SAN SILVESTRE SOLIDARIA ALICANTE – 19/12/2021

Lo que más ilusión le puede hacer a un corredor, sin duda, es correr con su hijo/a. Ese día llegó para mí en la San Silvestre de Alicante de 2021.

Llevábamos tiempo trotando y haciendo rutas en bici por la montaña, pero nunca había corrido una carrera con él. Siempre lo veía desde la grada, participando en pequeñas y alocadas carreras con demasiada presión para los peques. La música machacona a todo volumen y los niños esperando como fieras a salir a toda mecha para recorrer los 200 o 400m. Muchos de ellos se caían en los primeros metros convirtiéndose en una mala experiencia para ellos.

Pero esta vez era diferente, una carrera más larga y con el ambiente festivo de la Navidad. Así que nos lo tomamos de forma divertida, como no podía ser de otra forma, sin ánimo de competición, simplemente disfrutar juntos de la experiencia.

Mientras llegábamos a la rambla nos íbamos encontrando con gente disfrazada y había un
ambiente increíble. Eso sí, todo el mundo con su mascarilla puesta.

Al llegar a la salida nos encontramos con Jorge y su familia, que también iban a participar, y nos unimos a ellos.

Tras calentar un poco, nos colocamos cerca de la línea de salida para evitar atascos y a las 19:00 en punto Big Mike daba la salida.

En esta carrera hay que saber dosificarse, y más siendo tu primera carrera, como además todo es una incógnita, hacemos el primer kilómetro tranquilos, para no quemarnos en la primera subida por la Rambla. Una vez superada la subida, Nico empieza a encontrar su ritmo y pasamos el Km 1 en el Mercado en 6:00.

A partir de aquí dejo que vaya cogiendo su ritmo, porque viene otro tramo de pequeña subida hasta Luceros y Benito Perez Galdós, para luego volver a bajar hasta Luceros. Hacemos el Km 2 en 5:16, lo cual me sorprende bastante. Miro el reloj y vamos a 5:00/km, un ritmo más que bueno para un niño de 9 años. Se notan los años que lleva haciendo Atletismo.

En la bajada hasta Canalejas aumentamos el ritmo para compensar con la subida hasta luceros. 5:14 el Km 3, que nos coge ya subiendo. Y lo mejor es que no veo síntomas de flaqueza en su zancada ni en su respiración.

La subida hasta Luceros se le hace un poco larga y lo animo para que no baje mucho el ritmo. Le digo que a partir de Luceros tenemos 1 Km casi todo de bajada y noto en su cara las ganas de empezar a apretar nada más alcanzar la Plaza.

A partir de aquí vivo uno de los momentos más emocionantes como padre. Nico empieza a acelerar envalentonado por los ánimos que nos da el público y los corredores, que sorprendidos, vamos adelantando. Pasamos el km 4 en 5:27 y al llegar a la Rambla le lanzo el grito de guerra:

¡A TO TRAPO NICO!
De repente, nos metemos en un ritmo de 3:45 y me asusto, ¿podrá aguantar el chiquillo los 500m de Avenida? Le digo que aguante un poco, pero ya no hay vuelta atrás. Vamos
adelantando corredores sin cesar y aún se permite el lujo de esprintar los últimos 50m para entrar en meta a un ritmo de 3:30 que me hace sacar mi mejor versión de corredor.

La cara y los comentarios de Big Mike lo dicen todo. Es un momento de gran emoción para los 2, que nos abrazamos en la meta por el objetivo cumplido. El último Km 4:29. Un total de 4,5Km en 23:58, a 5:22/Km de media.

Estoy francamente sorprendido, porque no estaba seguro de como iba a ir la cosa. Imaginaba yendo a unos 6:00min/km, y haciendo alguna parada a mitad de recorrido.

Nada más lejos de la realidad. Llevó un ritmo muy constante, a pesar del subi-baja, y se notó que disfrutaba en todo momento. Se nos hizo incluso corta la carrera.

Al acabar estaba exultante y llegó a casa muy emocionado para contarle a su madre la proeza que había logrado.

Sin duda, esta es la primera de muchas carreras que haremos juntos en el futuro. La próxima espero que nos acompañe también su mamá y algún primo o amigo trotador.

Kike Segura

FELIZ BAÑO NUEVO

Como las uvas de unas horas antes o el concierto de la Filarmónica de Viena de unos minutos después, el baño de principio de año de A To Trapo ya forma parte de las tradiciones más arraigadas de nuestra sociedad.

Y este 2022 no podía faltar. Desde el Punto de Encuentro oficial, inician a las 7:45 la ruta hacia la playa una docena de corredores. Por el camino se van añadiendo otras unidades pues todos saben del recorrido y tiempos de paso.No falta el saludo al sol, esta vez remiso tras la niebla, ni la foto con los abuelos que, como siempre, nos esperan al final de la playa.

Seguimos hacia el punto de baño, bien por las sendas del Faro, bien por el asfalto del Cabo, que todos los caminos conducen al agua y cada cual elige el que más le agrada.

¡Cómo no!, entre las rocas, con el cartel oficial del club y música de Jethro Tull, nos espera el resto del equipo y sin más prolegómenos cumplimos con el ritual de la inmersión en unas aguas hoy tranquilas, transparentes y no muy frescas. No faltan la mistela, las nueces, la sidra y el cava para brindar por un año pleno de éxitos y buen rollo, los que siempre acompañan a este grupo alocado y variopinto.

1/01/2022

Felete

Desde El Siscar

Desde hace algunos lustros, el primer día del año solemos comenzarlo, antes de salir el sol, corriendo hacia la playa. Ya allí vamos siguiendo casi en fila india la estrecha y húmeda línea entre las olas y la arena seca, a veces sobre bancos de algas que no siempre resisten el peso de nuestras pisadas que se hunden como si quisieran ser engullidas. Con los primeros guiños del sol que se va desperezando en lucha contra la niebla y la noche llegamos al pedregoso y estrecho sendero del Cabo de las Huertas, a un lado el mar y al otro peñascos, alguna casa, el faro, matorrales, chalets que han invadido las zonas de paseo, alguna pareja estirando los pegajosos besos de la noche cobijados entre las rocas, otros, pocos, lanzando el anzuelo a los desprevenidos, incautos y felices peces, el destello del sol en la blanca plancha de alguna embarcación sin relojes y al fondo la larga y accidentada línea de la costa erizada de edificios, como irregulares almenas de un castillo. Tras contornear cabos, golfos, arena, rocas y algas, llegamos al punto de baño. Nos desnudamos y, sorteando, ya descalzos, con inseguridad de pingüinos, las rocas más puntiagudas, acabamos lanzándonos al agua. Siempre fría. Algunos años nos mece, tranquila, otros, agitada, nos envuelve y restriega contra las rocas: rozaduras, heridas, sangre. Minutos después, ya vestidos, resguardados bajo las cuevas abiertas por las tormentas, champán, brindis, nueces y turrón.

Todo esto no son más que recuerdos. Recientes, pero recuerdos.

Porque este primer día de este año que ha dejado atrás a uno de los más terribles de nuestra, en muchos casos, ya larga vida, no he tenido el placer y la suerte de hacer todo este recorrido con vosotros.

Desde hace unos meses, exactamente desde la muerte de mi sobrina Nerea por Covid el 10 de Septiembre de 2021, a la edad de 32 años, mis estancias en El Siscar, pueblo murciano donde nacimos mi hermano y yo, se han multiplicado tanto que es rara la semana que no voy a pasar allí dos o tres días. La razón principal, aparte de mi natural apego al pueblo donde mantengo parientes y amigos, es acompañar a mi hermano tras el durísimo golpe de la pérdida de su hija. Nos juntamos, como si el peso de la pena se repartiera y se hiciera más llevadero. Aunque sé muy bien que, como decía Miguel “Mi verdadero gesto es desgraciado / cuando la soledad me lo desnuda”.

Y así, entre cenas, abrazos, comidas, llantos y silencios, van pasando los días, tamizándose el dolor, creciendo los recuerdos, algún amago de sonrisa,…

Hoy, 1 de Enero, recordando vuestra carrera hacia el mar y las rocas, he caminado hacia la montaña de mi pueblo y al acercarme a su falda, como si soñara, contemplo extasiado las interioridades de su entrepierna y me adentro por esas zonas sombrías sembradas de matorrales cada vez más espesos que anuncian la proximidad de concavidades húmedas donde se pueden beber, como en El Cantar de los Cantares, los néctares que enajenan, olvidado de penas y pesares.

San Juan, 2 de enero de 2022
José Luis Simón Cámara.

Subida al Cabecò (Diciembre 2021)

Una multitud de trotadores y soñadores nos acercábamos el último domingo del año a las faldas del Cabeçó para volver a tocar sus piedras, agradecer los éxitos conseguidos este 2021 y recibir la bendición para el próximo 2022.
Con un margen de edad de entre los 13 hasta los 75 años, a las 8:10 dábamos la salida a corredores y andarines: algunos quisimos tocar la cima corriendo y otros se dieron cita para subir caminando hasta el Collado Polset.


Tras superar los escollos logísticos de la organización grupal en tiempos del Covid, nos reunimos en el Collado para leer la oda a la montaña que, en esta ocasión, el presidente me encomendó redactar (y aquí transcribo):
Querido Cabeçó:

Otro año estamos aquí, no exentos de poder abrazarte pues las piedras que te protegen sólo pueden contagiar felicidad y libertad.

2021 ha sido otro año de continuo sube baja en el que el desnivel positivo acumulado no ha hecho otra cosa que fortalecer nuestros cuerpos y mentes.
Más arriba o más abajo, volvemos a agradecer tu presencia, la energía que transmites a este variopinto grupo de trotadores y soñadores y prometemos cuidarte como si de un Sí Quiero se tratase.

Brindamos por este 2021 y el venidero año 2022.


A To Trapo

Un placer compartir esta tradición en familia (la que se elige y la que no) y felicitaciones especiales a Nerea en su primera cumbre de tantas que le quedan.
Gracias 2021, seguro que nos acordaremos de ti 😉

Nos vemos en la Bañá!

Borja, 26 de diciembre 2021

 

Media Maraton El Campello 2021

Media Maraton de El Campello By KultRace

Me apunté a la Media de El Campello por varias razones. La primera es por que es la carrera que mas he hecho desde que me “engañaron “algunos gatopardos con esto de correr sin que alguien te persiga. Además de ser una prueba solidaria que aglutinaría a lo mas granado de los A To Trapo, me cuadraba para sumar kilómetros a falta de pisar piedra en la montaña. Pero la mas importante era por entrar en meta con mi pequeña Alicia. Además nos recibiría el gran BigMike y su “bienvenido a Casa”.
Por cosas de la logística casera (en pocas palabras, perdí las llaves de casa y se tuvieron que quedar a esperar al cerrajero) no se pudo dar este ansiado momento. No hay nada como dejar a vuestra pareja en casa un domingo soleado y caluroso de diciembre,probarlo…adios family points, escribir cuando lleguéis… 😉
La carrera en si no tiene mucho secreto. Son 2 vueltas al circuito que va desde el puerto deportivo hasta la zona de Villa Marco y vuelta costera con la magnífica compañía del mar.
Nos juntamos muchos verdes. Mi inseparable Jota, Jorge Lopez,Alberto Cordero, Ernesto, Mark Ramonet,Tomás,Quique… y tras la foto grupal y saludos a los muchos amigos de la línea blanca, salimos para la primera vuelta.


Como cuando tiráis una piedra en un acuario, los integrantes del Escuadrón Tortuga de la montaña nos fuimos cayendo a posiciones menos rápidas, adoptando para nuestra causa a Mark. Si bien en nuestra primera vuelta mantuvimos un buen ritmo (a tres quinse) animados por la gente que ibamos encontrando,como Maria, Ana y David, que hacía las veces de fotógrafo y animador…en la segunda “decidimos” no hacer podio y solamente disfrutar de la carrera Jota,Mark y yo. Eso si, a ritmo sandunguero y sabrosón. La llegada a meta como siempre una delicia  En definitiva un gran domingo entre amigos.
Jaume Cangrejo

Clasificaciones :
http://www.cronotag.com/participantes/clasificacionmod/134/228