PREGUNTAS CON RESPUESTA

¿Es acaso democrático que una pandilla de buitres decidan aunque sea por mayoría desplumar al cuervo y arrebatarle su queso?

¿Es acaso tolerable por la sabia Europa que un atajo de subnormales blancos y negros decidan establecer la ley de la tranca, la ley del embudo en el mundo?

¿Ya se han olvidado, si lo conocían, del famoso poema de Bertold Brech?

¿Acaso Bush ni sepa leer su Constitución, nacida en la guerra de la colonia inglesa contra su imperialista metrópoli, constitución donde se habla de libertad, respeto, derechos humanos y soberanía?

¿Tantos siglos de humanismo para bombardear en nombre de la libertad a millones de gentes que sobreviven a dictaduras, bloqueos y desgracias?

¿No tiene bastante la hidra con el exterminio de indios, campesinos, mejicanos, panameños, granadinos, afganos,…?

¿Quizá estamos asistiendo al mayor insulto a la razón que conoce la historia de la humanidad, a la mayor obscenidad por encima de blasfemias a los dioses y de todos los Faustos sodomitas?

¿Es que va a ser cierto que el espíritu calvinista llega a justificar el mercado de la sangre y el petróleo?

¿Aún es necesario que Erasmo se levante de su tumba y rescriba «El elogio de la locura»?

¿Quién se cree ese vaquero de Atapuerca para experimentar, almacenar y lanzar todas las plagas destructoras a la vez que prohíbe su tenencia por peligrosas a los países contra los que las utiliza?

¿Cómo es posible que los pueblos libres no se rebelen contra los tiranos que en su nombre destruyen, torturan y asesinan con la bendición de sus leyes y sus dioses?

¿Hasta cuándo, Georgina, abusarás de nuestra paciencia?

¿Dónde están, América, tus poetas?

¿Dónde Walt Whitman, dónde Rubén Darío que te decía hace ya casi 100 años:

«..Eres Estados Unidos,

eres el futuro invasor

de la América ingenua que tiene sangre indígena…»

¿Dónde están?

¿Dónde estamos nosotros?

¿Cuándo ha podido un gobernante tener más claros los deseos de su pueblo?

¿Cuándo los ha manifestado de manera más expresa y contundente una gran parte del pueblo?

¿Qué es la democracia,

qué la poesía,

qué es la justicia,

qué la hipocresía?

¿Qué mundo vivimos?

¡Oh mundo, mundo¡¿No pensaba y Pleberio en su más tierna edad que eras y eran tus hechos regidos por alguna orden y que agora, visto el pro y la contra de tus bienandanzas, le pareces un laberinto de errores, una morada de fieras,…?

¿No estará alguna parte de la humanidad volviendo la vista a otro lado y sin querer enterarse como cuando Stalin, como cuando Franco, como cuando ETA, como cuando Hitler?

¿Es mucha casualidad que los principales gobernantes norteamericanos defensores de la invasión sean grandes propietarios o accionistas o asesores de las mayores industrias del petróleo, del gas o del armamento?

¿Cómo puede explicarse tanta urgencia por parte de EEUU en la aplicación de resoluciones recientes de la ONU cuando algunas otras referidas al machacado pueblo palestino duermen más de 50 años en el olvido de ese país que arma a sus agresores?

¡Oh mundo, mundo¡

¿Acaso no fue suficiente infierno, cuyas llamas llegan hasta nuestros días con seres deformes y desgraciado, Hiroshima y Nagasaki?

¿Hasta cuándo, hasta cuándo….?

 

San Juan, xx de xx de xxxx.
José Luis Simón Cámara

Fábula de la HORMIGA PRODUCTIVA Y FELIZ.

Todos los días, muy temprano llegaba a su empresa la hormiga productiva y feliz.

Allí pasaba sus días, trabajando y tarareando una antigua canción  de amor.

Ella era productiva y feliz, pero ¡ ay !, no era supervisada.

El ABEJORRO gerente general consideró que ello no era posible, así que se creó el puesto de supervisor, para el cual contrataron a un ESCARABAJO con mucha experiencia.

La primera preocupación del ESCARABAJO supervisor fue organizar la hora  de llegada y de salida y también preparó hermosos informes.

Pronto fue necesario contar con una secretaria para que ayudara a preparar los informes, así que contrataron una ARAÑITA que organizó los archivos y se encargó del teléfono.

Mientras tanto la hormiga productiva y feliz trabajaba y trabajaba.

El ABEJORRO gerente general estaba encantado con los informes del ESCARABAJO supervisor, así que pidió cuadros comparativos y gráficos, indicadores de gestión y análisis de tendencias.

Entonces fue necesario contratar una CUCARACHA ayudante para el supervisor y fue indispensable un nuevo ordenador con impresora a color.

Pronto la hormiga productiva y feliz dejó de tararear sus melodías y comenzó a quejarse de todo el papeleo que había que hacer ahora.

El ABEJORRO gerente general, entonces, consideró que era el momento de adoptar medidas.

Así crearon el cargo de gerente del área donde trabajaba la hormiga productiva y feliz.

El cargo fue para una CIGARRA que alfombró su oficina e hizo adquirir un sillón especial.

El nuevo gerente del área – claro está – necesitó un nuevo ordenador y – cuando se tiene más de un ordenador- hay que tener una red local.

El  nuevo gerente pronto necesitó un asistente (que había sido su ayudante en la empresa anterior), para que le ayudara a preparar el plan estratégico y el presupuesto para el área donde trabajaba la hormiga productiva y feliz.

La HORMIGA ya no tarareaba sus viejas melodías y cada vez se le notaba más irascible.

«Vamos a tener que contratar un estudio de clima laboral uno  día de estos» dijo la CIGARRA.

Pero un día el gerente general, al revisar las cifras, se dio cuenta que la unidad de negocios  (donde trabajaba la hormiga productiva y feliz) ya no era tan rentable como antes.

Así que contrató al BÚHO, prestigioso consultor, para que hiciera un diagnóstico.

El BÚHO estuvo tres meses en  la empresa y pronto emitió un sesudo informe:

«Hay demasiada gente en este departamento…..».

Así el gerente general siguió el consejo del  consultor y… despidió a la hormiga productiva y feliz.

Moraleja: No se te ocurra por nada del mundo  ser una hormiga  productiva y feliz.

Es preferible ser un inútil e incompetente.

Los incompetentes no  necesitan supervisores, para qué, todo el mundo lo sabe.

Si a pesar  de todo eres productivo, no demuestres por nada del mundo que eres feliz.

No te  lo perdonarán.

Invéntate de vez en cuando alguna desgracia, eso genera lástima.

Pero si a pesar de todo lo anterior te empeñas en ser una HORMIGA PRODUCTIVA Y FELIZ, instala tu propia empresa, por lo menos que no vivan a tu costa abejorros, escarabajos, arañitas, cucarachas, cigarras y búhos de este mundo.

P.D.: Cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad.

Autor desconocido