IV Marató Nocturno Amanece X Chiva (17-Junio-2017)

En la noche del 17 para el 18 de junio se celebró el IV MARATÓNOCTURNO AMANECE X CHIVA 2017 en la que se dieron cita entre una centena de corredores de montaña, dos trotadores y cinco corredores de A To Trapo.

Todos sabemos que las carreras empiezan mucho antes de dar el pistoletazo de salida. En nuestro caso, al ser nocturna y tenernos que desplazar desde Alicante hasta Chiva en Valencia, aunque el viaje de esta carrera viene programándose por Whatsapp con casi una semana de antelación, se estuvo especulando con mucho mensaje y poca concreción hasta que el mismo día Jesús le otorgó los galones de capitán a Sergio y a partir de ese momento se organizó de muy buena manera el viaje de la expedición.

Ya en Chiva nos dispusimos a recoger los dorsales, buscar un restaurante y prepararnos para lo que se nos venía encima; ya tendríamos tiempo de tomar geles y barritas.

Había dos modalidades de carrera para poder disfrutar de la noche y de “sufrir” en ella; una sería el Trail con 28 kilómetros de recorrido que salía a las 23:00 horas y la otra prueba, que es en la que nosotros participamos, tenía 50 kilómetros con un desnivel positivo de 2.500 m. y negativo de 2.600 m. La mayor parte del trayecto transcurre por PR y GR.

En dos autobuses urbanos nos desplazaron a todos los participantes hasta el punto de partida, lejos del pueblo y cerca de la montaña, dando la salida justo a las 22:00 horas. Ya con el frontal encendido desde el kilómetro 0, comenzamos a trepar por un tramo de camino donde cada uno buscábamos nuestras posiciones para afrontar la carrera. La subida era bastante “corrible” por la inclinación y por el firme del terreno de grava y tierra. En mi caso, se me introdujo un guijarro y al fiel estilo del maestro Miyagi, practiqué la técnica de “pulir chinita”, (llevar una piedrecita en la bota durante varios kilómetros puliéndole las aristas) hasta el avituallamiento donde solté el lastre y la molestia que me ocasionaba.

Esta carrera ha sido muy completa ya que disponía de distintos tramos para poner a prueba a los buenos corredores, con zonas muy complejas, como el del kilómetro 30 donde las subidas y bajadas hacían necesitar de una técnica muy depurada debido a la peligrosidad del terreno. Además, los sitios que de día no son tan difíciles, la escasez de luz natural provocaba que fuese toda la carrera un recorrido de incógnitas al no saber qué pasará más allá de donde el frontal ilumina, y donde te podías encontrar con canchales y rocas salientes del suelo, ramas de pino caídas sobre el mismo sendero y donde la vegetación lo estrechaba todavía más; unido todo esto a la alta temperatura nocturna fueron los ingredientes para una carrera dura pero inolvidable, aderezándolo todo ello con la aparición de la luna de Valencia: una media luna “taronja” que parecía un gajo de naranja suspendido en el cielo como referente del Este y del Mar.

Yo hice gran parte de la carrera sólo hasta que detrás de mí apareció Jota, realizando juntos los últimos 15 kms. En la última cuesta parecíamos dos serpas portadores subiendo al Himalaya sin nadie por delante ni nadie por detrás. Con la luz del amanecer llegamos a la cima donde el sendero transcurría por un terreno de monte bajo careciendo de vegetación de arboleda, habiendo sido devastado por el fuego años atrás. Los primeros que terminaron no pudieron disfrutar de las vistas del amanecer que desde la Sierra de Chiva se podían contemplar.

La organización ha sido buena a pesar de no emplear gran despliegue de recursos humanos, puesto que no hizo falta de voluntarios ya que en los cruces colocaron reflectantes y luces identificadoras que señalaban muy bien el recorrido, además se ofreció abundante variedad de líquido y de sólido en los avituallamientos. La escasez de público e indiferencia de la gente con la carrera puede ser debida a que la salida era fuera del pueblo, el recorrido transcurría por la sierra y la llegada de los corredores se iba prolongando durante las diferentes horas de la madrugada.

Aunque, previsiblemente esta carrera la han tomado como un entrenamiento más, para afrontar los duros retos que tienen pendientes este verano (Pirineo, Andorra, Mont Blanc…), destacar y felicitar por ello la gran carrera que han marcado los 5: Sergio subiendo al podium en su categoría, Josemi con un extraordinario 14º puesto en la general, Ángel en un magnifico resultado, quedando dentro del Top 25 y Cristian con su anárquica forma de correr, no  tomando en serio desde el principio esta carrera y no importándole tanto el puesto como sí ponerse a prueba para su próximo y exigente proyecto pendiente. También debo mencionar a José Ramón, amigo de Cristian, que en todo momento ha sido uno más de nosotros demostrando su valía entrando el primero en su categoría.

Felicidades a todos que, aunque desde fuera se puede considerar que no es un logro importante, cuando tú has sido participe también, se aprecia enormemente, reconociendo más el esfuerzo y las condiciones que hay que tener para hacer esta proeza. Es un honor para mí correr con esta gente que siendo corredores populares demuestran ser unos auténticos campeones.

Qué decir de Jota que es un tipo con un enorme tesón, con afán de superación luchando consigo mismo, con una capacidad de sufrimiento que le lleva a seguir compitiendo sin lamentarse, pese a que vaya aquejado de dolores musculares, de heridas y de leves lesiones.

Entramos en meta juntos Jota y yo a las 7:40h y allí nos estaba esperando Ángel con un aspecto de no haberse desgastado en la carrera, suministrándonos intendencia y ejerciendo de reportero gráfico plasmando nuestra llegada. Gracias Ángel. Ya, después de duchamos y de reponer fuerzas, emprendimos viaje de regreso a la “Terreta”.

Los cuatro componentes restantes ya habían partido en el otro coche después de recoger sus trofeos unas horas antes.

Para mí en esta carrera he tenido sensaciones muy bonitas, aunque el exceso de calor me tenía empapado de sudor pude percibir olores a flores silvestres, romero, tomillo, pino… También encontré momentos de silencio y soledad que me permitían meditar a la vez que luchaba por no quedarme atrás; además sentí el apoyo y compañerismo cuando trotaba al lado de Jose. Nunca tuve excesivo sufrimiento en piernas, ni en pecho, ni tampoco en cabeza. Me encontré bien, sin presión, con fuerza, tenía la moral alta. En el día anterior mis propios compañeros de trabajo me habían hecho un bonito y emotivo homenaje, me sentía feliz.

¡Os deseo un buen verano para todos!

Lisardo

Maratón: 50 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Sergio Veter M 6:55:38 12 5
Josemi Veter M 6:58:22 15 6
Ángel Senior M 7:25:56 23 13
Cristian Veter M 7:37:15 25 10
Lisardo Master M 9:41:22 82 11
Jota Master M 9:41:28 83 12

 

Trail: 28 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Verena Veter F 4:09:20 39 2

IV BellúsTrail Mountain (11-Junio-2017)

Al Trail de Bellús le había echado el ojo hacía tiempo para finalizar la temporada. Me apetecía correr por esa zona que conocía de entrenamientos, de la maratón de Camins de Cabres y la Yaincoa Trail pero que curiosamente siempre había hecho de noche. Me termino de decidir en el útimo momento -como últimamente- cuando me enteré que el amigo Alberto se había inscrito. Él se ha decantado por la opción Sprint Trail de 12,6 km pero a mí las pruebas cortas no me terminan de convencer y prefiero hacer el trail de 24,4 km y 1000 m+ aunque sé que me sobran unos kilómetros y me faltan entrenamientos así que me inscribo con esa idea, ir acumulando volumen para más adelante.

Bellús está cerca de Xàtiva, al pie de una serranía de montes bajos, al lado del pantano al que da su nombre y que alimenta el río Albaida para el regadío del valle que queda al norte del Benicadell. Me encuentro a Alberto y saludo a Mercedes de Tavernes y a Jose del equipo Willie. Seremos poco más de cien corredores en el trail los que llenamos la plaza del ayuntamiento y que, tras unas palabras de la alcadesa, tomamos la salida a las 8:00.

Salimos del pueblo hacia el sur dejando a nuestra derecha la famosa “colina de la hamburguesa”, algún día me enteraré de por qué la llaman así. Los tres primeros kilómetros son por asfalto y pista hasta que cogemos el lecho seco de un riachuelo e iniciamos las primera de las cuatro subidas. El sol ya pega de pleno y esto no ha hecho más que empezar. Primer avituallamiento y segunda subida tras la que cresteamos un rato, a mí me suena que aquello debe ser “la bicicleta”, otra famosa colina que se hace en Camins de Cabres. Descendemos, cruzamos por debajo de la carretera y llegamos al segundo avituallamiento. Con la tercera subida hacemos “la hamburgesa” hasta su punto más alto desde donde tenemos una vista nítida del embalse que está hasta arriba de agua.

Kilómetro 15, 3er avituallamiento, cruzamos el río Albaida y ahí aparece a contraluz el Aventaor con su pared lisa de roca muy apreciada por los aficionados a la escalada. Por suerte no lo subiremos en esta ocasión, lo rodeamos por la izquierda por una senda que va paralela a la vía del tren Alcoi-Xàtiva hasta que llegamos hasta el comienzo de la Senda Andaluza. Esta senda es la parte final de la maratón de Camins de Cabres, son tres kilómetros de ascenso que siempre se nos pegan y en esta ocasión no podía ser de otra manera. Kilómetro 19, 4º avituallamiento, más de tres horas de carrera y el sol en el cogote. Me refresco y para arriba. A partir de ahí un cresteo hasta las antenas que se me hace larguísimo porque apenas puedo correr. Desde allí ya se ve Bellús y comienza el último descenso. En un cruce me despisto y tiro por la senda equivocada, me doy cuenta al rato porque no veo marcas pero a ver quien vuelve a subir. Veo por donde van los otros corredores y supongo que iremos a parar al mismo sitio aunque estoy dando un poco de rodeo. Efectivamente, llego al tramo de las vías del tren que tengo recorrer hasta el túnel por donde baja la senda correcta. Bueno, tampoco ha sido tanto el desvío. Atravesamos otra vez el río Albaida y ya enfilamos por carretera hasta el pueblo.

Hago meta en algo más de cuatro horas, mala carrera pero dentro de lo normal para como estoy. Esperemos que estas carreras me permitan ir poniéndome a tono porque me gustaría hacer Camins de Cabres otra vez, a finales de agosto y, ya veremos, quizás Botamarges en octubre.

Avituallamiento de meta bien surtido pero solo tengo ganas de beber. Alberto me acompaña mientras me refresco, le ha salido una buena carrera y ha hecho podium en su categoría. Está en un momento de forma muy bueno.

Sin ganas ni para la ducha ni la piscina, retomo el camino de vuelta un poco desanimado pero pensando en como recuperar las buenas sensaciones que no sé donde se habrán metido.

Trail: 24,4 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Juanma Máster M 4:06:51 75 9

 

Sprint Trail: 12,6 km

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Alberto Máster M 1:31:56 54 3

Ultra Trail Vuelta al Término de Yecla (25-Febrero-2017)

Y llegó mi primera ultra. Como siguiendo un orden lógico de acontecimientos. Así, sin forzar, porque desde que hace aproximadamente dos años aterricé entre este grupo de trotadores, no he parado de hacer cosas que en mi vida hubiera pensado hacer, casi sin darme cuenta. No hace ni un año que corrí mi primera media maratón de montaña en Cuenca, luego vino la primera maratón en Confrides y la segunda en la Sagra y más carreras de mayor o menor tirada o desnivel y ahora me encuentro aquí corriendo una ultra de 59K y 5.078m de desnivel acumulado. Como un adicto a alguna sustancia he pasado de dar unas caladas a un porro a meterme en vena directamente las carreras y puedo decir que me costaría mucho desengancharme de este mundo, pero ¿Quién tiene ganas de hacerlo? Yo no, desde luego.

Vaya por delante antes de entrar en faena, el agradecimiento que quiero darle a mi compañero y amigo Julián Moya. En el transcurso de la carrera me prometí que si llegaba a meta le dedicaría esta crónica, porque si hoy estoy aquí ha sido por él. De su mano llegué a A To Trapo en un momento vital muy necesario. Por tanto es justo que, aunque sea en estas líneas le muestre mi gratitud, sobretodo en este momento en el que está en boxes curándose de una lesión. Al igual que en una carrera avanzamos hacia adelante, centrados sólo en alcanzar un objetivo, llegar a un avituallamiento, culminar una subida y no miramos atrás, no vemos al que viene peor porque ha tenido un problema durante la carrera, así vamos por la vida, avanzando, es algo lógico y normal. Pero de vez en cuando es necesario pararse y preguntar: ¿por dónde irá este o ese otro? Y es justo y necesario que me acuerde de Julián. ¡Va por ti compañero, ánimo, sé que pronto tendré el placer de correr contigo! Bueno, detrás de ti, para ser justos.

Y… al lio:

5 AM: suena el despertador, aunque a decir verdad llevo media hora despierto, los nervios, supongo. Ya con todo preparado me encamino hacia el Aula de la Naturaleza de la Sierra de Salinas, lugar de salida y llegada de la prueba. En el trayecto y de noche me pierdo un poco con el coche pero enseguida encuentro la carretera y llego sobre las 7. Recojo el dorsal con muy buen ambiente y música “cañera” a tope.

Poco a poco me voy quitando el sueño del cuerpo y entrando en calor, porque la mañana es fresca. Las primeras luces van despuntando y se va viendo el valle con una densa niebla a media altura pero despejado en las alturas, señal de que el día promete soleado y con calor.

Ya con todo lo necesario a cuestas me voy acercando a la línea de salida. Me hago la foto en solitario junto al podium, para dejar constancia de que A To Trapo ha estado aquí, pero, qué va!! si nos conoce todo el mundo!!. Un tal David de Crevillente me da recuerdos para el Presi y otro corredor me pregunta si he venido solo. Pues sí le digo y añado: “es que mis compañeros ven una de más de 100k y allí que se apuntan, esto les parece poco”. Risas.

Bueno, llegó el momento, el speaker da comienzo a la cuenta atrás. Pistoletazo de salida y allá voy, con todas las dudas del mundo en la cabeza pero dispuesto a darlo todo, con los ánimos y consejos de Benjamín Vidal, mi entrenador: “Aplica las tres C: Calma al principio, Cabeza durante la carrera, con Cojones al final”.

La carrera discurre por una pista ancha, entre almendros ya en flor, en plan tobogán, con subiditas y bajadas suaves. Pronto me quedo casi el último y miro el crono. Pero si voy a 6 minutos y me quedo el último!! Dios mío, pero donde me he metido!!. Me engancho a unos chicos y una chica, de Cartagena y de San Javier. Durante varios kilómetros vamos juntos, comentando ellos, yo no, las pruebas donde han participado: que si el Iron man de Tenerife, que si la Ultra de Mont Blanc y cuando me llega el turno a mí, les digo que es mi primer ultra. Jajaja, segundos de silencio. En fin, es lo que hay.

Salimos de la sierra de Salinas para cruzar la carretera que lleva desde Pinoso a Yecla, por un falso llano hacia el valle de enfrente con la sierra del Carche al fondo. Llegamos al Km. 11 a la pedanía de Raspay donde está el primer avituallamiento. Estoy ya enchufado, me paro poco tiempo y sigo yo solo, pero al poco engancho al “maestro” Juan de Dios. Conversamos un rato, como no podía ser de otra manera, de las anécdotas vividas con el Presi en no sé qué carera en la que se perdieron juntos. También me dice que son de la misma quinta. Tranquilo Presi que ya le dije que tú solo tienes 60, él tiene 62, pero muy bien llevados porque cuando empieza la primera subida del día en un momento me va dejando atrás. Madre mía!! Que pasada de ritmo que me cogió el hombre!!

En fin, a subir con tranquilidad hasta llegar al segundo avituallamiento, tras una bajada divertida, entre desbroces de monte. Desde aquí varios kilómetros de bajada técnica y en algunos tramos muy técnica, de esas que no me gustan nada. Llega un momento que ya no sé hasta donde se puede bajar más, pero tiene un sentido, coger en el Km. 22 la primera gran suida del día, ascendiendo casi en vertical durante 2´5 k al pico del Carche, una subida por la misma cresta de la montaña, la verdad, fuerte. Aquí empiezo a tener mis primeros problemas estomacales. Me doy cuenta porque no me entra nada en el cuerpo a pesar de encontrarme algo vacío. La subida se me atraganta al final. Pasamos por el refugio y por el pozo de nieve, que la verdad, ni veo de lo justo que voy. Valoro continuar hasta el próximo avituallamiento en el km. 25 y ver como lo llevo. En el avituallamiento me obligo a comer unos dátiles, pero los problemas continúan. Aquí ya hay gente que está abandonando, al final creo que fueron alrededor de 20 personas las que se marcharon a casa antes de hora.

Con la perspectiva de la bajada que viene a continuación, decido continuar hasta el avituallamiento sólido del Km. 42,5. El camino transcurre entre bajadas técnicas pero muy guapas entre barrancos y pistas forestales anchas. Me voy animando y cogiendo fuerzas. Adelanto a algunos corredores, bueno no voy del todo mal. En el km. 35 y tras acabar las bajadas técnicas hay otro avituallamiento. Me informan de que voy bien de tiempo lo que me termina de animar. Más corredores que se han quedado aquí. Continúo, ya he pasado dos de las cuatro subidas de la carrera.

La pista por la que voy empieza a picar poco a poco hacia arriba para convertirse en senda y pasar por el tercer alto del día, la Sierra de las Pansas. Son las 3 de la tarde y hace bastante calor. La subida fuerte, tiene su recompensa al otro lado, ya que la bajada es fantástica, una pista ancha que me lleva entre almendros en flor a ambos lados. Un verdadero espectáculo. A 3 km. de la pedanía de Raspay, de nuevo se pasa por aquí, vuelvo a sentirme mal, hasta el punto de que aun bajando me tengo que para en repetidas ocasiones y en una de ellas a esconderme detrás de unos arbustos con resultado negativo, falsa alarma.

Llego a Raspay bien de tiempo. Avituallamiento sólido. A pesar de no querer saber nada de comida, el maestro Juan de Dios, al que me encuentro allí, me aconseja que coma dulce de membrillo que me arreglará el estómago y que no desfallezca. Bueno, pues si él lo dice, así que me como un plato de macarrones y me atiborro a dulce de membrillo. Entre eso y un antinflamatorio parece que la vida se ve de otra manera. Esto y unos minutos en el excusado me terminan de reponer, jajaja. Estoy ya a 15k de meta y empiezo a ver las cosas de otra forma.

Así que enfilo el último tramo, sé que tengo varios kilómetros más o menos suaves hasta llegar de nuevo a la sierra de Salinas, porque estoy haciendo en este tramo el recorrido inicial pero a la inversa. Voy adelantando a algún corredor. Conversamos lo justo, a estas alturas ya las fuerzas van justas. Nos damos ánimos y continuamos, cada uno a lo suyo, que ya es suficiente.

Estoy ya a unos 9 km. de meta y cuando ya lo daba todo por hecho, se presenta la cuarta dificultad de la prueba: la peña del águila, una subida de nuevo casi vertical con algún tramo en los que me toca trepar con las manos. Y a sólo 7 km. de meta!!. Es que lo ponen complicado. Hay momento en los que escucho al speaker en meta, el viento debe de traerme el sonido, pero la subida continúa. Por fin llego arriba, paso por el punto geodésico y empieza la bajada, primero por una senda, luego por una pista ancha. Último avituallamiento, giro a la derecha y ¿de nuevo subida? Pero es que esto no se acaba? La verdad sea dicha, me vengo un poco abajo. Saco fuerzas de donde no las hay y sigo. A unos 200m. Vuelvo a ver al “Maestro”. Paso por el cartel de 3km. a meta, me vengo arriba, esto está hecho. Me invade una sensación increíble, parece que todo el cansancio se retira por arte de magia. Tanto me he venido arriba que no me doy cuenta que he entrado en una bajada muy técnica, casi en vertical.

2km. para meta, sigo bajando a un ritmo, para mí, fuerte, me acuerdo de los compañeros del grupo Ñ, para ellos esta bajada sería una delicia, para mí, dura. Al final se me suben los gemelos. ¡Maldita sea! ¡Que me quedan 800m.! Relajo un instante y sigo. Salgo al llano, giro a la izquierda y veo ya la meta. Aún queda genta aplaudiendo, animando. Son las 18´40h. Hay corredores en meta, entre ellos Juan de Dios, que me anima: “Vamos Jose, ya estás”. Sonrisa de felicidad y ánimos de todos los que allí están. Entro en meta casi flotando, porque no me lo creo, he conseguido acabar mi primera ultra. Con 20 minutos antes del cierre pero me da lo mismo. Eso es lo de menos, ya vendrán mejores… o no, lo que toca ahora es disfrutar del momento y pesar que hace mes y medio lo veía negro cuando me torcí el tobillo y ahora aquí estoy.

Muchas gracias a todos los que me habéis ayudado en este camino. Gracias por esperarme en las bajadas (y en las subidas, pero esto menos, jeje) cuando salimos a entrenar: Ángel, Gosa, Cristhian, David. Por darme buenos consejos, por hacerme sentir uno más del grupo.

Hoy, como me dijo Ramón en un mensaje, me he consagrado y ahora… hasta el infinito y más allá. Próximo objetivo: Marató i Mitja de Castellón. Hasta pronto!!

Jota

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Jota M50-MAS 10:44:15 102 14

VII Ruta de las Fortalezas – Cartagena (1-Abril-2017)

Otra vez aquí, otra vez liado, me apunté de rebote con mi cuñao y m’a dejao tirao, jajajaja me ha salido un pareado, no, en serio, me apunté y había que correrla, sobre todo después del empuje del jefe Jesús en el Facebook.

Volvía a la ruta de las fortalezas después de 4 años y me volvió a encantar, no es de las carreras que más me motivan, porque es muy corredora, pero le estoy cogiendo el gustillo a correr.

Empezamos a las 8 de la mañana, después del izado de bandera de España y del himno español, lo organizan los militares de Cartagena y, por cierto, muy bien organizada, casi mil militares velaron por nuestra tranquilidad y nuestra seguridad.

Allí estaba yo con Rosa, mi incondicional animadora y la que me motiva en cada carrera, tomamos café y al cajón de salida.

Como he dicho antes, muy corredora y muy bonita, subes a todas las fortalezas de Cartagena desde donde se defendía a la ciudad de Cartagena, 53km para correr y disfrutar de todo, cinco subidas para ver cómo se defendía Cartagena, hasta pasamos por el centro de Cartagena.

Los avituallamientos bien, menos el primero, que estaba en el km 6 y yo creo que tenía que estar en la primera fortaleza.

Al llegar teníamos una carpa, pero estaba ocupada por los familiares y niños, los corredores no tenían sillas.

Al final 5:49 mejor de lo que me esperaba, le estoy pillando el gustillo a correr, jajajaja

Mi agradecimiento a todos los militares.

Ha sido un placer encontrarme con Esther Sánchez y Juan de Dios. En Confrides nos veremos.

La que siempre está al pie del cañón, aunque haya que levantarse a las 4 de la mañana para animar es la incombustible Rosa, es carrera se la dedico a ella.

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Josemi VET A – M 5:49:34 132 69

I Ultra Rato en autosuficiencia – Camí de Cavalls – Menorca (17,18,19-Marzo-2017)

Como ya es tradición desde hace unos años, los “García pa Rato” (así nos llaman algunos por nuestras incontrolables “ansias de más”) solemos aunar esfuerzos para “inventarnos” un reto deportivo con fines solidarios. Y en esa búsqueda de la esencia, a finales del año pasado (como siempre, aprovechando el tirón de los turrones) planteamos recorrer el GR 223, o lo que es lo mismo, el conocido Camí de Cavalls que rodea la isla de Menorca en su totalidad, y lo decidimos hacer “a nuestra bola”.

Además, como postre a la guinda de este pastel de arena (porque arena, ha habido y mucha), hemos tenido la oportunidad de ser acompañados por “los Montoya” quienes afrontaron la vuelta a la isla en BTT (duro no, ¡durísimo!); y como no, por Manolo, el incombustible padre del que hemos sacado las ansias de las que antes hablábamos.

Así fue la carrera:

Etapa 1: Ciutadella – Mahón – 100 km aprox

Con puntualidad alicantina, a las 6:00 Nacho y yo dimos el ficticio pistoletazo de salida desde la puerta del apartamento. Ahí estábamos otra vez, en busca de senderos, en busca del mar, en busca de nosotros mismos. Tuvimos la oportunidad de disfrutar de un bonito amanecer de camino a Cala Morell, donde encaramos la subida y bajada hacia las playas de Fornells atravesando, entre otras, las impresionantes calas Pregonda y Cavalleria.

El sol acechaba y el agua escaseaba, pero los pocos menorquines que nos encontramos por el camino (salvo Ciutadella y Maón, la isla está prácticamente desierta) se apiadaron de nosotros y llenaron nuestros gaznates de agua que sabía a gloria. Paso a paso, metro a metro, conseguimos bajar la temperatura del cuerpo con un fresco bañito cerca de la playa de Arenal d’en Castell, de los mejores momentos del día para recordarnos lo poco que (a veces) se necesita para disfrutar de lo que tenemos.

Montadito de jamón con tomate de mamá (un clásico, ¡siempre agradecidos!) y, no sin sufrir, llegamos al km 90 para enfundarnos el frontal y recorrer los últimos km bajo la tutela de una gran noche. Cervezas varias, anécdotas con “los Montoyas”, quienes también sufrieron lo suyo, cena que sienta bien y al sobre.

Manolo: 20 km – 3 horas
Borja y Nacho: 100 km – 14 horas
Montoyas: 110 km – 14 horas

Etapa 2: Mahón – Cala Galdana – 65 km aprox

No sin esfuerzo, conseguimos salir de la cama y colocarnos las zapas. Sorprendentemente, podemos bajar escaleras “sin mayores complicaciones” y nos atrevemos a empezar la segunda etapa junto a nuestro fiel escudero: Manolo. Volvemos al camino que esta vez recorre parte de interior de la isla. Cruzamos el pueblo de Binibequer Vell (¡una pasada!) y tras 21 km, nuestro padre se queda disfrutando de un bañito en las calas de Binissafuller (siempre ha sido el más inteligente de todos).

Desde aquí, cada vez más poco a poco vamos atravesando pueblos, calas y playas. Pasamos Cala en Porter (nos gustó tanto que nos perdimos durante unos cuantos km…), cruzamos el desértico Son Bou, llegamos a Sant Tomás y, como no, toca bañito en un oasis de cala que encontramos en el camino. Esta no tiene nombre, pero, otra vez, devolvió el sentido a lo que hacemos, pudiendo disfrutar del agua cristalina y de la paz del momento.

Montadito de jamón (¡el último!) y encaramos los preciosos 10 km que separan Sant Tomás de Cala Galdana, ¡impresionantes!

Vuelta al apartamento, más cervezas, más anécdotas a costa de la dureza de hacer esta carrera en BTT (puede parecer que no pero el terreno es más exigente para los ciclistas) y otra vez al sobre, ¡que mañana ya acabamos!

Manolo: 21 km – 3 horas
Borja y Nacho: 65 km – 10 horas
Montoyas: 60 km – 8 horas

Etapa 3: Cala Galdana – Ciutadella – 33 km aprox

De nuevo en pie y si, ¡ésta ya cuesta más! Parecía la más fácil y probablemente se convirtió en la más difícil… Después de 100 millas recorridas nos duele todo el cuerpo, pero sin pensarlo, ¡vamos p’alante! Esta vez, Manolo nos acompaña la etapa entera y volvemos a disfrutar en familia de las aguas cristalinas y la paz que respira la isla.

El terreno se hace bastante insufrible (imposible chocarnos con más piedras) por lo que decidimos relajarnos con un pedazo de baño en mi rincón secreto de la isla y ahora sí, acompañado de una cerveza fría.

Poco a poco, a paso de ultra con la vista clavada en nuestra sombra, nos acercamos al final de la travesía. Y otra vez, no sin sufrir, llegamos a Ciutadella como nos gusta: uno al lado del otro y con una sonrisa de oreja a oreja. Al poco tiempo recibimos noticias del sector bici llegando también al fin de la travesía: ¡¡¡¡Somos finishers!!!!

Manolo, Borja y Nacho: 33 km – 6 horas
Montoyas: 50 km – 7 horas

Ha sido una aventura impresionante y difícilmente repetible. Como otras veces, eternamente agradecido/s de tener tantas oportunidades de disfrutar de todo lo que hacemos, pudiendo “parar el reloj” en algún momento para poner los pies en el suelo, recordar lo que realmente importa y lo poco que (a veces) necesitamos.

Gracias a todos los que habéis aportado en este Rato Reto tan especial, gracias, gracias y gracias.

Como siempre, nos seguimos viendo por los caminos con una sonrisa y las ganas de seguir.

Carpe Diem

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Modalidad Tiempo Km recorridos
Ignacio Carrera a pie 30 h 200 km
Borja Carrera a pie 30 h 200 km
Manolo Carrera a pie 12 h 74 km
Alejandro BTT 29 h 220 km
Fernando BTT 29 h 220 km