XVII Media Maratón de Almansa (21-Mayo-2016)

MM ALMANSALlegó el día de una de las clásicas, la Media Maratón de Almansa. Para mí era el tercer Medio Maratón que corro, y no tenía ninguna pretensión especial, sólo disfrutar de esta carrera de la que tanto me habían hablado y del gran ambiente que me habían contado. Quedamos a las 16:00 horas Pili, Jorge y yo para acudir con tiempo, recoger el dorsal y vernos allí con el resto de compañeros de ATT, Juan Punzano y José Ginés. Un gran ambiente al llegar, mucha gente y mucho calor. Como íbamos con tiempo de sobra y relajados, nos tomamos un café, después hacia los vestuarios y guardarropa. El caso es que nos entretuvimos tanto que no nos dio ni tiempo ni a la foto con pancarta :( , ni a calentar y, casi, casi ni a llegar a tiempo … Así que apenas unos minutos antes de las 18:30 nos vamos directos a la línea de salida.

MM ALMANSA 1Pili me dice que en ésta me acompaña, ya que iba con la rodilla regular tras haber corrido dos maratones en un mes (una crack, a la que le agradezco infinito todo lo que me tuvo que aguantar). Jorge se sitúa por delante, Pili y yo un poco más atrás y, a Juan y José Ginés no los vemos, pero ahí están. Dan la salida a las 18:30 en punto y comienza la carrera. Empiezo con malas sensaciones (algo que no estaba previsto), y en el kilómetro 3 siento que voy desfondada, miro el reloj comprobando el ritmo y me vengo abajo. Bajamos un poco el ritmo esperando recuperarme, pero esa recuperación no llega. Mi cabeza dice que quiere abandonar, todo sale mal, se me cae la visera, y voy a duras penas con unas piernas que no responden hasta el kilómetro 8, que me paro y me pongo andar. Pero Pili me coge del brazo y no permite que abandone. Intento sobreponerme y tiro de cabeza. Sé que desde luego no haré un buen tiempo, pero hay que terminarla y vencer las malas sensaciones. Pasamos por la línea de meta para comenzar la segunda vuelta y allí está mi familia animando, así que saco fuerzas de donde no las tengo para afrontar lo que queda. La segunda vuelta, más lenta, recuperando fuerzas a ratos, menos mal que el calor no era tanto, y cuando quiero darme cuenta ya vamos por el kilómetro 15… 18… intento sonreír y … línea de meta!!! Conseguí llegar, que tal y como empecé, considero un triunfo haber superado finalmente las malísimas sensaciones que tuve desde el primer momento.

En general, la carrera súper animada durante todo el recorrido, bonita y muy divertida; avituallamientos de los vecinos cada dos por tres, gente disfrazada y hasta uno en bicicleta animando a los corredores. La pena fue no disfrutar todo lo que me habría gustado, pero volveremos el año que viene a quitarnos esa “espinita”. Y mientras, seguiremos trotando :)

Naiara

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Jorge VETERANO A 1:37:34 447 110
Juan P. VETERANO B 1:39:23 583 123
Pili VETERANA C 1:51:50 1264 7
Naiara VETERANA B 1:51:51 1265 26
Jose Ginés VETERANO D 1:56:23 1637 129

El ruedo ibérico. 5.

Un pistolero se pasea por el Oeste1.

Al matón solo le faltan las pistolas. En otro tiempo las llevaba. Con esos ademanes, casi perdonando la vida, se pasea por los saloons de ese territorio donde se encuentra como pez en el agua porque está volviendo a funcionar la ley de la selva, la ley del más fuerte, la ley bajo cuya protección han estado dando licencias de vida o condenas de muerte durante los casi 40 años de vida democrática en este país, territorio donde ellos decidían sin necesidad de tribunales el linchamiento de sus adversarios aunque es cierto que algunos de los caciques de aquellas grandes manadas de ganado, como el inefable Carod Rovira, había conseguido patente de corso para sus leales cuando en un irrepetible esfuerzo de pureza democrática o de limpieza étnica consiguió excluir a sus cuatreros de la diana etarra, porque ya tenían bastante ganado con el que entrenar su puntería en el resto de la llanura.

No estoy hablando de un inculto gudari forjado tras el rústico arado, sino de un pistolero recién salido de la cárcel por delitos de secuestro y pertenencia a banda armada, licenciado en esa Ciencia que debe de estar avergonzada de tener entre sus estudiosos a un carnicero, Filosofía y Letras, lo que nos hace suponer que ha leído a Tomás de Aquino, a Kant o a Sartre, autores entre otros muchos a los que se atribuye la famosa frase “Mi libertad acaba donde empieza la de los otros”.

Claro que incluso en el Oeste había una pequeña diferencia. No era lo mismo Billy el Niño o Lucky Luke que los hermanos Dalton. Unos mataban en defensa propia y en igualdad de condiciones. La astucia y la rapidez eran sus habilidades. Otros matones, los de este Oeste, mataban a ciudadanos indefensos a traición, con un tiro en la nuca, mientras se tomaban un café o jugaban al dominó con sus amigos o llevaban a sus hijos a la escuela.

Que nadie se confunda. Aquellos pistoleros del lejano Oeste se enfrentaban en medio de la calle, en igualdad de condiciones y, en muchos casos luchaban contra los poderosos dueños del ferrocarril o los banqueros o los rancheros que se protegían con una selecta pandilla de pistoleros para hacer frente a aquellos llaneros solitarios. Nada que ver aquel Oeste con éste. Aquí ha sido una pandilla de matones al servicio de la oligarquía y desprovistos del romanticismo o heroísmo de aquellos que se enfrentaban cara a cara, a pecho descubierto, con su enemigo, y no a escondidas y armados hasta los dientes frente a gente indefensa que ni siquiera se sabía objeto de persecución porque no había ninguna razón objetiva para perseguirlos. Eran una banda de asesinos a sueldo. Lo más alejado del honor y la valentía. Lo más cobarde y deleznable.

Pues bien, ese torturador y, al menos, cómplice, encubridor y, quizá, promotor de asesinatos, ese pistolero que habla de los asesinos presos condenados por la justicia como de “presos políticos” y de los fugados de la justicia como de “refugiados”, no solo se pasea por el polvoriento Oeste donde la Tramontana llena los ojos y la mente de polvo y nieve hasta hacer enloquecer a los que más ataca sino que es recibido con todos los honores por la presidenta del parlamento catalán en el Saloon donde los próceres reparten certificados de ciudadanía en nombre de ese pueblo , quizá, espero, avergonzado de que los pistoleros se paseen por su tierra como si fuera un saloon más del Oeste sin ley.

San Juan, 19 de mayo de 2016.
José Luis Simón Cámara

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[1] También llamado “Hombre de paz”. Si vis pacem, parabellum.

El ruedo ibérico. 4. (La duda metódica 2).

Las sabias reflexiones de algunos amigos en respuesta a mi escrito anterior y el contraste de las mismas con la realidad van despejando las dudas originales.

Paso a incluir algunas de sus opiniones. En cuanto a la OTAN dice uno de ellos (AGA): “Creo que toda nuestra vida llevaremos dentro aquel “OTAN no. Bases fuera”. Y aquellos carteles que pegamos por las paredes. Y aquella desilusión inesperada de la noche del referéndum. Pero también tengo duda sobre este asunto. No sobre la alternativa de otro bloque del Este, sino sobre la actitud de un Ejército Español que sin compromisos internacionales volviera a las andadas y a sus vicios antidemocráticos de condicionar la política nacional. No creo que fuera posible ahora un golpe de Estado como el del 36 o como el intento del 81, pero sí podrían condicionar la política nacional con pronunciamientos, no en las plazas, pero sí a través de los medios de comunicación o en las llamadas “redes sociales”. Dada la práctica inviabilidad de un desarme unilateral sería deseable un organismo de defensa europeo que hoy por hoy está todavía muy lejos en opinión de muchos, Luis entre ellos. Como ves también yo me muevo entre la nostalgia del “OTAN NO” y el “será mejor no menear el arroz, aunque se pegue”.

En cuanto al derecho a decidir dice: “Me da escalofríos y no puedo dejar de pensar en lo ocurrido en la guerra de Yugoslavia. Quizá no sea probable que se repita esa tragedia aquí y ahora, pero lo que dejan entrever los corifeos de esa futura Cataluña independiente no es precisamente un modelo de respeto a los derechos de las personas. No sé si soy demasiado simplista al suponer que se encuentran incómodos junto a quienes consideran más pobres que ellos, pero algo de eso hay. El “Espanya ens roba”, además de ser inexacto, es un rechazo frontal a compartir con quienes tienen menos. Así es que promover desde la izquierda esa dichosa consulta es caer en el nacionalismo que de izquierdas no tiene nada. Cuando la izquierda de 1914 se hizo nacionalista, abandonando el “internacionalismo proletario”, Europa estalló en pedazos.”

“Respecto a los Derechos Humanos creo que nunca es una postura progresista mirar hacia otro lado cuando en alguna parte del mundo no se respetan. Es verdad que durante un tiempo esa denuncia era una excusa de Occidente para justificar sus propios atropellos. Acusando a Cuba ocultaban el infierno de Somoza o el de Pinochet o el apartheid, pero lo correcto es denunciar a unos y a otros.”

“Y también me parece un insulto la forma como “Podemos” trata a “Izquierda Unida”. Creo que la historia del partido y ese millón de votos que lo sigue apoyando merecían un poco más de respeto. Un quinto puesto en Madrid… Me duele. Y no por Alberto Garzón, a quien veo demasiado fascinado por Julio Anguita, sino por lo que representa IU”

“Por otra parte, siempre me ha chirriado ese punto nacionalista de EU en la Comunidad Valenciana. Pero esta vez las poses histriónicas del líder de “Podemos” y su concepción de la política como un permanente plató es algo que me repele. Al principio el asunto me hacía gracia. Repetía la música de algo que nos gustaba y que siempre había defendido la izquierda, pero a medida que se ha ido consolidando ha ido añadiendo retales a su discurso según le interesaba espigar votos en uno u otro granero. Antes despreció a IU y sus banderas rojas porque no le era útil; ahora pacta porque es muy goloso ese millón de votos. La utilidad electoral para conseguir el poder. Quizás estoy equivocado, pero creo que a lo que aspira únicamente es a formar un partido “vanguardia” que anule cualquier otro que le pueda hacer la competencia. Así es que me parece que esta vez no me voy a tragar ese sapo. Decía Julián Andúgar que ser marxista es como entrar en religión. Así se lo dijo a mi mujer un día que vino a comer a mi casa. Y desde luego no es necesario tanto, pero de ahí al circo de los de Podemos va mucho trecho. Les tengo mucho más respeto a Llamazares o al nada televisivo Cayo Lara que a quienes andan tan pendientes del marketing”.

Y enlazo esta opinión del poeta Julián Andúgar, que apenas pudo disfrutar unos meses de su condición de Senador del pueblo en las primeras elecciones democráticas, con la de otro amigo(JR) que ha terciado en el debate que, aparte de sesudas consideraciones como ante mi afirmación de que “espero que , aun con tantas discrepancias, la senda general del movimiento vaya en la buena dirección”, decir que le parece “un ejemplo de esperanza inmotivada o, si prefieres, de fe, que, como aprendimos en nuestra infancia, consiste en creer en lo que no se ve. Creo que era Tertuliano el que decía aquello de “credo quia absurdum” (Creo porque es absurdo). Pues eso. Y después añade: “Estás en desacuerdo en casi todo lo importante. Si a eso le añades que la coalición haría una política económica, digamos bolivariana, con los resultados que ya se sabe que produce, pues tú mismo. Con lo cual creo que aparte de la nostalgia del tiempo pasado, no te une casi nada a izquierda unida. De lo poco que te une, supongo, forma parte algo que también me pasa a mí, o sea, que me siento más próximo al tipo humano del militante de IU que a los de los otros partidos. Pero eso no sé si debe contar mucho”. Y además hace una consideración de la que no quiero privar a mis amigos, posibles lectores de estas reflexiones: “Cuando tengo ocasión hago propaganda de un rasgo que contenían las normativas para elegir abad de algunos monasterios medievales. A saber, que no sólo se podía votar a favor de alguien, sino también en contra de alguien, y entonces ese voto se le restaba de los votos a favor. Eso hacía que los aspirantes a abad tuvieran que preocuparse no sólo de tener partidarios, sino también de no tener gente radicalmente en contra. Pues bien, creo que el voto negativo es lo único que tipos como nosotros podrían emitir a gusto ahora. Yo preferiría votar simplemente contra el PP, y que mi voto se le restase y no verme obligado, para participar, a votar a favor de alguien”

Además de todas estas consideraciones me he planteado algunas preguntas.

¿Quién se va a beneficiar del esfuerzo de mi trabajo, de mi (mucho o poco) poder de convicción, de mi presencia como interventor controlando la limpieza de todo el proceso electoral y el escrutinio a lo largo del larguísimo día y en última instancia de mi voto? ¿Va a ser acaso la fuerza política con la que mantengo una compleja relación, de debate, distanciamiento, nostalgia, como si se tratara de un salto en el vacío (por eso algún amigo lo equipara a la fe), la que se va a beneficiar? Porque si fuera ella aún podría tener sentido todo el esfuerzo. Pero no. He estudiado el panorama político de la provincia en la que vivo, Alicante, y nos corresponden 12 diputados para el Congreso. La distribución de los mismos en las pasadas elecciones del 20 de Diciembre fue la siguiente: Partido Popular = 4, Compromís-Podemos = 3, Partido Socialista = 3 y Ciudadanos = 2.

Izquierda Unida tuvo unos 33.000 votos que, unidos a los de sus actuales socios o confluencia, es decir, Compromís-Podemos, podrían, en el mejor de los casos subir a 4 el número de diputados de la coalición. Pero resulta que en el “generoso” acuerdo suscrito por los tres partidos, el primer puesto asignado a Izquierda Unida es el nº 6, es decir, que en ningún caso podría ser elegido diputado el representante de Izquierda Unida.

Eso quiere decir, lisa y llanamente, que mi esfuerzo, mi dedicación, mi poder de convicción, mi presencia en el colegio electoral y mi voto, serían para los tres o cuatro mejor posicionados de la coalición que son de Compromís y de Podemos, grupos o partidos con los que no sólo no tengo pocas coincidencias sino a los que tengo poca o ninguna simpatía, política claro está, por un buen número de razones manifestadas en este ya largo debate.

Y, para concluir el debate, de momento, y con las dudas bastante más despejadas, acabo con la declaración de uno de mis amigos: “Como puedes comprender, no escribo nada de esto con satisfacción sino con gran tristeza. No creo que mi actitud de fondo sea muy diferente de la tuya. Y tampoco yo tengo mucha gente con la que poder hablar con franqueza, sabiendo que me entienden. Un abrazo”

Al menos nos quedan los abrazos.

San Juan, 18 de mayo de 2016.
José Luis Simón Cámara.

El ruedo ibérico. 3.

La duda metódica se me replantea, lógicamente, una y otra vez.

Hace no muchas fechas ironizaba sobre el referéndum que Podemos planteaba a sus afiliados y simpatizantes, considerándolos poco menos que subnormales, por la simpleza y disyuntiva de sus preguntas. Pocos días después un referéndum similar era planteado por Izquierda Unida para ver si las bases estaban de acuerdo en la confluencia con Podemos de cara a las elecciones.

Los resultados fueron mayoritariamente favorables a la dirección de ambas organizaciones políticas que los tomaron como un plebiscito a su favor a pesar de que eran conscientes del bajo nivel de participación que, en este tipo de organizaciones, no suele deberse a descuido o desgana sino más bien a una actitud de rechazo activo a los planteamientos tan poco respetuosos políticamente.

Ahora, ultimado ya el pre-acuerdo, y por presiones de sus bases, nos consultan en un nuevo referéndum si concurrimos a las elecciones con Podemos y otras fuerzas. Y eso significa congelar asuntos como la reivindicación de la República, o la salida de la OTAN, pero ahí siguen el derecho a decidir o los apoyos a Otegui en el Parlamento Europeo y otros asuntos.

En el terreno de los principios ¿cómo no voy a estar de acuerdo con la República cuando la Monarquía es una vieja y anacrónica institución medieval anterior a la existencia de los ciudadanos con derecho a elegir al jefe del Estado? Ahora bien, ¿es este el momento más adecuado para replanteárselo?¿Vale la pena gastar en este tema las energías que requieren otros mucho más importantes relacionados con el bienestar de los ciudadanos? ¿Y la salida de la OTAN? ¿vamos a desconectarnos del mundo occidental?¿vamos a entrar en el pacto de Varsovia para volver a la experiencia del gulag? En cuanto al cacareado derecho a decidir, del que tenemos recientes experiencias de intolerancia y de sangre en el territorio europeo, introducido en la jerga política por los líderes independentistas catalanes que buscan exclusivamente, como ya ha demostrado sobradamente la ex honorable familia Puyol, su enriquecimiento personal o su predominio y control económico, social y político sobre la masa de votantes ilusionados con promesas del paraíso en la tierra aunque sea a costa de levantar muros de incomprensión, de segregación, de exclusión de todos aquellos que son partidarios de seguir manteniendo las relaciones existentes desde hace cientos de años en un espacio, libre ahora, de convivencia donde caben diversidad de posicionamientos de todo tipo. ¿Qué se oculta realmente tras ese teórico, inocuo y abstracto referéndum consultivo sobre la independencia de Cataluña? No hace falta tener mucha imaginación para suponer lo que ocurriría, por ejemplo, a nivel lingüístico cuando ahora, con la cooficialidad de las dos lenguas, muchos castellanohablantes se sienten discriminados. O qué serían capaces de hacer esos hipotéticos tribunales de justicia emanados de la ruptura con la legalidad constitucional, con Jordi Puyol, padre de la patria catalana, y toda su camada biológica y política.

Y la duda reaparece.

Si estoy en desacuerdo con la urgencia en debatir sobre la forma de Estado.

Si estoy en desacuerdo con la salida de la OTAN.

Si estoy en desacuerdo con el derecho a decidir.

Si estoy en desacuerdo con la cobertura a Otegui, hombre de paz, en el Parlamento Europeo.

Si estoy en desacuerdo con el silencio o la ambigüedad, sobre la falta de respeto a los derechos humanos en Cuba, Venezuela o dondequiera que sea.

¿Qué me sigue uniendo a Izquierda Unida, y coyunturalmente sus confluencias, aparte de la nostalgia del tiempo pasado?

Quizá el mayor vínculo de unión sea la lejanía aún mayor del resto de partidos del espectro político español.

Porque si nos pusiéramos estrictos, realmente cada ciudadano español querría tener su propio partido para estar absolutamente de acuerdo con él, con lo cual el patio parlamentario habría que ampliarlo a toda la geografía nacional, algo así como aquel libro de geografía del que hablaba Borges en el Aleph, que sería una copia en la medida de lo posible de las dimensiones del país en cuestión, libro por el que podríamos caminar para seguir el curso de los ríos, de los valles, de las montañas.

Hasta que no consigamos un ágora como los griegos, pero que incluya incluso a los esclavos, quizá algún día posible a través de la tecnología, que nos permitirá un parlamento sin representación porque todos estaremos presentes, tendremos que conformarnos con la representación de que disfrutamos aunque diste de satisfacernos plenamente.

Y, ya en este terreno, no me parece nada respetuoso que al representante, aunque joven, de una coalición en cuyo seno uno de los ahora denostados y viejos partidos ha luchado como ninguno por la recuperación de las libertades democráticas y sigue teniendo un apoyo popular que no se corresponde con el parlamentario, se le posponga en la elaboración de las listas electorales a posiciones que, con el pretexto de las ridículas cremalleras sexuales, lo abocan a quedarse sin escaño.

A pesar de todas estas contradicciones y dudas y de haber votado no al acuerdo de concurrir conjuntamente en estas condiciones con Podemos a las elecciones, apoyaré con mi voto la decisión mayoritaria de los militantes de Izquierda Unida esperando que, aun con tantas discrepancias, la senda general del movimiento vaya en la buena dirección.

Pero ahí sigue la duda.

San Juan, 15 de mayo de 2016.
José Luis Simón Cámara.

Vitoria-Gasteiz Maratón Martín Fiz (15-Mayo-2016)

Domingo 15 de Mayo; suena el despertador 6:30 am. Bajamos a desayunar mi hija Martina y yo, ya en la cafetería del hotel hay mucho ambiente de corredores, entre ellos un conocido “Francisco”, le invitamos a que viniera con nosotras a Vitoria, ya que nuestro hotel estaba a unos 6km de la ciudad.

IMG_01458:00 am, aparcamos y nos dirigimos hacia la salida, calle Los Herrán, hacía bastante frío y tenía pinta de que iba a llover, de camino nos encontramos con algunos conocidos de las redes sociales, nos saludamos e hicimos fotos, con muy buen ambiente, llegó la hora y me coloqué junto al globo de 3h 45min, lo iba a llevar Javier un chico que por “mi culpa” se animó a colaborar como practico en esta Maratón, a tan solo 10 min de que comenzara la carrera, empezó a llover, ya sabía que no iba a ser tan fácil, la ropa y las zapatillas mojadas son “inconvenientes” abrazo a mi hija Martina, le doy un beso, me desea muchísima suerte, y comienza mi sueño, junto a mí 4.600 corredores, con dorsal verde 10km, naranja media maratón y azul maratón, a pesar del frío y de la lluvia, me encontraba bien y con ganas de correr. La semana previa de la maratón solo salí un día, quería reservarme, no tardé en distanciarme del globo de 3h45min ya que mi ritmo era 4’50″ y 5’05″, la carrera transcurría por grandes avenidas, rodeadas de verde, pero a esas horas y lloviendo la verdad es que no había mucha gente animando, era una pena porque los tramos donde había gente, animaban muchísimo y se hacía mucho más llevadera, los gritos de ánimo en vasco me llenaban de energía, NESKA TXPELDUM, nunca olvidaré esas palabras, y entre los corredores que me reconocían en plena carrera y saludaba se me iban pasando los kms, hasta el km 32, aquí empezó para mí la maratón, el frío, la lluvia, la soledad, empezaron a pasar factura, mis manos estaban congeladas, debió de darme una bajada de temperatura y empecé a temblar y perder fuerza, mi ritmo empezó a bajar, me alcanzó un grupo de corredores, entre ellos un chico que se quedó a mi lado y me preguntó cómo estaba, le dije que no sentía las manos, había intentado abrir un gel y no podía, y el cogió mis manos y las froto con las suyas para poder calentármelas, imaginar ese gesto lo que se puede agradecer, permaneció a mí lado hasta el km 35, me dijo que en ese avituallamiento había de todo hasta dulces, yo solo cogí un plátano y un gel, no paré continúe, si leyera esto me encantaría darle las gracias, era un chico rapado e iba con tritraje.

ab58a2d0980aa0c3958d582b13248aedVolví a quedarme sola, y escuché como una niña pequeña animaba desde una ventana, mientras decía vamos campeona, y miré hacia arriba para agradecérselo, cuanto se agradecen esos ánimos, en el km37 había un giro de 180grados, aprovechábamos para mirarnos y animarnos, no recuerdo en qué rotonda había un grupo de voluntarios animando, y me gritaron, ¡vamos runneralicantina!, lloro solo al recordarlos, si no hubiese sido por esos ánimos dudo que hubiera logrado acabarla dadas las circunstancias. Aprovecho para dar las gracias a todos los voluntarios que había, en los cruces, en las rotondas.

Km38 me alcanzó el globo de 3h45min. Era Javier, me animó a seguirle, pero yo no tenía fuerzas y vi cómo se alejaba.

Km40 me rendí, me arrodillé y rompí a llorar, en ese momento pensé lo que agradecería que mi hija estuviera ahí, estaba sola y el saber que ella me esperaba en meta, me daba ánimos, así que me levanté y continúe como pude hasta llegar al km 41. Había un pasillo de gente animando, de repente, saqué todo lo que llevaba dentro y corrí con todas mis fuerzas, ya divisando la meta, y pisando la bonita alfombra azul, que decoraba la calle Dato. Acababa de cumplir mi sueño, cruzar la meta de la maratón de Vitoria, ese momento será inolvidable, mi hija me abrazó y me sentí muy muy feliz.

Emocionada y agradecida, seguiremos trotando y soñando.

MaJo “RunnerAlicantina”

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Majo VET C FEM 3:50:21 565 9