Súper cumple de los 3J+R (13-Febrero-2020)

Cuatrunvirato.

Este encuentro que iba a ser la celebración de un triunvirato, de tres varones, se ha convertido en un cuatrunvirato, de cuatro varones.

Están tan próximas las palabras justamente elogiosas a Juan Manuel que aún se escuchan sus ecos.

Las personas silenciosas son, en el fondo, como un libro que se puede abrir cuando uno desea su presencia, su compañía y en él podemos descubrir esos mundos llenos de magia que sólo encontramos en los sueños o en la imaginación de aquellos autores que nos hacen viajar a mundos que a veces tenemos muy cerca pero solo saben ver algunos ojos sensibles al misterio. O un libro que puede permanecer cerrado. Ocupa su espacio pero no nos importuna. Sabes que siempre está ahí. Para cuando lo necesitas. Aunque no nos confundamos, es más difícil con frecuencia hacer frente al silencio que a la palabrería. Recordad la sensación de incomodidad y embarazo que se experimenta cuando gente extraña coincide en un ascensor y no saben dónde mirar, no saben qué decirse o rehúyen la mirada o hablan del tiempo. Porque el silencio nos deja muchas veces desnudos.

Roberto es como un libro abierto. No tiene pelos en la lengua ni en muchas otras partes a la vista. Convengamos en que un peine no es muy caro, pero muchos peines a lo largo de la vida pueden llegar a encarecerla. No sé si no de dónde viene ese famoso refrán:

“Te vas a enterar de lo que vale un peine”

O sí lo sé y me gustaría ilustraros, por cierto, a propósito de esta expresión. Resulta que entre los numerosos instrumentos de tortura que había en la Edad Media, uno de ellos era conocido como “el peine”. Se trataba de un artilugio con púas puntiagudas de acero que servía para desollar o despellejar la piel del torturado, dejándolo en carne viva. Realmente lo que queda de la expresión, de tono amenazante, se refiere a este significado. Nada más lejos de aplicárselo en este sentido a nuestro amigo Roberto para el que deseamos que el artilugio de tortura medieval se convierta en un instrumento de suaves y relajantes plumas del más delicado de los pájaros cuyos trinos adormecen nuestros sueños.

¿Qué decir de Jesús que no sepáis?

Habla en sus crónicas de viaje, habla todos los días, a veces más de una vez por e-mail, nos bombardea por was-up, habla en la radio, habla en los cumpleaños, habla corriendo, habla sin correr, habla sentado y no sé si será incluso capaz de hablar bajo el agua.

Digamos que su estado natural es darle a la lengua, sin duda alguna, su músculo más activo y desarrollado. Con razón sus dientes no han aguantado tanta actividad y tiene que ir a de vez en cuando a Valencia, donde ha encontrado un banco de dientes, a que se los reemplacen. Entre la lengua incesante y los dulces y helados que tritura, sus dientes son las piezas más cambiantes y más sufrientes, aunque es también cierto que cada día en los momentos de descanso pueden adormecerse con el suave susurro de esa lengua vecina, familiar e incansable.

Aunque con más cabellera que Roberto, es también, como él, un libro abierto.

Sus pensamientos, sus ideas, incluso antes de tomar cuerpo, se le escapan por los ojos y la boca. Digamos que estamos ante dos libros abiertos: Jesús y Roberto.

Y ante un libro cerrado: Juan Manuel.

Ni una cosa ni otra son virtud o defecto.

Simplemente son.

Y los libros a veces están cerrados, cuando queremos descansar de sus historias.

 Y a veces están abiertos, cuando queremos sumergirnos en ellas.

Finalmente, yo también me sumo, aunque con un poco de retraso, a este trío de cuatro cumpleañeros.

Y ¿qué decir de mí mismo?

No estaría nada bien que el que habla lo hiciera sobre sí mismo elogiosamente.

No solo no estaría nada bien sino que resultaría justamente todo lo contrario.

Porque los elogios, si los hay, si se merecen, deben proceder, ni siquiera de los amigos, que, por tales, están mediatizados a la hora de valorar o enjuiciar a sus amigos.

En rigor, los elogios merecidos, los elogios indiscutibles, los elogios objetivos, deberían proceder de los enemigos, porque serían tan palmarios, serían tan evidentes, que ni siquiera ellos, los enemigos, podrían ocultarlos.

El problema se plantea cuando el candidato al elogio solo tiene amigos y, a lo sumo, desconocidos.

Hemos excluido ya a los amigos, cuyos hipotéticos elogios estarían contaminados por la amistad.

Y los desconocidos malamente pueden opinar ni a favor ni en contra de quien no conocen.

Resumiendo, si los amigos están mediatizados por su relación de afecto.

Si los desconocidos no tienen posibilidad de emitir un juicio sobre quien no conocen.

Y si esa persona, susceptible de elogio, no tiene enemigos, ni falta que le hacen, concluiremos que lo mejor, lo más razonable, lo más sensato, lo más oportuno, lo más plausible, es que se quede como está.

Sin elogios y sin denuestos.

Sin piropos y sin insultos.

Y, de hacérseme alguno, aun a riesgo de perder el pudor, me contentaría con que se dijera de mí que en algún momento, alguna de las historias que os he contado o puedo todavía llegar a contaros, hubiera podido transportaros a ese mundo feliz de los sueños en el que, olvidándonos de las incomodidades de la vida diaria, creemos, aunque sea por un instante, vivir en el mejor de los mundos posibles.

Gracias, en nombre del cuatrunvirato, por vuestra compañía y por vuestra amistad.

San Juan, 13 de febrero de 2020
José Luis Simón Cámara.

Maratón, Media maratón y 10K de Murcia (2-Febrero-2020)

Media maratón

Es la tercera vez que me enfrento a 21.097 mts. Y las sensaciones y resultados han ido mejorando cada vez.

Después de un mes desconectada del running por tierras americanas, le pido a mi maestra, Pili, que me ayude a iniciar plan con un objetivo a 3 meses vista, eso me ayuda a coger rutina de nuevo y decidimos que Murcia es una buena opción, sobretodo por lo bien acompañada que voy a estar con el equipo ATT.

Llega el día, nos dividimos en nuestros cajones, yo al 3, que lo último que quiero es entorpecer a los rápidos, muy bien acompañada con Ana Martínez que ya le he cogido el gusto a compartir salida y kms con ella, ¡gracias por la compañía!

Vamos avanzando por las interminables rectas del recorrido, lo bueno es que en las calles de ida y vuelta, es muy motivador cruzarme en el grupo que me precede, así que, casi sin enterarme pasan 9kms.

Me encuentro con Alexis (él participa en el 10k), se ha doblado el pie y una vecina le ha puesto un hielo, a la espera de la ambulancia que le traslade a la línea de meta (ambulancia que nunca llegó. Punto negativo), me pienso si quedarme con él, pero insiste en que continúe, que se encuentra bien, así que, sigo mi carrera. Siguen las rectas de ida y vuelta y continúo cruzándome con el grupo, buscarlos por el otro carril, hace que no me de cuenta ni de kms, ni ritmo, ni cansancio, así que, ¡contenta!

Últimos 5kms (¡¡¡esto está hecho!!!), me atrevo a apretar un poco y todo, aunque finalmente me tengo que frenar en la interminable recta con el sol de cara del km 20 (casi me derrito, que calor hace en Murcia, hasta en febrero), miro mi reloj y veo que tengo mi MMP a mis pies, así que, entro en la meta feliz y satisfecha por el resultado. Objetivo cumplido (principalmente llegar y si puede ser por debajo de 1:55h mejor), 1:53:09h. marca oficial. Estoy Feliz!!!

Salgo un poco acelerada del avituallamiento, buscando a Alexis que lo dejé por el camino accidentado, así que, ni me paro en clasificaciones, ni en la enorme cola para grabar mi marca en la medalla de finisher. Cuando llego a casa, miro la clasificación y me llevo la sorpresa que soy la tercera clasificada de mi categoría, Ohhhh! ya es tarde para volver a Murcia a recoger el trofeo, así que, me lo guardo en mi corazón, jejeje!!!

Gracias PILI, por contagiarme de esta pasión y ayudarme a mejorar con tus planes a medida. A Rafa Cantó por esos madrugones y entrenamientos en la playa que tanto me ayudan. Alexis, mi media naranja, siempre dispuesto a acompañarme en mis retos. A todo el equipo de ATT, que derroche de energía, entusiasmo y pasión!!! Con este equipo desde luego que “old runners never die”. A por la siguiente…

Noelia Amat (Noe)

Maratón

Como decimos por aquí: «otra que no me cuentan», aunque en mi caso, esta carrera ya la conocía, pues fue mi primer maratón oficial allá por octubre del 2015. Digo oficial, porque para mí siempre existirá antes uno que hice por mi cuenta recorriendo media comarca de L’Alacantí.

En aquella ocasión no sabía a lo que me enfrentaba y alrededor del kilómetro 36, mi muro, tenía que parar y andar porque corría peligro de no acabar. Ha cambiado el recorrido, mucho mejor que antes porque es bastante llano, sólo unos 65m de desnivel positivo en 42,195km, pero lo que sigue siendo igual es el calor. Murcia es así, da igual octubre que enero, aunque mejor no hablemos del verano, lo conozco bien habiendo vivido año y medio en la capital.

La gran Pili hizo de avanzadilla el sábado para recoger el dorsal y la bolsa de gran parte del grupo. El domingo por la mañana, arrancamos tempranito desde Mutxamel unos cuantos maratonianos, entre ellos Tiki que se enfrentaba por primera vez a la gran distancia sobre asfalto. Lamentablemente, no pudo acabar por muy poco, pero el calor no perdona y el maratón no es sólo físico, sino que la cabeza es la que siempre debe anticiparse al siguiente kilómetro para saber qué tienes que hacer con tu cuerpo. Seguro que has aprendido mucho y la próxima será todo un éxito para ti. ¡Tienes todo nuestro apoyo!

En general, creo que todo el grupo estamos contentos, aunque no del todo por varios factores que no salieron como esperábamos: falta de algún avituallamiento, de la calidad de los avituallamientos sobretodo al final (esponjas o bebidas isotónicas), del calor, de la falta de ambiente sobretodo en rectas interminables en el extrarradio y a pleno sol y sin público. Un recorrido de dos vueltas a un circuito pensado más para la media que para la distancia de Filípedes.

A nivel particular, llegaba con la sensación y las ganas de que podía hacer MMP, pero me quedé a 3 minutos de las 3h28′ que tengo en Valencia 2016. Las piernas comenzaron a pesar en el 28, aunque supe sufrir y agradecí la experiencia que dan 6 maratones (2 de ellos de montaña en nuestra fantástica Serrella, Trail de Confrides). Hasta ahí iba a una media de 4’44″/km y cómodo (de hecho, sin pensarlo, completé 14km de esos 28 clavado a esos 4’44»), con lo que mi cuerpo se sabe el ritmo de memoria. Pero la soledad y el calor comenzaron a pasar factura. Por suerte, la cabeza comenzó a funcionar a la perfección: reducir el ritmo a 5-5’10», beber y tomar glucosa siempre antes de que empieces a desfallecer, buscar referencias en otros corredores con ritmos parecidos e imaginarte los ánimos de tus seres queridos, a falta de los del público ausente. Al final en el 34 se me acabaron los 5 geles que llevaba y comencé a tomar todo lo que encontré en los avituallamientos: bebida isotónica en el 35 (luego, como no había bebía hasta Coca-Cola), plátano, agua. Sufrir y aguantar la ligera subida del 34 al 39 como fuera. Poco a poco, se acercaba el segundo compañero del equipo, un grandísimo Jorge Juan Guijarro, me adelanta el globo de 3h30′ como si mis piernas estuvieran casi clavadas en el suelo, pero la experiencia le dice a mi cabeza que da igual, que sé lo que queda, que con un poco de glucosa y agua por dentro y por fuera y los 3 finales en ligera bajada, iba a superarme a mí mismo. Y así fue, sacando toda la adrenalina que me quedaba, acabé el último kilómetro por debajo de 4’40», gritando y disfrutando de una preciosa entrada a meta frente a la Catedral de Murcia.

Al día siguiente, totalmente recuperado, analizo lo orgulloso que estoy de mí mismo: el pasado 1 de septiembre me encontraba totalmente fuera de forma con 83kg y fatiga hasta tumbado. 5 meses después vuelvo a estar en mi mejor forma como en Valencia 2016 con 74kg y energía en el cuerpo y la mente para afrontar todo lo que venga por delante. ¡Muy feliz!

Seguramente, volveré, pero ahora hay que plantearse nuevos retos para final de año…

¡Enhorabuena a todos sin excepción!

José Antonio Torregrosa

Maratón

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
JA.Torregrosa Master 4 3:31:08 120 31
Jorge Juan Master 5 3:32:10 125 15
Pili Master 5 3:36:12 142 1
Tomás M. Master 4 3:49:31 203 43
Juan P. Master 4 3:58:40 256 63

 

Media maratón

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Juanma MASTER 50 1:43:49 355 43
Noe MASTER 35 1:52:17 593 3
Ana M. MASTER 40 1:56:37 701 26

VI Alicante Trail de Aigües (26-Enero-2020)

Ahora que algunos montañeros se están pasando al asfalto (David Gil, Kilian Jornet, etc 😂😂) había que llenar ese hueco y por algo se empieza!! por un Trail, pues un trail…

No es la primera vez que hago un trail o cross, pero sí que era la primera vez que corría este. Conozco el pueblo, pero no sus senderos. Tenía ganas de volver a divertirme corriendo después de unos meses desmotivado, muy desmotivado, así que me aventuré a hacerlo.

Como si fuera mi primera vez, con esos nervios corriendo por el estómago, recogía el dorsal. Volvía a tener esa ilusión que es estar en una línea de salida. La verdad es que para ser finales de enero hace una mañana estupenda, unos 10 grados a primera hora y sin visos de que el tiempo fuera a cambiar a peor.

A las 9:30 dan la salida, comienzan los nervios por saber que nos depara un recorrido nuevo, pero en esos momentos, delante de mí ocurrió algo que no había visto nunca en un trail o carrera de montaña y que me impresionó y a la vez me tranquilizó muchísimo, había una pareja, creo que eran argentinos, ¡¡¡y la chica era ciega!!!

La carrera empieza con el típico atasco que se hace al comenzar las primeras subidas cerca de la salida. Vamos subiendo y pasamos por el Preventorio. Seguimos montaña arriba hasta el kilómetro 5 donde las cuestas parece que han terminado. Empieza para mí la diversión, las bajadas. El recorrido se hace muy divertido, con alguna subida más, pero compensan con las bajadas. Al final los 15 kilómetros se hacen muy cortos y divertidos. Bonita carrera para la gente que, como yo, no somos expertos montañeros, pero nos gusta correr por montaña. Mucha gente conocida… nos rehidratamos y para casa. Buen domingo para recuperar sensaciones. Volveremos el año que viene si el cuerpo lo permite.

Ernesto

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Enri SEN-FEM 1:31:25 81 5
Ernesto VET-MAS 1:51:09 226 82

II Duatlón Ciudad de Rojales (26-Enero-2020)

Es la prueba con la que abro temporada de triatlón, se trata de un duatlón muy bien organizado en el que se nota que las personas implicadas son muy conocedoras de esta modalidad de deporte.

Rojales pone todo su empeño en que sea una prueba bonita y bien cuidada, se nota. Yo repito, estuve en la primera edición y me gustó, así es que este año la he vuelto a realizar y D.M. también me la apunto para el 2021.

Mi experiencia este año no fué tan buena porque aunque en las secciones de correr me encontré fenomenal, en la bici me quedé atascado, bloqueado y tuve que necesitar 10 km para soltarme.

En resumen, buena organización y buena meta, pues os puedo asegurar que el avituallamiento es uno de los mejores que conozco.

Juan Carlos de Cabo

(5 km carrera + 20 km ciclismo + 2,5 km carrera)

Nombre Cat. Carrera + T1
Ciclismo + T2
Carrera
Total Pos. Gen. Pos. Cat.
Juan Carlos V2M 0:17:55 (0:01:32) 0:44:20 (0:01:04) 0:09:00 1:13:53 140 17

Junto al Sena

Hasta que no dormí una noche bajo un puente en París no supe lo que era dormir una noche bajo un puente en París. El agua del río fluía toda la noche en una dirección y el viento, a ratos, en la contraria. Había una gran diferencia entre ambos: mientras el río mantenía siempre la misma, el viento podía cambiarla. Al principio de la noche todo eran corros cobijándonos agrupados por lenguas o procedencias de patrias diluidas en Continentes: había europeos, africanos, asiáticos y americanos. Unos cantaban canciones de Bob Dylan, otros tocaban bongos y algunos rasgaban guitarras españolas. Arriba, en la ciudad, se escuchaban los últimos cláxones de la noche, por las balaustradas de los puentes y de los muros del río podía vislumbrarse alguna pareja de amantes acariciándose la cabellera bajo las farolas. Un poco más allá, unos apuraban de “deci en deci” las últimas frascas de vino de cualquier parte, ¡hay tantas viñas en Francia! en los bistro de las callejuelas, otros tomaban ostras en Procope y, todavía en aquella época, antes de que Bofill intentara inútilmente emular la grandiosidad de Les Halles, actores y actrices que habían acabado su última función de la noche se mezclaban por los alrededores con putas y curiosos en las mesas de los bares buscando calor a esas horas de la madrugada en una sopa de cebolla. Cuando empezaron a apagarse las luces y la brisa del anochecer comenzó a convertirse en viento frío, los corros se disolvieron bajo el puente y cada uno o por parejas se arrebujaba junto a las paredes del cauce o abría sus paraguas como parapeto del viento. De vez en cuando, no costó mucho identificarlas, se escuchaba perderse en el agua la meada, a veces ininterrumpida, otras intermitente, de algún paseante que, acuciado por la necesidad, se veía obligado a aliviarse. Hay que decir que en aquella época había que introducir algunas monedas en los aseos de los bares. Al principio de la noche los pies estaban orientados hacia Nôtre Dame y por la madrugada aparecieron dirigidos hacia Las Tullerías. El paraguas tras el que nos acurrucábamos del viento el Papito y yo, a punto estuvo de sernos arrancado por un brusco cambio de dirección. El mismo que, somnolientos, nos hizo cambiar de posición sin percatarnos de la mudanza hasta el amanecer, cuando las primeras luces y las sordas sirenas de las lentas barcazas que circulan río arriba o río abajo nos despertaron bajo las bóvedas laicas que comunican la isla de Francia con el barrio latino desde cuya superficie bajamos a los arrabales del centro, al infierno de los vagabundos, tan cercano al Parnaso de los poetas. Y tan lejano.

A esas horas los sacerdotes de Hara Krishna, con sus túnicas de azafrán y pelados al cero cantaban sus salmodias por las orillas del río mientras exhibían su austeridad mostrando pómulos marcados y huesos apenas disimulados por la piel.

Todo esto ocurría en estos lugares antes de pasar a las librerías las historias o versos de los poetas que lo contaban.

Aún no sabía entonces Nôtre Dame, a pesar de ser el templo del que todo lo sabe, que unos años después iba a ser pasto de las llamas y apenas quedaría en pie algo de su vientre y sus pechos rectangulares.

Esa fue mi primera noche en París, durmiendo con un indio bajo el Pont Saint-Michel. Nuestra guía, la musa de ambos, se había alojado en un hotel.

San Juan, 21 de enero de 2020
José Luis Simón Cámara.