Final de la 1ª Liga A To Trapo (22-Diciembre-2020)

Hola a todos/as
Después de 4 meses de haber entrenado, desgraciadamente de algunos haberse lesionado (esperamos pronta recuperación), aquí tenemos el final de la liga… han sido 4 meses en los que empezamos con el 5 y hemos terminado con los 30 km o el maratón… como era normal hubo más participación en el 5 k y poco a poco se ha ido diluyendo, aunque 17 personas han participado en todas las pruebas, y el maratón lo hicieron 11, incluso alguien se estrenó en la distancia de Filípides con el maratón de A To Trapo, y hubo alguna MMP 🙂

Bueno pues vamos a pasar a los resultados, primero los del maratón, los 30 k, o de las pruebas que se hicieron (que puntúa como prueba)… y esta prueba ha sido la que ha dado un medio vuelco a la clasificación, era,  por la prueba, donde más puntos había en juego… como vemos Jose Antonio hizo un marcón sobre todo teniendo en cuenta que iba solo con la mochila del agua a cuestas, pero Jorge Juan con su marca y su edad ha hecho mejor marca aún…

Como veis los de los 30 km fueron menos, y solo uno, José Mendez se aventuró a correr por la montaña… enhorabuena a todos/as

Y como queda la clasificación general con estos puntos… al correr Abel y Paco los 30 km, la clasificación ha variado un poco… siendo el flamante campeón de esta liga Jorge Juan, ¡enhorabuena!

Y ahora una curiosidad porque sabemos que algunos quieren saber que hubiera pasado si no se hubiera hecho ponderado… la idea del ponderado sabéis que ha sido para compensar la edad, que no es lo mismo correr con una edad que con otra: ¿cómo hubieras quedado? como veis hay algo de diferencia…

Bueno y hasta aquí hemos llegado, gracia a todos/as por participar, y recordar que lo hemos hecho por pasarlo bien… aunque habrá un obsequio para todos los que han hecho alguna prueba los 4 meses que ha durado esto, y que a algunos nos ha mantenido motivados para correr… en breve diremos la fecha de la entrega de los trofeos totalmente A To Trapo
Gracias equipo
Jesús, Juanma, David y Pili

Travesía Calpe-Confrides (5-Agosto-2020)

Me gustaría compartir con vosotros esta formidable ruta que discurre por las bonitas sierras de Oltà, Bernia, Aixortà y la Serrella. La distancia total del recorrido es de 56 kms aproximadamente, con un desnivel positivo 3.600 m.

El precursor de esta travesía es nuestro amigo Josemi. El año pasado tuve la oportunidad de poder realizarla junto a él, con la compañía de Borja y Chicho, quedándonos maravillados del recorrido, así como de la dureza y tecnicidad de algunos de sus tramos, por lo que este segundo año y viendo que va camino de convertirse en una clásica del grupo ya tocaba plasmarla en una crónica.

De nuevo Josemi, Borja y un servidor nos animábamos a volver a realizarla, pero dadas las fechas en las que nos encontramos, en esta ocasión decidimos iniciar la ruta a las 18:30 de la tarde y así evitar el calor sofocante del día.

Comenzamos el itinerario en Calpe, al pie de la estación del TRAM, situada en las faldas de la sierra de Oltà. De hecho, nuestra intención era coger el tren desde Alicante, pero a última hora el bueno de Cristian se ofrece a llevarnos en su coche y de paso darnos el pistoletazo de salida. Tras las fotos de rigor, tomamos rumbo por una pista que nos conduce hacia el Pas de la Canal, continuando a la izquierda por un sendero estrecho y empinado que da acceso a lo alto de la sierra. La cima no tiene vértice como tal, pero en su lugar hay un poste con un buzón. En realidad, la parte alta de la sierra es una extensa meseta de roca lapiaz. A nuestras espaldas queda una bonita vista del Peñón de Ifach y delante aparece la magnífica crestería de la sierra de Bernia, hacia donde nos dirigimos. La temperatura es perfecta y tenemos la gran suerte de que el cielo está algo nublado, lo que lo hace ideal para el trote que llevamos. Cogemos un sendero de bajada muy entretenido, dando pequeños saltos entre esta roca tan característica y llamativa, pero con cuidado por conservar los huesos sanos. Llegamos al Barranc del Estret, tras pasar por debajo de la AP-7, para comenzar una dura subida por una senda rota y apenas marcada por algún solitario hito y donde hay cantidad de palmitos que crecen de forma espontánea de entre las rocas. Conforme vamos ascendiendo nos vamos quedando impresionados con las vistas, ya que una cascada de nubes se cierne sobre las crestas de la sierra de Bernia. Tras una parada obligada para inmortalizar el momento nos dirigimos hacia la Font de Bernia, primero de los dos puntos de la travesía en donde repostar agua y comer algo de fruta antes de comenzar la ascensión al Bernia. Salimos de la fuente sobre las 21:15 h y cogemos una pequeña senda ascendente que no conocemos, pero que intuimos nos situará en la pedrera que sube al collado del Portixol por un punto medio de la sierra que te permite llegar al cordal que recorre la cima. Esta vez evitamos desviarnos por el famoso Forat del Bernia. Vamos bien, sacamos los frontales ya que la senda está desdibujada y la noche va cayendo. Comenzamos este tramo que es uno de los más complicados hasta llegar al collado, con trepadas, pasos con cuerda y donde hay que prestar atención. Una vez llegamos al collado cogemos la subida por la chimenea del Portixol, una pared vertical que la mayor parte del grupo Ñ conoce bien, paso obligado en la Perimetral de Benissa. Al llegar arriba contemplamos maravillados los colores crepusculares del cielo y justo detrás de nosotros emerge una luna rojiza saliendo del mar, todo un espectáculo para nuestros ojos. Borja nos da algunas clases de astronomía sobre constelaciones y estrellas. Estos son los momentos en los que a uno le invade una sensación de paz interior y bienestar difícil de describir, pero que os puedo asegurar ayudan a descargar la mochila de preocupaciones. Tras un sube y baja por la cresta llegamos a la ansiada cumbre del Bernia. Desde allí comenzamos un rápido descenso atravesando las ruinas del Fuerte del Bernia en dirección al Pas dels Bandolers, un angosto paso que recorre el profundo Barranc del Curt. Os recomiendo conocer este bonito enclave situado entre la sierra de Ferrer y la sierra de Bernia. Nos adentramos a él bajando por una torrentera pedregosa y muy escarpada, guiados en todo momento por Josemi, que conoce bien el acceso y es una garantía para no perderse. En pleno barranco no corre un pelo de aire y la humedad y el calor se hacen notar. Disfrutamos como niños bajando por el Pas dels Bandolers, con algún que otro culazo incluido. Llegamos a la zona del rio que está seco, pero la vegetación está exuberante y hay tal cantidad de matorrales que la propia pista está casi intransitable, consecuencia de los tres meses que hemos estado confinados y que además de no recibir visitas, también ha llovido mucho. Dejamos el cauce del rio y enseguida cogemos un tramo de carretera que nos conduce a Bolulla, segundo punto de agua y en donde teníamos pensado cenar. Echamos de menos unas cervezas para acompañar los bocatas, pero ya sabíamos que el único bar del pueblo estaba cerrado. Es la 01:30 de la noche y llevamos recorridos unos 30 kms en 7 horas. Esta primera parte de la ruta es realmente exigente, así que devoramos los bocatas con ganas y descansamos unos minutos antes de emprender la marcha. No podemos relajarnos ni bajar el ritmo ya que nuestro transporte para Alicante sale a las 8 de la mañana desde Confrides, gracias a un amigo de Josemi que nos lleva.

Así que, como si de una prueba de ultra-trail se tratara salimos decididos de Bolulla en dirección a la sierra de la Aixortà. Al abandonar el pueblo un pequeño despiste nos saca de la ruta y hace que tengamos que desviarnos monte a través hasta encontrar de nuevo el camino. Se trata del sendero de pequeño recorrido (PR-CV 150), que nos lleva hacia el Barranc Negre. A partir de este tramo comienza un verdadero suplicio para nuestras piernas ya que la senda está muy cerrada e invadida de aliagas y zarzas. Con las patas al rojo vivo, cogemos una pista que pasa por el aérea recreativa “Font dels Teixos”. Vamos muy justos de tiempo así que decidimos desestimar hacer la ascensión a la de Penya Alta de la Aixortà y continuamos en dirección hacia el Barranc de la Canal. Durante la subida por la canal recordamos el fabuloso baño que nos dimos el pasado año en esta zona, al formarse un arroyo de agua debido a las abundantes lluvias de la primavera. Subimos toda la canal a un ritmo increíble y una vez llegamos al collado cogemos la senda ascendente que nos conduce al vértice geodésico de la Mallada de Llop. Comienza a amanecer y el tiempo apremia así que guardamos frontales y Josemi propone no continuar por el cordal de la sierra y coger un atajo que va por un sendero por la parte de la solana del Morro Regall. Como suele pasar en estos casos y como colofón, el atajo se convierte un periplo, teniendo que escorar por pedreras y canchales donde se nos clavan los pies, hasta que Josemi consigue sacarnos del atolladero. Son casi las 7 de la mañana y nos toca poner la directa hacia Confrides, así que toca darle a la zapatilla si no queremos perder nuestro transporte y como si de un sprint trail se tratara llegamos a casa de Josemi tras 13 horas de aventura. Allí nos estaba esperando Lola, la madre de Josemi, ya con la mesa puesta y tan hospitalaria con siempre. Está despierta desde bien temprano para ofrecernos un suculento desayuno, pero apenas disponemos 20 minutos para una ducha exprés y nos tenemos que conformar con unas rápidas cervezas, ya que el coche nos espera en la puerta para regresar a Alicante.

Ya tenemos preparada la 3ª edición para la primavera del próximo año, así que os animo a participar. Esta vez será en sentido contrario, es decir Confrides-Calpe y con el bonito aliciente de terminar en lo alto del Peñón de Ifach.

Reto los 3 picos de Alicante

Este 2020 quedará para todos en el recuerdo por la pandemia y más aspectos negativos que positivos. Hace mucho que aprendí la lección de que la vida ya te trae las penas sin pedirlas, así que nosotros nos tenemos que dedicar a buscar sólo momentos alegres.

Durante el confinamiento anhelaba salir a correr y ver amanecer, ver a mi familia, amigos, disfrutar de mi trabajo dando clase y también compartir aventuras con mi familia de #atotrapo. Añoraba el asfalto y la montaña. Tengo claro que conforme vaya cumpliendo años y mis condiciones físicas se vayan deteriorando y, por contra, disponga de más tiempo libre, me gustará más la montaña que los retos del crono gatopardo.

Con todo ello, al comenzar el verano y observando desde mi casa las montañas alicantinas se me ocurrió un reto para automotivarme y disfrutar de los buenos amigos Ñ: subir en el mismo verano a los 3 picos más altos de nuestra provincia que, además, no había visitado todavía.

Así, en julio comencé a buscar compañeros de viaje y pronto encontré al primero, el “cangrejo” Jaime que me marcó el ritmo y la ruta para subir al Montcabrer desde el Barranc del Cinc. Por la tarde como a él le gusta, con caloret pero impresionante tirada de unos 15km en la que disfrutamos del corrible recorido, las vistas, las cabras en la cima y los pájaros “laser”. También pudimos comprobar el estado de abandono del monte con muchos árboles caídos tras tantos meses de confinamiento. El tercero del podio a 1390m conseguido.

La segunda aventura la buscaba en el Puig Campana y sí o sí quería que el amigo Josemi me acompañara a parte de todo el que se quisiera apuntar. Al final, él y yo mano a mano. Todo un reto, aguantar el ritmo de este megacrack. Quería compartir con Josemi porque una de las carreras que he echado de menos este año es nuestro Trail de Primavera de Confrides y vamos a seguir apoyando a nuestro amigo en esa maravilla de prueba. Qué voy a contaros del Puig, yo había subido solo (y bajado) antes, desde la Font del Molí por el kilómetro vertical, pero sin coronar, llegando a unos 300m del collado. Esta vez hasta arriba y bajada rápida por la cara norte incluso recuperando sensaciones en una pequeña pedrera. Día nublado, no tuvimos vistas, pero no olvidaremos el frescor en la cima en un 4 de agosto, ni la cerveza de después. El segundo pico a 1406m, hecho.

Y quedaba el techo de Alicante. Aitana ha tenido más reclamo, Jaime, Jota, Gosa y un servidor. Como dice Jaime, el escuadrón tortuga. Ruta desde la Font de Partegat  a unos 1000m de altitud ya con fresquito, pasando por el Pas de La Rabosa, coronando después y bajada más larga por la cresta. Vistas impresionantes de la costa, del Vall de Guadalest y de la Serrella con todos los picos del Trail de Primavera. Ruta de poco más de 10km en la mejor compañía. El podio a 1558m conseguido sobre la bocina, el último día del verano. También con esmorçaret final en la Venta la Muntanya de Benimantell.

Sólo me queda agradecer la compañía de los amigos que me han guiado y amenizado el camino. A seguir buscando nuevas motivaciones todos #atotrapo.

Tucityrun 2020 (26-julio-2020)

Despues de 4 meses sin volver a sentir el calor y el gusanillo de la competición, volvíamos de una manera “informal”, a darle a las zapas. Una iniciativa impulsada por el Club Atlético Montemar, no podia faltar a la cita A To Trapo.

Se trataba de la 1°edición de Tucityrun. Una carrera diferente a la vez que peculiar, donde cada corredor corría en cualquier lugar y como quisiera en las modalidades de 5 y 10k. Dado que este maldito virus (al que venceremos todos juntos) nos permitiera manteniendo las medidas de seguridad y sanitarias permitidas y recomendadas.

Se movió por redes sociales que todo aquel que quisiera se uniera al circuito realizado por el Club Montemar en la Playa de San juan.

Jesus Jurado y un servidor quedamos sobre las 7:30 y nos unimos a la causa, donde Arancha (bellea) y Anahappy (Ana Martinez) ya habían hecho sus respectivas carreras y nos allanaron el terreno.

Despues de una intensa y concentrada conversación entre Jesús y yo de como planteríamos la carrera, lo único era que antes de las 2 teníamos que estar en casa. Los primeros 9 km los hicimos a “4 quinse” y el último a “8 quinse” para llegar a meta a la hora más o menos a la hora acordada.

Al llegar a meta nos esperaba un pequeño avituallamiento el la sede de Montemar. Cabe resaltar el cortador profesional de jamón para la ocasión.

Gracias al Club Montemar por la acogida y como no al presi, siempre un placer correr a su lado. Mucha fuerza y ánimo a Juan Enrique y Víctor y una muy buena recuperación.

Saludos……..TIKI

Posdata: Lo de los tiempos no es del todo real…jaja.

I Maratón Comarca de l’Alacantí (22-Junio-2020)

Año 2020. Año histórico para la humanidad. Desde la II Guerra Mundial a nivel global, desde la Guerra Civil en España y otras tantas repartidas por el planeta, las personas no habíamos experimentado la obligación de ser privados de la libertad. La pandemia causada por el virus denominado Covid-19, ha obligado a las autoridades sanitarias a confinar a las personas en sus casas, a prohibir relacionarse de forma física. Seguimos en plena batalla y seguiremos hasta que no se encuentre una vacuna. No hay que olvidarlo, todavía corremos el riesgo de que nos vuelvan a recluir.

Con estos precedentes, durante la encarcelación en casa decidí a nivel personal cuidar la alimentación y hacer el ejercicio que fuera posible. Los amigos David Gil y Borja García ayudaron y mucho, al inventarse una quedada por videoconferencia todos los domingos que llamaron Ultra Coronavirus. Así, pasamos los peores momentos, con la felicidad de ver a la “otra” familia, la de A To Trapo. De paso, manteníamos la forma. Cuando nos dejaron salir de nuevo a correr como gacelas o tortugas, lo hicimos. Pude comprobar que mi forma era como antes del confinamiento o quizás mejor. Y, como esta vida se disfruta llenándola de retos para vivir el camino, empecé a ubicarlos en el calendario conforme mi estado físico lo pedía.

El pasado 24 de mayo, hice una media maratón por Playa San Juan en 1h31’10” mi MMP. ¿Qué era lo siguiente? Pues un maratón por libre. ¿Por qué? Por muchos motivos. El primero, celebrar que ya no estamos en Estado de Alarma. Que las personas pueden desplazarse libremente en todo el país para hacer lo que les plazca, siempre con responsabilidad, manteniendo la distancia de 1,5m o con mascarilla en su defecto para mantener al bicho a raya. La segunda, consecuencia de la primera, porque cabe la posibilidad de que vuelva a ponerse feo el asunto y nos vuelvan a confinar sin salir a hacer lo que más nos gusta, correr. La tercera, porque es muy probable que este año 2020 ya no se celebre ningún evento organizado en el que podamos celebrar la fiesta del running, y si lo hay, será muy descafeinado. Y la última, como he dicho antes, porque me sentía preparado. Además de todo esto, coincidían hoy 22 de junio, dos efemérides para mí. 100 días seguidos desde la declaración del Estado de Alarma. 100 días seguidos compartiendo amaneceres distintos cada día para que aquellos que no podían vivirlo (hoy ya puede toda España), tuvieran su rincón de esperanza que es lo que se siente al verlo. Y por otro lado, ¡Son Fogueres! Todos los años que he podido desde el año que empecé a correr en 2013 he hecho una ruta recorriendo al trote las mejores Hogueras de Alicante y este año que no podemos disfrutar la fiesta, había que hacer algo especial.

En cuanto al recorrido, le di varias vueltas, pero me decidí por uno que uniera los 5 municipios más cercanos de la comarca de l’Alacantí. Durante muchos días no podíamos ni salir del municipio en el que residimos. Los 5 ayuntamientos e iglesias principales. Nuestra maestra Pili Isidro, me decía este fin de semana comentando los preparativos, que ella había hecho algo parecido y lo llamaba el Hobbit (por eso de recorrer la comarca). Una mención especial hacia ella. Siempre aprendemos mucho de la mejor. No porque corra rápido y tenga muchos podios en su haber, sino porque siempre está ahí para ayudar. Incluso madrugó para darme la salida en nuestra querida estatua de los abuelos. Una rabia no coincidir en hora por 5 minutos. Pero yo la he llevado en la mente durante la carrera. Salida y llegada desde mi casa, aunque como si fuera desde los abuelos situados a sólo 1,5km. Recorrido primero en subida desde Alicante a San Vicente y luego siempre tendiendo hacia abajo hasta El Campello y al punto de origen. También, pasé por nuestro punto de encuentro. Adjunto el vídeo.

La idea no era hacer tiempo, sino disfrutar del camino. Parar lo que hiciera falta, a desayunar, hacer fotos o saludar a un amigo, al estilo de nuestro Máster “El Presi” Jesús Jurado. Planificado estaba visitar a mi tía en San Vicente, el familiar al que más quiero de los que me quedan por parte de mi padre. Por el camino, saludé a conocidos y casi en meta al amigo Sergio García con su hija. Y así, sin darme cuenta, paré el crono en 3h46′. Relajado, sin tener que recuperar prácticamente. Para muestra, cuando afronté los 7 últimos kilómetros del paseo de Playa San Juan el reloj marcaba unos segundos por encima de las 3 horas, las fuerzas acompañaban para rodar a 5’15” sin esfuerzo, pero decidí que no merecía la pena acelerar para intentar acercarme a mi MMP, no era el día. Me puse a disfrutar del sol y la playa hasta el final.

Ahora os invito a plantear nuevos retos. La vida es más divertida así.