Eslóganes

“Comunismo o libertad”, “La revolución de la libertad”,…

Basta en España con las escasas y pasajeras muestras del comunismo y con las abundantes y duraderas del fascismo. Está ya muy demostrado por la historia que ambos movimientos, comunismo y fascismo, son igualmente aborrecibles. Quizá sus impulsores pensaran en algún momento que aquellas ideologías podían acercar al hombre a la consecución de la felicidad. La realidad es que ambos sistemas se convirtieron en el más despiadado mecanismo de destrucción del ser humano y de la libertad, de cuya fragilidad tenemos ejemplos pasados y recientes.

Que quienes han tenido secuestrada la libertad desde los albores de la historia se conviertan ahora en sus paladines no deja de ser sorprendente. O es una burla infame, un engaño invendible, ni siquiera en época electoral, o bien supone una conmoción tan brusca como si de golpe cambiara el sentido de rotación de la tierra provocando fenómenos nunca vistos que dejarían minúsculos a terremotos, volcanes y tsunamis.

Que los herederos, con perdón, del franquismo, que se caracterizó por perseguir la libertad en todo el territorio español y hasta donde llegó su larga garra, – no pudo muy a su pesar arrancar la palabra del diccionario – , vengan ahora presentándose como sus defensores frente a todos aquellos que durante años fueron los únicos que arriesgaron no solo la libertad sino la vida en su defensa, no puede ser más que una broma macabra.

Todos aquellos que, alejándose del inestable equilibrio de la razón, recurren a soflamas incendiarias de cualquier signo, que despiertan los más bajos instintos viscerales, están poniendo en peligro el orden democrático que disfrutamos.

Sí, lo digo muy alto, el orden democrático que disfrutamos, porque ninguno de los que ahora se reivindican como sucesores de una u otra de las ideologías contrapuestas, saben o parecen saber lo que es vivir bajo cualquiera de esos sistemas. Ya sé que no vivimos en el mejor de los mundos. Me refiero a España. Pero sí vivimos quizá en el mejor de los mundos posibles. Y me sigo refiriendo a España. Donde aún se puede llevar ante la justicia a un presidente o ex -presidente de Gobierno, a un jefe o ex –jefe de Estado, a un ladrón de gallinas o a un ladrón de guante blanco.

Que los desconocedores de la historia de la humanidad, o más cerca aún, de la historia de España, se desasnen, se ilustren y aprendan que este período que estamos viviendo desde la aprobación de la Constitución Española de 1978 es el más pacifico, el más fructífero y el más prolongado que jamás hemos disfrutado con más derechos y más libertad de toda nuestra larga historia.

Estamos cansados ya de revoluciones. Todas ellas, hasta las más luminosas, han estado llenas de sombras, han estado llenas de cárceles, han estado llenas de sangre. Por favor, ni una revolución más.

Y si es que los herederos de aquellos que impidieron la libertad, han caído del caballo como Saulo, y de perseguidores se han convertido en sus defensores, bienvenidos sean a la defensa de la libertad, pero que no la presenten como un bofetón en la cara a quienes mucho antes que ellos ya la defendieron incluso poniendo en riesgo su vida. Nadie tiene en exclusiva el patrimonio de la defensa de la libertad.

San Juan, 11 de abril de 2021.

José Luis Simón Cámara.

La maragatería

La tierra, que acabamos de abandonar, y de la que cuento estas historias es conocida como la maragatería. ¿Qué quiere decir esa palabra? ¿Cuál es su origen? Sus habitantes se dedicaban en los siglos pasados al comercio. Eran arrieros que llevaban productos artesanales de su tierra a otras tierras y especialmente el pescado de las costas gallegas que trasladaban a la Corte y mercados de la Meseta, aprovechando el viaje de regreso para llevar a Galicia paños, jabón y aceite.

El trasporte lo hacían en carros o sobre recuas de mulas. ¿Por qué los llamaban maragatos? Hay varias explicaciones etimológicas, provenientes del latín y del árabe. La más bonita, a mi juicio, no sé si la más acertada, es la siguiente. En la época de la Reconquista Alfonso VI de León y de Castilla, hubo de conquistar antes de llegar a Toledo, la plaza fuerte de Madrid defendida por una fortaleza inexpugnable. Aprovechando la noche, un joven escaló la muralla con una cuerda y una daga con la que hacía los orificios sobre los que se apoyaba para subir. Cuando llegó a la cumbre sujetó la cuerda por la que escalaron los cristianos que sorprendieron y vencieron al ejército moro. Como el joven había subido como un felino lo apodaron el gato, sobrenombre que con orgullo adoptó su familia hasta el punto de que sus descendientes lo conservaron. De hecho, ya a principios del siglo XX, Valle Inclán explica su teoría sobre el esperpento en Luces de Bohemia recurriendo a los espejos cóncavos y convexos del callejón del Gato. El caso es que se dio en llamar gatos a los nacidos en Madrid. Como aquellos arrieros de la comarca de León transportaban salazones desde el mar a Madrid, dieron en llamarlos del mar a los gatos y de ahí maragatos. A pesar de ser una tierra acogedora, siempre habíamos sido testigos o protagonistas de desgracias o, al menos, de problemas. Tratándose precisamente de una comarca de arrieros es bien lógico que se atuvieran al refrán: “Arrieros somos y en el camino nos veremos”. Ya en Santa Catalina de Somoza, pueblo abandonado, dos vecinos, Alberto me dijo: “Sigue tú porque yo no puedo”. Alguien camina delante de nosotros. Al rebasarlo y saludarlo vuelve la cara, monstruosa, deforme, sanguinolenta. Un hombre golpeando terrones nos dice que su hijo puede llevarnos en coche. A desgana, nos lleva hasta Rabanal. Le regalo una navaja. En el bar de Chonina la zafa con agua y sal. Pero no acabó ahí la cosa. A media tarde empezó a sentirse mal, con escalofríos. Hubimos de ponerle varias mantas y ni así entraba en calor. No fue fácil encontrar un termómetro. 39 de fiebre. Temerosos de que pasara la noche sin medicinas en esa situación de aislamiento preguntamos cómo podíamos llevarlo al centro hospitalario más próximo. Astorga. Sin transporte público la única posibilidad era un coche particular. Sólo una chica madrileña que pasaba allí una temporada, Asumpta, podía dejárnoslo o llevarnos. Comprendió la situación y nos llevó. Nos atendieron en urgencias del hospital. El doctor quitó, sorprendido, los emplastes e hilos que se había puesto Alberto en el pie donde tenía las ampollas e, incrédulo, nos dijo: –¿Y son ustedes profesores? ¿Cómo se les ocurre meterse esos hilos, focos de infección, como en la Edad Media? Menos mal que han venido. Su amigo tiene una infección de caballo. Lo curó y recetó antibióticos, antipiréticos y regresamos al albergue “Güelmo” donde volvimos a colocarle mantas. El viento, los ronquidos y la fiebre dificultaron el sueño. A la mañana siguiente, él siguió allí reponiéndose y nosotros continuamos a Ponferrada desde donde Paco regresó a Astorga y se encontró con Alberto para volver juntos a Alicante, donde aún estuvo alguna semana convaleciente.

San Juan, 5 de abril de 2021. José Luis Simón Cámara.

ULTRA SIERRA NEVADA – Abril 2021

Las vueltas y giros que da la vida. Hace 1 mes aproximadamente, la Ultra Sierra Nevada no estaba ni de lejos en esas cosas que podrían pasar en mi vida… y aquí estoy hoy haciendo la crónica de la carrera. Parece que con lo que venimos viviendo en el último año y medio … casi cualquier cosa es posible.

Hoy estoy haciendo este relato gracias en primer lugar, a mi buen amigo Carlos (Carlos Ramos Cabrera) quien lamentablemente no ha podido asistir a la carrera y generosamente quiso que fuese yo quien estuviese allí. Después de haber podido hacer esta carrera no te puedo estar más agradecido Carlos, por proporcionarme un día que no olvidaré y un viaje extraordinario en Compañía de Elías, Josemi y Sergio.

A este último (Sergio García) tengo también que darle las gracias por insistir en que fuese a la carrera y no sólo eso… que quería hacerla junto conmigo, algo igualmente generoso por su parte habida cuenta de la diferencia de nivel entre ambos.

Pero vamos a todo lo ocurrido …  partimos hacia Pradollano (Granada) el viernes al mediodía para alojarnos en un hotel del que disfrutaremos más bien poco… porque el viaje es ir, cenar, levantarse, correr y volver… intenso sí, pero bien exprimido da para mucho.

Ocupadas las habitaciones, tenemos incluso tiempo para dejar casi todo preparado para la mañana siguiente, en la que a eso de las 4h nos tenemos que levantar. Nos vamos a cenar al lugar escogido por Sergio (un gran sitio…. lógico para quien gusta de comer bien y Sergio es de esos), pero para ser fieles con el relato, podemos acuñar el término “homenaje”, porque de cena comedida pre-carrera no se puede calificar … chuletones, pizzas, tartas, etc… que podría parecer una locura… pero al día siguiente fue un tanque de combustible y quedó perfectamente quemado en los 61 kms de la carrera.

A las 4h puntuales, nos levantamos, nos ponemos la ropa de carrera… unos con más gusto que otros… todo hay que decirlo, pero en líneas generales todos presentables para revista de trail, y nos marchamos ligeros hacia Beas de Granada (a unos 50 min.) de coche… que en el “Halcón Milenario” de Josemi se hace en menos tiempo y muy cómodos.

Cuando llegamos al pueblo, ya notamos que la temperatura es muy buena. Aparcamos a escasos metros de la salida y tras los últimos preparativos, nos vamos para la salida situada en un campo de futbol de tierra de esos de los que ya no quedan. Nos hacemos una lúgubre foto dada la escasa luz que hay en el lugar, en la que es incluso difícil saber quién es quién… porque llevar las mascarillas tampoco ayuda.

Pasamos un mínimo control de material y temperatura y entramos al lugar donde mediante conos, nos ponemos en filas y a distancia suficiente para cumplir los protocolos. En el propio sitio, calentamos, estiramos y van apareciendo sensaciones que habían quedado relegadas y en hibernación durante este casi año y medio. Los nervios pre-carrera, la emoción del momento, la incertidumbre, etc… a todo esto el speaker nos recuerda que seamos prudentes y respetemos todas las normas, puesto que esta prueba se celebra después de un año largo, duro y con la pérdida de muchas personas por culpa de la pandemia. Personalmente, viene a mi memoria un momento especialmente duro vivido el pasado año y se mezclan sentimientos de profunda tristeza con los de la alegría de estar ahí, en la salida otra vez de una carrera, con mis amigos, listos para volver a hacer algo que forma parte de nuestra felicidad, porque así es… nos hace muy muy felices disfrutar de la amistad, de la naturaleza, de lugares distintos, de momentos, olores, amaneceres, etc… Por último, la organización creo que de forma muy acertada, escogió para la salida un tema musical único (Viva La Vida – Coldplay) creando lo que para mi fue una atmósfera con una mezcla de respeto, recogimiento y a la vez exaltación de la alegría, de volver a vivir el trail. Un momento emocionante.

Llega el momento, miro a mi izquierda donde está Sergio, a su lado Josemi y a la izquierda de éste Elías, nos miramos con ilusión y complicidad y nos deseamos lo mejor para las horas venideras de carrera.

Poco a poco y por filas de corredores en tiempo espaciado de no más de 15” vamos saliendo de forma ordenada y tranquila para pasar de nuevo por un arco de salida y comenzar a dar las primeras zancadas por el asfalto de las calles todavía de la población, disfrutando desde ese mismo momento, de todos y cada uno de esos primeros cientos de metros.

A eso del km 2-3 aprox. llegamos a la primera ascensión de este primer bucle de la carrera y en la oscuridad de la noche, sin la contaminación lumínica de la ciudad o incluso del propio pueblo de Beas de Granada… se produce otro momento especial y singular del trail… levantas la mirada y ves una serpiente de frontales y luces rojas traseras subiendo y creando una visual que ya no recordaba y que nos proporciona otra inyección de alegría. Preciosa la foto.

Este bucle lo hacemos al trote, por momentos hablando los 4, acompasados en el ritmo y hasta en las paradas técnicas. Muy tranquilos y disfrutando de correr, bajando por pista rodeada de masa boscosa, con una temperatura magnífica, sin lluvia y por tanto, sin tener que pensar en otra cosa que en correr.

Llegando al primer avituallamiento (Cortijo Aguas Blancas), se produjo algo inesperado, Sergio y yo que vamos unos cuantos metros detrás de Josemi y Elías, convenimos que no vamos a hacer parada porque llevamos líquido y comida suficiente y no nos hace falta de nada ya que estamos al principio de carrera. A la entrada, se pasa el control de cronometraje y si no quieres avituallamiento sales por el mismo sitio… no hay salida al final del avituallamiento; por lo que yo entro y salgo directamente, Sergio entra y mira a ver dónde están Josemi y Elías.. pero no los ve y sale igualmente del avituallamiento. Por un momento pensé que me había perdido de los otros 3, grité a Sergio que aparece por la puerta del avituallamiento y decidimos seguir, pensando que Josemi y Elías habrían hecho lo mismo que nosotros, no parar.

Bajamos por una pista ancha bonita con bosque y con el río a nuestra izquierda, en los primeros momentos de luz natural del amanecer y donde ya empieza a sobrar el frontal. Bajamos ligeros queriendo buscar y alcanzar a Josemi y Elías… pero no damos con ellos y lamentablemente ya no volveríamos a juntarnos hasta meta.

Cruzamos el río y comenzamos una subida entretenida, algo exigente pero que se hace bien, con terreno limpio, tierra oscura como barro pero seca y donde agarra bien la zapatilla. La mañana y el amanecer son perfectos para la carrera, sigue la temperatura fresca pero sin frío, por momentos algo de niebla pero que deja ver los paisajes y delante de nosotros zonas de extraordinaria belleza, lo cual nos sorprende a Sergio y a mí que esperábamos un recorrido más seco, menos frondoso… pero al contrario, el suelo presenta un verde digno de paisajes Asturianos o Gallegos, el monte bajo es de una variedad y colorido magnífico e incluso en algún punto, nos parece un paisaje pre-pirenaico.

En el km 15 vino el susto de la carrera… y es que como suele pasar… si vas con el espíritu de “Heidi” por las montañas mientras estás en una carrera, pues pasa que bajas la guardia, te relajas, disfrutas… y la zapatilla no apoya como debe y se gira hacia adentro y el tobillo realiza un ángulo nada natural que lanza una señal de dolor, con la consiguiente pérdida de equilibrio que hizo que me fuese sin control hacia adelante y si Sergio no llega a pararme… termino en el suelo y arrastrando algunos metros. Me repuse y tras unos metros dolorido continuamos la carrera, pero al final de la misma… cuando me quito el calcetín en la habitación, aparece un bulto del tamaño de media pelota de tenis, pero más aparatoso que grave.

Llegamos a Quentar (2º avituallamiento) donde rellenamos los bidones y salimos bastante ligeros porque decidimos comer algo en la transición desde el avituallamiento hasta la siguiente subida, una subida algo más exigente pero que igualmente hacemos con buen ritmo. Sabíamos que los 2 primeros bucles eran llevaderos y correderos, por lo que íbamos con un ritmo muy prudente y gestionando las fuerzas.

Llegamos a la parte alta de la montaña por donde recorremos todo el perfil por senda buena y con sube y baja suaves, hasta iniciar una bajada de unos 4 km creo recordar (que parecieron 10) larga, con bastante pendiente y que acababa en una dura pista asfaltada con bastante desnivel negativo que destrozaba piernas, cuádriceps, rodillas… porque bajando por ahí o retienes algo, o terminas mal… Bajamos unas últimas escaleras de entrada al pueblo de Pinos Genil (Km 37) y enfilamos una calle que nos muestra la belleza de este pueblo. El río a nuestra izquierda, árboles, casas bajas y un ambiente extraordinario, mucha gente en terrazas disfrutando del día y aplaudiendo en un gesto que (serán cosas mías) pero denotaba una complicidad especial, porque creo que todos estábamos encantados del reencuentro; los corredores de volver a correr y la gente de volver a ver corredores, deportistas, con sonrisas en los rostros sin tapar y mirarlos devolviendo ese gesto de felicidad y agradecimiento a todos ellos por estar ahí y compartir un pequeño momento de algo tan normal y sencillo como es disfrutar del deporte y naturaleza.

 

Entramos en el avituallamiento, muy amplio, emplazado en lo que creo que eran unas pistas polideportivas… Aquí teníamos la “bolsa de vida” pero como vamos bien, no nos hemos mojado ni necesitamos nada… decidimos no pedirla; llenamos líquido y nos separamos unos metros hasta una zona donde nos sentamos y comemos el bocadillo “gourmet” que había preparado la noche anterior Sergio. Quien me conoce e incluso quien ha corrido conmigo, sabe que soy muy mal comedor en carrera, pues bien, pocas veces me he comido un bocadillo con tanto gusto y en menos tiempo, un manjar (pan blandito integral, hummus, aguacate y salmón marinado) un “chute” de energía para cuerpo y mente. Sergio sabía lo que hacía… cuando llevas a tu lado a uno que está algún escalón por debajo de ti… más vale cuidarlo y mimarlo para que aguante.

Salimos del avituallamiento justo en el momento que pasan los primeros clasificados de la maratón, a ritmos que parece que estén haciendo series; otro nivel. Saliendo de ese avituallamiento vamos algún tiempo con un grupo de 3 franceses que hacían también la misma distancia que nosotros y con el que veníamos coincidiendo ya un tiempo atrás pasándonos y pasándolos, y sorprendentemente, (porque suelo ser yo el cascarrabias y el ofensivo de las carreras) Sergio me dice en voz baja algo así como: “….. esos 3 hincarán el pico y nosotros vamos a quedar por delante … Pablo, sólo te pido por favor que aguantes para quedar por delante de ellos, sí o sí ” … si no lo conociera… diría que le habían hecho o dicho algo… pero bueno… fue especialmente gracioso ver cómo parece que mis “padawan” empiezan a venir al lado oscuro del trail … en fin… lo mismo fue hasta motivador para lo que quedaba de carrera.

Este 4º bucle es donde sabíamos que empezaba la carrera de verdad, porque ya llevábamos 37 km “amables” pero 37, y porque eran no más de 12 Km y alrededor de 1400D+ que efectivamente no defraudaron… y sin embargo a mi particularmente me pareció un tramo con unas fotos preciosas.

Llegamos hasta la base de la presa del embalse (Embalse de Canales) donde las cintas de marcaje de la carrera nos meten por un canal seco que bordea la montaña y el propio embalse a una altura por encima del mismo, donde corremos varios cientos de metros por ese recorrido curioso y distinto, pasando un par de túneles donde tener a mano el frontal nos evita algún susto debido al golpe del cambio de luz.

El agua del embalse regala como digo fotos muy bonitas, azul turquesa y verde en el agua, reflejos de nubes y montañas.

Pero disfrutado el momento, no podemos olvidar que iniciamos una subida por una senda con mucho monte bajo y con bastante desnivel hasta llegar a la valla de una finca que rodeamos e iniciamos la “bajada de las culebras”, creo que el punto más técnico de la carrera. Una bajada de senda estrecha con terreno de piedra suelta y donde había que extremar la precaución por caídas.

Seguidamente una pista asfaltada nos lleva al mismo embalse que cruzamos por el arenal (la cola del embalse) y desde aquí unos metros más adelante comenzamos otra subida dura siempre en paralelo con el embalse hasta llegar arriba para bajar de nuevo hasta el río otra vez y desde aquí iniciamos la aproximación a lo que se empezaba a oír entre corredores … “ las zetas” … un tramo largo y duro, muy duro, que parece que no acabe nunca. Yo pensaba en las zetas del Cabeçó y pensaba que serían algo así… pero estas con lo que llevas en las piernas y con lo largas que son… se hicieron especialmente duras.

Superado la parte más dura, llegamos a una pequeña zona de transición de carretera para llegar a una senda a izquierda y subir los 50m de desnivel para llegar al último avituallamiento, en el que ya se escuchaba a mucha gente desde la distancia. Cuando ya vemos a unos metros el Hotel donde está ese avituallamiento, se ve igualmente a no menos de no sé, 20-30 personas animando, pero parecían 100. Sergio que iba delante de mi… afronta ese último repechón arrancándose a correr con una fuerza sorprendente… incluso el corredor que iba detrás de mi dijo: “ … qué máquina el tío” … y la gente que se encontraba allí empezó a aplaudirle y animarle entusiasmada y contagiada de esa fuerza, y de una forma que, salvando las distancias, me recordó a algún vídeo de Zagama.

Entramos en el avituallamiento y rellenamos líquido para afrontar el último bucle de la carrera. En este avituallamiento es en el único que me acerco a pedir comida… no por nada… sino por comer algo distinto. Pido un trozo de manzana y medio plátano, que me sirven en un plato de plástico respetando las medidas sin contacto… cuando escucho a mi izquierda la voz de Sergio decir: ¡Vamos Pablo, Salimos ya! (Al final de la carrera me dijo me que mi mirada no fue de cariño precisamente…) y no lo era… sólo pude decirle: “dame un respiro” … pero estaba desatado; en su mejor momento; … manda narices que en el km 50 tuviese que pasarle, estaba exultante …

Engullo el trozo de manzana y el medio plátano junto al cubo de basura para incluso no perder tiempo ni tirando los restos, y salgo caminando con lo que parecían dos pelotas de tenis una en cada carrillo.

Me tomo un último gel y arrancamos a trotar por el asfalto y por la propia carretera que lleva a Pradollano.

Este tramo es lo que no nos gustó nada a ninguno … unos 6 km de asfalto picando desnivel positivo, conviviendo con los coches y motos, coincidiendo con el momento en el que el sol calentaba más y por tanto la sensación de calor, dureza del asfalto, lo aburrido que es, etc… pues demoledor. Caminando y corriendo conseguimos llegar hasta el desvío en la carretera donde a la izquierda se toma una senda para rodear el último tramo de carretera y evitar no más de 2 km de ésta. Curioso que, justo antes de tomar dicha senda… y a nuestra derecha, sentado en el piso de su furgoneta y comiendo algo, se encontraba tranquilo y siguiendo las carreras el gran Miguel Eras.

Sergio lo saluda y seguimos nuestro camino comentando lo sorprendente que este deportista… sencillo, humilde, amable y apasionado de las carreras de montaña, capaz de estar viendo a corredores del montón en un lugar cualquiera y que además luego se desplazó a meta para ver llegar a todos los corredores. Un personaje extraordinario.

Hacemos el último tramo de senda por bosque de unos 2 km aprox. agradables y salimos a la entrada del pueblo de Pradollano, ya no nos queda casi nada, aunque la organización tiene a bien darte un último “regalo”. Cuando entras en Pradollano, ya ves el ambiente, a otros corredores que han finalizado, cuando escuchas al speaker con un volumen que sólo puede hacerte pensar que vas a entrar en meta, las cintas van guiando estos “últimos metros” hacia el final del pueblo, atravesando terrazas de bares abarrotadas de gente con cervezas sobre las mesas y nosotros por el contrario enfilamos nuestro “fin de fiesta”, que no es otra cosa que una pala de nieve que no sabría decir ni lo larga ni el desnivel que se supera en ese tramo corto… pero puedo reconocer que la subí sin mirar; como cuando de pequeño te comías algo sin respirar para que pareciera que no te lo habías metido en la boca… pues igual. Clavo la mirada en la nieve y para arriba, un paso tras otro siguiendo los de Sergio. Supongo que no serían más de 300m y unos 50D+, pero como digo, de esos que no quieres ya ni mirar. Rodeamos la pista y bajamos por la otra parte igualmente otra pala de nieve para ahora sí, pisar la piedra del suelo del pueblo, subir unas escaleras metálicas y afrontar la recta de meta de la mano de mi querido Sergio al que tengo que agradecer la magnífica carrera que nos salió para lo justitos que llegábamos ambos.

Solo puedo decir que uno de esos días de felicidad plena.

Pero además… el día nos iba a regalar más noticias buenas. Cuando ya bajábamos con el coche, Sergio nos anuncia que Jota ha mandado una foto informando que había acabado su carrera (Maratón Sierra Nevada) lo cual fue otro momento de entusiasmo, con llamada telefónica incluida a Jota para felicitarle por tan extraordinaria noticia, y por el mérito que tiene haber ido solo, hacer la carrera y acabarla, siendo una prueba muy exigente. El esfuerzo, sacrificio y sufrimiento que ha tenido que superar sólo él lo sabe, pero sirva esta oportunidad que se me brinda para decir que tienes toda nuestra admiración y cariño Jota, por tu fortaleza física y mental. Enhorabuena y a compartir kms de montaña.

No sé si habré podido reflejar en estas líneas lo que ha significado esta primera ultra después de tanto tiempo y de lo que hemos y estamos pasando. Estoy acercándome a los 50 años de edad… y todavía a día de hoy me pongo nervioso con las carreras, me emociono en la salida, disfruto de los entornos, paisajes, olores, colores de la montaña… es extraordinario, y lo que queda… porque los que tienen más años que yo, también siguen así… con la ilusión del principio. Que no se pierda hasta el último suspiro de vida.

Pero además, compartir todo ello con este grupo de amigos/as es lo que en conjunto creo que a todos y cada uno de nosotros nos da una parte importante de nuestra felicidad. Espero y deseo que no tengamos que volver a pasar por algo como lo que vivimos en estos días, que sigamos disfrutando día a día, año tras año de todo esto y hasta que nuestros cuerpos aguanten.

Besos para todos.

Pablo Molina

ULTRA
Clasificación:

Nombre Categoría Tiempo Posición General Posición Categoría
Sergio Vet-M 9:16:23 105 48
Pablo Molina Vet-M 9:16:24 107 50
Josemi Master- M 9:36:40 140 8
Elias Vet-M 9:43:24 151 71

Track:

https://es.wikiloc.com/rutas-carrera-por-montana/ultra-sierra-nevada-2021-trail-67519582

Maratón
Clasificación:

Nombre Categoría Tiempo Real Posición General Posición Categoría
Jota Master-M 7:31:44 272 23

Track:

https://es.wikiloc.com/rutas-carrera-por-montana/ultra-sierra-nevada-2021-maraton-67519619

5ª Jornada de la Segunda Liga A To Trapo

Otro fin de semana que parecía que iba a llover y solo chispeó un poco… así que sin excusas, aunque bueno para este grupo la lluvia tampoco es mucha excusa.

Repaso de manera general, perdonar si no pongo a todo el mundo, pero es que a muchos no os conozco, si alguien quiere que se indique algo en la crónica que nos lo mande por favor.

Esta jornada la gana José Antonio que haciendo un maratón sin poder dedicarle los km necesarios baja de 4 horas y establece un nuevo récord.

Otra semana más el tándem Juan Enrique y Jorge salen a darle a la zapatilla. En qué marca van a dejar la media cuando esto se acabe es una de las cosas que podríamos hacer una porra… y este finde Jorge se llevó el sprint con una tiempazo de 1:30, por lo que tenemos nuevo récord en media maratón.

Noe decide que hace su primer maratón, así sin entrenar mucho, y con mucha cabeza lo termina sin casi darse cuenta… al día siguiente sí que las agujetas se lo están recordando… pero ya

Miguel Antonio Ruiz vuelve a hacer una marca de muchísima calidad en los 5k, pero no suficiente para bajar la marca que él mismo tiene.

En la sección montaña (Ñ) , destacamos a Kike hace un marcón en los 10 km de montaña, pero no es suficiente para batir a José Castello. David hizo una media montañera en muy buena marca, pero no suficiente para batir su propia marca y Fransec (Fran Calores) que le pega un bocado a su marca de más de 15’… como Enri que la dejaron sola y voló por la montaña bajando mucho su marca en 10k.

También hacemos mención a Josele, Rafa y Pepe, que no fallan ni un fin de.

Tenemos dos altas que se inauguran qué son Borja Tomas y Virginia Mur… y ya no se puede dar nadie más de alta, pues con este fin de semana se cumplen las 8 pruebas.

Los puntos del sorteo los ha elegido Enri, dando 20 puntos al número 9, y 5 al 19, 29, 39, 49 y 59, marcados por colores, y el orden está elegido al azar a principio de semana… esos 20 puntos le tocan a Francisco Herrero, otro que repite en el bonus enhorabuena… un bonus se queda en el tintero por no correr…

 

orden sorteo Nombre 3/4 abril Marca Puntos Bonus marca Bonus extra TOTAL
1 10 José Antonio Torregrosa Teruel Maratón 3:58:03 40 5 45 bonus record
2 61 Noelia Amat Reina Maratón 5:18:39 40 40
3 33 Pili Isidro Maratón 5:18:39 40 40
4 47 Jorge López Pérez MM 1:30:20 20 10 5 35 bonus record
5 59 Jorge Juan Guijarro Rabasco MM 1:43:36 20 10 5 35
6 9 Francisco Herrero Cuenca 10 1:07:27 10 20 30
7 7 Juan Enrique Garrigós Gómez MM 1:31:11 20 10 30
8 45 Isabel Sellés Crespo MM 2:04:05 20 10 30
9 49 José María Silvestre Bernabéu 10 0:51:35 10 10 5 25
10 20 Juan Punzano Medina MM 1:42:28 20 20
11 54 José Castelló Asensi MM 1:54:29 20 20
12 42 Juanma Aparicio MM 1:59:16 20 20
13 46 Inayat Hussain MM 2:04:00 20 20
14 14 Martina Schneider MM 2:19:02 20 20
15 50 Jesus Jurado Carmona MM 2:19:02 20 20
16 51 Roberto Pascual MM 2:32:00 20 20
17 58 David Gil Pelluch MM 2:36:00 20 20
18 56 Ana Mª Barquero Abad MM 2:45:07 20 20
19 27 Cristian aracil sala MM 3:00:00 20 20
20 57 Borja Runner MM 4:30:00 20 20
21 35 Miguel Antonio Ruiz García 5 0:19:52 5 10 15
22 60 Paco Martínez Galindo 5 0:23:40 5 10 15
23 29 Kike Segura Lloret 10 1:02:16 10 5 15
24 39 Roberto Ferrandiz Gomis 10 1:10:00 10 5 15
25 22 Pablo Aracil Climent 10 0:43:47 10 10
26 31 María Matas Millas 10 0:48:55 10 10
27 30 Angel Parra 10 0:49:26 10 10
28 25 Mark Knaggs 10 0:51:23 10 10
29 32 Juan Bautista Ivorra 10 0:53:50 10 10
30 34 Rosa del Campo Aznar 10 0:53:50 10 10
31 3 José Ginès Alberola Baño 10 1:01:50 10 10
32 15 Miguel Lizon Navarro 10 1:07:00 10 10
33 37 Pepe Gil 10 1:08:28 10 10
34 52 Guillermo Forner 10 1:09:05 10 10
35 6 Mari Paz Alcaraz Baeza 10 1:10:00 10 10
36 11 Rafa Olivares (Felete) 10 1:12:11 10 10
37 13 José Luis Simón Cámara 10 1:12:11 10 10
38 40 Enri Rodríguez 10 1:14:44 10 10
39 48 Sergio García Ferrer 10 1:16:22 10 10
40 5 Ramon García Ferrer 10 1:37:10 10 10
41 12 Francesc Taverner Torrent 10 1:55:00 10 10
42 38 Borja Tomas Amoros 5 0:21:24 5 5
43 65 Virginia Mur Luján 5 0:26:53 5 5
44 8 Rocio López Jurado 5 0:27:00 5 5
45 62 Carlos Vivas 5 0:28:50 5 5
46 55 Pablo Benabent Raggio 5 0:29:13 5 5
47 28 Cristina Carretero Amorós 5 0:35:42 5 5
48 18 Aránzazu García Espinosa 5 0:47:30 5 5
1 Eva González Egido 0
2 César Bañuls García 0
4 Antonio Llopis 0
16 Conchi Navarro Cañizares 0
17 Farid Mammadova Huseynguliyev 0
19 Juan Carlos de Cabo Blasco 0
21 José Antonio Mejias García 0
23 José Antonio Méndez Carrasco 0
24 Juan Jesús Morales Fernández 0
26 Gosa 0
36 Tomás Méndez Carrasco 0
41 José Juan García Martínez 0
43 Francisco Martínez Corbalan 0
44 Julián Moya Jurado 0
53 Claudia Fuentes Navarro 0
63 María Mompó Guerra 0
64 Pepe Espinosa Mora 0

 

Tras las 5 pruebas los récords de la liga quedan así:

  • 5Km: Miguel Antonio Ruiz con 19:20
  • 10Km: Juan Carlos de Cabo con 41:37
  • Media Maratón: Jorge López Pérez con 1:30:20
  • Maratón: José Antonio Torregrosa: 3:58:03
  • 5 Km de montaña: Pablo Benabent Raggio: 35:22
  • 10 k montaña: José Castelló Asensi 1:00:55
  • Media Maratón de montaña: David Gil Pelluch: 2:06:28
  • Maratón Montaña: Cristian Aracil: 4:55:05

 

La clasificación general sigue encabezada por Juan Enrique aunque le van recortado distancias, así que no esta nada dicho hasta el 19 de julio, pues los puntos extra pueden marcar la diferencia…

Nombre TOTAL
1 Juan Enrique Garrigós Gómez 170
2 Pili Isidro 165
3 Jorge López Pérez 150
4 José Antonio Torregrosa Teruel 140
5 David Gil Pelluch 95
6 Paco Martínez Galindo 90
6 Inayat Hussain 90
6 Jesus Jurado Carmona 90
6 José María Silvestre Bernabéu 90
6 Francisco Herrero Cuenca 90
6 Jorge Juan Guijarro Rabasco 90
12 Tomás Méndez Carrasco 85
12 Miguel Antonio Ruiz García 85
12 Borja Runner 85
12 Juanma Aparicio 85
12 Isabel Sellés Crespo 85
12 Noelia Amat Reina 85
18 Cristian aracil sala 75
19 Rosa del Campo Aznar 70
20 Julián Moya Jurado 65
20 Angel Parra 65
20 Kike Segura Lloret 65
20 Roberto Pascual 65
20 José Castelló Asensi 65
20 Ana Mª Barquero Abad 65
20 Martina Schneider 65
26 Francisco Martínez Corbalan 60
26 Enri Rodríguez 60
26 Roberto Ferrandiz Gomis 60
29 Aránzazu García Espinosa 55
29 Francesc Taverner Torrent 55
29 Mari Paz Alcaraz Baeza 55
33 Juan Jesús Morales Fernández 50
33 Miguel Lizón Navarro 50
33 Sergio García Ferrer 50
33 Rafa Olivares (Felete) 50
33 Guillermo Forner 50
33 Juan Punzano Medina 50
39 Pepe Gil 45
39 Mark Knaggs 45
39 José Luis Simón Cámara 45
42 Juan Carlos de Cabo Blasco 40
42 José Antonio Méndez Carrasco 40
42 María Matas Millas 40
42 Juan Bautista Ivorra 40
46 María Mompó Guerra 35
46 Pablo Benabent Raggio 35
46 Rocio López Jurado 35
46 Pablo Aracil Climent 35
46 José Ginès Alberola Baño 35
51 César Bañuls García 30
51 Ramon García Ferrer 30
53 Gosa 25
53 Carlos Vivas 25
55 José Antonio Mejias García 20
55 Conchi Navarro Cañizares 20
55 Claudia Fuentes Navarro 20
58 Eva González Egido 15
58 Cristina Carretero Amorós 15
60 Pepe Espinosa Mora 10
60 José Juan García Martínez 10
62 Antonio Llopis 5
62 Borja Tomás Amoros 5
62 Virginia Mur Luján 5

En la jornada 6 que será el fin de semana del 17 y 18 de abril, vamos a puntuar el ayudar a un compañero a mejorar marca, y ambos el/la que ayuda y el/la que mejora tendrán el bonus de 5 puntos… eso sí, hay que mandar foto de salida o llegada juntos, para el collage.

Un abrazo y lo mejor ….. a seguir “trotando y soñando”

Pili, Juanma, David & Jesús

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¡! Old Runners never die ¡!

El último templario

Desolados por la historia que acababa de contarnos aquel pobre lisiado y habiendo comprendido ya por qué la tristeza se cernía sobre Chonina, la taberna y el entorno, reemprendimos la subida hacia Foncebadón, rodeados de matorrales, cardos y abrojos que, a pesar del cuidado, nos arañaban las pantorrillas. Dejábamos Rabanal, a 1.150 metros de altitud y subíamos a Foncebadón a 1.430. Muchas preguntas perforaban nuestra mente pero no quisimos perturbar con ellas el triste “modus vivendi” de Chonina. ¿Qué habría sido de la joven y hermosa viuda? ¿Había algún hijo fruto de aquella breve y truncada relación? ¿Qué habría sido del, en el mejor de los casos, homicida y, en el peor, asesino? Ni siquiera nos atrevimos a planteárselas a nuestro amable o interesado y apestoso informante. Porque he de decir que con nosotros se tomó más de tres cuartas de vino. Sin probar una sola aceituna. Lo tenía difícil el pobre porque los dientes brillaban por su ausencia. Rumiando todo esto en silencio y en fila india, la estrecha senda escoltada por jaras, enebros, brezos y retamas nos impedían caminar a la par, observamos que Alberto, el montañés precisamente, se retrasaba. En una de las ocasiones apoyado al tronco de una carrasca, con movimientos convulsos y amagos de vómitos. No sin esfuerzo, sobre todo de nuestro amigo, llegamos a Foncebadón, sede ¿quién lo diría? de un Concilio en el siglo X. Años después el obispo Gaucelmo construyó allí un albergue y un hospital de peregrinos, pero de todo aquello apenas quedaban unas piedras devoradas por la maleza. No sólo no quedaba rastro de aquellas épocas lejanas, tampoco de las recientes. Una ancha calle central flanqueada por casas en ruinas, apenas alguna pared tapada por la parietaria, unas tejas tambaleantes apoyadas sobre maderas carcomidas, y eso sí, aún se conservan algunos muros de la iglesia, llena de excrementos de ganado y la vencida torre con su campana, defendida con uñas y dientes por los dos únicos vecinos del lugar. Años atrás el obispo de la diócesis había ordenado su traslado pero una hermosa y salvaje o temible mujer de 60 años y su hijo de 30, “alobado”, según decían los de los alrededores, se opusieron hasta el punto de que la propia guardia civil, encargada de la protección de los obreros ocupados del traslado, se retiró ante las amenazas de aquel joven que les apuntaba con una escopeta y eran incapaces de localizarlo. Aparecía y desaparecía como un fantasma. Él apenas articulaba algún sonido. Había vivido siempre en la soledad de la sierra con los animales del bosque. Era su madre la que interpelaba, con argumentos bastante razonables, a quienes iban a quitarles su único instrumento de socorro, en caso de grave necesidad, porque su sonido llegaba hasta Foncebadón y Manjarín. Y también podía alertar a los caminantes. Un pueblo, en suma, fantasmagórico. Quien pase ahora por aquellas tierras podría pensar que invento la historia y exagero el deterioro del lugar. ¡Ah, si hubiera caminado por aquellas calles rodeadas de ruinas hace solo 30 años! Pasados aquellos parajes y la Cruz de Ferro, hubimos de buscar ayuda para nuestro amigo, tal era su descomposición, desarreglo y malestar general. Lo confiamos a unos desconocidos en un desvencijado albergue a la orilla del camino por Manjarín. Allí nos recibió, recuerda Alberto el manchego, un personaje mugriento que decía ser el último templario. Se llamaba Tomás y estaba escoltado por una joven templaria con la daga en la cintura. Le suministraron un brebaje de hierbas silvestres. Mientras él descansaba en un camastro nosotros nos recostamos bajo un deslumbrante castaño en flor hasta que nos aseguramos de que un taxi lo llevaría al caserío más próximo, El Acebo, donde continuó su lenta recuperación.

San Juan, 3 de abril de 2021.
José Luis Simón Cámara.