II Trail de la Peña – Santibañez de la Peña (Palencia) (18-Abril-2015)

El pasado sábado 18, junto con unos integrantes del Club Atletismo Villamuriel del Cerrato nos dirigimos hasta el norte de Palencia, a la sierra del Brezo, primera cadena montañosa que te encuentras cuando subes de la llanura hacia el norte palentino. Roca caliza en sus cumbres, cercanas a los 2000 metros, brezos, monte bajo y  algún hayedo en sus estribaciones.

trailtrailNuestro objetivo era disfrutar de la segunda edición del Trail de la Peña, en Santibañez de la Peña, localidad cercana a Guardo, una carrera de montaña muy accesible para todos debido a su perfil no muy duro y sobre todo a la facilidad para correr por sus pistas forestales y cortafuegos. Salimos unos 100 corredores entre los que harían 11 km y los que hacíamos los 21 km y 900 de desnivel positivo. Salida a todo pastilla espoleados por los que hacían los 11 km, nada mas salir ya se ve que la carrera será rápida, las pistas en perfecto estado debido a la falta de lluvias, y subidas no muy duras de las que te permiten no dejar de correr, terreno bonito con bosques a los lados y continuos sube y baja. A partir del km 10 que los de la carrera corta se quedan en meta, comienzo a rodar sin gente cerca y disfrutar de la carrera, los que corréis en montaña, imagino que entendéis esos momentos, sol y viento en la cara, silencio solo roto por  algún pájaro que de vez en cuando se deja oír, y esa paz y bienestar cuando no piensas en nada, solo en como será la próxima subida o bajada.

Jornada perfecta para correr, sol y viento fresco que para lo que este clima suele deparar por aquí, no esta nada mal, acabe con buenas sensaciones, sin dejar de correr en las ultimas subidas, pensando en si apuntarme o no para finales de Mayo a la  integral del Valdecebollas, marathon de montaña pionero en la provincia de Palencia, con cresteríos por encima de 2000 metros, pero esa será otra historia. FORZA A TO TRAPO.

Carlos R. Alonso

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Carlos R. VET A M 1:53:35 20 10

Error policial.

Una nueva sección de la policía científica, especializada en narcotráfico, ha sido destinada a la costa del sol, alertada por la proliferación de sustancias narcóticas aún no identificadas pero de las que tienen pruebas suficientes como para derivar allí a un grupo que hasta ahora había hecho sus investigaciones en los laboratorios centrales de la policía, trabajando con todo tipo de drogas, desde las llamadas blandas, como la mariguana, que, como sabéis, ya ha sido legalizada en un país sudamericano, dirigido por aquel campesino sencillo y visionario, que siendo presidente de su país seguía viviendo en su choza en medio de la huerta que él mismo cultivaba, desde la marijuana, como digo, hasta la cocaína, o la heroína, extraída del grupo de los opiáceos. No conocemos el mecanismo de sus detectores, parece que unos nuevos móviles muy sofisticados que, adiestrados en la teoría de los estímulos de Pavlov, a base de una amplia selección de todo tipo de estupefacientes, emiten unas señales visuales o acústicas, según la situación, para pasar desapercibidos y no alertar al posible infractor. Estos equipos se han desplazado por la zona costera, especialmente a la sombra de la cadena montañosa formada por La Carrasqueta, El Cabesó, La Aitana y El Puig Campana. ¿Cuál es la razón de esta ubicación? El ángulo esdrújulo formado por la pared montañosa y la lámina marina condensa una concentración tal de pólenes estupefacientes equivalente al eco que potencia y multiplica la voz en la montaña. Y estos modernos aparatos captan una permanente actividad narcótica por esta zona. Tales son las sospechas que algunos miembros de estos equipos, camuflados de agricultores, barrenderos, incluso apostados, como jardineros, en lo alto de algunos árboles, han podido ser vistos con anteojos observando el vuelo de las garzas, gaviotas y otros pájaros, en los que ellos están más interesados. A algunos miembros de un conocido grupo informal de corredores de la zona, conocedores de los perros del camino, del ganado que a veces pace tranquilamente en los campos abandonados, de algún cerdo de pata negra escapado de su cerca, de las ardillas que bajan y suben por árboles y tendido eléctrico no les ha pasado desapercibida la presencia de estos hasta ahora inexistentes madrugadores. No sólo la presencia, sino el interés con que observan nuestro paso. Hemos observado de reojo, cómo desviaban los anteojos de las aves hacia nosotros cuando los rebasábamos. ¿Qué podíamos pensar y menos sospechar? Es verdad que veíamos algunos destellos que salían de sus móviles, que, manipulados nerviosamente, emitían un insistente sonido. Hasta que un día, inopinadamente, nos encontramos el camino cortado por unas vallas con espinos y nos ordenaron detenernos a la vez que nos enseñaban sus credenciales policiales. Nuestra sorpresa fue mayúscula. ¿Dónde se ha visto que paren a un grupo de personas haciendo ejercicio físico? En lugar de parar a los que vienen de madrugada de los botellones de la ciudad, ¿ahora se dedican a los deportistas? ¿No es el deporte lo que estimulan las autoridades para tener una sociedad sana y respetuosa con las leyes? –Suponemos que están ustedes en un error, les dijimos. – Eso lo sabremos enseguida. Acérquense al coche patrulla y hagan el favor de soplar en las cápsulas que les vamos a ofrecer. No podíamos creer situación tan ridícula. –¿Pertenecen ustedes a algún club deportivo o a algún cartel de la droga?—Pero ¿cómo pueden ustedes decir ni siquiera pensar lo que dicen? ¿No ven acaso que salimos a hacer ejercicio, a ver salir el sol, a sumergirnos en el mar?—Déjense de cuentos y acompáñennos a la comisaría. Los resultados de sus análisis dan un alto componente de opiáceos. No salíamos de nuestro asombro. Ya de camino hacia la comisaría de la ciudad, enjaulados en el coche celular, el inspector recibió una llamada y ordenó al conductor que parara. Se deshizo en disculpas con nosotros y mientras nos llevaban al punto de partida nos explicó que todo había sido un error. Efectivamente, los móviles detectores de última generación no se habían equivocado, pero su excesiva sensibilidad los había llevado a confundir los opiáceos derivados de la amapola persa de los opiáceos segregados por el cerebro, las llamadas endorfinas, cuando se hace ejercicio, cuando se hace el amor, o cuando, ¡oh tiempos dichosos y todavía presentes!, alguien se enamora.

José Luis Simón Cámara
San Juan, 24 de abril de 2015

65 Km Desafío Lurbel Calar del Río Mundo (12-Abril-2015)

El domingo 12 de Abril se celebró en la localidad de Riopar el DESAFIO LURBEL CALAR DEL RÍO MUNDO, acontecimiento deportivo que rebasó la participación de más de 2000 personas en todas sus modalidades.

IMG-20150412-WA0009En esta ocasión, viajamos desde Alicante Abel, Josemi y yo, la idea era montar vivac cerca de la salida ya que nuestra carrera empezaba a las cinco de la mañana y no conseguimos alojamiento cerca de Riopar, la verdad es que fue muy divertido buscar el sitio para montar la tienda.

En la salida nos juntamos con Esteban, Elías, David y Santi Pa que venía de Albacete, también estaba Jesús Santana que por un compromiso con un amigo iba a correr la de 45 km.

El principio de la carrera hasta pasado los Chorros es muy suave, sin ninguna subida fuerte, cuando llegamos al primer avituallamiento no había isotónico, comentar también los inconvenientes de salir tan pronto, no vimos nada de toda esta zona.

En la subida del Padroncillo es donde empieza la parte dura de la carrera, un viento muy fuerte aún de noche y en la parte de arriba la niebla y las piedras mojadas complicaban mucho poder correr, la bajada aunque técnica pero con un poco más de luz hacía que pudiéramos comprobar el sitio donde nos encontrábamos.

Al principio de la carrera el tiempo fue malo, el suelo estaba mojado y el viento en las zonas altas era muy fuerte incómodo, poco a poco el suelo se fue secando pero el viento nos acompañó hasta el final.

Segundo pico importante Sarga, pensaba que no llegábamos nunca a la cima, tiene varias subidas y bajadas antes, la subida es dura, muy inclinada con una zona de roca estupenda, la bajada hasta que llegamos a Riopar Viejo fueron unos 15 km de pista, esto para unos puede ser una zona para recuperar y para otros un tormento, verdad Josemi, yo creo que demasiada pista, demasiados kilómetros, pasamos Riopar Viejo con una pequeña subida y avituallamiento donde nos encontramos a Jesús, muy bien acompañado.

A partir de aquí empieza la Almenara, la joya de la corona, subida fuerte, con mucha inclinación, larga, pero la última, con una cima de roca blanca preciosa por la que merecía la pena subir y en la que el viento nos arrastraba, una gozada, a partir de ahí bajada al último avituallamiento y 10 km para el final suaves y divertidos por sus senderos limpios hasta meta.

Aunque el tiempo no acompañó, la carrera es estupenda, las cimas aunque muy duras son a la vez muy espectaculares, alrededores de gran belleza natural, los avituallamientos normales -el isotónico estaba raro- sólo recomendar a la organización que revise el trazado que va desde Sarga hasta Almenara, creo que Quixote no tiene tanta pista.

Enhorabuena a todos nuestros amigos que participaron y al Gran Josemi que hizo carrerón.

También puedes leer la crónica de Abel “Diario de un corredor invisible

65 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Josemi VET M 10:23:18 46 21
Carlos R. VET M 10:33:41 57 27

 

45 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Abel VET M 6:18:47 67 24
Jesús S. M 7:50:16 260

Galería de personajes.1.

Con frecuencia lo encuentro por la misma acera de la Rambla. Entre 70 y 80 años, de unos 80 kilos y 1.75 de estatura. Pelo negro hasta casi las cejas muy pobladas, serio de semblante, nunca lo he visto sonreír, y hoy al pasar a su lado, me ha saludado y he observado que le faltan varios dientes entre los colmillos superiores. Siempre me ha llamado la atención por su gran parecido en el aspecto y presencia con mi amigo Manolo, muerto hace unos meses. Esa es la razón por la que nunca me pasa desapercibido. Su visión me evoca al desaparecido. Y no puedo evitar observarlo. Siempre solo, con el ceño fruncido por tres o cuatro largas arrugas horizontales sobre las cejas y moviéndose en un espacio reducido de la acera o simplemente quieto. Sin saber si va o viene. Ya no está en edad de trabajar y no parece que le entusiasme la lectura, jamás lo he visto con un periódico, por ejemplo, como sí hay otras personas que se sientan al sol en un banco de cualquier plaza y comienzan a sacar periódicos de la bolsa que llevan a su lado. Es el caso de un señor del que me ocuparé en otra ocasión, siempre impecable, perfectamente conjuntado, zapatos brillantes sin una sola rozadura, pero no pretendía hacerlo ahora. Vuelvo al anterior. Hoy me ha saludado, como he dicho, y he continuado por la acera resistiéndome a volver la vista atrás por no parecer curioso. Ya algo alejado he mirado como de reojo y ya no lo he visto. He cogido el coche y he vuelto a pasar por donde lo había encontrado pero se había esfumado. No estaba sentado al volante de ningún coche aparcado ni se le veía caminar por ninguna de las aceras colindantes, todas a la vista. Había desaparecido. ¿Qué puede hacer una persona de sus características a cualquier hora por la calle? ¿Tendrá o no familia donde cobijarse? ¿Vivirá solo y aburrido sin ilusión alguna? ¿Estará mejor quizá en la calle, solo, que en casa de sus hijos con sensación de estorbo? ¿Qué hacer si no tiene ocupación, aficiones, amigos? Si todo esto le ocurre a la luz del día, cuando la gente camina de un lado a otro por la calle, cuando los niños van a la escuela y se escucha su alegría en los patios de recreo, cuando algún conocido puede saludarlo y recordarle su presencia, ¿qué ocurrirá al anochecer, cuando solo, en su casa, o acompañado de gentes que no pueden evitar su presencia, se enfrente a su vida sin sentido, con la única esperanza de ver pasar los días hasta que llegue uno en que no vuelva a amanecer para él? No sé si es eso lo que refleja su cara, surcada por arrugas inamovibles, como cinceladas en mármol oscuro incapaz de ser alterado por músculos ya inertes. Quizá todo esto no sea más que una proyección de mi posible imagen futura, cuando todos los lazos que me siguen atando a esta agridulce vida se vayan deshilachando, desapareciendo, perdiendo en el tiempo o en el olvido. Quizá responda a una realidad que nos resistimos a aceptar por ser tan triste si no cruel, el arrastrar sin sentido esta vida vacía de ilusiones, de afectos, de amistad, de amor, de algo en suma que nos anime a seguir levantándonos cada día porque algo nuevo o viejo nos estimula. Cada vez que lo observo parece como si sus ojos estuvieran buscando algo que hace mucho tiempo ya que ha perdido y es incapaz de recuperar. Aun así, no ha perdido del todo la esperanza porque su búsqueda continúa día tras día, no con la fuerza de las olas agitadas contra los arrecifes, como quizá años atrás, pero sí con la monótona insistencia inacabable del mar en calma filtrándose en la arena de la orilla.

José Luis Simón Cámara.
San Juan, 13 de abril de 2015

Santa Faz 2015 (16-Abril-2015)

Nuestro querido presi, nos convoca a la carrera lúdico-religiosa-social, y nosotros con el ramito de romero acudimos sin rechistar.

IMG_1169Primera paraeta el Monasterio foto de rigor y el repetido comentario, este año hay más gente que otros años.

Camino de la Albufera el grupo comienza a dividirse y el resto seguimos con las bromas e historias de carnet de conducir hasta la playa.

Llegamos a la escultura de los abuelos y nos encontramos con la polémica, ¿cuantos años llevarán casados, ella tan sonriente y él tan serio?

Por la mitad de la playa coincidimos con unas monjas muy simpáticas y aprovechamos para intercambiar recuerdos, una ramita de romero por una medallita.

A la altura de la carretera de Benimagrell unos van a visitar a nuestro buen amigo Lillo para que lleve el día con alegría y otros a seguir machacándose

Como veréis hemos hecho de todo corriendo

Bon día