¡Feliz Navidad y próspero 2020!

Como cada último domingo del año, acudimos conocidos y allegados de A To Trapo a rendir pleitesía al que pudiera ser el emblema del Grupo Ñ: El Cabeçó d’or.

Mítico enclave montañero quizá denostado por la gran afluencia de viandantes y corredores en cuya cima nos gusta despedir el año a este grupo (des)ordenado de amig@s. El Presi me encarga hacerme cargo del informal rebaño y a las 8:00 con puntualidad marcial, unos 30 dispares personajes empezamos la conocida subida al Collado Polset.

Cada uno a su ritmo y con “la parada del hijoputa” en el collado (consistente en esperar al último, pero no dejarle descansar), en poco más de hora y media coronamos el monte.

Brindis y breves palabras por mi parte pidiendo al propio Cabeçó, sus piedras y sus caminos protección para que el 2020 podamos volver a estar aquí. Matiza Jaime que tengamos en cuenta que la protección también la tenemos que dar nosotros; pues el ser humano es depredador natural de la naturaleza.

Razón tiene, tomamos nota de ello y seguiremos poniendo nuestro máximo esfuerzo para preservar lo que nos queda: la vida en compañía (o en soledad) de (o con) estas piedras que tanto nos han dado.

Saludos a los ausentes (¡Presi y Jota, estabais ahí arriba!), cava con chocolate y encaminamos la bajada cada uno por donde le viene en gana (así somos en este grupo) para reencontrarnos en el parking y acabar la mañana con avituallamiento de cebada; como es tradición.

Cerramos un 2019 pleno para abrir un 2020 lleno de piedras, kilómetros, ilusiones y sobre todo, ganas de seguir.

¡Nos vemos en la siguiente, amigos!

XV Mitja Marató Serra d’Oltà – Calp (15-Diciembre-2019)

Es para felicitarse y sentirse orgulloso este Grup de muntanya Calp de poder llegar a esta 15ª Edición sin haber fallado ningún año y finalizando cada edición con la satisfacción del que se siente ganador, pues lo han dado todo y recogen sus frutos. Cada año ha acometido este grupo de Muntanya Calp con ilusión y buen hacer una nueva edición de la cual todo aquel que se ha ido acercando ha quedado gratamente satisfecho y sorprendido, unos por el paisaje, otros por los avituallamientos, otros por el día, por el colofón final en meta, regalos etc,,, y en especial este año, pues creo que se han alineado todos los planetas para que fuese una edición para el recuerdo. ¿Lo mejor? Todo: los corredores entregados, la bolsa del corredor, acertada, el día soleado y sin viento, la salida y meta un acierto; zona amplia y con un marco inconmensurable, la Serra d´Olta y nada menos que con luna llena; la balización, perfecta, los avituallamientos, correctos y suficientes y el último, cojonudo; y sobre todo, los dos componentes fundamentales: los corredores con ganas y sana competencia así como la organización que sentimos como nuestra, garantía de que todo saldrá bien pues son una piña y una gran familia. Solo queda desear que año tras año sigan manteniendo este Trail y tengamos la gran suerte de poder seguir trotando y saboreándolo desde la inscripción hasta su finalización.

A nivel personal me siento halagado y contento. La sorpresa fue total. Días antes estuve buscando en el cajón del olvido la camiseta de la primera edición. No sabía dónde la había puesto así que separé la de la V Edición para llevarla a modo de homenaje a la organización de la carrera, que es ya parte nuestra. Nada más llegar a coger el dorsal, lo primero que hice fue correr hacia ellos como un crío para mostrarles la camiseta de la V edición. Desaté mi albornoz para abrirme en canal y mostrársela. Inocente de mí acudí a la llamada de Edgardo y Julián al escenario pensando que iban a pedirme la camiseta y mostrársela al resto pero al ver allí a Juanma con un folio noté que algo se estaba cociendo. Se me nubló la vista y me hinché como un pavo. El recorrido que hizo Juanma acerca de mí fue como un rebobinar de mi trayectoria trotadora, remontándose a la época del NO-DO, y sintiéndome un gran afortunado por poder seguir trotando y soñando, aunque con alguna que otra paraeta técnica de por medio, pero afortunado por poder levantarme de nuevo y seguir con las zapas prueba tras prueba. Cada llegada a meta es un nuevo impulso para seguir. Este reconocimiento del grupo de muntanya Calp, lo percibo como un gran abrazo de todos ellos de corazón, de los que no ten dejan indiferente, no hay más que ver el albornoz (creo que tengo albornoces hasta mi ingreso en el iMserso), pinza, rama de romero y trofeo. Aunque he necesitado tiempo para que todo lo acontecido se asiente como los buenos caldos.

Gracias y salud para seguir acudiendo con este grupo, con mi grupo “ATOTRAPO”. Nunca hemos faltado a esta prueba ni faltaremos.

Salud y montaña.

Ahí os dejo a modo este enlace con la primera crónica que hicimos en ATT de vuestra prueba así como fotos, para el recuerdo = http://www.atotrapo.com/2007/12/16/iii-medio-marato-serra-dolta-calp-16-diciembre-2007/

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
José Pablo MASTER-M 2:31:45 162 25
Antonio MASTER-M 2:48:06 230 35
Juanma MASTER-M 2:48:07 231 36
Edu VETERANO 2:56:59 268 108
Jesús MASTER-M 3:12:48 293 54

Marató del Montseny – Sant Esteve de Palautordera (10-Noviembre-2019)

El macizo del Montseny se sitúa en la cordillera prelitoral Catalana, algo más al norte de Barcelona. Allí se organiza desde hace 9 años una de las clásicas de montaña de la zona, la Marató del Montseny (45 km 2.752 m+), acompañada también de un km vertical, La Sitja del Llop (6,6 km 1.125 m+). En estas fechas se trata de un escenario espectacular, ya que el paisaje otoñal que dan los hayedos que conforman todo el sotobosque de la sierra junto los varios picos míticos de más de 1.700 m del macizo forman un conjunto de postal. El pronóstico del tiempo este año indicaba posibilidad de nieve, vientos fuertes y mucho frío en la carrera. Finalmente, lo que ocurrió fue que la noche del sábado cayó una nevada que dejó blancas todas las cumbres, pero el domingo amaneció en calma, 5ºC, sin viento ni lluvia y con sol a partir de media mañana, es decir día perfecto para correr.

La carrera sale de Sant Esteve de Palautordera y discurre en un 85% de su recorrido por sendas. Los 10 primeros km, que se repiten a la bajada, son de caminos cómodos que discurren por bosque cerrado de hayas y alcornoques, cruzando varias veces el Tordera “a pelo” y ganando metros hasta Feixes del Vilar. Tras alcanzar los 1.000 msnm se desciende al camping Les Illes y se pasa por un hotel que acaban de cerrar (Sant Bernat), que es donde empieza la parte más espectacular dela carrera, el ascenso a los picos más altos del Parque Natural.

Primero se asciende al Matagalls por una estrecha senda muy vertical que salva casi 800 m de desnivel positivo para luego pasar por al lado de la cumbre y comenzar un descenso muy rápido y técnico por una senda preciosa, cubierta al principio de nieve y después de hojas, hasta Sant Marçal. Dese el avituallamiento se encara una subida durísima por otra senda que, en este caso estaba medio helada, hasta Les Agudes. El cresteo desde les Agudes al Turó del Home, todo por nieve y con unas vistas impresionantes hacia el lado del mar, es increíble.

A partir del Turó, nada más y nada menos que 15 km de bajada, los primeros 5 km bastante técnicos, con partes muy resbaladizas por la nieve pisada y dura, y los últimos 10 donde se podía correr mucho si uno llegaba con suficientes fuerzas.

A nivel personal, quedé muy contento con la carrera, que me salió más o menos como había planeado. Sólo eché en falta llevar otras piernas para poder cambiarlas y apretar más los últimos km, pero aun así disfruté mucho la carrera y terminé bastante entero.

En resumen, pedazo de carrera con organización genial y mucho encanto que discurre por una sierra diferente a lo que tenemos por estas latitudes, os recomiendo de verdad que la hagáis algún día.

Marc

Enlaces sobre esta prueba

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Marc SEN-M 6:29:58 84 45

XI Botamarges – Forna (5-Octubre-2019)

5 de Octubre de 2019, parecía que nunca iba a llegar este día, primer Ultra de montaña a la que estoy apuntado. Aunque todo esto empieza el 16 de Junio de este mismo año, horas después de hacer mi primera maratón de montaña, ¡¡¡Gosa y su mujer me animan a hacer Botamarges!!! Aún con la adrenalina de la carrera les prometo que allí estaré.

Llegó el día señalado, quedo con Gosa y su cuñado Jesús, a las 5:10 en Forna, para poner la pancarta de A To Trapo en la plaza del pueblo.  Es la séptima edición consecutiva del “Dueto” de cuñados, son conocidos por componentes de la organización, “speaker”, corredores,… Con estos dos escuderos en carrera desaparecen los nervios, pero no las dudas. Nos hacemos la foto de rigor, nos ponemos el dorsal y para la línea de salida que vamos.

Una vez situados tras el arco nos deseamos suerte entre los corredores conocidos y a las 6:00 arrancamos, 64k y 3200+ de ¡pura montaña! Nada más salir Jesús desaparece entre la multitud, yo decido ir con Gosa los primeros kilómetros y ver con que sensaciones voy.

Nos adentramos en las primeras subidas y ya se van formando grupos. Me quedo en un grupo de ritmo cómodo hasta que empieza a amanecer y comienza la bajada hasta el primer avituallamiento Villalonga (Km 11). A pesar de no ser ni las 8 de la mañana nos recibe bastante gente, lleno los bidones de agua, miro alrededor por si veo a alguno de mis dos compañeros y salgo dirección a la Vía Verde, que tomo con cautela porque la noche de antes me comentan que no apriete porque después lo pagaré en la subida al Cim de la Safor. Increíbles vistas en la citada Vía Verde, transcurre el Río Serpis con bastante agua debido a las fuertes lluvias de semanas anteriores. Nos desviamos a la izquierda y empieza la subida con más desnivel de la carrera en busca del Cim de la Safor, llegamos al avituallamiento de la Casa de Tarzán (km 21), aún queda por subir unos kilómetros para hacer cima.

Coronamos la cima y empezamos a bajar, empiezo a pensar que en vez de Botamarges, debería ser Botapedres, cuanto piedra en la bajada de la Safor. En el km 26 tenemos un avituallamiento, lleno los bidones porque ya empieza a pegar fuerte el sol, miro el teléfono para ver los mensajes de apoyo y veo que voy bien de tiempo, empiezo a pensar si Gosa lo tengo cerca y si puedo alcanzar a Jesús, cojo el camino dirección a Benisili que es el próximo avituallamiento y km 32, el ecuador de la carrera. Empiezo a notar los kilómetros en las piernas y cuando llego al pueblo veo que están las mujeres de Jesús y Gosa, Jesús almorzando, ¡debía llevar unos 15 o 20 minutos esperando! Primer objetivo cumplido coger a Jesús para intentar aguantar con él la mayor parte de lo que queda de carrera. Nos comunican que Gosa tardará en llegar unos 20 minutos y decidimos salir en busca del castillo de Benisili…

Se hace dura la subida al castillo y pensando que después viene el cresteo, voy un poco guardándome y comiendo para lo que pueda venir. Empezamos el cresteo, donde me acuerdo de mi compañero y acompañante de muchos entrenamientos, Jaime Castells, en la pasada edición en esta zona lo pasó fatal, voy sin excederme en las bajadas que invitan a correr, por lo que pueda pasar. Por fin coronamos la Penya Foradà ultima cima del caluroso cresteo.

Comenzamos la bajada bastante cómoda, por fin sombra, en dirección al siguiente avituallamiento Benissiva (km 42’5). Llegamos al pueblo, ahí están de nuevo las mujeres de Gosa y Jesús, hacemos una larga parada, para comer, beber y rellenar provisiones hasta el siguiente avituallamiento. En este punto de carrera solo pasa por mi cabeza que esta carrera la termino aunque sea andando, no pienso en la retirada salvo por causa mayor. Me encuentro tan bien que dirección a Benirrama (km 48) decido ponerme por delante de Jesús a tirar, antes de la llegada al pueblo me distancio un poco de Jesús, mi idea es descansar un poco porque sé que a partir de ahora en cualquier momento va a aparecer la fatiga, nunca antes había hecho una carrera de más de 50k. Llego al avituallamiento, la gente está comiendo en las terrazas de los pocos bares que hay en Benirrama y nos animan como si fuésemos los primeros que pasan. Llega Jesús se llena los bidones, nos refrescamos en una fuente y vamos en busca de la “última” subida fuerte que se aprecia en el perfil, que equivocado estaba…, en este punto de carrera vamos adelantando a gente que va pagando sobresfuerzos de carrera, subida corta pero intensa. Decido tirar en la bajada me vuelvo a distanciar unos metros de Jesús, tengo tantas ganas de llegar al último avituallamiento L’Atzubia (km 55) que pierdo a Jesús, en este momento creo que me he perdido porque hay cintas cortadas no veo a nadie a lo lejos y decido dar la vuelta, no veo otra senda hasta donde vi la última cinta, vuelvo a subir por donde he bajado y veo a un corredor que ha dado la vuelta, también se ha debido perder un poco, en cuanto vuelvo en busca de la senda veo a Jesús de nuevo y me guía, falta un kilómetro para llegar al pueblo y en la bajada Jesús me pega un hachazo que lo pierdo de vista, en el camino asfaltado baja el ritmo para llevarme hasta el pueblo. He pagado mis sobresfuerzos y llego a L’Atzubia, los voluntarios me ven mal! Me dicen si necesito asistencia. Como en todo los avituallamientos los voluntarios están de 10, me cogen las botellas me las llenan, me traen de todo lo que les pido, incluso me ponen Reflex en las piernas. Jesús y yo nos cambiamos, nos “duchamos” en la fuente, dejamos todo lo que no vamos a utilizar en el resto de carrera a su mujer y partimos en busca de Forna.

Viendo el perfil ya parece que no queda nada, llevamos 10h 15’ parece que no tardaremos mucho en llegar, pero después de la primera subida, noto que en bajada no me van las piernas. Km 56 de carrera y llegó la fatiga que tanto esperaba, después de una larga parada en el avituallamiento creía que tardaría en notar cansancio. Pierdo a Jesús de vista, ahora el que tira es él, se le nota que tira de experiencia. Pienso que ya no lo veré hasta meta, pero cuando termina la senda y vuelve el asfalto allí está esperándome, ¡¡¡qué grande Jesús!!! Le pregunto si solo nos queda la subida al castillo de Forna, pero me dice que aún queda una pequeña subida previa al castillo, que es corredera en varios puntos. Llegamos a la subida y me da la sensación que estoy subiendo el Everest nunca termina, cuando llegamos arriba decido parar, me noto mareado y con una “pájara” como un camión, como gominolas de cafeína que es lo que más a mano me pilla. Jesús me dice que vaya bajando yo por delante, la bajada se me hace eterna también, al finalizar esta pasamos el cauce de un río seco y hay un voluntario con agua. Bebo agua fresca y me sienta genial, andamos un poco para recuperar y empezamos al trote en busca de la última subida al Castillo, esta subida todos me decían que era la más dura del final. Voy tan recuperado que ni me entero de la subida, llego al castillo veo ya la meta. En esta bajada se olvida todo y piensas que si te dicen de hacer unos kilómetros más lo haces sin ninguna pega, que subidón!!

Dejo unos metros para que Jesús entre por delante de mí en forma de agradecimiento, si no es por él, no sé qué hubiese sido de mí en esos momentos de fatiga, viendo la gente que pasamos antes del castillo y que llegaron mínimo media hora más tarde, podría haberme caído alguna hora más.

Gran carrera de Gosa, porque hacer este tipo de carrera solo y con dolor de lumbares, ¡¡es de tener una fuerza mental brutal! No dejas de sorprenderme, con hacer la mitad de lo que has hecho tú en todos estos años estoy más que satisfecho compañero. Otra más para la “butxaca”, ¡¡ya van siete!!

Agradecer a todos los que me han acompañado en los entrenamientos a lo largo del año, si pongo todos puede ser una parrafada, a los que me han transmitido mensajes de apoyo durante toda la carrera, a Gosa por animarme a hacer la carrera, de nuevo a Jesús por llevarme media carrera con él y estar ahí en mis peores momentos, a las mujeres de ellos, Conchi y Eva. Y a todos los que han aportado su granito de arena para que pueda llegar a hacer esta carrera. En especial a mi novia por tantas horas de sacrificio y mono tema carrera, lo que ha tenido que aguantar…

Ahora llega la dedicatoria más especial, esta carrera la hice motivado por mi compañero y gran amigo Jota, desde que supe que era una carrera que entraba en sus planes y no podía hacerla por causas mayores. Tenía que terminarla por él, no se me pasaba por la cabeza no terminar una carrera que es cuestión de horas, cuando hay personas que sufren día a día y salen de ello.

¡¡Ánimo Jota!!! Estamos todos los compañeros de A To Trapo contigo y en breves estas dando guerra otra vez por el monte. ¡¡¡Un fuerte abrazo amigo!!!

Víctor

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Víctor SEN-M 11:56:16 131 59
Jesús S. VETERANO 11:56:17 132 53
Gosa VETERANO 13:42:42 180 76

XX Pujada al Montcabrer (29-Septiembre-2019)

Aquí estamos de nuevo.

Después de la experiencia de la Blasca y de un parón por fascitis plantar mi amigo Gosa me animó a correr la Pujada al Montcabrer que este año celebraba su vigésima edición.

Para ser sinceros, estaba bastante asustado, ¡veinte kilómetros! Eso no pensaba que lo podría hacer ni en mis mejores sueños. Y menos por montaña.

Hay que decir que la noche antes Gosa y yo estuvimos tocando en Albaida hasta las tres de la madrugada. Teniendo en cuenta que a las siete de la mañana pasaba a recogerme, contad cuantas horas dormimos. Que no estaban los cuerpos muy descansados, vamos.

La organización de diez. Para recoger los dorsales había mucho personal y no se hicieron colas excesivamente largas. Los avituallamientos generosos, abundantes y toda la gente súper amable.

Allí nos juntamos unos cuantos compañeros de A to trapo que íbamos a hacer la carrera. Todos unos cracs porque yo iba a acabarla. Para mi todo un reto.

Gosa y yo nos colocamos de los puestos finales de la salida y a las nueve de la mañana daba inicio la carrera. Y a empezar a correr hacia arriba. Como bien dijo el “speaker”: “todo cuesta arriba hasta llegar a la cumbre y luego cuesta abajo”.

Mis sensaciones fueron buenas, iba asustado, pero me encontraba cómodo. Llegamos al “tapón” del “Barranc del Sinc” que ya me comentó Gosa. Ahí todo el mundo andando hasta que encontrabas algún momento para poder hacer algún trote, no daba para más.

Ya cuando llegamos a una pista seguimos al trote hasta que llegó una senda más empinada. ¡Bastones y para arriba! Pequeña bajada saliendo a una pista con avituallamiento en el que no paramos. Al poco, senda pedregosa para arriba muy despejada de vegetación.

Llegó una bajada muy chula donde se podía correr muy cómodo donde, esta vez, sí que había vegetación llegando a otro avituallamiento donde sí hicimos acopio de agua y algo de fruta.

Aquí es donde empezó la última subida hasta la cima del Moncabrer. Senda despejada que salvé con los bastones y Gosa animando sin parar.

En esta subida, pasado el kilómetro diez, pregunto a Gosa cuánto queda para la cima pues yo pensaba, tonto de mí, que a los diez kilómetros estaba la cima y punto de retorno hacia la meta. No más lejos de la realidad, Gosa me indicó dónde estaba la cima y me dio un pequeño bajón porque me parecía eterna y alta, muy alta.

No había otra que tirar para arriba y podo a poco me fui animando y cada vez viéndola más cerca hasta que logramos llegar a la cima. ¡Qué espectáculo de vistas! Nos hicimos unas fotos para el recuerdo en tiempo récord y para abajo.

Iba a guardar los bastones, pero Gosa quiso llevármelos. No entendía el porqué. Según él para no perder tiempo, pero luego entendí que me harían falta para un pequeño repecho rocoso que nos aguardaba un poco más adelante. No los necesité, iba delante porque Gosa tenía molestias en la espalda y aminoró el paso.

Ya a sabiendas de que no había más subida sí que guardamos bastones bajamos hasta llegar el primer avituallamiento que pasamos al principio de la carrera. Volvimos a hacer acopio de fruta, carne de membrillo, agua y bebidas isotónicas.

Bajada en pistas, sendas, piscina natural, manantial y, al final, un gran chorro de agua. Al final notando las piernas, pero con mucho ánimo.

El último tramo de asfalto antes de entrar a las piscinas lo hicimos andando, disfrutando del reto consumado. No me lo podía creer, ¡LO HABÍA CONSEGUIDO!

Entramos a meta con un tiempo de tres horas y media, cosa que a mi me daba igual pues mi gran reto era acabar la carrera y eso lo logré.

Ahora la próxima es el Trail Costablanca. Veintinueve kilómetros nada más, o nada menos. Según se mire.

Espero estar a la altura.

Gracias a mi amigo Gosa por el apoyo, ánimos y consejos (Bebe agua, bebe agua). Sin él no creo que lo hubiese conseguido.

Nos vemos en la próxima carrera.

Saludos y abrazos.

José A. Méndez

Nombre Categoría Tiempo Puesto General Puesto Categoría
Marc SENIOR M 2:20:50 120 50
Juanma MASTER M 2:37:35 204 14
Ulises VETERANO 2:41:53 221 102
Paco Galindo SUPERMAST M 3:16:18 324 7
Gosa VETERANO 3:30:58 345 142
Mendez MASTER M 3:30:59 346 27