CdS-Etapa 31, O Logoso-Fisterra (6-Octubre-2019)

[Etapa: 29 km. Acumulado: 1.200 km]

“Y por fin, el mar”. Pues desayuné más temprano de lo habitual y de forma diferente (tostadas c mantequilla y mermelada), en la barra del bar, una muchacha asiática no paraba de poner sellos del establecimiento a diferentes cartillas, blocs, etc, q portaba, era más bien una coleccionista, pude enterarme q en Fisterra dan una credencial a quienes realizan el camino tb, posiblemente un día de estos den puntos tb para las oposiciones 🙂 , de las pocas veces q comienzo la etapa de noche, con frontal aunque no me hizo falta, el camino (de tierra) es cuesta arriba hasta llegar a Hospital, lugar este donde se bifurca el camino, derecha=Muxía, izquierda=Fisterra, yo, a la izquierda, una paz y silencio sepulcral, vamos q ni el tinnitus escuchaba, había llovido p la noche, lo cual hace más hermoso si cabe el camino, se llanea y se baja bastante, pues tenemos q llegar al mar, escuché disparos y es q hoy domingo es día de caza p aquí, a lo lejos pude ver a un cazador con sus incondicionales perros, más adelante me informó un cazador q por aquí ahora cazan conejos (madre mía, si llegan a ir a la Mancha….., había un batallón de ellos), al poco alcanzo a Juan, caminante de Colorado q va camino a Fisterra para terminar mañana en Muxía, fuimos a la par en animada charla, llegamos a Cee, donde hicimos un alto en una cafetería, desayunamos, tomamos algunas fotos, le expliqué el tema de las esquelas mortuorias (tan arraigadas por aquí) y seguimos disfrutando de este soleado día, ya en Corcubión, era día de mercado, así q compramos fruta (uvas moscatel y paraguayas) y fuimos tomándola por su paseo marítimo, comenzamos a subir para hacer el tramo final, por bosques de eucaliptos y algún q otro roble y castaño, Juan (John, en americano) aunque mayor q yo, sigue en activo, es agente inmobiliario y se mueve en Colorado y California, pero me dice q no es un especulador 😉 , es buena persona y de Trump, mejor ni hablar; pasamos por Sardiñeiro, le comento q hace 25 años veraneé aquí y tengo muy buenos recuerdos, de hecho le indico la casa donde me alojé y al pasar, pregunté a unos señores locales por la familia Canosa, casualmente eran familia, me dicen q fallecieron, pero q la hija vive (Monse), nos acercamos a su casa, pero no estaban, me hubiese gustado saludarla, seguimos haciendo kms y camino, antes de llegar a la playa de Llagosteira (Fisterra), aprovecho q hay una cala preciosa cerca y le digo a Juan q el mar me llama, así q me despido y bajo a bañarme, ya sabéis “de mar a mar y sigo porque me toca”, era mi bañá, no podía dejarla pasar, el agua buena, sinceramente no estaba tan fría como la pintan, una vez realizada la inmersión y con algas frotado el cuerpo continué camino, hablé c la familia, así como devolví llamada a amigos y fui acercándome, llegué a las 14:30 horas, dejé la mochila en el alojamiento y para el puerto q me fui a comer a la carta “pescao y más pescao”, siesta posterior y siguiente etapa por la tarde, donde?? Al Faro de a Fisterra.

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