XIII El Valle Trail – La Alberca, Murcia (7-Marzo-2020)

El Valle Trail. 50 Km + 2.850+

El 7 de Marzo se celebró en la localidad de La  Alberca, la XIII edición del Valle Trail. Son tres pruebas deportivas las que componen dicha edición: El Valle Trail 50k, El Valle Trail 30k, y El Valle Trail 15k.

Una carrera que merece la pena, en un entorno único. Gran parte del territorio de la Cordillera Sur se encuentra englobado dentro del Parque Regional de El Valle y Carrascoy, espacio natural protegido que constituye además el pulmón verde de la comarca. Tanto su riqueza paisajística y calidad medioambiental, como el antiguo patrimonio arqueológico, histórico y cultural que atesora este rincón de la Huerta Murciana, le han valido su potenciación como importante reclamo lúdico y turístico de la zona. Excursiones, deportes de montaña, visitas guiadas, rutas monumentales, son algunas de sus muchas posibilidades. Una gran desconocida para mi que me sorprendió gratamente. Tan solo a una hora y cuarto de nuestra casa.

La noche antes llegaba a La Alberca, provincia de Murcia, como decía el Gran Paco Rabal, aunque en este caso era Bullas…, recogía el dorsal (un 45, número perfecto…) en la alcaldía del pueblo y una bolsa del corredor generosa con prendas de HG.

El despertador sonó a las 7:00 AM, el traje de luces y el equipo preparado la noche de antes me esperaba. Me vestí rápidamente, como si ya me faltase tiempo, recogí mis cosas y partí hacia el pueblo. Tuve suerte y pude aparcar cerca de la salida. Busque un bar, como alma que lleva el diablo, necesitaba mi dosis de cafeína antes de la gran cita, también tomé una tostada con tomate y sal, conservador, sin arriesgar el estómago.

Ya preparado con todos los atuendos me acerqué al arco de salida, el speaker gritaba y animaba a los corredores, no hacía frío pero la brisa allí parado molestaba un poco.

A las 8:00 AM arrancaba la carrera, nada más salir del pueblo, encarábamos las primeras rampas, aunque no es una carrera con largas pendientes abruptas, más bien son suaves, con mucha cantidad de éstas a lo largo de todo el recorrido.

Poco a poco, nos internamos en los bosques de pinos, espacio que me recordaba en gran parte a los espacios que podemos encontrar en Sierra Espuña, en realidad la distancia entre ellas es muy pequeña, por tanto, supongo que al compartir latitud y climatología, ayuda a esta similitud.

Los avituallamientos, bastante escasos, se alternaban durante el recorrido, plátanos, gajos de naranja, gominolas y onzas de chocolate, es lo único que la organización dispuso para los corredores. Me quejé a los voluntarios que una carrera de 50 km no se puede realizar con esa escasez. Yo fui tirando desde el km 0 de mi reserva alimentaria e iba suplementado con lo que me encontraba en estos avituallamientos.

La carrera se estiró, no hubo aglomeraciones, puesto que el número de corredores que nos dimos cita, era pequeño. Mantuve un ritmo constante y tranquilo durante toda la carrera, esta vez, no era un objetivo primordial y por tanto me lo tomé de otra forma.

Me mantuve todo el rato con el mismo grupo de corredores, unas veces adelantaba yo y otras veces ellos. Es por ello, que sabía que en ningún momento había caído el rendimiento y podía seguir tirando con el mismo ritmo con el que había empezado la carrera.

Entre en meta a las 14:45 aproximádamente, está vez, como otras muchas, con una sonrisa de oreja a oreja.

“Es más fácil caminar colina abajo que hacia arriba, pero las mejores vistas se ven desde lo alto.” Arnold Bennett

Elías.

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Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Elías M35M 6:51:08 31 21

VI Marató de la Calderona – Serra (8-Marzo-2020)

Desde que hace un par de años se anulase la mítica K25 de la Calderona, la Marató de la Calderona (VI edición en 2020) ha ido quedando como carrera de referencia por estas tierras junto con la Cursa per muntanya d’Olocau.

La sierra Calderona es la montaña más cercana al área metropolitana de Valencia. Desde 2002 se declaró Parque Natural con intención de protegerla de la invasión urbanística que estaba sufriendo, así como de la alta afluencia de gente a sus áreas recreativas y senderos. Se trata de una zona bastante extensa, con cumbres bajas (alrededor de 900 msnm las más altas) pero infinitos km de senderos y pistas que discurren entre zonas agrícolas de secano, bosques de matorral bajo, barrancos y macizos de rodeno, lo que la convierten en una zona muy divertida para correr y hacer senderismo.

El maratón discurre por los términos de Serra (salida y meta), Estivella y Segart y se compone básicamente de una primera mitad bastante rápida (salvando la primera subida al castillo de Serra y l’Alt del Pi) que discurre por pistas y sendas más o menos rápidas exceptuando algún tramo más descompuesto y una segunda parte bastante más dura y técnica, con ascensiones al Garbí y la Penya Roja por sendas con mucha piedra.

Con el Cov-19 ya sonando, pero sin el pánico desatado los días posteriores, el día 8 nos juntamos en la salida a las 7.00 Jaime Castells, David Gil y yo mismo (previo cambio de varias decisiones los últimos 20 minutos… bastones, cinturón portabastones, cortavientos…). David y yo nos habíamos apuntado en la modalidad por parejas con intención de hacerla juntos. Comentando un poco la jugada, nos propusimos intentar ir los tres juntos y luego ya ir decidiendo durante la carrera.

Minuto de silencio por el fallecimiento de (Kike Monforte, corredor de Trail conocido en Castellón que falleció el día anterior en una carrera) y arranca la prueba. David se marca una salida como un pepino yendo poco menos que en grupo de cabeza (por lo que me cuenta Jaime eso se llama hacer un Arrapapedres) …yo lo sigo a cierta distancia y a duras penas durante la subida al castillo y a l’Alt del Pi, que es de las más fuertes y largas de la carrera (unos 450 m de d+). Nos reunimos en la última parte de la subida y vemos que Jaime se debe haber quedado un poco más atrás. En cumbre comenzamos a bajar fuerte con intención de no parar de trotar hasta Segart (km 19 aprox) pero sin machacarnos demasiado, conscientes de que la segunda parte va a ser dura. Vamos bien, hace un día ideal para correr y tenemos vistas geniales al mar.

Llegamos al Garbí y hacemos una bajada rápida hasta Beselga, desde donde empezamos la tercera subida seria (en realidad es un rompepiernas de subidas y bajadas constantes) y volvemos a bajar hasta el avituallamiento del km 32, donde nos lo tomamos con calma porque avisan de que en 8 km no habrá avituallamientos. Aquí empezaos a flaquear un pelín y bajamos el ritmo que habíamos llevado la primera parte, ya se ve venir que el final va a picar. Vemos a un corredor con la rodilla rota que no puede seguir y está esperando a que acudan a por él, hay ya un par de chavales avisando y ayudándole, así que preguntamos y continuamos a la nuestra…prácticamente andando ya hasta que comienza la subida-calvario a l’Alt del Pi. Ya arriba vemos que nos quedan 25 minutos para las 6 horas (tiempo objetivo que nos habíamos puesto), lo que pasa que la bajada hasta Serra es un infierno de piedras de canto en el que hay que tener mucho cuidado. Conseguimos llegar al pueblo con 5:50 y me dicen que más o menos 1,5 km a meta por las calles… apretando con lo poco que nos queda nos marcamos un 5:56 (bastante decente creo yo) y completamos los 42 km juntos. Jaime llega un poco más tarde, seguido de un tío disfrazado de berenjena morada que homenajeaba a las mujeres en su Día…gran fotón de meta el que le hacen a Jaime!

Mi tercera maratón de montaña a la saca. ¡Carrera dura pero divertida y especialmente disfrutada junto al que me inició en hacer estas locuras!

Joan

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Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Joan 42K-Pareja M 5:56:37 98 9
David G. 42K-Pareja M 5:56:38 99 10
Jaime 42K-Veter M 6:45:56 181 80

V Trail “Cabeçó d´Or” – Busot (8-Marzo-2020)

El pasado 8 de marzo corrimos el Trail del Cabeçó. Con A To Trapo mi primera experiencia, un gran ambiente y muy buena gente que yo ya conocía y gran mañana trotadora en el nostre Cabeçó. Después de una gran organización todo es más llevadero, uno a su edad hizo lo que pudo, pero mi meta era bajar de ¡¡¡las 3 horas!!! Y mira por donde 2:56… aunque fuese de los últimos… Pero entró, entró… Como se dice en un partido de tenis.

Otra cosa son los Víctor, Potera y compañía… Qué gusto da verlos correr… Pero qué le vamos a hacer. Nacimos algo pronto, quizás… (para esto) (antes habríamos encontrado sendas antiguas) ¡pero lo que es verdad es que cada uno por separado puede sentirse orgulloso de uno mismo! ¡¡¡Qué grande y bonito es este deporte!!!

Mención especial a mi amigo Jose Ant. Méndez, compañero de batallas, que en la orilla se lanzó cual portero de fútbol a por una liebre que pasaba por allí, no la cogió, pero visitó las enfermeras de la ambulancia… Eso sí… Todos al terminar nos tomamos una cerveza fresca pensando en la siguiente carrera…

¡¡¡Enhorabuena a todos y sobre todo a la organización!!!

¡¡¡Hasta el infinito y más allá!!!

Miguel Lizon

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Enrique S. Sen B 1:40:16 9 5
Víctor SenB 2:02:25 68 24
Robert P. Vet 2:18:35 141 59
Ernesto Vet 2:33:45 199 84
J.A.Méndez Mast 2:53:50 232 21
Miguel L. Mast 2:58:03 235 24

X Transilicitana (22-Febrero-2020)

Esta carrera la he bautizado como “LOS ERRORES”. Siempre que escribo una crónica, de las pocas que escribo… me gusta contar un poco mi vida, de cómo llego hasta la carrera, por qué me decido a hacerla, como he planificado la temporada. Y esta, cómo no, no iba a ser menos. La idea era hacer la maratón de Valencia 1 de diciembre, con sus series sus cambios y sus tiradas largas (primer error) y después meter algo más de volumen entendiendo por volumen que soy de asfalto y torpe para la montaña (segundo error).

Debido a la lesión que sufrí el día de la maratón, rotura de ligamento y arrancamiento parcial de hueso del tobillo, por culpa de una de las tantas botellas que había cerradas tiradas en el asfalto. La primera parte, la preparación del maratón bien. Pero la segunda parte, después de casi dos meses sin poder correr nada de nada, pues al final a tomar por saco la velocidad y a tomar por saco el volumen.

A mediados de diciembre dando por perdida ya mi participación en la transilicitana mi mujer, “La jefa de obra”, como a mí me gusta llamarla, se marcó una de “Ah pues si no vas a ir tú, voy yo”. Yo pensé ésta dentro de dos semanas me está diciendo que abandona el barco que ceda el dorsal (tercer error). A medida que el fisio me dejaba ir caminando más, pues más rato la iba acompañando en sus tiradas de fin de semana e iba alimentando a la bestia. Entonces apareció la segunda pata del taburete, mi hermano que hizo la transilicitana el año pasado y éste quería descansar y se marcó otro “ah cuñada pues si me consigues un dorsal te acompaño» ya veis como preparamos las carreras en mi casa, yo que salía a andar un par de veces entre semana y mi hermano que no había hecho nada y estábamos a un mes de la prueba.

Ahora que la hemos conseguido quiero darle las gracias a Jesús Jurado y a Julián Moya que por mediación de ellos conseguimos el segundo dorsal.

Entonces empecé a pensar: Que los dos “genares» estos van a ir a la Transilicitana así casi sin pensarlo y yo, que la tengo apuntada en el calendario desde hace un año, ¿no? ¡Notaba como la envidia me invadía por dentro! Mala gente Jejejejeje… Así que conseguimos otro dorsal más y ya estaban las tres patas del taburete para la transilicitana. Entrenando muy poco, pero con mucha ilusión de hacerla de esta forma tan especial. Pudiendo compartirla con mi mujer y mi hermano.

Metidos en el día de la prueba, fotos de rigor hablé un rato con mi tocayo y compañero de equipo Tomás Méndez que intercambiamos los planes de carrera y ya cada uno a su guerra.

Tras consejos de mi hermano y un amigo de la familia que también venía, el gran Jose el Rubio, que él estaba apuntado por su cuenta, nos dividimos la carrera en tres partes de unos 33km. La primera parte la más bonita, transcurre por la zona del pantano de Elche, font del llop, camino mina y el cauce del río hasta el estadio de fútbol del Elche. Una parte bonita por las vistas y la zona por la que transcurre y durilla por que la subida a la font del llop lo es.

Nuestra estrategia era fácil, hacer lo que dijera “La jefa de obra” que ella quería trotar pues se trotaba, que ella quería andar pues se andaba… siempre y cuando mi tobillo lo fuera resistiendo y hasta que llegaran las “tostadas» que llegaron. En esta zona trotamos gran parte del recorrido. Al llegar al avituallamiento Jose nos comenta que él va a recuperar un poco más que salgamos nosotros y así lo hicimos.

La segunda parte era un recorrido circular saliendo del Estadio de fútbol, pasando por Torrellano, El Altet, arenales del sol corriendo por la playa un par de kilómetros y ya ir buscando otra vez el mismo avituallamiento que se repite en el km 33 y ahora en el 66 más o menos. Esta parte para los asfalteros es casi todo camino y asfalto y la más llana para correr, aunque también viniendo de la otra zona esta parte es la menos bonita de ver. Al llegar al avituallamiento del colegio de El Altet, teníamos ya la primera remesa de amigos animando, estaba mi míster y amigo Santiago Navarro con su mujer y sus hijos que nos fueron viendo por varios puntos y al gran Pacorro o más conocido como Paquito el marchador, representando al club de atletismo El Altet. En este punto vimos a mi hermano bastante tocado, no sé si debido al calor o que veníamos con un corre-anda algo fuerte para él.  Pero vamos, nada que no arreglara una cerveza bien fría y vamos si lo arregló porque él fue una pieza muy importante en la última parte del recorrido. Sin él hubiéramos sufrido mucho más en el último tramo. Nos despedimos de los amigos y continuamos en busca de la playa de arenales. Al salir de arenales había otro avituallamiento por el km 49 y en éste nos estaba esperando ya la familia. ¡Cuñada, hijos y sobrinos! Todos para ir bien arropados, ahí cogimos a Tomas Méndez que me soltó un ¡coño! ¿Tú no ibas a ir andando? fuimos juntos por lo menos 35 km cada uno a lo suyo, pero sin perdernos de vista, y así llegamos al avituallamiento del km 66 donde empezaba la tercera parte.

Esta tercera parte comprende desde el estadio de futbol, subida al pantano, la bajada al castro y ya dirección meta.

Ya en el avituallamiento nos tomamos nuestro tiempo, cambio de zapatillas, pinchar ampollas, hablar con la familia, y recuperar energía que la cosa ya empezaba a ponerse sería. Los ánimos estaban fuertes e íbamos gastando bromas y eso que el recorrido ya iba poniéndose algo durillo. Así llegamos a un avituallamiento pirata en un chalet que tenían la música a toda leche, tambores, gin tónic y un perolón de caldo con pelotas que no había quien lo dejase pasar, pero no quisimos parar demasiado que la familia nos esperaba en el último avituallamiento al que podían llegar sin complicaciones en el km 79. Ahí estaban ellas impacientes por vernos y ver como llegábamos.  Nos informaron un poco de cómo iba nuestro amigo Jose, que estaba pasando algunas dificultades, pero que seguía en la carrera, unos besos y ya quedamos en vernos en la meta. Un poco más adelante estaban mis amigos otra vez para desearnos suerte en lo que quedaba, ahí estaban con sus pancartas y sus frontales dando ánimos e igual nos despedimos de ellos que ya habían animado bastante e iban con niños pequeños. Vaya familia de locos…

De ahí ya la bajada al castro, una bajada técnica que en un par de tramos habían puesto una cuerda para evitar percances porque era terreno difícil, ni camino ni senda ni nada, en una noche cerrada sin luna que ese tramo se hizo incluso más difícil que las subidas. Poco a poco conseguimos pasarlo y ya entrar en la ciudad por la parte de polígono de Carrús que sí que está un poco desangelada entre el polígono y el tanatorio mucha fiesta no había por esa zona. Fueron sólo tres o cuatro kilómetros pero ¡ya lo teníamos hecho! ¡Entramos por el cauce del río buscando la avenida de la estación donde estaba la meta! Ya éramos Finisher después de 16h y mi hermano rebajando su marca en casi una hora y media. Nos fundimos en un abrazo y a celebrarlo con la familia.

No quisiera olvidarme de dar la enhorabuena a la organización por cómo estaba marcado el recorrido, una pasada ir viendo los trozitos de reflectantes puestos en las piedras, hacían un camino de luz imposible de perderse. Cada trozo de cinta puesto en cada rama de árbol, la labor de los voluntarios que estaban perdidos de la mano de dios por esos cerros bien metida la noche, dándote ánimos y con una sonrisa. Por último, los avituallamientos, que manera de poner comida y bebida de todo tipo! Yo creo que terminé pesando más de lo que pesaba antes de la carrera. Dulce, salado, café, pasta, sándwiches… en fin una aventura recomendable cien por cien para hacerla mínimo una vez en la vida. O una vez al año…

¡¡Un saludo!!

Tomás

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Natalia SEN FEM 16:07:44 249 21
Tomás Gª SEN MAS 16:07:49 250 229
Tomás M SEN MAS 16:59:34 289 261

VII Trail de Almedíjar (16-Febrero-2020)

Almedíjar es un pueblo de unos 200 habitantes, situado en provincia de Castellón, pero a sólo 40 minutos de Valencia, en plena sierra de Espadán. El Club Som Passatge lleva celebrando allí siete años el Trail de Almedíjar, que se ha convertido en una de las carreras de montaña más solicitadas de la comunidad. Se abrieron las inscripciones en noviembre y terminaron con los 750 dorsales (400 para la larga y 350 para la corta), en el mismo día de apertura… ¡en poco menos de 6 horas!

Se corren dos pruebas, una de 28 k y 1.900 m y otra de 17 km y 865 m, ambas muy técnicas, lo que las hace, junto al elevado desnivel acumulado, bastante duras.

El trazado de la carrera larga sube a varios picos de alrededor de 1.000 m de altitud (Cullera, Cerro Gordo, Peña Blanca), pasando por varios barrancos con agua (Almanzor, Aguas Negras, Malo), sendas muy descompuestas y bosques de alcornoque (típicos de esta sierra). Las subidas son con pendientes muy fuertes, mención especial a la subida al pico Cullera (400 m salvados en menos de 2 km) y las bajadas muy técnicas, siempre con terreno muy descompuesto y pedregoso. Se trata por tanto de una carrera con ritmo más bien lento.

La organización de la carrera es de 10, con mucha información previa a la carrera, buenos avituallamientos con animación, correcta señalización, una bolsa del corredor super completa (mallas y camiseta Land) y nutrido avituallamiento de llegada, con mucho ambiente en el pueblo.

Este año era mi segunda participación, ambas en la carrera larga. Conseguí rascar 10 minutos a la marca del año pasado, quedándome en 4 h. Mi intención era bajar algo más, pero debí pagar un poco el calor (sí, calorazo el 16 de febrero)… bueno, y que soy un paquete ¡qué coño!

Carrera espectacular por su organización y su enclave que, como siga esta progresión, va a tener que recurrir a sorteo de dorsales (esto de las carreras de montaña se está yendo de las manos) ya que no se permiten más participantes al discurrir por Parque Natural.

Marc

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Marc Vet M 4:00:33 128 65