La Grande treversée del sur de Francia (2-Octubre-2020)

120 km / D+ 5.640 m / D- 6.290 m

Corredores: Josemi y Gonzalo junto la asistencia de Rosa.

Mi nombre es Gonzalo y me dispondré a narrar brevemente nuestro paso junto José Miguel por una de las carreras referentes en larga distancia en Francia. Después de un año complicado en todos los aspectos de la vida a causa de un bicho que todos sabemos, y con los grandes retos deportivos del año anulados, como la Maratón de Confrides, La ultra trail de Andorra, la PTL de la ultra trail de Mont blanc (que tendríamos que haber disputado en Agosto junto Sergio, Josemi y yo mismo), y así otros tantos eventos deportivos anulados. Por tanto decidimos ir a correr el 2 de octubre este gran desafío.La carrera consiste en recorrer desde la localidad de Vernet en el corazón del Pirineo oriental, y finalizar en Argelers en plena costa mediterránea.

Es Jueves 1 de octubre, y Josemi junto con Rosa parten de Alicante rumbo Andorra donde nos encontraremos, para al día siguiente dirigirnos hacia el pueblo de partida de la prueba. Las previsiones anuncian una meteo un tanto fría y mala para el fin de semana. Después de unas cuantas horas de coche, los alicantinos llegan a Andorra y vamos a cenar una pizza y así acabar de ver la estrategia de cara la carrera.

El viernes, día de la carrera, amanece con mucha lluvia y la temperatura bajando. Quedan pocas horas para la salida y la meteo no da tregua. Conducimos poca más de una hora hacia Vernet-les-bain de donde arrancaremos. Al llegar al pueblo, el panorama es abrumador. Lluvia, frío y la nieve que se ve caer en las cimas de la montaña. Será una noche divertida.

17h pm Km 0. Arrancamos. Salimos con una fina capa de lluvia cayendo sobre nosotros, pero podría ser peor. Nos encaminamos desde el primer kilómetro ya hacia las laderas de la cima del Canigó. En el primer avituallamiento empieza a llover con más fuerza, y nos resguardamos un buen grupo, bajo una carpa mientras unos paisanos cocinan a la brasa unas butifarras. Seguimos ganando metros de desnivel y nos empieza a nevar. Cae la noche y el frío se hace latente. Llegamos al refugio de cortalets a más de 2100 metros. Parece un campo de batalla, unos cuantos corredores tienen principios de hipotermia, pero por suerte hay un fuego donde calentarnos. Nuestro tandem sigue bien, y después de unos 10 minutos y secarse un poco la humedad, partimos. Desde este punto casi 30 km de bajaba, con un primer tramo de nieve muy compacta y placas de hielo con ganas de hacernos apretar el … mental…

Arles-sur-Tech 1a Base de vida.
Es casi media noche, y después de una bajada muy embarrada y resbalosa llegamos al km 38, la primera base de vida. A partir de aquí tendremos un terreno rompe piernas, para ir encauzándonos hacía la que, para mí, es la ascensión más dura de la carrera. Una cima de apenas 1450 metros, el Roc de la Frausa en catalán, o Roc de France para los franceses, y que delimita la frontera entre ambos países. En medio de la noche vamos ascendiendo y en la cima del mismo empieza a amanecer sobre el mar Mediterráneo mientras seguimos en las montañas pirenaicas. Según nos acercamos a la costa la temperatura es más agradable, y a media mañana alcanzamos la segunda base de vida. El Pertús.

Segunda base de vida, km 80. Llegamos en buen estado de ánimo y físico , aunque yo con una pequeña molestia en el tobillo derecho. En la base de vida hay un poco de ajetreo, y tras intentarme hacer ver por un fisio, de poca ayuda me sirve y seguimos, ahora ya con la meta en cabeza. Menos de una maratón para alcanzar el punto final de esta aventura. El dolor del tobillo se hace más agudo, pero seguimos, sin prisa pero sin pausa. Llegamos al Col de l’ouillat, comemos algo y continuamos para atacarle a una de las bajadas más míticas y técnicas de la carrera, la que nos conduce al pueblo de “La Vall”. En este punto yo cojeo mucho, y Josemi en las bajadas, ante mi cojera, con mucha paciencia me acompaña. Sufrimos por Rosa que nos espera en meta, ya que vamos con retraso sobre la previsión. Como puedo, y después de algún ibuprofeno (ya sabemos que no es aconsejable el uso de estos medicamentos en carrera, y no los recomendamos) le intento seguir el ritmo a mi compañero. Y así, avanzando a un ritmo inferior al estimado, vamos comiéndonos kilómetros, y nos plantamos en la última bajada. Estamos en el punto kilométrico 110. Este, a mi gusto, es el mejor momento de cualquier carrera de larga distancia. Es el momento exacto donde tienes claro al 99.9% que alcanzarás la meta, aunque se pueda llegar a hacer agónico el final. Esta última bajada, la hacemos trotando, yo sufriendo por los pinchazos en el tobillo, pero aquí es cuando el tener un buen camarada cobra vital importancia. Y así fue como el de Confrides animando a un pobre gallego lesionado, fuimos avanzando hasta llegar al puerto marítimo. Al llegar al puerto ya cantábamos victoria, pero como siempre suele pasar, obedeciendo a caprichos del organizador, empezamos a dar vuelta sin sentido. Tres kilómetros de paseo marítimo (que podían haber sido 500 metros si hubiésemos tirado recto), y al fin vemos el arco de llegada, y con él, el fin del suplicio para nuestro cuerpo. Como no, Rosa nos espera con unas cervezas bien frescas, y tras garrapiñarle algunas camisetas a la organización, nos vamos sin cenar para el hotel. El desayuno sí que no lo perdonamos, y nos ponemos hasta las cejas de croissants. Así sin más valoramos muy positivamente esta carrera, tanto por el recorrido y los avituallamientos, que son excelentes. No tanta buena nota a lo que sería el ambiente en general de los pueblos, un poco ‘’muertos’’, pero cabe recordar que estamos en plena pandemia…. Sin más un gran abrazo desde Andorra, y espero veros en la preciosa Maratón de Confrides!
Salud.

Gonzalo Fernández García.

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Gonzalo SE 28:26:38 161 31
Josemi M3 28:26:38 161 11

Canfranc-Canfranc (12-septiembre-2020)

Después de un verano muy complicado y anímicamente KO decidí hacer la ultra de Canfranc, sin ningunas ganas pero teniendo claro que si no la hacía me iba a arrepentir, hasta el martes anterior no lo tuve claro, pero una fuerza que me vino de arriba me hizo decidir a hacerla, son 100km y 9000md+, carrera muy técnica y expuesta, donde tienes pocas posibilidades de correr.

Me consiguieron la inscripción de extranjis, una buena amiga que conocía la organización, Débora.

También corrían los del grupo de montaña de Calpe, y curro de Pedreguer, cosa que me dio algo de tranquilidad, pero sobre todo, lo que me hizo estar tranquilo fue que me acompañó Rosa, en todo momento pendiente de mí en los avituallamientos, gracias a ella la pude terminar.

Quedamos todos juntos para hacernos cervezas y cenar.

En la salida, por el tema del COVID, nada de gente animando, todos con mascarilla, toma de temperatura y salidas escalonadas de tres personas cada 30 segundos, una mierda.

Empezamos haciendo un km vertical, Paso de los Sarrios, y luego una bajada y dos km verticales juntos, Pico Collarada, aquí ya se quedaron una parte de los participantes, fuimos haciendo y deshaciendo picos hasta llegar a la base de vida, donde repongo fuerzas y me cambio de zapas, aquí conozco a un compañero de Barcelona con el cual terminaré la prueba, seguimos subiendo y bajando picos con bajadas muy técnicas y expuestas, los km no pasaban ni a tiros, hasta llegar a la segunda base de vida, Formigal, debido al COVID no había ni aseos, con un sol de justicia y ni una triste sombrilla por parte de la organización, seguimos subiendo por la ladera de un río interminable hasta llegar a un lago muy bonito, con 90km en las piernas y 8000md+ la cosa estaba muy justa, por fin llegamos a la última subida, solo nos quedaban 7 km a meta, una bajada en z, 120 zetas donde te acababan de machacar, ahí ya vas justo de todo, en la meta Rosa, como no, dándome un abrazo muy emotivo.

33 horas de pura montaña

Tengo que dar las gracias a Rosa, sin ella no la hubiera terminado

También dar las gracias a todos mis amigos que estuvieron pendientes de mí dándome ánimos, no tengo palabras de agradecimiento.

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Josemi VET B-M 33:38:56 53 8

Travesía Calpe-Confrides (5-Agosto-2020)

Me gustaría compartir con vosotros esta formidable ruta que discurre por las bonitas sierras de Oltà, Bernia, Aixortà y la Serrella. La distancia total del recorrido es de 56 kms aproximadamente, con un desnivel positivo 3.600 m.

El precursor de esta travesía es nuestro amigo Josemi. El año pasado tuve la oportunidad de poder realizarla junto a él, con la compañía de Borja y Chicho, quedándonos maravillados del recorrido, así como de la dureza y tecnicidad de algunos de sus tramos, por lo que este segundo año y viendo que va camino de convertirse en una clásica del grupo ya tocaba plasmarla en una crónica.

De nuevo Josemi, Borja y un servidor nos animábamos a volver a realizarla, pero dadas las fechas en las que nos encontramos, en esta ocasión decidimos iniciar la ruta a las 18:30 de la tarde y así evitar el calor sofocante del día.

Comenzamos el itinerario en Calpe, al pie de la estación del TRAM, situada en las faldas de la sierra de Oltà. De hecho, nuestra intención era coger el tren desde Alicante, pero a última hora el bueno de Cristian se ofrece a llevarnos en su coche y de paso darnos el pistoletazo de salida. Tras las fotos de rigor, tomamos rumbo por una pista que nos conduce hacia el Pas de la Canal, continuando a la izquierda por un sendero estrecho y empinado que da acceso a lo alto de la sierra. La cima no tiene vértice como tal, pero en su lugar hay un poste con un buzón. En realidad, la parte alta de la sierra es una extensa meseta de roca lapiaz. A nuestras espaldas queda una bonita vista del Peñón de Ifach y delante aparece la magnífica crestería de la sierra de Bernia, hacia donde nos dirigimos. La temperatura es perfecta y tenemos la gran suerte de que el cielo está algo nublado, lo que lo hace ideal para el trote que llevamos. Cogemos un sendero de bajada muy entretenido, dando pequeños saltos entre esta roca tan característica y llamativa, pero con cuidado por conservar los huesos sanos. Llegamos al Barranc del Estret, tras pasar por debajo de la AP-7, para comenzar una dura subida por una senda rota y apenas marcada por algún solitario hito y donde hay cantidad de palmitos que crecen de forma espontánea de entre las rocas. Conforme vamos ascendiendo nos vamos quedando impresionados con las vistas, ya que una cascada de nubes se cierne sobre las crestas de la sierra de Bernia. Tras una parada obligada para inmortalizar el momento nos dirigimos hacia la Font de Bernia, primero de los dos puntos de la travesía en donde repostar agua y comer algo de fruta antes de comenzar la ascensión al Bernia. Salimos de la fuente sobre las 21:15 h y cogemos una pequeña senda ascendente que no conocemos, pero que intuimos nos situará en la pedrera que sube al collado del Portixol por un punto medio de la sierra que te permite llegar al cordal que recorre la cima. Esta vez evitamos desviarnos por el famoso Forat del Bernia. Vamos bien, sacamos los frontales ya que la senda está desdibujada y la noche va cayendo. Comenzamos este tramo que es uno de los más complicados hasta llegar al collado, con trepadas, pasos con cuerda y donde hay que prestar atención. Una vez llegamos al collado cogemos la subida por la chimenea del Portixol, una pared vertical que la mayor parte del grupo Ñ conoce bien, paso obligado en la Perimetral de Benissa. Al llegar arriba contemplamos maravillados los colores crepusculares del cielo y justo detrás de nosotros emerge una luna rojiza saliendo del mar, todo un espectáculo para nuestros ojos. Borja nos da algunas clases de astronomía sobre constelaciones y estrellas. Estos son los momentos en los que a uno le invade una sensación de paz interior y bienestar difícil de describir, pero que os puedo asegurar ayudan a descargar la mochila de preocupaciones. Tras un sube y baja por la cresta llegamos a la ansiada cumbre del Bernia. Desde allí comenzamos un rápido descenso atravesando las ruinas del Fuerte del Bernia en dirección al Pas dels Bandolers, un angosto paso que recorre el profundo Barranc del Curt. Os recomiendo conocer este bonito enclave situado entre la sierra de Ferrer y la sierra de Bernia. Nos adentramos a él bajando por una torrentera pedregosa y muy escarpada, guiados en todo momento por Josemi, que conoce bien el acceso y es una garantía para no perderse. En pleno barranco no corre un pelo de aire y la humedad y el calor se hacen notar. Disfrutamos como niños bajando por el Pas dels Bandolers, con algún que otro culazo incluido. Llegamos a la zona del rio que está seco, pero la vegetación está exuberante y hay tal cantidad de matorrales que la propia pista está casi intransitable, consecuencia de los tres meses que hemos estado confinados y que además de no recibir visitas, también ha llovido mucho. Dejamos el cauce del rio y enseguida cogemos un tramo de carretera que nos conduce a Bolulla, segundo punto de agua y en donde teníamos pensado cenar. Echamos de menos unas cervezas para acompañar los bocatas, pero ya sabíamos que el único bar del pueblo estaba cerrado. Es la 01:30 de la noche y llevamos recorridos unos 30 kms en 7 horas. Esta primera parte de la ruta es realmente exigente, así que devoramos los bocatas con ganas y descansamos unos minutos antes de emprender la marcha. No podemos relajarnos ni bajar el ritmo ya que nuestro transporte para Alicante sale a las 8 de la mañana desde Confrides, gracias a un amigo de Josemi que nos lleva.

Así que, como si de una prueba de ultra-trail se tratara salimos decididos de Bolulla en dirección a la sierra de la Aixortà. Al abandonar el pueblo un pequeño despiste nos saca de la ruta y hace que tengamos que desviarnos monte a través hasta encontrar de nuevo el camino. Se trata del sendero de pequeño recorrido (PR-CV 150), que nos lleva hacia el Barranc Negre. A partir de este tramo comienza un verdadero suplicio para nuestras piernas ya que la senda está muy cerrada e invadida de aliagas y zarzas. Con las patas al rojo vivo, cogemos una pista que pasa por el aérea recreativa “Font dels Teixos”. Vamos muy justos de tiempo así que decidimos desestimar hacer la ascensión a la de Penya Alta de la Aixortà y continuamos en dirección hacia el Barranc de la Canal. Durante la subida por la canal recordamos el fabuloso baño que nos dimos el pasado año en esta zona, al formarse un arroyo de agua debido a las abundantes lluvias de la primavera. Subimos toda la canal a un ritmo increíble y una vez llegamos al collado cogemos la senda ascendente que nos conduce al vértice geodésico de la Mallada de Llop. Comienza a amanecer y el tiempo apremia así que guardamos frontales y Josemi propone no continuar por el cordal de la sierra y coger un atajo que va por un sendero por la parte de la solana del Morro Regall. Como suele pasar en estos casos y como colofón, el atajo se convierte un periplo, teniendo que escorar por pedreras y canchales donde se nos clavan los pies, hasta que Josemi consigue sacarnos del atolladero. Son casi las 7 de la mañana y nos toca poner la directa hacia Confrides, así que toca darle a la zapatilla si no queremos perder nuestro transporte y como si de un sprint trail se tratara llegamos a casa de Josemi tras 13 horas de aventura. Allí nos estaba esperando Lola, la madre de Josemi, ya con la mesa puesta y tan hospitalaria con siempre. Está despierta desde bien temprano para ofrecernos un suculento desayuno, pero apenas disponemos 20 minutos para una ducha exprés y nos tenemos que conformar con unas rápidas cervezas, ya que el coche nos espera en la puerta para regresar a Alicante.

Ya tenemos preparada la 3ª edición para la primavera del próximo año, así que os animo a participar. Esta vez será en sentido contrario, es decir Confrides-Calpe y con el bonito aliciente de terminar en lo alto del Peñón de Ifach.

X Transilicitana (22-Febrero-2020)

Esta carrera la he bautizado como “LOS ERRORES”. Siempre que escribo una crónica, de las pocas que escribo… me gusta contar un poco mi vida, de cómo llego hasta la carrera, por qué me decido a hacerla, como he planificado la temporada. Y esta, cómo no, no iba a ser menos. La idea era hacer la maratón de Valencia 1 de diciembre, con sus series sus cambios y sus tiradas largas (primer error) y después meter algo más de volumen entendiendo por volumen que soy de asfalto y torpe para la montaña (segundo error).

Debido a la lesión que sufrí el día de la maratón, rotura de ligamento y arrancamiento parcial de hueso del tobillo, por culpa de una de las tantas botellas que había cerradas tiradas en el asfalto. La primera parte, la preparación del maratón bien. Pero la segunda parte, después de casi dos meses sin poder correr nada de nada, pues al final a tomar por saco la velocidad y a tomar por saco el volumen.

A mediados de diciembre dando por perdida ya mi participación en la transilicitana mi mujer, “La jefa de obra”, como a mí me gusta llamarla, se marcó una de “Ah pues si no vas a ir tú, voy yo”. Yo pensé ésta dentro de dos semanas me está diciendo que abandona el barco que ceda el dorsal (tercer error). A medida que el fisio me dejaba ir caminando más, pues más rato la iba acompañando en sus tiradas de fin de semana e iba alimentando a la bestia. Entonces apareció la segunda pata del taburete, mi hermano que hizo la transilicitana el año pasado y éste quería descansar y se marcó otro “ah cuñada pues si me consigues un dorsal te acompaño” ya veis como preparamos las carreras en mi casa, yo que salía a andar un par de veces entre semana y mi hermano que no había hecho nada y estábamos a un mes de la prueba.

Ahora que la hemos conseguido quiero darle las gracias a Jesús Jurado y a Julián Moya que por mediación de ellos conseguimos el segundo dorsal.

Entonces empecé a pensar: Que los dos “genares” estos van a ir a la Transilicitana así casi sin pensarlo y yo, que la tengo apuntada en el calendario desde hace un año, ¿no? ¡Notaba como la envidia me invadía por dentro! Mala gente Jejejejeje… Así que conseguimos otro dorsal más y ya estaban las tres patas del taburete para la transilicitana. Entrenando muy poco, pero con mucha ilusión de hacerla de esta forma tan especial. Pudiendo compartirla con mi mujer y mi hermano.

Metidos en el día de la prueba, fotos de rigor hablé un rato con mi tocayo y compañero de equipo Tomás Méndez que intercambiamos los planes de carrera y ya cada uno a su guerra.

Tras consejos de mi hermano y un amigo de la familia que también venía, el gran Jose el Rubio, que él estaba apuntado por su cuenta, nos dividimos la carrera en tres partes de unos 33km. La primera parte la más bonita, transcurre por la zona del pantano de Elche, font del llop, camino mina y el cauce del río hasta el estadio de fútbol del Elche. Una parte bonita por las vistas y la zona por la que transcurre y durilla por que la subida a la font del llop lo es.

Nuestra estrategia era fácil, hacer lo que dijera “La jefa de obra” que ella quería trotar pues se trotaba, que ella quería andar pues se andaba… siempre y cuando mi tobillo lo fuera resistiendo y hasta que llegaran las “tostadas” que llegaron. En esta zona trotamos gran parte del recorrido. Al llegar al avituallamiento Jose nos comenta que él va a recuperar un poco más que salgamos nosotros y así lo hicimos.

La segunda parte era un recorrido circular saliendo del Estadio de fútbol, pasando por Torrellano, El Altet, arenales del sol corriendo por la playa un par de kilómetros y ya ir buscando otra vez el mismo avituallamiento que se repite en el km 33 y ahora en el 66 más o menos. Esta parte para los asfalteros es casi todo camino y asfalto y la más llana para correr, aunque también viniendo de la otra zona esta parte es la menos bonita de ver. Al llegar al avituallamiento del colegio de El Altet, teníamos ya la primera remesa de amigos animando, estaba mi míster y amigo Santiago Navarro con su mujer y sus hijos que nos fueron viendo por varios puntos y al gran Pacorro o más conocido como Paquito el marchador, representando al club de atletismo El Altet. En este punto vimos a mi hermano bastante tocado, no sé si debido al calor o que veníamos con un corre-anda algo fuerte para él.  Pero vamos, nada que no arreglara una cerveza bien fría y vamos si lo arregló porque él fue una pieza muy importante en la última parte del recorrido. Sin él hubiéramos sufrido mucho más en el último tramo. Nos despedimos de los amigos y continuamos en busca de la playa de arenales. Al salir de arenales había otro avituallamiento por el km 49 y en éste nos estaba esperando ya la familia. ¡Cuñada, hijos y sobrinos! Todos para ir bien arropados, ahí cogimos a Tomas Méndez que me soltó un ¡coño! ¿Tú no ibas a ir andando? fuimos juntos por lo menos 35 km cada uno a lo suyo, pero sin perdernos de vista, y así llegamos al avituallamiento del km 66 donde empezaba la tercera parte.

Esta tercera parte comprende desde el estadio de futbol, subida al pantano, la bajada al castro y ya dirección meta.

Ya en el avituallamiento nos tomamos nuestro tiempo, cambio de zapatillas, pinchar ampollas, hablar con la familia, y recuperar energía que la cosa ya empezaba a ponerse sería. Los ánimos estaban fuertes e íbamos gastando bromas y eso que el recorrido ya iba poniéndose algo durillo. Así llegamos a un avituallamiento pirata en un chalet que tenían la música a toda leche, tambores, gin tónic y un perolón de caldo con pelotas que no había quien lo dejase pasar, pero no quisimos parar demasiado que la familia nos esperaba en el último avituallamiento al que podían llegar sin complicaciones en el km 79. Ahí estaban ellas impacientes por vernos y ver como llegábamos.  Nos informaron un poco de cómo iba nuestro amigo Jose, que estaba pasando algunas dificultades, pero que seguía en la carrera, unos besos y ya quedamos en vernos en la meta. Un poco más adelante estaban mis amigos otra vez para desearnos suerte en lo que quedaba, ahí estaban con sus pancartas y sus frontales dando ánimos e igual nos despedimos de ellos que ya habían animado bastante e iban con niños pequeños. Vaya familia de locos…

De ahí ya la bajada al castro, una bajada técnica que en un par de tramos habían puesto una cuerda para evitar percances porque era terreno difícil, ni camino ni senda ni nada, en una noche cerrada sin luna que ese tramo se hizo incluso más difícil que las subidas. Poco a poco conseguimos pasarlo y ya entrar en la ciudad por la parte de polígono de Carrús que sí que está un poco desangelada entre el polígono y el tanatorio mucha fiesta no había por esa zona. Fueron sólo tres o cuatro kilómetros pero ¡ya lo teníamos hecho! ¡Entramos por el cauce del río buscando la avenida de la estación donde estaba la meta! Ya éramos Finisher después de 16h y mi hermano rebajando su marca en casi una hora y media. Nos fundimos en un abrazo y a celebrarlo con la familia.

No quisiera olvidarme de dar la enhorabuena a la organización por cómo estaba marcado el recorrido, una pasada ir viendo los trozitos de reflectantes puestos en las piedras, hacían un camino de luz imposible de perderse. Cada trozo de cinta puesto en cada rama de árbol, la labor de los voluntarios que estaban perdidos de la mano de dios por esos cerros bien metida la noche, dándote ánimos y con una sonrisa. Por último, los avituallamientos, que manera de poner comida y bebida de todo tipo! Yo creo que terminé pesando más de lo que pesaba antes de la carrera. Dulce, salado, café, pasta, sándwiches… en fin una aventura recomendable cien por cien para hacerla mínimo una vez en la vida. O una vez al año…

¡¡Un saludo!!

Tomás

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Natalia SEN FEM 16:07:44 249 21
Tomás Gª SEN MAS 16:07:49 250 229
Tomás M SEN MAS 16:59:34 289 261

VI Alicante Trail de Aigües (26-Enero-2020)

Ahora que algunos montañeros se están pasando al asfalto (David Gil, Kilian Jornet, etc 😂😂) había que llenar ese hueco y por algo se empieza!! por un Trail, pues un trail…

No es la primera vez que hago un trail o cross, pero sí que era la primera vez que corría este. Conozco el pueblo, pero no sus senderos. Tenía ganas de volver a divertirme corriendo después de unos meses desmotivado, muy desmotivado, así que me aventuré a hacerlo.

Como si fuera mi primera vez, con esos nervios corriendo por el estómago, recogía el dorsal. Volvía a tener esa ilusión que es estar en una línea de salida. La verdad es que para ser finales de enero hace una mañana estupenda, unos 10 grados a primera hora y sin visos de que el tiempo fuera a cambiar a peor.

A las 9:30 dan la salida, comienzan los nervios por saber que nos depara un recorrido nuevo, pero en esos momentos, delante de mí ocurrió algo que no había visto nunca en un trail o carrera de montaña y que me impresionó y a la vez me tranquilizó muchísimo, había una pareja, creo que eran argentinos, ¡¡¡y la chica era ciega!!!

La carrera empieza con el típico atasco que se hace al comenzar las primeras subidas cerca de la salida. Vamos subiendo y pasamos por el Preventorio. Seguimos montaña arriba hasta el kilómetro 5 donde las cuestas parece que han terminado. Empieza para mí la diversión, las bajadas. El recorrido se hace muy divertido, con alguna subida más, pero compensan con las bajadas. Al final los 15 kilómetros se hacen muy cortos y divertidos. Bonita carrera para la gente que, como yo, no somos expertos montañeros, pero nos gusta correr por montaña. Mucha gente conocida… nos rehidratamos y para casa. Buen domingo para recuperar sensaciones. Volveremos el año que viene si el cuerpo lo permite.

Ernesto

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Enri SEN-FEM 1:31:25 81 5
Ernesto VET-MAS 1:51:09 226 82