La saga de los pastores. 1.

Hace unos meses contaba mi viaje con Inma al Cabo de Gata mezclando hechos de la realidad y de la imaginación. Allí aparecía un pastor, Juan.

Hoy, en el centro escolar donde trabajo, Pepe, un compañero y amigo discutía sobre etimologías con una colega y dirigiéndose a mí que, con otros compañeros, tomaba café justo al lado, me dice:

«Tú, José Luis, debes saberlo, (no penséis que porque yo sea un pozo de sabiduría ni siquiera porque él, porque es amigo, piense que lo soy, pero sí piensa que sé más que él en todo lo que se refiere al mundo agrícola, -si he de decir la verdad creo que su generosa opinión se debe a que una vez al año le traigo tomillo del monte para su madre-), mira, se llama Balido a la voz del cordero, pero ¿cómo se llama a la de la cabra?»

Dudé antes de responderle, haciendo un recorrido mental por mis conocimientos de zoología, y le dije que no sabía exactamente, que quizás era la misma palabra pero no estaba seguro. Mercedes salió sin ser vista y reapareció con el diccionario de la real academia española de la lengua.

Balido : Voz del carnero, el cordero, la oveja, la cabra, el gamo y el ciervo.

Mientras tanto me pasó por la cabeza mi antiguo amigo Leoncito, también pastor desde hace muchos años y que, con un paréntesis de chófer de largo recorrido que le estropeó la espalda, hubo de volver a su antiguo y tranquilo pastoreo. Porque él, que conoce a cada una de sus 200 ovejas, si ha parido o no y cuántos, cuáles son sus hijos, si le duele… deberá saber cómo se llama el balido del cordero y de la cabra.

Y andando en estas reflexiones me han acudido a la cabeza otros pastores o cabreros conocidos o incluso amigos. Y no salía de mi sorpresa al comprobar que no conozco a uno sino a varios cabreros. Esto me hace pensar que probablemente ahora estamos en una fase de transición cultural importante porque ¿ cómo ensamblamos ordenador y cabra?, ¿cómo al impoluto ejecutivo corbatado delante de internet con el pastor oliendo a las parias del cabritillo recién nacido que lleva en brazos?

Y me he ido acordando de los varios amigos pastores del pasado y del presente y no he querido guardarme recuerdos que despiertan la sonrisa y os los voy a ir desgranando para compartir sus  experiencias ( enseñanzas, socarronería, picardía, sutileza, ardides, astucia, ..).

De modo que voy a iniciar próximamente lo que podríamos llamar «la saga de los pastores», pero que a nadie se le ocurra evocar la Navidad, por favor, o me veré obligado, con todos los respetos, a cambiar el nombre de la saga.

 

José Luis Simón Cámara.

San Juan, 27 de Mayo de 2005.