I 10 K Internacional Villa de Santa Pola (29-Junio-2013)

La culpa la tiene la Sandía Nigth, que nos reúne a todos y pasa lo que pasa

– … ¿qué?. if, uf, if,uf … ¿qué estás preparando? if, uf, if, uf.

– Pues me he apuntado a la de Santa Pola de la semana que viene … if, uf, if, uf

– Yo me lo estaba pensando, … if, uf, … cuando llegue a casa me apunto …, if, uf

– ¿y tú Joel?… if, uf, if, uf … ¿te vienes a bajar de 40 en Santa Pola? … if, uf …

Se hizo el silencio …

Al final todos apuntados, como no podía ser de otra manera.

Coincidimos pocos pero peleones miembros de este gran grupo de élite atlética que es A TO TRAPO, con lo que a pequeña escala tuvimos más o menos controlada la carrera tanto en la parte de adelante como en la parte divertida.

Comenzamos a las nueve de la noche, con un sol que sólo puede verse por estos lares a horas tan intempestivas, menos mal, que una vez empezada la prueba el astro rey decidió dejar paso a una noche, que si bien fresquita no era, por lo menos mitigaba algo la calina que caía ayer.

Más de dos mil corredores nos dimos cita en la salida, que es en el mismo sitio que la de la Media Maratón de Enero. Como siempre, cajones en la salida bien distribuidos y la organización de diez en mi opinión. Se nota la experiencia. Chema Martínez de anfitrión y mucho, pero que muy mucho nivel de corredores.

Tomás y yo fuimos juntos, con tiempo de sobra para recoger los dorsales y ver la zona de llegada, la mini-feria del corredor, apenas una fotito y saludar a amigos y conocidos del mundillo.

Los tiempos no siempre salen, en nuestro caso el objetivo era bastante exigente, pero lo importante es terminar, no lesionarse y acabar sonriendo con ganas de correr la siguiente.

Esta prueba es ideal para bajar marca de 10.000, porque llana es como ninguna y curvas, las justitas. Las calles con bastante público que aportaba color, que calor ya hacía, a la prueba.

En general, satisfechos y otra más para el saco. Mención especial a mis  hermanas, que participaron las dos controlando la zona divertida de carrera y con las que compartí su último km una vez había pasado por meta, en cuatro días las tengo en el grupo. Enhorabuena debutantes!!!!!! No me olvido de Joel, marcando el niño un tiempazo y felicidades a José Pablo, Rafa y Tomás por su prueba.

Juan Enrique

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Joel SENIOR MASC 0:39:32 266 114
Juan Enrique VET B 0:42:04 466 78
Tomás SENIOR MASC 0:44:22 700 277
Rafa S. VET C 0:52:00 1592 131
José Pablo VET B 0:55:52 2044 346

I Trotada Fogueril (22-Junio-2013)

El día de la Sandía Night, mientras corríamos hacia el mar, comentábamos que estaría bien organizar una trotada por Alicante recorriendo las hogueras. Jaime me comenta que ya hay una organizada para el sábado por la mañana y Pili me dice que ella ya se ha apuntado. ¡Vaya sorpresa!. Es gratuita y sólo hay que inscribirse en la web de 15cumbres. ¡Pues allá que vamos!.

Más de 100 inscritos, muchos más de lo que tenía previsto la organización, nos encontramos en la Plaza de la Muntanyeta a las 9 de la mañana del sábado, exactamente en la Calle Colón, donde está Sanba/Running Team pues Carlos Marquina también está en la organización. Hace un día soleado y luminoso, de verano puro. Veo a Pili y saludamos a Jaime y a Marquina. Llega Hortensia que no falla a ningún sarao de los que se organizan por aquí -cuando pongan el AVE Murcia-Alicante, la ponen a ella de conductora-, y tras unas breves palabras de Jaime que dice que el recorrido «es por donde vaya él, que le sigamos» y nos ponemos en marcha.

2013-06-22 11.05.21

Vamos por la calle del Teatro que la llenamos y enseguida subimos por la Rambla, giramos por Jaime II y al pasar por el parque de bomberos, hay uno emboscado que manguera en ristre, remoja al grupo a base de bien. Se han perdido las buenas costumbres, ¡no ha esperado ni a que lo insultáramos!. Bañá imprevista. Ahora me explico esa llamada por teléfono que hacía Jaime antes de la salida 😀 Seguimos por la calle San Vicente hasta la Plaza de Toros, giramos a la izquierda por Santa Isabel, Hermanos Pascual, Perez Galdós y nos reagrupamos en las escaleras del Jorge Juan para hacernos una foto.

Bajamos por Marvá, Luceros, Estación, Oscar Esplá y llegamos a Benalúa, uno de los barrios con más tradición fogueril. Damos la vuelta a la Replaceta, cruzamos Oscar Esplá de nuevo. Pasamos por Séneca, donde un grupo de arquitectos está intentando crear un espacio de encuentro en el lugar dónde estaban los edificios de al lado de la antigua y ya clausurada Estación de Autobuses. Pili y yo seguimos de charreta mientras cruzamos Canalejas bajo los ficus gigantes y centenarios. En la Explanada se nota ya como pega el sol. Cruzamos al paseo del puerto para ir hacia la zona Volvo. Así podemos contemplar el espantoso conglomerado con el que han decorado la fachada de Alicante al mar: un barco pirata que no pega ni con cola, el casino verbenero, unos juegos de atracciones y por si fuera poco una carpa de la Oktoberfest en pleno Junio. Y te preguntas quien habrá tenido ese gusto y quien habrá dado los permisos para instalar todo este parque temático.

Bueno, a lo nuestro. En la pasarela de la Volvo dan ganas de darte un chapuzón de lo transparente que está el agua y nos hacemos unas fotos chulísimas. Cruzamos por la Plaza del Mar y en el Ayuntamiento nos hacemos una foto a los pies de la Hoguera Oficial. Nos adentramos en el Barrio, y por el puente de Villavieja subimos a la Ereta. Pensaba que de allí ya bajaríamos, pero con Jaime a la cabeza y estando la Cara del Moro mirándonos de reojo, lo normal era subírsele a la chepa. Las vistas desde la atalaya nunca cansan por veces que hayas subido desde pequeño a subirte en los cañones oxidados que apuntan al mar. Foto de grupo y para abajo, parque de La Tuna, Jaime II, -esta vez no hay bomberos acechando-, Rambla, cruzamos Castaños y por la zona peatonal llegamos a la Plaza de la Muntanyeta. Para terminar, unas cervezas en una de las barracas de Soto, cortesía de la organización.

Muchas gracias por el recorrido, ha sido bonito ver las hogueras de esta manera, enhorabuena por la iniciativa. Repetiré sin duda.

Así lo recogió Jaime en su blog y Ramón Roca en el suyo. Y éstas son unas fotos de 15cumbres y un vídeo de Juan Quiles.

Sandía Night 2013 (19-Junio-2013)

Como todos los años despedimos la temporada en Villa Rosa,  acogidos por la familia de Juan Carlos. Este año habíamos más lesionados que otros años, pero ese es el riesgo de esta afición.

Claudia os escribe una minicrónica de la Sandía Night. Yo deciros que aunque trote poco, me gusta ver que cada día más gente comparte el espíritu de A to trapo.

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Mi madre me dijo que teníamos que ir con sus amigos los corredores a la Sandía Night y yo pensé “vaya rollo”, tenía que ayudarla a vender camisetas, “eso me gustaba un poco más”. Llegamos a Villa Rosa y todavía no había llegado casi nadie, así que pudimos prepararnos, enseguida empezaron a llegar todos los corredores, Jesús (el jefe) lo tenía todo controlado y nos iba diciendo lo que teníamos que hacer, mi madre dice que no se le escapa nada y es verdad.

Comieron Sandía y saludaron al sol, después dimos la salida Carla, Xavi y yo, tiraron dos petardos y soltamos la cinta, todos se fueron corriendo hacia el mar para ver salir la luna del primer día de verano. Allí se quedaron los que no podían correr,  preparando la cena y hablando de lo que cada uno tenía estropeado, ¡vaya cosas que les pasan!, unos el pie, otros las rodillas, otros la espalda, de todo, eso sí todos contentos de pensar que cuando estén bien podrán correr otra ver.

Empezaron a llegar los corredores y todos a comer tomates, pepinos, cebolla, coca amb tonyna, y sobre todo el “all i oli” de Vicente. ¡Qué bien se lo montan estos de A to trapo.

Gracias a todos y sobre todo a Juan Carlos y su familia.

Conchi y Claudia.

Y Jaime vio así  la Sandía Night, con vídeo incluido

Historias de un pueblo fronterizo 2

Amistades rotas.

El lunes del juicio ya ha pasado. Miguel y Germán han comparecido por separado ante el juez. Sus declaraciones no son coincidentes. Hay careo.

Miguel dice que Germán lo amenazó de muerte en la puerta de su casa, exactamente junto a la persiana metálica del almacén donde guarda cacharros y herramientas.

Germán lo niega y afirma que es Miguel quien lo ha amenazado.

– Sal a la calle, que tengo que hablar contigo.

Quizá quería evitar que su madre o su tío escucharan la amenaza. Miguel se negó a salir y le dijo que desembuchara lo que tenía que decirle.

– Esto no va a acabar así. Te vas a enterar. Te voy a matar.

Germán lo niega rotundamente y afirma que es Miguel quien lo ha amenazado. Entonces aparecen los testigos. Germán no sabía que detrás de la persiana, medio bajada, y sentados en cajas de plástico de las que se usan para transportar limones o naranjas, junto a la pared, había dos amigos de visita. Enterados de dónde habían llegado los hechos, se ofrecieron a declarar lo escuchado el día en que Germán lo había amenazado en su presencia. Requeridos por el juez, los hizo pasar el ujier y Germán, de natural altivo e insolente, se quedó abatido cuando escuchó su testimonio, porque además eran conocidos suyos y, como Miguel, habían sido amigos.

No deja de ser sorprendente la personalidad de Germán y de Miguel, mostrada en estos hechos que ahora analizamos y otros similares aunque no llegaron a estos extremos. Es cierto que entre gentes de toda edad podemos observar reacciones inesperadas, poco racionales, no sabemos sujetas a qué motivaciones, en cualquier caso fuera de lugar entre humanos que conviven respetando sus diferentes gustos, intereses y costumbres. Porque ¿cómo se explica que por el malhumor causado por el cansancio y la falta de sueño, Miguel hubiera pegado una patada a la papelera en el despacho del jefe que no dudó en despedirlo? ¿Qué movimientos neurológicos se interpusieron entre Germán y Miguel para que brotaran en aquel esas relaciones de amor-odio tan descontroladas? No es raro ver a cuatro amigos jugando al dominó en la mesa de un bar y a uno de ellos, por fútiles diferencias en el juego, levantarse maldiciendo de la mesa y largarse prometiendo no volver a jugar más con ellos, para repetir la misma historia al día siguiente.

El testimonio de los testigos fue suficiente para que las acusaciones de Germán fueran anuladas por el juez. El problema judicial ha zanjado la disputa. La vieja amistad se ha perdido para siempre.

José Luis Simón Cámara.
San Juan, 2 de junio de 2013

¡Faltaría más!

Parecía que ese día iba a ser como cualquier otro en el último año y medio. Al igual que cualquier otro se había levantado y después de asearse, mientras desayunaba, le echó un vistazo a la prensa digital en su tableta electrónica.

Como cada día, antes de salir de casa, se acercó a la ventana para ver qué día hacía y decidir si debía abrigarse o coger el paraguas. Se encontró con un cielo grisáceo, propio de esta época en Madrid, que no parecía amenazar lluvia. Bajó la mirada hacia la calle por adivinar la temperatura en virtud de lo abrigados que vistieran los viandantes. Algo llamó su atención. Grupos de personas, de distintas edades y aspecto, se iban agrupando en las proximidades de su vivienda sin apariencia de dirigirse a ninguna parte. Algunas portaban carteles que no alcanzó a poder leer desde su piso en la cuarta planta.

No le pilló de sorpresa. Hacía un tiempo que lo esperaba y lo temía pero estaba preparado. Abrió el baúl y sacó las prendas que se iba a poner. Falda ancha y larga, jersey oscuro de felpa, mantilla de lana sobre los hombros y pañuelo en la cabeza. Por encima un delantal estampado con bolsillos. En cada brazo una cesta de mimbre con manzanas ocultando en su fondo la tableta y un portafolios.

Así, disfrazado de vendedora de manzanas, sale del portal de su casa. Consigue pasar desapercibido entre la multitud que ocupa silenciosa la acera en espera paciente. Ahora sí puede leer sus carteles. Predominan los del «Sí se puede» y otros de «STOP Desahucios».

Cuando deja atrás la muchedumbre aprieta el paso, no se le vaya a hacer tarde, reafirmando su voluntad de no dejarse violentar el voto, ¡faltaría más!.

Ya ha previsto que se quitará el disfraz en los aseos de una cafetería, en la misma carrera de San Jerónimo, antes de llegar al trabajo.

La sesión es a las doce; no sabe qué asuntos se someten hoy a aprobación. No importa, el jefe de grupo, con el gesto convenido, indicará el botón que hay que pulsar.

Rafael Olivares