XVI Mitja Marató Serra D’Oltà (13 de diciembre de 2020)

La primera vez que corremos en la Sierra de Oltá, con la ilusión de poder correr los 21km con 1000 metros de desnivel, pero la situación actual de la COVID19 y las últimas medidas de la Generalitat obligó a que el número máximo de corredores fueran 150 y no los 300 que estábamos inscritos…felicito al Grupo de Montaña de Calpe por la decisión de dividirnos en dos grupos para que todos pudiéramos correr y que cada grupo salieran en tres turnos de 5 minutos de diferencia.

En el primer turno participamos cuatro corredores de A To Trapo (@roberpascual, @anaverbeke, Juan Miguel Rico y Eduardo quiles) dejando al presidente Jesús “solo” ante un elenco enorme de traileros.

Tras casi dos kilómetros de pista con poco desnivel empezamos con la subida sobre un camino que en ciertos tramos nos permitía correr y otros con tranquilidad ir subiendo. Vamos siendo adelantados por los corredores que salieron minutos después que nosotros, lo que hace “picarte” un poco, pero hay gente de mucho nivel y como era la primera vez que la corríamos no quisimos vaciarnos. La subida a la cima de Oltá te obliga a ayudarte de las manos en ciertos tramos y nada más llegar vuelta a la bandera y para abajo, por la cara contraria a la subida y con vistas al Puig Campana empezamos un largo descenso de más de 7 kilómetros intercambiando pista forestal y sendas hasta llegar al avituallamiento a tres metros de meta volviendo a terminar por la pista por donde empezamos.

La salida a las 8 acompañaba una temperatura fresca pero rápidamente entrabamos en calor y no era necesario ningún tipo de ropa de abrigo. El pobre Jesús, al que nos encontramos esperándonos en la llegada, iba abrigado con camiseta interior y le recomendamos que se la quitara (espero que haya sido bueno el consejo).

Una carrera para disfrutar en estos días en buena temperatura y en muy buena compañía.

Ana & Roberto

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Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
ANA BARQUERO SEN-F 2:15:25 185 14
ROBERTO PASCUAL VETERANO 2:15:25 186 80
JUANMI RICO VETERANO 2:18:26 192 81
EDU QUILES SEN-F 2:18:26 193 82
JESUS JURADO SEN-F 2:23:15 204 31

La Grande treversée del sur de Francia (2-Octubre-2020)

120 km / D+ 5.640 m / D- 6.290 m

Corredores: Josemi y Gonzalo junto la asistencia de Rosa.

Mi nombre es Gonzalo y me dispondré a narrar brevemente nuestro paso junto José Miguel por una de las carreras referentes en larga distancia en Francia. Después de un año complicado en todos los aspectos de la vida a causa de un bicho que todos sabemos, y con los grandes retos deportivos del año anulados, como la Maratón de Confrides, La ultra trail de Andorra, la PTL de la ultra trail de Mont blanc (que tendríamos que haber disputado en Agosto junto Sergio, Josemi y yo mismo), y así otros tantos eventos deportivos anulados. Por tanto decidimos ir a correr el 2 de octubre este gran desafío.La carrera consiste en recorrer desde la localidad de Vernet en el corazón del Pirineo oriental, y finalizar en Argelers en plena costa mediterránea.

Es Jueves 1 de octubre, y Josemi junto con Rosa parten de Alicante rumbo Andorra donde nos encontraremos, para al día siguiente dirigirnos hacia el pueblo de partida de la prueba. Las previsiones anuncian una meteo un tanto fría y mala para el fin de semana. Después de unas cuantas horas de coche, los alicantinos llegan a Andorra y vamos a cenar una pizza y así acabar de ver la estrategia de cara la carrera.

El viernes, día de la carrera, amanece con mucha lluvia y la temperatura bajando. Quedan pocas horas para la salida y la meteo no da tregua. Conducimos poca más de una hora hacia Vernet-les-bain de donde arrancaremos. Al llegar al pueblo, el panorama es abrumador. Lluvia, frío y la nieve que se ve caer en las cimas de la montaña. Será una noche divertida.

17h pm Km 0. Arrancamos. Salimos con una fina capa de lluvia cayendo sobre nosotros, pero podría ser peor. Nos encaminamos desde el primer kilómetro ya hacia las laderas de la cima del Canigó. En el primer avituallamiento empieza a llover con más fuerza, y nos resguardamos un buen grupo, bajo una carpa mientras unos paisanos cocinan a la brasa unas butifarras. Seguimos ganando metros de desnivel y nos empieza a nevar. Cae la noche y el frío se hace latente. Llegamos al refugio de cortalets a más de 2100 metros. Parece un campo de batalla, unos cuantos corredores tienen principios de hipotermia, pero por suerte hay un fuego donde calentarnos. Nuestro tandem sigue bien, y después de unos 10 minutos y secarse un poco la humedad, partimos. Desde este punto casi 30 km de bajaba, con un primer tramo de nieve muy compacta y placas de hielo con ganas de hacernos apretar el … mental…

Arles-sur-Tech 1a Base de vida.
Es casi media noche, y después de una bajada muy embarrada y resbalosa llegamos al km 38, la primera base de vida. A partir de aquí tendremos un terreno rompe piernas, para ir encauzándonos hacía la que, para mí, es la ascensión más dura de la carrera. Una cima de apenas 1450 metros, el Roc de la Frausa en catalán, o Roc de France para los franceses, y que delimita la frontera entre ambos países. En medio de la noche vamos ascendiendo y en la cima del mismo empieza a amanecer sobre el mar Mediterráneo mientras seguimos en las montañas pirenaicas. Según nos acercamos a la costa la temperatura es más agradable, y a media mañana alcanzamos la segunda base de vida. El Pertús.

Segunda base de vida, km 80. Llegamos en buen estado de ánimo y físico , aunque yo con una pequeña molestia en el tobillo derecho. En la base de vida hay un poco de ajetreo, y tras intentarme hacer ver por un fisio, de poca ayuda me sirve y seguimos, ahora ya con la meta en cabeza. Menos de una maratón para alcanzar el punto final de esta aventura. El dolor del tobillo se hace más agudo, pero seguimos, sin prisa pero sin pausa. Llegamos al Col de l’ouillat, comemos algo y continuamos para atacarle a una de las bajadas más míticas y técnicas de la carrera, la que nos conduce al pueblo de “La Vall”. En este punto yo cojeo mucho, y Josemi en las bajadas, ante mi cojera, con mucha paciencia me acompaña. Sufrimos por Rosa que nos espera en meta, ya que vamos con retraso sobre la previsión. Como puedo, y después de algún ibuprofeno (ya sabemos que no es aconsejable el uso de estos medicamentos en carrera, y no los recomendamos) le intento seguir el ritmo a mi compañero. Y así, avanzando a un ritmo inferior al estimado, vamos comiéndonos kilómetros, y nos plantamos en la última bajada. Estamos en el punto kilométrico 110. Este, a mi gusto, es el mejor momento de cualquier carrera de larga distancia. Es el momento exacto donde tienes claro al 99.9% que alcanzarás la meta, aunque se pueda llegar a hacer agónico el final. Esta última bajada, la hacemos trotando, yo sufriendo por los pinchazos en el tobillo, pero aquí es cuando el tener un buen camarada cobra vital importancia. Y así fue como el de Confrides animando a un pobre gallego lesionado, fuimos avanzando hasta llegar al puerto marítimo. Al llegar al puerto ya cantábamos victoria, pero como siempre suele pasar, obedeciendo a caprichos del organizador, empezamos a dar vuelta sin sentido. Tres kilómetros de paseo marítimo (que podían haber sido 500 metros si hubiésemos tirado recto), y al fin vemos el arco de llegada, y con él, el fin del suplicio para nuestro cuerpo. Como no, Rosa nos espera con unas cervezas bien frescas, y tras garrapiñarle algunas camisetas a la organización, nos vamos sin cenar para el hotel. El desayuno sí que no lo perdonamos, y nos ponemos hasta las cejas de croissants. Así sin más valoramos muy positivamente esta carrera, tanto por el recorrido y los avituallamientos, que son excelentes. No tanta buena nota a lo que sería el ambiente en general de los pueblos, un poco ‘’muertos’’, pero cabe recordar que estamos en plena pandemia…. Sin más un gran abrazo desde Andorra, y espero veros en la preciosa Maratón de Confrides!
Salud.

Gonzalo Fernández García.

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Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Gonzalo SE 28:26:38 161 31
Josemi M3 28:26:38 161 11

Canfranc-Canfranc (12-septiembre-2020)

Después de un verano muy complicado y anímicamente KO decidí hacer la ultra de Canfranc, sin ningunas ganas pero teniendo claro que si no la hacía me iba a arrepentir, hasta el martes anterior no lo tuve claro, pero una fuerza que me vino de arriba me hizo decidir a hacerla, son 100km y 9000md+, carrera muy técnica y expuesta, donde tienes pocas posibilidades de correr.

Me consiguieron la inscripción de extranjis, una buena amiga que conocía la organización, Débora.

También corrían los del grupo de montaña de Calpe, y curro de Pedreguer, cosa que me dio algo de tranquilidad, pero sobre todo, lo que me hizo estar tranquilo fue que me acompañó Rosa, en todo momento pendiente de mí en los avituallamientos, gracias a ella la pude terminar.

Quedamos todos juntos para hacernos cervezas y cenar.

En la salida, por el tema del COVID, nada de gente animando, todos con mascarilla, toma de temperatura y salidas escalonadas de tres personas cada 30 segundos, una mierda.

Empezamos haciendo un km vertical, Paso de los Sarrios, y luego una bajada y dos km verticales juntos, Pico Collarada, aquí ya se quedaron una parte de los participantes, fuimos haciendo y deshaciendo picos hasta llegar a la base de vida, donde repongo fuerzas y me cambio de zapas, aquí conozco a un compañero de Barcelona con el cual terminaré la prueba, seguimos subiendo y bajando picos con bajadas muy técnicas y expuestas, los km no pasaban ni a tiros, hasta llegar a la segunda base de vida, Formigal, debido al COVID no había ni aseos, con un sol de justicia y ni una triste sombrilla por parte de la organización, seguimos subiendo por la ladera de un río interminable hasta llegar a un lago muy bonito, con 90km en las piernas y 8000md+ la cosa estaba muy justa, por fin llegamos a la última subida, solo nos quedaban 7 km a meta, una bajada en z, 120 zetas donde te acababan de machacar, ahí ya vas justo de todo, en la meta Rosa, como no, dándome un abrazo muy emotivo.

33 horas de pura montaña

Tengo que dar las gracias a Rosa, sin ella no la hubiera terminado

También dar las gracias a todos mis amigos que estuvieron pendientes de mí dándome ánimos, no tengo palabras de agradecimiento.

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Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Josemi VET B-M 33:38:56 53 8

Travesía Calpe-Confrides (5-Agosto-2020)

Me gustaría compartir con vosotros esta formidable ruta que discurre por las bonitas sierras de Oltà, Bernia, Aixortà y la Serrella. La distancia total del recorrido es de 56 kms aproximadamente, con un desnivel positivo 3.600 m.

El precursor de esta travesía es nuestro amigo Josemi. El año pasado tuve la oportunidad de poder realizarla junto a él, con la compañía de Borja y Chicho, quedándonos maravillados del recorrido, así como de la dureza y tecnicidad de algunos de sus tramos, por lo que este segundo año y viendo que va camino de convertirse en una clásica del grupo ya tocaba plasmarla en una crónica.

De nuevo Josemi, Borja y un servidor nos animábamos a volver a realizarla, pero dadas las fechas en las que nos encontramos, en esta ocasión decidimos iniciar la ruta a las 18:30 de la tarde y así evitar el calor sofocante del día.

Comenzamos el itinerario en Calpe, al pie de la estación del TRAM, situada en las faldas de la sierra de Oltà. De hecho, nuestra intención era coger el tren desde Alicante, pero a última hora el bueno de Cristian se ofrece a llevarnos en su coche y de paso darnos el pistoletazo de salida. Tras las fotos de rigor, tomamos rumbo por una pista que nos conduce hacia el Pas de la Canal, continuando a la izquierda por un sendero estrecho y empinado que da acceso a lo alto de la sierra. La cima no tiene vértice como tal, pero en su lugar hay un poste con un buzón. En realidad, la parte alta de la sierra es una extensa meseta de roca lapiaz. A nuestras espaldas queda una bonita vista del Peñón de Ifach y delante aparece la magnífica crestería de la sierra de Bernia, hacia donde nos dirigimos. La temperatura es perfecta y tenemos la gran suerte de que el cielo está algo nublado, lo que lo hace ideal para el trote que llevamos. Cogemos un sendero de bajada muy entretenido, dando pequeños saltos entre esta roca tan característica y llamativa, pero con cuidado por conservar los huesos sanos. Llegamos al Barranc del Estret, tras pasar por debajo de la AP-7, para comenzar una dura subida por una senda rota y apenas marcada por algún solitario hito y donde hay cantidad de palmitos que crecen de forma espontánea de entre las rocas. Conforme vamos ascendiendo nos vamos quedando impresionados con las vistas, ya que una cascada de nubes se cierne sobre las crestas de la sierra de Bernia. Tras una parada obligada para inmortalizar el momento nos dirigimos hacia la Font de Bernia, primero de los dos puntos de la travesía en donde repostar agua y comer algo de fruta antes de comenzar la ascensión al Bernia. Salimos de la fuente sobre las 21:15 h y cogemos una pequeña senda ascendente que no conocemos, pero que intuimos nos situará en la pedrera que sube al collado del Portixol por un punto medio de la sierra que te permite llegar al cordal que recorre la cima. Esta vez evitamos desviarnos por el famoso Forat del Bernia. Vamos bien, sacamos los frontales ya que la senda está desdibujada y la noche va cayendo. Comenzamos este tramo que es uno de los más complicados hasta llegar al collado, con trepadas, pasos con cuerda y donde hay que prestar atención. Una vez llegamos al collado cogemos la subida por la chimenea del Portixol, una pared vertical que la mayor parte del grupo Ñ conoce bien, paso obligado en la Perimetral de Benissa. Al llegar arriba contemplamos maravillados los colores crepusculares del cielo y justo detrás de nosotros emerge una luna rojiza saliendo del mar, todo un espectáculo para nuestros ojos. Borja nos da algunas clases de astronomía sobre constelaciones y estrellas. Estos son los momentos en los que a uno le invade una sensación de paz interior y bienestar difícil de describir, pero que os puedo asegurar ayudan a descargar la mochila de preocupaciones. Tras un sube y baja por la cresta llegamos a la ansiada cumbre del Bernia. Desde allí comenzamos un rápido descenso atravesando las ruinas del Fuerte del Bernia en dirección al Pas dels Bandolers, un angosto paso que recorre el profundo Barranc del Curt. Os recomiendo conocer este bonito enclave situado entre la sierra de Ferrer y la sierra de Bernia. Nos adentramos a él bajando por una torrentera pedregosa y muy escarpada, guiados en todo momento por Josemi, que conoce bien el acceso y es una garantía para no perderse. En pleno barranco no corre un pelo de aire y la humedad y el calor se hacen notar. Disfrutamos como niños bajando por el Pas dels Bandolers, con algún que otro culazo incluido. Llegamos a la zona del rio que está seco, pero la vegetación está exuberante y hay tal cantidad de matorrales que la propia pista está casi intransitable, consecuencia de los tres meses que hemos estado confinados y que además de no recibir visitas, también ha llovido mucho. Dejamos el cauce del rio y enseguida cogemos un tramo de carretera que nos conduce a Bolulla, segundo punto de agua y en donde teníamos pensado cenar. Echamos de menos unas cervezas para acompañar los bocatas, pero ya sabíamos que el único bar del pueblo estaba cerrado. Es la 01:30 de la noche y llevamos recorridos unos 30 kms en 7 horas. Esta primera parte de la ruta es realmente exigente, así que devoramos los bocatas con ganas y descansamos unos minutos antes de emprender la marcha. No podemos relajarnos ni bajar el ritmo ya que nuestro transporte para Alicante sale a las 8 de la mañana desde Confrides, gracias a un amigo de Josemi que nos lleva.

Así que, como si de una prueba de ultra-trail se tratara salimos decididos de Bolulla en dirección a la sierra de la Aixortà. Al abandonar el pueblo un pequeño despiste nos saca de la ruta y hace que tengamos que desviarnos monte a través hasta encontrar de nuevo el camino. Se trata del sendero de pequeño recorrido (PR-CV 150), que nos lleva hacia el Barranc Negre. A partir de este tramo comienza un verdadero suplicio para nuestras piernas ya que la senda está muy cerrada e invadida de aliagas y zarzas. Con las patas al rojo vivo, cogemos una pista que pasa por el aérea recreativa “Font dels Teixos”. Vamos muy justos de tiempo así que decidimos desestimar hacer la ascensión a la de Penya Alta de la Aixortà y continuamos en dirección hacia el Barranc de la Canal. Durante la subida por la canal recordamos el fabuloso baño que nos dimos el pasado año en esta zona, al formarse un arroyo de agua debido a las abundantes lluvias de la primavera. Subimos toda la canal a un ritmo increíble y una vez llegamos al collado cogemos la senda ascendente que nos conduce al vértice geodésico de la Mallada de Llop. Comienza a amanecer y el tiempo apremia así que guardamos frontales y Josemi propone no continuar por el cordal de la sierra y coger un atajo que va por un sendero por la parte de la solana del Morro Regall. Como suele pasar en estos casos y como colofón, el atajo se convierte un periplo, teniendo que escorar por pedreras y canchales donde se nos clavan los pies, hasta que Josemi consigue sacarnos del atolladero. Son casi las 7 de la mañana y nos toca poner la directa hacia Confrides, así que toca darle a la zapatilla si no queremos perder nuestro transporte y como si de un sprint trail se tratara llegamos a casa de Josemi tras 13 horas de aventura. Allí nos estaba esperando Lola, la madre de Josemi, ya con la mesa puesta y tan hospitalaria con siempre. Está despierta desde bien temprano para ofrecernos un suculento desayuno, pero apenas disponemos 20 minutos para una ducha exprés y nos tenemos que conformar con unas rápidas cervezas, ya que el coche nos espera en la puerta para regresar a Alicante.

Ya tenemos preparada la 3ª edición para la primavera del próximo año, así que os animo a participar. Esta vez será en sentido contrario, es decir Confrides-Calpe y con el bonito aliciente de terminar en lo alto del Peñón de Ifach.

Reto los 3 picos de Alicante

Este 2020 quedará para todos en el recuerdo por la pandemia y más aspectos negativos que positivos. Hace mucho que aprendí la lección de que la vida ya te trae las penas sin pedirlas, así que nosotros nos tenemos que dedicar a buscar sólo momentos alegres.

Durante el confinamiento anhelaba salir a correr y ver amanecer, ver a mi familia, amigos, disfrutar de mi trabajo dando clase y también compartir aventuras con mi familia de #atotrapo. Añoraba el asfalto y la montaña. Tengo claro que conforme vaya cumpliendo años y mis condiciones físicas se vayan deteriorando y, por contra, disponga de más tiempo libre, me gustará más la montaña que los retos del crono gatopardo.

Con todo ello, al comenzar el verano y observando desde mi casa las montañas alicantinas se me ocurrió un reto para automotivarme y disfrutar de los buenos amigos Ñ: subir en el mismo verano a los 3 picos más altos de nuestra provincia que, además, no había visitado todavía.

Así, en julio comencé a buscar compañeros de viaje y pronto encontré al primero, el “cangrejo” Jaime que me marcó el ritmo y la ruta para subir al Montcabrer desde el Barranc del Cinc. Por la tarde como a él le gusta, con caloret pero impresionante tirada de unos 15km en la que disfrutamos del corrible recorido, las vistas, las cabras en la cima y los pájaros “laser”. También pudimos comprobar el estado de abandono del monte con muchos árboles caídos tras tantos meses de confinamiento. El tercero del podio a 1390m conseguido.

La segunda aventura la buscaba en el Puig Campana y sí o sí quería que el amigo Josemi me acompañara a parte de todo el que se quisiera apuntar. Al final, él y yo mano a mano. Todo un reto, aguantar el ritmo de este megacrack. Quería compartir con Josemi porque una de las carreras que he echado de menos este año es nuestro Trail de Primavera de Confrides y vamos a seguir apoyando a nuestro amigo en esa maravilla de prueba. Qué voy a contaros del Puig, yo había subido solo (y bajado) antes, desde la Font del Molí por el kilómetro vertical, pero sin coronar, llegando a unos 300m del collado. Esta vez hasta arriba y bajada rápida por la cara norte incluso recuperando sensaciones en una pequeña pedrera. Día nublado, no tuvimos vistas, pero no olvidaremos el frescor en la cima en un 4 de agosto, ni la cerveza de después. El segundo pico a 1406m, hecho.

Y quedaba el techo de Alicante. Aitana ha tenido más reclamo, Jaime, Jota, Gosa y un servidor. Como dice Jaime, el escuadrón tortuga. Ruta desde la Font de Partegat  a unos 1000m de altitud ya con fresquito, pasando por el Pas de La Rabosa, coronando después y bajada más larga por la cresta. Vistas impresionantes de la costa, del Vall de Guadalest y de la Serrella con todos los picos del Trail de Primavera. Ruta de poco más de 10km en la mejor compañía. El podio a 1558m conseguido sobre la bocina, el último día del verano. También con esmorçaret final en la Venta la Muntanya de Benimantell.

Sólo me queda agradecer la compañía de los amigos que me han guiado y amenizado el camino. A seguir buscando nuevas motivaciones todos #atotrapo.