34th Budapest Marathon (29-Septiembre-2019)

Maratón 59. Budapest, un maratón especial

Todo empezó sobre marzo que mi madre vio una película en la que salía Budapest, “que bonita es la ciudad” me dijo… llegué a casa y mire cuando era el maratón (ya sé que se puede viajar sin correr, pero por que no aunar ambas cosas si se pude 🙂 ) y curiosamente este año coincidía el maratón con su cumpleaños, de los grandes, 80 años, así que le dije nos vamos? Y ella dijo que no, entre lo pasado a finales de año y sus piernas que no van, me dijo que no estaba para viajar… pero lo dejé en stand… así que en verano le pregunté: ¿qué hacemos mamá?, y me dijo pues sí vamos, yo ando despacito pero vamos… según ella le gusta verme llegar en los maratones 🙂

Dorsal, apartamento y vuelo directo… ya está todo organizado.

Volamos el viernes por la noche, y llegamos muy tarde, así que mi trote del sábado lo hago sobre las 10, y veo que hay un montón de gente corriendo, supongo que el 10 km, una vuelta más larga de lo normal (aproveché para ver un poco de la ciudad) y nos vamos para la feria del corredor sobre las 13 horas… y sigue la gente corriendo, a ver si el maratón es hoy y la he fastidiado… pero no, resulta que organizan un fin de semana llamado Festival del running, en el que hay carreras para todos, 10, 5, 2.5, 2.5 andando, 21 km, 30 km, maratón por relevos de 2, maratón por relevos de 4, carreras para niños/as… Me dan el dorsal y mi madre dice, pero ¿qué nombre has puesto? Y le respondo mamá esta la corres tú, va por ti…

Nos invitan a la comida de la pasta, pero mi estómago no está bien (a veces es mejor no enterarse de algunas cosas) y no puedo comer mucho… compramos unas gominolas de GU que según Chuli son los mejores geles, y nos vamos a ver un poco de la ciudad… Que ciudad más bonita… el edificio del Parlamento me recuerda al Ayuntamiento de Viena, pero en grande… y a cenar, pero tampoco puedo cenar mucho… mal presagio para mañana…

Al día siguiente arriba antes de que suene el despertador, el desayuno no entra, y tengo el estómago fatal, así que estupendo; a la rodilla y el pie, unimos que no he podido comer… Pili hoy toca sacar el modo supervivencia, intentar que el estómago no expulse nada más… tampoco debe de quedar mucho más.

Tengo que decir que el maratón de Budapest debería de llamarse de Buda, Budapest es la unión de dos ciudades o dos partes Buda y Pest, ciudad del Imperio Austrohúngaro y junto a Praga y Viena forman las llamadas capitales imperiales… Salimos frente a la Universidad donde han montado una fiesta runner con un montón de stands… dejo a mi madre en una grada cerca de la salida… y me pongo en mi cajón, y cuan pequeño es el mundo que al lado un chico español, que vive en San Juan, y que su mujer tiene una tienda en Mutxamel… el mundo es muy pequeño, él me dice que va a salir con el globo de 3:30, yo como no sé como voy no digo nada…

A las 9 pistoletazo de salida, y el recorrido va casi todo el rato al lado del río, km 2 y yo voy sudando, madre mía que humedad que hace, paso a un chico de Málaga y lo decimos los dos, y si nosotros que estamos acostumbrados lo notamos, que será del resto… en eso nos pasa un chico de Ponferrada, al que la humedad le pasó factura pues lo volví a pasar en el 25 o así…

Ladera de Buda en el Danubio, vamos, volvemos y en el km 8 atravesamos un túnel  cuesta arriba que espero no tengamos que atravesar más, porque ahí el ambiente es más húmedo todavía, eso sí el túnel es precioso, rodeando la zona de la Iglesia de San Matías, y el castillo de Buda, para cruzar el Danubio por el puente de las cadenas, recorremos la ladera de Pest pasando al lado del edificio del Parlamento y volvemos a cruzar el otro puente precioso con el escudo de la ciudad (Szabadság o algo así)… pasamos por la meta y saludo a mi madre 🙂 … otro giro y otra vez por las orillas del Danubio hacia arriba pasamos la media maratón y seguimos esta vez mucho más arriba… por ahora el estómago hace ruidos y está raro, pero se mantiene… yo esta vez mirando el reloj que no hay que descontrolarse ni dejarse llevar… Cruzamos otro puente que nos mete de lleno en una zona de bosque preciosa en la Isla Margarita, la cual visitaremos después, y en donde hay una de las sorpresa del viaje, hay una fuente de colores musical preciosa… cuando salimos de la isla ya vamos por el km 34 y los avituallamientos en vaso se me atragantan, así que paro y bebo del vaso tranquilamente (¿por qué no los ponen de papel?)… pasamos Olimpia Park (no se porque están los aros olímpicos) y vamos otra vez a pasar por detrás del Parlamento, para volver a pasar el puente de los escudos… y a meta donde mi madre me espera… el estómago se portó, el tiempo pues normal 3:25, antes de la salida habría firmado por el 3:29 así que muy contenta… y sobre todo la foto del final, para mi esta foto vale millones (y no me gustan las fotos y a mi madre menos)

Y ahora a disfrutar de esta bella ciudad (es una pena que no se meta más el maratón por el centro)… donde hay mucha bici, y mucho patinete y no hay conflicto con los peatones (igual tenemos que revisar que nos pasa en España) una ciudad limpia, llena de estatuas y de rincones para ver… el Mercado, los edificios… una ciudad muy recomendable para ir…

Esta vez la carrera se la dedico a una sola persona, Pastora mi madre, que es la que siempre ha estado y está… esta la corriste tu mamá… y como me dijiste tú viste una ciudad muy bonita en una película, y es verdad es una ciudad muy bonita que no hubiera conocido si no llegas a verla en la tele…

Y gracias a los/las que siempre estáis… espero que sigáis estando 🙂

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Pili W50 3:25:17 327 3

XI Botamarges – Forna (5-Octubre-2019)

5 de Octubre de 2019, parecía que nunca iba a llegar este día, primer Ultra de montaña a la que estoy apuntado. Aunque todo esto empieza el 16 de Junio de este mismo año, horas después de hacer mi primera maratón de montaña, ¡¡¡Gosa y su mujer me animan a hacer Botamarges!!! Aún con la adrenalina de la carrera les prometo que allí estaré.

Llegó el día señalado, quedo con Gosa y su cuñado Jesús, a las 5:10 en Forna, para poner la pancarta de A To Trapo en la plaza del pueblo.  Es la séptima edición consecutiva del “Dueto” de cuñados, son conocidos por componentes de la organización, “speaker”, corredores,… Con estos dos escuderos en carrera desaparecen los nervios, pero no las dudas. Nos hacemos la foto de rigor, nos ponemos el dorsal y para la línea de salida que vamos.

Una vez situados tras el arco nos deseamos suerte entre los corredores conocidos y a las 6:00 arrancamos, 64k y 3200+ de ¡pura montaña! Nada más salir Jesús desaparece entre la multitud, yo decido ir con Gosa los primeros kilómetros y ver con que sensaciones voy.

Nos adentramos en las primeras subidas y ya se van formando grupos. Me quedo en un grupo de ritmo cómodo hasta que empieza a amanecer y comienza la bajada hasta el primer avituallamiento Villalonga (Km 11). A pesar de no ser ni las 8 de la mañana nos recibe bastante gente, lleno los bidones de agua, miro alrededor por si veo a alguno de mis dos compañeros y salgo dirección a la Vía Verde, que tomo con cautela porque la noche de antes me comentan que no apriete porque después lo pagaré en la subida al Cim de la Safor. Increíbles vistas en la citada Vía Verde, transcurre el Río Serpis con bastante agua debido a las fuertes lluvias de semanas anteriores. Nos desviamos a la izquierda y empieza la subida con más desnivel de la carrera en busca del Cim de la Safor, llegamos al avituallamiento de la Casa de Tarzán (km 21), aún queda por subir unos kilómetros para hacer cima.

Coronamos la cima y empezamos a bajar, empiezo a pensar que en vez de Botamarges, debería ser Botapedres, cuanto piedra en la bajada de la Safor. En el km 26 tenemos un avituallamiento, lleno los bidones porque ya empieza a pegar fuerte el sol, miro el teléfono para ver los mensajes de apoyo y veo que voy bien de tiempo, empiezo a pensar si Gosa lo tengo cerca y si puedo alcanzar a Jesús, cojo el camino dirección a Benisili que es el próximo avituallamiento y km 32, el ecuador de la carrera. Empiezo a notar los kilómetros en las piernas y cuando llego al pueblo veo que están las mujeres de Jesús y Gosa, Jesús almorzando, ¡debía llevar unos 15 o 20 minutos esperando! Primer objetivo cumplido coger a Jesús para intentar aguantar con él la mayor parte de lo que queda de carrera. Nos comunican que Gosa tardará en llegar unos 20 minutos y decidimos salir en busca del castillo de Benisili…

Se hace dura la subida al castillo y pensando que después viene el cresteo, voy un poco guardándome y comiendo para lo que pueda venir. Empezamos el cresteo, donde me acuerdo de mi compañero y acompañante de muchos entrenamientos, Jaime Castells, en la pasada edición en esta zona lo pasó fatal, voy sin excederme en las bajadas que invitan a correr, por lo que pueda pasar. Por fin coronamos la Penya Foradà ultima cima del caluroso cresteo.

Comenzamos la bajada bastante cómoda, por fin sombra, en dirección al siguiente avituallamiento Benissiva (km 42’5). Llegamos al pueblo, ahí están de nuevo las mujeres de Gosa y Jesús, hacemos una larga parada, para comer, beber y rellenar provisiones hasta el siguiente avituallamiento. En este punto de carrera solo pasa por mi cabeza que esta carrera la termino aunque sea andando, no pienso en la retirada salvo por causa mayor. Me encuentro tan bien que dirección a Benirrama (km 48) decido ponerme por delante de Jesús a tirar, antes de la llegada al pueblo me distancio un poco de Jesús, mi idea es descansar un poco porque sé que a partir de ahora en cualquier momento va a aparecer la fatiga, nunca antes había hecho una carrera de más de 50k. Llego al avituallamiento, la gente está comiendo en las terrazas de los pocos bares que hay en Benirrama y nos animan como si fuésemos los primeros que pasan. Llega Jesús se llena los bidones, nos refrescamos en una fuente y vamos en busca de la “última” subida fuerte que se aprecia en el perfil, que equivocado estaba…, en este punto de carrera vamos adelantando a gente que va pagando sobresfuerzos de carrera, subida corta pero intensa. Decido tirar en la bajada me vuelvo a distanciar unos metros de Jesús, tengo tantas ganas de llegar al último avituallamiento L’Atzubia (km 55) que pierdo a Jesús, en este momento creo que me he perdido porque hay cintas cortadas no veo a nadie a lo lejos y decido dar la vuelta, no veo otra senda hasta donde vi la última cinta, vuelvo a subir por donde he bajado y veo a un corredor que ha dado la vuelta, también se ha debido perder un poco, en cuanto vuelvo en busca de la senda veo a Jesús de nuevo y me guía, falta un kilómetro para llegar al pueblo y en la bajada Jesús me pega un hachazo que lo pierdo de vista, en el camino asfaltado baja el ritmo para llevarme hasta el pueblo. He pagado mis sobresfuerzos y llego a L’Atzubia, los voluntarios me ven mal! Me dicen si necesito asistencia. Como en todo los avituallamientos los voluntarios están de 10, me cogen las botellas me las llenan, me traen de todo lo que les pido, incluso me ponen Reflex en las piernas. Jesús y yo nos cambiamos, nos “duchamos” en la fuente, dejamos todo lo que no vamos a utilizar en el resto de carrera a su mujer y partimos en busca de Forna.

Viendo el perfil ya parece que no queda nada, llevamos 10h 15’ parece que no tardaremos mucho en llegar, pero después de la primera subida, noto que en bajada no me van las piernas. Km 56 de carrera y llegó la fatiga que tanto esperaba, después de una larga parada en el avituallamiento creía que tardaría en notar cansancio. Pierdo a Jesús de vista, ahora el que tira es él, se le nota que tira de experiencia. Pienso que ya no lo veré hasta meta, pero cuando termina la senda y vuelve el asfalto allí está esperándome, ¡¡¡qué grande Jesús!!! Le pregunto si solo nos queda la subida al castillo de Forna, pero me dice que aún queda una pequeña subida previa al castillo, que es corredera en varios puntos. Llegamos a la subida y me da la sensación que estoy subiendo el Everest nunca termina, cuando llegamos arriba decido parar, me noto mareado y con una “pájara” como un camión, como gominolas de cafeína que es lo que más a mano me pilla. Jesús me dice que vaya bajando yo por delante, la bajada se me hace eterna también, al finalizar esta pasamos el cauce de un río seco y hay un voluntario con agua. Bebo agua fresca y me sienta genial, andamos un poco para recuperar y empezamos al trote en busca de la última subida al Castillo, esta subida todos me decían que era la más dura del final. Voy tan recuperado que ni me entero de la subida, llego al castillo veo ya la meta. En esta bajada se olvida todo y piensas que si te dicen de hacer unos kilómetros más lo haces sin ninguna pega, que subidón!!

Dejo unos metros para que Jesús entre por delante de mí en forma de agradecimiento, si no es por él, no sé qué hubiese sido de mí en esos momentos de fatiga, viendo la gente que pasamos antes del castillo y que llegaron mínimo media hora más tarde, podría haberme caído alguna hora más.

Gran carrera de Gosa, porque hacer este tipo de carrera solo y con dolor de lumbares, ¡¡es de tener una fuerza mental brutal! No dejas de sorprenderme, con hacer la mitad de lo que has hecho tú en todos estos años estoy más que satisfecho compañero. Otra más para la “butxaca”, ¡¡ya van siete!!

Agradecer a todos los que me han acompañado en los entrenamientos a lo largo del año, si pongo todos puede ser una parrafada, a los que me han transmitido mensajes de apoyo durante toda la carrera, a Gosa por animarme a hacer la carrera, de nuevo a Jesús por llevarme media carrera con él y estar ahí en mis peores momentos, a las mujeres de ellos, Conchi y Eva. Y a todos los que han aportado su granito de arena para que pueda llegar a hacer esta carrera. En especial a mi novia por tantas horas de sacrificio y mono tema carrera, lo que ha tenido que aguantar…

Ahora llega la dedicatoria más especial, esta carrera la hice motivado por mi compañero y gran amigo Jota, desde que supe que era una carrera que entraba en sus planes y no podía hacerla por causas mayores. Tenía que terminarla por él, no se me pasaba por la cabeza no terminar una carrera que es cuestión de horas, cuando hay personas que sufren día a día y salen de ello.

¡¡Ánimo Jota!!! Estamos todos los compañeros de A To Trapo contigo y en breves estas dando guerra otra vez por el monte. ¡¡¡Un fuerte abrazo amigo!!!

Víctor

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Víctor SEN-M 11:56:16 131 59
Jesús S. VETERANO 11:56:17 132 53
Gosa VETERANO 13:42:42 180 76

VI Media Maratón y 1/4 Maratón de El Campello (20-Octubre-2019)

Recojo a Pili sobre las 8 de la.mañana como acordamos para recojer el dorsal, ya que el sábado no pudimos ir los tres, junto con Tomás Méndez, como habíamos acordado. Llegamos al Club Naútico del El Campello con muy buena temperatura, cosa que nos preocupaba un «poco» ya que el horario de la carrera era a las 10 y a esa hora ya «pica» el sol. Poco a poco va llegando toda la «tropa», Tomás Méndez, Mark, Jorge, Juanma, Tomás, Miguel Max, Gerardo, Juan Enrique y Ginés (el cual no conocía personalmente), y la incorporación de última hora y muy pero que muy grata de mi gran amigo Ernesto, fue la motivación que nos faltaba afrontar la prueba a tope. Gracias Pote. Foto de rigor y a calentar.

10:00h Comienza la carrera.

Pili, Tomás Méndez y yo teníamos un plan de carrera el cual se cambió a última hora por un «pequeño imprevisto» de Tomás el sábado (sin consecuencias), y decidimos salir Tomás y yo juntos en progresión y Pili a su ritmo (qué vaya ritmo), con los gatopardos de pro como Jorge, Juan Enrique y Tomás.

Llegamos Tomás Méndez y yo al Km 10 y seguíamos con muy buen ritmo y decidimos aumentarlo con éxito. Muy Grande Tomás Méndez que pudimos llegar a meta con muy buenas sensaciones. BAJAMOS NUESTRA MARCA PERSONAL LOS DOS!!!!

CHAPÓ!!!!

Todos cumplimos nuestro objetivo.Unos la 10 k y otros la 1/2. Mención especial a Pili Isidro por quedar 1° de su Categoria y a Gerardo, en una demostración de entrega y pundonor despues de tiempo sin hacer 1/2 y contra viento y marea, logró terminarla. ¡BRAVO!

Por último quisiera dedicar esta gran carrera, aparte de a los que ya se lo dije personalmente, al Patrón de este barco, el Gran Jesús. ENHORABUENA PRESI POR TU JUBILACIÓN Y HAZAÑA. Eres un ejemplo para todos. Y a José Castelló Asensi (jota). MUCHO ÁNIMO COMPAÑERO!!!

SALUDOS
FRAN MARTINEZ
TIKI

1/4 Maratón

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Ernesto VET A MASC 0:55:31 59 29
Mark VET B MASC 0:57:13 71 11
Miguel Max VET A MASC 1:02:32 109 43

 

Media Maratón

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Pili VET B FEM 1:34:33 37 1
Juan Enrique VET A MASC 1:35:13 40 23
Tomás G. SENIOR MASC 1:35:22 41 9
Jorge L. VET A MASC 1:35:44 46 27
Tiki VET A MASC 1:41:59 72 43
Tomás M. VET A MASC 1:42:12 75 45
Juanma VET B MASC 1:51:00 121 17
Armando VET C MASC 2:00:09 154 4
José Ginés VET B MASC 2:01:09 158 23

XX Pujada al Montcabrer (29-Septiembre-2019)

Aquí estamos de nuevo.

Después de la experiencia de la Blasca y de un parón por fascitis plantar mi amigo Gosa me animó a correr la Pujada al Montcabrer que este año celebraba su vigésima edición.

Para ser sinceros, estaba bastante asustado, ¡veinte kilómetros! Eso no pensaba que lo podría hacer ni en mis mejores sueños. Y menos por montaña.

Hay que decir que la noche antes Gosa y yo estuvimos tocando en Albaida hasta las tres de la madrugada. Teniendo en cuenta que a las siete de la mañana pasaba a recogerme, contad cuantas horas dormimos. Que no estaban los cuerpos muy descansados, vamos.

La organización de diez. Para recoger los dorsales había mucho personal y no se hicieron colas excesivamente largas. Los avituallamientos generosos, abundantes y toda la gente súper amable.

Allí nos juntamos unos cuantos compañeros de A to trapo que íbamos a hacer la carrera. Todos unos cracs porque yo iba a acabarla. Para mi todo un reto.

Gosa y yo nos colocamos de los puestos finales de la salida y a las nueve de la mañana daba inicio la carrera. Y a empezar a correr hacia arriba. Como bien dijo el “speaker”: “todo cuesta arriba hasta llegar a la cumbre y luego cuesta abajo”.

Mis sensaciones fueron buenas, iba asustado, pero me encontraba cómodo. Llegamos al “tapón” del “Barranc del Sinc” que ya me comentó Gosa. Ahí todo el mundo andando hasta que encontrabas algún momento para poder hacer algún trote, no daba para más.

Ya cuando llegamos a una pista seguimos al trote hasta que llegó una senda más empinada. ¡Bastones y para arriba! Pequeña bajada saliendo a una pista con avituallamiento en el que no paramos. Al poco, senda pedregosa para arriba muy despejada de vegetación.

Llegó una bajada muy chula donde se podía correr muy cómodo donde, esta vez, sí que había vegetación llegando a otro avituallamiento donde sí hicimos acopio de agua y algo de fruta.

Aquí es donde empezó la última subida hasta la cima del Moncabrer. Senda despejada que salvé con los bastones y Gosa animando sin parar.

En esta subida, pasado el kilómetro diez, pregunto a Gosa cuánto queda para la cima pues yo pensaba, tonto de mí, que a los diez kilómetros estaba la cima y punto de retorno hacia la meta. No más lejos de la realidad, Gosa me indicó dónde estaba la cima y me dio un pequeño bajón porque me parecía eterna y alta, muy alta.

No había otra que tirar para arriba y podo a poco me fui animando y cada vez viéndola más cerca hasta que logramos llegar a la cima. ¡Qué espectáculo de vistas! Nos hicimos unas fotos para el recuerdo en tiempo récord y para abajo.

Iba a guardar los bastones, pero Gosa quiso llevármelos. No entendía el porqué. Según él para no perder tiempo, pero luego entendí que me harían falta para un pequeño repecho rocoso que nos aguardaba un poco más adelante. No los necesité, iba delante porque Gosa tenía molestias en la espalda y aminoró el paso.

Ya a sabiendas de que no había más subida sí que guardamos bastones bajamos hasta llegar el primer avituallamiento que pasamos al principio de la carrera. Volvimos a hacer acopio de fruta, carne de membrillo, agua y bebidas isotónicas.

Bajada en pistas, sendas, piscina natural, manantial y, al final, un gran chorro de agua. Al final notando las piernas, pero con mucho ánimo.

El último tramo de asfalto antes de entrar a las piscinas lo hicimos andando, disfrutando del reto consumado. No me lo podía creer, ¡LO HABÍA CONSEGUIDO!

Entramos a meta con un tiempo de tres horas y media, cosa que a mi me daba igual pues mi gran reto era acabar la carrera y eso lo logré.

Ahora la próxima es el Trail Costablanca. Veintinueve kilómetros nada más, o nada menos. Según se mire.

Espero estar a la altura.

Gracias a mi amigo Gosa por el apoyo, ánimos y consejos (Bebe agua, bebe agua). Sin él no creo que lo hubiese conseguido.

Nos vemos en la próxima carrera.

Saludos y abrazos.

José A. Méndez

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Marc SENIOR M 2:20:50 120 50
Juanma MASTER M 2:37:35 204 14
Ulises VETERANO 2:41:53 221 102
Paco Galindo SUPERMAST M 3:16:18 324 7
Gosa VETERANO 3:30:58 345 142
Mendez MASTER M 3:30:59 346 27

46 Berlin Marathon 2019 (29-Septiembre-2019)

Mi primera maratón de asfalto

Siempre hay una primera vez. A veces la eliges tú, a veces te elige ella. Mi primera maratón de asfalto tendría que haber sido en 2011 y además debía ser la última de mi padre. La maratón de París. Pero entre unas cosas y otras no pudo ser para ninguno de los dos. Sin embargo esto abrió una puerta diferente que fue empezar a correr por montaña y apuntarme sin pensarlo mucho a una ultra, la Transvulcania en 2014, junto a Ángel Parra.

Ocho años más tarde, después de haber corrido muchas maratones y ultras de montaña, me llegó un email del concesionario BMW Fersán, en el que sorteaban un dorsal para la maratón de Berlín. Eché mi candidatura y tuve la suerte de ser elegido.

En verano ya tenía planificada la G2H ehunmiliak 90k de montaña, así que la preparación de la maratón iba ser muy corta, ya que hasta el 29 de septiembre de 2019 solo tenía un par de meses para cambiar el entrenamiento. La base es la misma, pero son casi deportes diferentes. En una los cambios de ritmo son constantes, se anda mucho, se para mucho y en el asfalto, todo es mucho más continuo, regular, fijo…

Para preparar la maratón me puse en manos de David Grau de fisioterapia Lledó, me alejé de las montañas y empecé a seguir la línea blanca. Contacté con Jorge López que también corría en Berlín y con él y con el resto de gatopardos; Juan Enrique, Fer, Mark, empecé a adaptarme a nuevos ritmos. Fartlek, series, tiradas de 20-30k a 5 min/km… conseguí encontrar un ritmo en el que me sentía cómodo y pensaba que podía correr 42k seguidos: 5:10 min/km. Cada entrenamiento de los domingos, después de una tirada larga, acababa de la mejor manera posible; baños en el cabo y el desayuno, cómo lo echo de menos.

Por resumir la parte menos deportiva: viaje a Berlín, niños con los abuelos, recogida de dorsal, cervezas para hidratarnos y llega el día de la carrera.

Salimos casi los últimos porque mi cajón de salida era el de los que hacen la maratón en 6h (mi mejor tiempo en una maratón de montaña). Salir los últimos significa salir en posición 40.000, porque la maratón la corren casi 50.000 personas. Sí, 50.000 personas. No sé si os hacéis una idea, pero es como estar en una manifestación en la que todos vamos corriendo y hay gente, mucha gente desde el kilómetro 1 hasta el 42. Gente corriendo y gente animando a ambos lados de la carretera durante 42km, ni un solo hueco sin gente.

Salimos al ritmo marcado 5:10, cómodos, fácil y disfrutando, el primer 10k es felicidad, alucinar de la gente y empezar a adelantar corredores continuamente haciendo eses, tantas eses que al final de carrera me salieron 800m más. Pero empieza la lluvia, a veces débil a veces intensa, muy intensa. Creo que nos cayeron al menos dos chaparrones de los fuertes. La lluvia empieza a cansarnos, a debilitarnos poco a poco, no me molesta demasiado pero el cuerpo lo va notando. Hace algo de frío en ocasiones, los pies van mojados, las zapatillas pesan, pero intentamos no hacerle mucho caso. Seguimos al mismo ritmo, la lluvia no para, nosotros tampoco, ni para beber, que tenemos que coger el vasito e intentar beber sin parar. En un avituallamiento decido pararme en seco y hacer como hacemos en montaña: cojo un vaso, bebo tranquilamente, como un trozo de plátano y bebo un té (todo esto en no más de 10 segundos), que si no Jorge se me escapa, tiene el baile perfectamente ensayado y se le ve mucho más cómodo en estas lides.

Pasamos la media maratón en el ritmo previsto, seguimos más o menos bien, llega el kilómetro 30, las piernas se van tensando, los isquios son como un alambre, parece que la tensión va a romperlos, pero aguantan. El ritmo sigue siendo cómodo, pero el cansancio muscular se va notando. Voy mirando a los lados, buscando al hombre del mazo entre el público, pensando que llegará en el 33, 35, 37… los kilómetros pasan y no aparece. Continuo al mismo ritmo pero ya me cuesta seguir a Jorge, tira de mí, se podría haber ido y bajar unos cuantos minutos su tiempo, pero sabe que voy justo y me va empujando hasta que por fin vemos la puerta de Brandemburgo. Me siento como un personaje histórico que entra aclamado por la multitud a la ciudad por las hazañas conseguidas en guerras pasadas, me siento feliz, miro al cielo, abro los brazos y siento la felicidad, la inmensa felicidad de cruzar la meta en 3h 43 minutos, muy contento por haber aguantado toda la carrera el mismo ritmo (la segunda media maratón solo en un minuto más que la primera), muy contento por haber hecho «Mi primera maratón de asfalto».

Gracias Jorge por haber sido el mejor compañero de carrera para mi primera maratón, tu llevas ya 20 y eso se nota. Gracias David Grau por tus entrenamientos. Gracias Sea97 por los 4 geles que tomé metódicamente cada 45 minutos, gracias Miriam de Match1 por las zapatillas y gracias a todos los que me habéis aconsejado y apoyado en esta nueva aventura, que no será la última, porque mi padre ya me ha dicho que él tiene mejor marca que yo, y eso no puede quedar así.

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Jorge M40 03:43:52 11483 2131
David M40 03:43:53 11487 2132