XVIII Medio Maratón y 8K «Ciudad de Orihuela» (14-Febrero-2016)

Tras varias semanas de entrenamientos bajo las indicaciones de Pili, este domingo tocó ponerse en línea de salida y debutar en mi primera Media Maratón. Objetivo: acabarla bien y disfrutando, con marca entre 1:50 y 1:55. Habíamos elegido Orihuela, porque el recorrido es bastante llano y todos sabéis lo mal que llevo las cuestas, pero todo llegará 😉 . Con Pili de liebre, a la que le tengo que agradecer infinito su paciencia y su dedicación conmigo desde el momento que le dije que quería empezar a correr, no podía fallar. Así que llega el domingo, suena el despertador a las 6:50 h, desayuno fuerte para coger energías y confirmación de la previsión meteorológica que anunciaba viento. Salimos de Mutxamel Juan Enrique, Fernando, Pili y yo, con mis nervios a flor de piel, risas y bromas en el coche camino a Orihuela, recogida de dorsales, foto de grupo A To Trapo, (esta vez sin pancarta porque como bien anunciaba el tiempo, hacía bastante viento y corría peligro de volarse), un café al lado de la salida, risas cambiándonos de ropa con eso de si cuanta vaselina me tengo que poner en los pies, calentamiento de 5 minutos y todo preparado.

20160214_093317Fernando, Juan Enrique, Juan Carlos, María José y demás del grupo se colocan más adelante y Pili y yo donde ella me dice, que para eso es la que sabe. A las 10:30h se da la salida y nos ponemos a ello. Durante el primer kilómetro vamos haciéndonos paso y recolocándonos para poder coger el ritmo que teníamos previsto. A pocos kilómetros de la salida, se nos une un amigo de Pili, que nos cuenta que para él estar corriendo ya era todo un logro porque le habían dado dos infartos este año y era la primera media que hacía desde entonces (algo que me resultó admirable). Nos dice que se iba a quedar justo detrás nuestra que llevábamos un ritmo que le resultaba cómodo, y ahí lo tuvimos hasta casi el kilómetro 16 que le dejamos un poco atrás, pero acabó y acabó bien, enhorabuena Julio de corazón.

Todo va bien, vamos pasando los kilómetros, cada avituallamiento Pili va cogiendo dos botellas de agua, una para ella y otra para mí (otra cosa más a la lista de agradecimientos), casi me atraganto bebiendo, y llego a la conclusión de que una de las cosas que voy a tener que incorporar a mis entrenos es aprender a beber en carrera. Nos cruzamos con Fernando (que finalmente hace mejor marca de la esperada) y con Juan Enrique (que no pudo hacer la marca prevista, pero no pasa nada, como él dice unas veces se gana y otras se aprende). Pasamos el kilómetro 10 y pienso “ya tenemos hecho casi la mitad”, Pili mira su reloj de vez en cuando y no para de repetirme que vamos a buen ritmo, que voy muy bien y yo me mantengo concentrada en aguantar el ritmo, la respiración, etc… (no le pude dar mucha conversación 🙁 ). Por el kilómetro 16 ya voy notando el cansancio, tengo que bajar un poco el ritmo, y Pili se mantiene dos pasos por delante para tirar de mí, pero siempre controlando que yo vaya bien y sin forzar demasiado la respiración. Cuando pasamos el kilómetro 18 le digo “Pili ya la tenemos”, pienso que eso está ahí, que sólo quedan tres kilometrillos más y que lo tengo hecho.

Último kilómetro donde me viene un flato de morir, bajo el ritmo, respiro hondo, siento que no puedo más y Pili me propone continuar andando a lo que le respondo un rotundo “No” (si he llegado hasta aquí, yo la acabo corriendo 😉 ). Y así fue, el último giro antes de la meta, veo a mi familia, miro a Pili, la cojo de la mano, cruzamos con los brazos en alto, y abrazo final. Lo que sientes al llegar es algo que ahora mismo no podría describir con palabras… y solo tengo palabras y sentimientos de agradecimiento para Pili por acompañarme, tirar de mí y aguantarme durante casi dos horas; por supuesto también para Juan Enrique y Fernando que desde que me han conocido no han parado de animarme; y para el resto del grupo de A To Trapo (Jesús, Juanma, Juan Carlos, Martina, Mari Paz … perdonad que no os mencione a todos, pero no me acuerdo de todos los nombres …) que me han acogido con los brazos abiertos.

Como resumen podría decir que objetivo cumplido: Primera Media Maratón acabada bien, en 1:49:51 tiempo real, y sobre todo y más importante, DISFRUTANDO. Porque se trata de eso, de disfrutarlo, ¿verdad?

Naiara

Media Maratón

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Fer «pelu» VET D MASC 1:28:08 181 11
Juan Enrique VET B MASC 1:33:01 304 63
Juan P. VET B MASC 1:45:04 710 156
Toñi VET C FEM 1:45:24 730 5
Maria José VET C FEM 1:47:11 765 8
Pili VET C FEM 1:49:51 838 10
Naiara VET B FEM 1:49:51 839 10
Ernesto VET A MASC 1:52:01 901 126

 

8 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Juan Carlos VET A MASC 0:30:44 16 7

165 años, que no kilómetros.

Y es que cada 12 de Febrero el contador avanza, lento, pero avanza. 165 son los años que en esta ocasión hemos sumado entre los 3 trotadores ATT: Roberto, Juanma y Jesús. Con celebración añadida por sumar a Roberto al grupo de los cincuentunos.

2016-02-11 22.12.00

Afortunados por contar siempre con vuestra compañía y ver como siempre nos sorprendéis con parabienes y lindas palabras, como las que en esta ocasión nos dirigisteis, y con un cierto acento de Münich que pronto nos recibirá por sus calles:

Queridos LAUSBUAM (pillines)
GRIAS GOD MIDEINAND (buenas noches a todos)
Queremos desearos OIS GUADE (felicidades)
ZUM GEBURTSTAG (por vuestros cumples)!
Queremos deciros MIA MÖGN EICH (os queremos mucho)
Hay que conocer la cultura y la gastronomía de un país y pedimos que vengan unas MADL (chicas)
Para daros regalos con un BUSSI (beso)
Unas DIRNDL (vestidos)
Unas WEISSWURST (salchicha blanca) – deliciosa a las 9:00 de la mañana con SÜSSEM SENF (mostaza dulce) y BREZL (no hay traducción).
Y por supuesto, que no falte la WEISSBIER (cerveza) y con esto
PROOOOOOST, OIS, ZWOA, G’SUFFA!!!

Como siempre, el testimonio fotográfico lo dice todo, así que pasen y disfrútenlo, el año que viene tocan tres más, serán 168, esperamos seguir sumando, trotando y disfrutando.

Un abrazo pulpero,

Jesús, Juanma & Roberto.

Galería de personajes. 12.

Diálogos en la barra

Como todos los días por la mañana, entro al bar en el pueblo a tomarme un café. Desde hace varios años suelo acudir a tomarlo preferentemente al mismo lugar porque desde que le dije al camarero que en un viaje a Roma, cuando pedía un café siempre lo servían con un vaso de agua, él hace lo mismo. Casi siempre voy a tomar el café con un periódico nacional que acabo de comprar en el kiosko de prensa próximo y en el bar suelo hojear, si no está ocupado, el provincial. Hoy un chico de unos 50 años lo leía muy lentamente al fondo de la barra mientras miraba el móvil y se tomaba un café con leche y copa de coñac. Gastaría un 45 de calzado, y el resto de su cuerpo correspondía , más o menos, a esas proporciones. Vamos, de gran envergadura desde la cabeza a los pies. Cara ancha y alargada, bien afeitado. Ropa limpia si bien ajada por el uso. Nada reseñable en su forma de vestir. A mi izquierda, otro chico de edad aproximada, aunque de mucho menor tamaño, pedía una cerveza. Por encima de una recia camisa de manga larga, llevaba un chaleco color azul, mono de trabajo. Tenía delante un vaso pequeño y estrecho de los que ahora se utilizan para el wisky o el revuelto. Mientras yo pasaba hojas del periódico nacional, el chico de la caña se dirigía al del café con leche:
—¿Dónde estás ahora? ¿Sigues en el mismo sitio?
—Sigo en Benidorm en uno de esos trabajos que te ofrecen, ¿y tú?
—Yo ya llevo una temporada en el polideportivo trabajando como un cabrón.
—Me han dicho que os pagan 1.200 euros.
—¡Ja, ja, ja! Eso quisiera yo. ¿Quién te lo ha dicho?
—Pues eso me han dicho.
—Cobramos 640 euros y sin derecho a paro. Pero ¡qué quieres que haga como están las cosas!
—No, no, si ya me extrañaba a mí. No te creas que yo estoy mucho mejor. Además de que una parte de la paga se me va en el trasporte. Tú, al menos, estás trabajando cerca de casa y eso que te ahorras.
—Si, ya lo sé. Por eso no me quejo a pesar de la miseria, pero mejor es eso que nada.

Yo podía haber estado como espectador de un partido de tenis, con la cabeza hacia un lado y otro, siguiendo la pelota, pero nada más lejos; sin levantar la vista del diario, rehusaba mirarlos porque me daba la sensación de que estaban desnudándose sin pudor alguno allí, delante de los pocos clientes del bar. Tenía la sensación de que mi abrigo azul, el pañuelo de cachemir al cuello y mis botines resplandecientes eran un insulto a la miseria que estaban dejando al descubierto. Si hubiera pedido un wisky o una cerveza con olivas quizá hubiera estado más cerca de su situación, pero encima estaba tomando un café solo con un vaso de agua. Podía ser interpretado como un reproche a sus miserias: pobres, con un trabajo mal remunerado y malgastando además su pobreza en copas, quizá para aturdirse y olvidarse de sus miserias. Yo, ajeno a toda esa situación, sin necesidad de embrutecerme ni en busca de paraísos artificiales para evadirme de la, para ellos, triste realidad..

San Juan, 30 de enero de 2016.
José Luis Simón Cámara.

XI Carrera por montaña y marcha a pie Serra del Coto – Casas del Señor, Monóvar (7-Febrero-2016)

IMG_7633El domingo llegó el día de debutar en la media de montaña, llevaba tiempo oyendo hablar de esta carrera así que decidí que sería una buena prueba para estrenarme. A los nervios de un nuevo reto hubo que añadir el fuerte viento que soplaba y la lluvia con la que nos despertamos.Después, en la recogida de dorsales, pudimos comprobar que la sensación térmica iba a contribuir a hacer más fría aun la de por sí ya fría mañana. Me desplacé a Las Casas del Señor con mi hermano Juanmi, y allí nos encontramos con el resto de miembros de ATT que fueron llegando poco después. Recogimos dorsales y mi hermano disfrutó de un buen vaso de chocolate con toña, demasiado para mis nervios, así que preferí no tentar la suerte. Ya había conocido algunos miembros de ATT en carreras anteriores, pero en ninguna había visto tantos como en ésta. _MG_4324Me voy dando cuenta de la gran familia que supone este club y del buen ambiente y compañerismo que reina. Nos hicimos la foto de rigor con la pancarta y nos preparamos para salir.

A las 10.00 se dió la salida según lo previsto. No llovió, pero si tuvimos tramos con fuertes rachas de viento. El sol nos acompañó gran parte del camino y no encontramos barro ni roca mojada, lo cual facilitó mucho la carrera. Acabamos la primera subida en buenas condiciones tomando algo en el primer avituallamiento, luego vino una bajada bastante rápida donde perdí el chip y me vi obligado a retroceder para recuperarlo. Pronto llegó el segundo avituallamiento y empezamos la subida más larga de la prueba. Se hizo algo larga pero ya casi en la cumbre nos esperaban 2 duendes, gnomos o algo por el estilo; IMG_7634para mi sorpresa pude reconocer a Reme que alegremente, junto con Sellés, repartía golosinas para todos los corredores. Más adelante nos encontramos con Juanma, con el que compartimos algunos kilómetros. Todo iba bien y la carrera cumplía, superando mis expectativas. Buena organización, buen recorrido, buen ambiente, sin duda una prueba para repetir. Las piernas empezaron a flaquear tras el km 18 y fui empujando lo que pude hasta la meta, la cual cruzamos mi hermano y yo con cansancio en las piernas pero con alegría en el corazón y la satisfacción de haber pasado una mañana para recordar por mucho tiempo. Esperemos que haya muchas más y enhorabuena a todos los compañeros de ATT que participaron en la prueba.

Hasta la próxima!

Adrian Rico

Carrera

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Josemi VETERANO 2:22:52 69 28
David G. ABSOLUTO 2:25:12 80 42
Ángel ABSOLUTO 2:26:21 86 44
Cristian VETERANO 2:32:48 122 42
Jesús S. VETERANO 2:46:45 190 67
Kike VETERANO 2:54:13 230 86
Juanma MASTER-M 3:03:14 282 30
Adrián ABSOLUTO 3:06:24 305 131
Juanmi VETERANO 3:06:26 306 123
Gosa VETERANO 3:11:48 323 134
Antonios S. ABSOLUTO 3:15:15 332 139
Maripaz MASTER-F 3:18:59 343 4

 

Marcha

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Rosa FEMENINA 5:05:58 102 31

Sueños. 18.

Potemi turón.

Me bajé con él desde la montaña en un coche de alquiler. Cuando lo entregó, dejó unas bolsas atadas con candado a un poste metálico y con otra al hombro nos dirigimos hacia donde había dejado su coche. Llegamos a un edificio antiguo, más bien viejo, con una gran puerta de madera, tras la que se amontonaban cantidades incalculables de mesas y sillones viejos, él diría que antiguos porque el valor que les atribuía era incalculable, solo explicable si se trataba de muebles con más de dos siglos de antigüedad por lo menos. Allí guardaba también el coche grande en que solía desplazarse. Sólo cuando se movía por la ciudad alquilaba uno pequeño para tener más movilidad. Yo estaba asombrado de ver aquella cantidad de muebles de tanto valor y guardados allí en un viejo almacén y como si de trastos inútiles se tratara.

—¿Cuánto crees que puede valer un sillón de éstos?

Yo no tenía ni la menor idea, hice como que intentaba calcular por si él se adelantaba y me libraba de aquel compromiso, como finalmente ocurrió.

—Si te dijera que no vendería un ejemplar por un millón de pesetas ¿te lo creerías? No tengo ninguna prisa y aquí están muy bien guardados.

—Bueno, eso de que están muy bien guardados es relativo porque cualquiera puede darle un golpe a la puerta, echarla abajo y cargar varias piezas en una furgoneta.

—Ah, amigo, todo eso lo tengo ya pensado. El seguro me pagaría el doble por cada pieza robada o deteriorada, además del arreglo de la puerta.

Al poco rato se escucha el timbre y Peñaranda, así se llamaba mi amigo, abrió la puerta desde donde estaba con un mando a distancia. Aparece un personaje, como un ujier con ropa de paje medieval y pregunta por el dueño.

—Yo soy, dijo Peñaranda.

Tras el ujier entra un alguacil que le muestra una orden judicial y sin más preámbulos sujeta el muslo del propietario al suyo propio con unas esposas, en este caso musleras, gigantes. A continuación otro miembro de la comitiva armada que acompaña al ujier y al alguacil le hace una incisión en la pierna y comienza a brotar sangre. Nada de esto parece inquietar a mi amigo que, imperturbable, acepta sin ninguna protesta todo lo que le van haciendo. Cortan la hemorragia e inmediatamente se hace un silencio y alguien pronuncia unas palabras incomprensibles:

Potemi turón.

Todos se arrojan al suelo incluido mi amigo que está literalmente pegado por la pierna al alguacil. Yo permanezco en pie y como fulminándome con la mirada uno de los lacayos se me acerca y con un rayo poderosísimo de luz que brota de un artefacto manual me obliga a echarme a tierra. El rayo de luz es tan potente que parece más bien un punzón metálico. Se escucha entonces una música polifónica cantada por un coro de voces tapadas por enormes capuchas puntiagudas que van rodeándonos y girando en torno a nosotros. De vez en cuando cesan los cánticos y se escuchan las palabras mágicas del principio: Potemi turón. Mientras tanto, nosotros allí, postrados, vemos cómo el techo de la nave, empujado por el haz de luz, se va abriendo lentamente y aparece el cielo, más azul que nunca, repleto de estrellas tan brillantes que sus agudísimas puntas parecen herirnos la retina.

Poco después, ya despierto, recordaba aquel local donde la música apenas nos permitía escucharnos. Era seleccionada para gente con no muchas cosas que decirse, más bien con ganas de aturdirse. Vi que se dirigía al camarero con ademán de echar mano a su cartera y me adelanté a pedir la cuenta. Claro que protestó pero le dije que aquello no era más que la prolongación de mi invitación a comer en casa. Fue después cuando nos dirigimos a su coche para bajar a la ciudad y a partir de aquel momento todo comenzó a tomar un sesgo imprevisible. Yo sabía de su afición a los coches viejos y a las antigüedades pero no imaginaba hasta dónde podía llevarnos aquella afición.

San Juan, 28 de diciembre de 2015
José Luis Simón Cámara.