Visita a Juan Enrique (16-Agosto-2020)

Cinco semanas ya desde el pasado 11 de julio y los días pasan lentos, muy lentos.

Muchos no sabréis cuanto me rompí en el accidente de bici, pues por resumir, fueron la clavícula, cuatro costillas por un par de sitios cada una afectando al pulmón, teniendo que hacerme un neumotórax en el pulmón izquierdo. Aparte de pequeños corolarios como la trombosis de las venas del brazo inmovilizado que me ha supuesto tener que tomar anticoagulantes y pincharme heparina desde mediados de Julio.

Básicamente una recuperación de entre 6 y 12 semanas en la que se pone a prueba la paciencia de cualquiera. Ya que, al principio, con el dolor ni te lo planteas, lo de tener vida normal, pero con el paso de los días, una vez remite el mismo, los nerviositos estamos que nos subimos por las paredes.

Dicen que no hay mal que por bien no venga y yo estoy intentando positivizar desde el principio cada día. He podido retomar la lectura que con la rutina abandono casi por completo y poner el orden mi pequeña oficina, que no es tarea baladí. También pensé que el teletrabajo en mi caso no era posible y ciertamente, no es lo mismo que estar en las trincheras, pero sí es cierto que he descubierto que la empresa continúa funcionando aun sin estar tan presente gracias a las buenas personas que me rodean también en el trabajo.

Antes de las 9, un domingo, al timbre sólo llaman los testigos de Jehová, o…. mis amigos de A TO TRAPO para sorprenderme y dejarme sin palabras y sin saber cómo reaccionar. La verdad es que sois muy grandes. Me alegra infinitamente que entrenéis para luego no ir “tan sólo”. Los que habéis venido y los que no y por diversas causas no habéis podido, que también sois muchos y muchas sois increíbles. Me siento muy agradecido a la par que orgulloso de pertenecer a este maravilloso grupo de trotadores y soñadores de la montaña y el asfalto.

Espero que mis huesos espabilen, desde luego hoy me habéis dejado una dosis de “ánimo cálcico” en la sangre por la vía rápida. En breve podéis contar conmigo para tapar el sol, cortar el viento, marcar ritmos y otros menesteres.

No me alargo más, sin perder la ocasión de dar mi más sincero pésame a Josemi, Rosa, Roberto, Mari Paz, familia y amigos de Eduardo, fallecido ayer en el pirineo aragonés.

Salud y kilómetros

Juan Enrique

10 pensamientos en “Visita a Juan Enrique (16-Agosto-2020)

  1. Ánimo Juan Enrique, y mucha paciencia. Aunque sea lento verás viendo la evolución, y rodeado de esa gran familia que es Atotrapo y de la tuya propia todo se lleva mejor. Muchos besos 🥰🥰

    • Gracias Rafa, sin duda más de un día querré alcanzar el ritmo de los seniors… a ver si descubro el secreto de la eterna juventud que guardáis más de uno😉

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