa y el Presi, que llegaban riendo y pasándoselo en Grande!

UN PRECIOSO DIA que ya queda grabado en el recuerdo.

Aquí os dejo algunas fotos que plasman lo bonito de este trail. Enhorabuena a la organización y a todos los que participamos en cualquiera de las dos modalidades de este trail.

#atotrapo#.

Ana N.

10 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Méndez Master Masc 1:13:59 133 13

 

25 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Ulises Veterano 2:49:37 50 19
Kike Veterano 2:54:57 65 27
Cristian Veterano 2:57:56 72 29
Jesús S. Veterano 3:04:45 88 34
Ana Senior Fem 3:27:41 137 6
Jota Master Masc 3:28:02 139 17
José Pablo Veterano 3:31:14 149 58
Juanma Master Masc 3:31:14 150 20
Gosa Veterano 3:53:00 173 67
Jesús J. Master Masc 3:53:00 174 22

VI EDP Murcia Maratón (27-Enero-2019)

Pasico a pasico, breve crónica de la maratón de Murcia 2019

Estoy hecho de material de desecho, esa es la conclusión a que he llegado recientemente, de chatarra oxidada.

Cuando nací no se estilaba lo del reciclaje así que mis venas y arterias, los músculos que me mueven y la osamenta que me mantiene erguido no puede provenir más que de un vertedero ilegal de las afueras.

Con esta crónica no quiero dar pena, sólo certificar algo, el hecho de que hasta el que mi cabeza se mantenga sobre mis hombros se debe a que hay un pescuezo que la sujeta en su sitio.

Fotos cortesía de D. Alberto Costilla (el Sombrilla)

Mi último paso reciente por el taller me descubrió mi enésima  anomalía, resulta que tengo, dicho en román paladino,  algo así como una canalización demasiado estrecha para los nervios que transmiten la corriente eléctrica que me activa, en concreto he pasado mes y pico de parón atlético por dolores en mi brazo y hombro izquierdos además de la espalda, amén de que la mano se me echaba la siesta cuando le venía en gana, todo ello junto me impedía correr. Lo que digo, otra lesión para mi curriculum.

Tiempo antes de lo acaecido y relatado en los párrafos anteriores decidí apuntarme a  la maratón de Murcia. Ya la corrí en su primera edición y me gustó, así que ¿por qué no rodar 42 kms. y disfrutar de paso de un fin de semana con mi mujer? (tiene ganado el cielo conmigo). Hasta aquí todo correcto hasta que con esta inscripción ha vuelto a quedarme claro el por qué no me gusta hacer planes a medio plazo.

Fotos cortesía de D. Alberto Costilla (el Sombrilla)

Una vez decidido a correr y con unas piernas con menos kilómetros que las de un amputado me dispuse a mantener el plan y ¡acho, pijo!, un pat-telico de canne y un platico michirones y…a tirar millas.

Todo pintaba bien, normal, como otras muchas veces. Feria del corredor muy justita que se compensó con una camiseta chulísima. Al día siguiente todo marchaba según lo previsto, yo estaba recuperado de mis nervios (físicos, los mentales a esta altura ya me dicen poco) y de la forma más tonta, no podía ser de otro modo, al vestirme, como digo, ¡zas! me quedo más enganchado que la Amy Winehouse (es que también tengo una protusión discal, cosas mías, no me falta de nada), lo que digo, una piltrafa de tío.

Allí me hallaba yo a las 7.00 AM maldiciendo mi suerte agachado junto a la cama, mientras las palabras de mi mujer me intentaban confortar. En cuclillas como un niño jugando a las canicas, estudiando la jugada temeroso de cualquier movimiento vertebral mirando al vacío cuando de repente como si me hubieran hecho una carambola me sonó el teléfono móvil con una notificación de facebook. Una grandísima jugadora, la campeona del mundo de canicas a tres bandas, la que nunca falla me había mandado un mensaje de ánimo.

Con este impulso tenía que ponerme en pie aunque sólo fuera por la inercia del soplo de energía, o al menos intentarlo.

Pues eso, me incorporo lentamente, me termino de aviar con más miedo que destreza y ya en la calle me propongo calentar muy despacio, largo, suave, con tiempo y afortunadamente pude notar cómo si no torsionaba y pensaba cada movimiento de la espina antes de llevarlo a cabo, todo podía acabar bien.

La salida se dio puntual, con media maratón y 10 k. simultáneamente. La de Murcia es una de esas pequeñas maratones que puedes disfrutar si te lo propones, un estilo a Zaragoza o Castellón por ejemplo ya que no hay masificación, los organizadores le ponen empeño y lo hacen con mucho cariño. El circuito es en dos vueltas y el único punto despreciable es el paso en cuesta por los kms. 9-11 que por desgracia se repite en los kms. 30-32, es decir que al tío del mazo le dio tiempo de sobra para repartir mandobles a placer, ¡menuda escabechina!

Yo me decidí a salir con el práctico de las 3.30 h. y ver qué tal me encontraba. Todo fue muy bien hasta el km. 30 más o menos donde por obligación más que por elección decido bajar el ritmo y terminar rodando.

La meta en la plaza de la catedral es todo un acierto.

En definitiva, una maratón interesante para disfrutar y además cerca de casa.

Hoy aun tengo que escribir acoplado en la silla, las vértebras van poco a poco a su sitio y la cabeza sigue en su lugar, que no es poco. ¡Qué os voy a contar!, todos tenemos algo a estas alturas:  algún cartílago erosionado, contracturas, roturas, desgastes. No quiero dar pena repito, más bien al contrario, sólo quiero dar ánimos y que el material de desecho no os pare, que las articulaciones oxidadas no os chirríen y si lo hacen no les hagáis caso. A mí hasta ahora me va funcionando.

Mientras la cabeza os acompañe, el resto le seguirá.

PD. Gracias Pili por la carambola.

Julián

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Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Julián M50M 3:48:50 179 15